Fuerte apuesta de cambio en Policía Bonaerense

Diego Kravetz

Si te cuento que hasta hace una semana vos ibas a una comisaría a hacer una denuncia y el comisario no podía mandar al patrullero de tu barrio a perseguir al delincuente, ¿me creés? Si te cuento que la provincia de Buenos Aires tiene noventa mil policías, pero que de ellos sólo laburan menos de sesenta mil, ¿me creés? Si te cuento que según el municipio en el que vivas los jueces y los fiscales tienen o no una fuerza que investigue delitos complejos y narcotráfico, ¿me creés?

Mejorar la seguridad en la provincia de Buenos Aires ha sido uno de los compromisos que asumió la gobernadora María Eugenia Vidal. Con ese objetivo es que impulsó recientemente, junto con el ministro de seguridad Cristian Ritondo, importantes cambios en la Policía Bonaerense.

Esos cambios tienen tres grandes ejes: el primero consiste en unificar bajo la misma órbita a las unidades de patrullaje y las comisarías; el segundo, ordenar lo que dentro de la fuerza se llama “carpetas médicas”; y el tercero, implementar delegaciones departamentales de investigación judicial.

 

Patrullas y comisarías

Para el vecino que no esté muy informado sobre el funcionamiento de la Policía Bonaerense (desinformación que es comprensible, ya que ningún gobierno hasta ahora se dedicó a explicar cómo operan sus fuerzas de seguridad) vale la explicación: las unidades de patrulla, hasta ahora, no dependían de las comisarías ni tenían relación directa con ellas. ¿Suena absurdo? Lo es. Y sin embargo así “funcionaba” la Policía Bonaerense. No hace falta decir que esto limitaba considerablemente la capacidad de reacción y el dinamismo que se espera de nuestras fuerzas de seguridad.

Las modificaciones impulsadas por el Gobierno provincial implican que tanto las patrullas como las comisarías pasen a la misma órbita de la Coordinación Operativa en Seguridad, lo que permitirá el trabajo transversal y cooperativo entre ambas.

 

Carpetas médicas

Se ordenó la revisión de los casos que están con carpeta médica hace mucho tiempo y cuando esta no esté justificada, el agente será dado de baja.

Hay, por supuesto, muchos casos reales de problemas médicos o psiquiátricos. Pero también hay carpetas que permiten cobrar el sueldo de policía y tener otro trabajo, lo que ha desviado la conducta en muchos casos.

 

Delegaciones de investigación

La tercera modificación afecta a la acción judicial que sigue a la captura de los delincuentes. La provincia de Buenos Aires está dividida en departamentos judiciales. Por ejemplo, Lanús comparte con Avellaneda un mismo departamento desde 2012, cuando se escindió del departamento de Lomas de Zamora. Esto implica que los procesos relativos a los partidos de Lanús y Avellaneda competen a las mismas autoridades.

La modificación que realizó el Gobierno consiste en impulsar delegaciones departamentales que se dediquen exclusivamente a su departamento. Se trata de brigadas de investigación que, al poder concentrar sus esfuerzos y sus recursos a un único departamento, garantizarán la prosecución y la resolución de las causas, para que los esfuerzos de la policía no queden, como muchas veces lamentablemente ocurre, en la nada misma.

Esta última medida representa mejores condiciones para combatir al crimen organizado, especialmente al narcotráfico, ya que implica una lucha que se debe librar fuertemente en el ámbito judicial.

La situación de seguridad de la provincia de Buenos Aires es una de las más alarmantes del país y carga con una pesada herencia. Iniciativas como esta ayudarán a dar más coherencia y coordinación a nuestros mecanismos de control y erradicación del delito. Los cambios se harán notar muy pronto.