El otro 7D

Diego Guelar

Desde el pasado 2 de octubre la Fragata Libertad está retenida en el puerto ghanés de Tema por orden del juez Richard Adjei Frimpong.

Hoy se realizó la primera audiencia fijada -a petición argentina– por el Tribunal del Mar con sede en Hamburgo. Este Tribunal es el encargado de dirimir controversias en el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el derecho del mar que entró en vigor el 16 de noviembre de 1994. Argentina y Ghana han suscripto  ese tratado.

Es claro que, para nosotros, la fragata es un buque de guerra amparado por “usos y costumbres” en el principio de “inmunidad soberana” y que esta no fue renunciada en los contratos que dieron jurisdicción a los tribunales de Nueva York para intervenir en las controversias que se plantearon por la emisión de bonos externos de la República Argentina.

Pese a nuestra bien conocida soberbia, tenemos que aceptar que es la Justicia de Ghana (en cuyo territorio recalamos voluntariamente) y, ahora, el Tribunal del Mar (a nuestra propia solicitud) quienes decidirán sobre el destino de nuestro buque-escuela.

Pero hay un tercer actor en este drama: el presidente de Ghana, John Dramani Mahama, quien era vicepresidente hasta la muerte del presidente John Evans Atta Mills el pasado 24 de julio. Dramani Mahama es actualmente candidato a presidente para las elecciones generales del, curiosamente, próximo 7 de diciembre.

El presidente Dramani Mahama podría haber desconocido la decisión judicial interpretando que la fragata es “invitada del gobierno”, que rige plenamente la “inmunidad soberana” argentina y autorizar su salida del puerto.

En ese caso, nosotros estaríamos felices pero él se hubiera quedado con un “conflicto de poderesen plena campaña electoral, especialmente considerando que Argentina le negó jurisdicción a Ghana sobre sus propios puertos y la acusó de violar el derecho internacional para beneficiar a los fondos buitres.

¿Qué hubiera hecho CFK en la misma circunstancia ante semejante agravio? No necesito  describir la contestación “por cadena” que los ghaneses, su presidente y la mismísima madre del Jefe de Estado hubieran recibido.

Ahora nos toca esperar el 6 de diciembre (plazo del Tribunal del Mar) y el 7 de diciembre ghanés.

Todo nuestro futuro sigue siendo ciencia ficción.