Video on demand: 20 años en movimiento

El Video on Demand (VoD) en Internet, tal como lo conocemos hoy, es el resultado de un proceso de evolución tecnológica y digitalización de contenidos que se inició hace varios años como consecuencia de la constante innovación de las grandes compañías de la industria IT y de generación de contenidos.

El primer hito importante se registra en 1991 con la aparición del Media Player de Windows y luego, casi un año después, con el lanzamiento del servicio QuickTime de Apple. En los siguientes 20 años, la explosión tecnológica provocó que las distintas marcas vayan superándose con nuevas ideas, de las que surgieron productos innovadores como el DVD y el MP3 Player, entre otros. En el 2000, llegan los primeros teléfonos inteligentes y con ellos las consolas de juegos que se conectan a Internet convirtiéndose en centros de entretenimiento en los hogares. Estos nuevos dispositivos dan paso a nuevos modelos de negocio como YouTube, Hulu y Netflix, marcando así el inicio del VoD en Internet y posibilitando la explosión de los media centers como Roku, Apple TV y las tabletas.

Con la evolución de los dispositivos y las plataformas de video, surge el gran desafío de adaptar el contenido a:

  • Múltiples formatos de contenido: Flash, QuickTime, Silverlight, MP3, JPG.
  • Múltiples plataformas: PCs, notebooks, tablets, smartphones, consolas de juegos, televisores inteligentes.
  • Múltiples sistemas operativos: Windows, Linux, iOS, Android, BlackBerry.
  • Múltiples navegadores: Explorer, Firefox, Chrome, Safari.

Además, el segmento de broadcasting también se ha visto complejizado con estos avances tecnológicos, ya que al principio sólo existían tres actores: proveedores de contenido (estudios de cine o canales de TV), operadores de red y el consumidor final que poseía un solo dispositivo en el hogar. En la actualidad, encontramos mayor cantidad de actores. Estos son:

  • Proveedores de contenido.
  • Integradores u OTT (Over The Top por sus siglas en inglés), tal como Netflix.
  • Operadores de red y operadores virtuales que no necesariamente tienen red propia, sino que combinan y arman una solución agregando un valor de integración o tecnológico.
  • Los distintos dispositivos que puede tener hoy una familia tipo: 1 televisor, 2 notebooks, 1 tablet, 4 smartphones.

El nivel de conectividad que América Latina alcanzó en los últimos cinco años y el incremento del uso de las redes sociales potencian el crecimiento que el VoD está experimentando. Por ejemplo, en 2012 se vieron 4 mil millones de videos por día a través de YouTube y 600 millones sobre plataformas móviles, y se subieron 72 horas de video por minuto. Netflix por su parte, transmitió 2 mil millones de horas de video en los últimos meses de 2011 y TED, organización sin fines de lucro dedicada a difundir nuevas ideas, alcanzó 1 billón de videos reproducidos.

En este contexto, el reporte VNI de Cisco predice que para 2016:

  • El tráfico de video se triplicará, alcanzando 4 mil millones de DVD por mes.
  • Cada tres minutos atravesará las redes globales IP el equivalente en gigabytes a todas las películas filmadas hasta el 2012.
  • Tomará más de 6 millones de años ver la cantidad de videos que circularán por las redes globales IP mes a mes.
  • A cada segundo 1.2 millones de minutos de contenidos de video viajará por Internet.
  • Del total de videos que se transmitirán de manera online el 79% serán en calidad HD.

La principal consecuencia de este aumento de transmisión de videos es que en el esquema tradicional de distribución de contenido (desde un punto central a cualquier dispositivo alrededor del mundo) el canal se satura, falla y el usuario obtiene como resultado una mala experiencia. Sortear este obstáculo es el principal desafío de los operadores.

Es por esta razón que la solución tecnológica es acercar el contenido y almacenarlo en el punto de entrega más cercano al usuario final. De esta manera, cuando el usuario quiere acceder a dicho contenido, puede hacerlo con rapidez, seguridad y calidad –cualidades fundamentales para soportar los nuevos modelos de negocios. Para ello, es necesario implementar las nuevas Redes de Distribución de Contenidos (CDN) que físicamente y a través de miles de servidores, almacenan y distribuyen ese contenido globalmente, localizando inteligentemente la información alrededor del mundo.