¿Se consolida el atraso cambiario?

Si bien desde el Banco Central (BCRA) han dejado claro que se concentrarán en el manejo de los agregados monetarios con el objetivo de desacelerar la inflación —volviendo endógena la determinación del tipo de cambio—, no cabe duda de que esta estrategia está asestando un fuerte golpe a la competitividad cambiaria.

Según datos del BCRA, con un tipo de cambio nominal en torno a los 14 pesos, el valor real de la divisa volvió a niveles de finales del año pasado, con lo que perdió casi la mitad de la competitividad ganada en diciembre.

¿Por qué ocurre esto? Son varios los factores que explican este escenario, y hay que analizar sus tendencias para determinar si el atraso cambiario se consolida, o es sólo una cuestión transitoria: Continuar leyendo

La importancia del programa monetario

En el día de ayer, el Banco Central presentó su programa monetario para este año. Tal como habían mencionado desde la institución, luego del acuerdo con los holdouts, se hizo pública la política monetaria que seguirá la autoridad monetaria en este 2016 de transición y, tal como plantea en el documento, en el mes de septiembre se realizará la adopción formal de metas de inflación de caras al 2017 (las cuales entrarán en vigencia en enero del año próximo).

El simple hecho de contar con un programa que permita que conozcamos los objetivos del ente emisor constituye un paso fundamental. La principal importancia radica en el anclaje de las expectativas inflacionarias: sabiendo que el Banco Central cumplirá su objetivo principal de mantener estable el valor de la moneda, mencionado en el artículo tercero de su Carta Orgánica, las expectativas se “irán acomodando” a lo planteado en el plan, de acuerdo con el manejo de la política monetaria, la cual se llevará a cabo a través del establecimiento de un corredor de pases activos y pasivos y de la tasa de interés de Lebac a 35 días. Continuar leyendo

Dilemas del mercado cambiario

El dólar sigue retrocediendo y, tal como mencionaba en la columna anterior, el efecto tasas ha sido mucho más exitoso que las intervenciones previas en el mercado de cambios, en las cuales el Banco Central (BCRA) “sacrificaba” reservas internacionales.

El BCRA ha dejado muy clara su posición de no convalidar un dólar en torno a los 16 pesos para evitar una mayor presión sobre el nivel de precios de la economía, y la utilización de todas las herramientas de política monetaria a su alcance han generado no sólo una caída en la cotización de la divisa norteamericana, sino también un cambio en las expectativas de los agentes.

El principal error del BCRA fue creer que el mercado de divisas se había estabilizado rápidamente, luego de la salida del cepo cambiario. Redujo muy rápido la tasa de interés de Lebac de corto plazo y, aunque continuó absorbiendo el excedente de pesos, los menores rendimientos de los activos nominados en pesos generaron que parte importante del dinero en circulación se volcara al mercado de cambios y presionara sobre el dólar, hasta llevarlo a niveles que el Gobierno parece no estar dispuesto a aceptar.

Si bien por el momento la estrategia de Federico Sturzenegger y su equipo ha sido exitosa para hacer retroceder la cotización del dólar, hay que estar atentos: la creciente emisión de Lebac de corto plazo, con un alto rendimiento hace que todos los meses el BCRA tenga que renovar los papeles o emitir más pesos; ambos con efectos negativos para la economía en el mediano plazo. Continuar leyendo

La vuelta de la puja entre el dólar y las tasas

Las últimas semanas no han sido fáciles para el equipo económico a cargo del Banco Central (BCRA). La falta de oferta de divisas propia de esta época del año y el avance de la demanda han generado una fuerte presión sobre la cotización del dólar, que esta semana llegó a romper la barrera de los 16 pesos.

¿Qué explicó, en parte, esta suba? La menor tasa de interés, ubicada por debajo de la tasa de inflación esperada luego de las sucesivas bajas llevadas a cabo por la autoridad monetaria, volvió a despertar el apetito por el dólar, que parecía controlado durante las primeras semanas pos-cepo, cuando las tasas reales eran positivas: el BCRA pecó de optimista y bajó la tasa muy rápido.

Durante las primeras jornadas de avance del dólar, para evitar que la suba del dólar siga “fogoneando” la inflación y con el objetivo de contener una corrida especulativa, el BCRA intervino en el mercado de divisas, con poco éxito.

Recién después de que el martes, en la licitación de Lebac, subiera la tasa de corto plazo (35 días) seis puntos, hasta llegar a 37% y generar un overshooting de tasa de interés, la cotización de la divisa norteamericana comenzó a ceder, reabrió la puja entre el dólar y las tasas, la cual desde hace más de un mes se había definido a favor de las posiciones en divisas por la tendencia a la baja de los rendimientos en pesos en un contexto de aceleración de la inflación local. Continuar leyendo

El Banco Central recupera su herramienta de política económica

Esta semana hemos sido testigos de movimientos bruscos en el tipo de cambio, algo a lo que no estábamos acostumbrados desde hace años, debido a la administración cambiaria llevada a cabo por la gestión kirchnerista.

Lo remarcable del hecho es que demuestra que la autoridad monetaria ha dejado de estar excesivamente preocupada por la cotización de la divisa norteamericana (es más, desde la liberalización del cepo cambiario no ha intervenido en el mercado de divisas). La ha dejado flotar en una banda amplia, recuperando su herramienta de política económica, la monetaria, con el objetivo de utilizarla para reducir la inflación.

Si bien la inflación es multicausal, la creciente (y desmedida) emisión monetaria de los últimos años para financiar el déficit fiscal ha presionado sobre el nivel general de precios de la economía, problema que desde el primer día de su gestión Federico Sturzenegger ha decidido atacar. Continuar leyendo

La necesidad de una nueva Carta Orgánica del Banco Central

La economía se encuentra sumida en un escenario de graves desequilibrios macroeconómicos en todos sus frentes: fiscal, monetario y cambiario. Y parte importante de estos ha tenido origen en la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA).

El 22 de marzo de 2012, la Cámara de Senadores convirtió en ley el proyecto de reforma de la Carta Orgánica, la cual se puso en vigencia el 28 de ese mes y generó las condiciones necesarias para que la autoridad monetaria pueda llevar adelante la política ultraexpansiva que viene realizando los últimos años.

Los puntos más importantes de la reforma fueron el cambio del objetivo primario y fundamental del ente emisor, que era preservar el valor de la moneda, por uno que indicó que debe promover la estabilidad monetaria, financiera y el desarrollo económico con equidad social, en el marco de las políticas establecidas por el Gobierno nacional, lo cual es más cercano al concepto de un banco de desarrollo que de un banco central. Para llevar a cabo ese nuevo mandato, se ampliaron las posibilidades que el BCRA tiene de financiar al Tesoro, ya sea mediante adelantos transitorios (emisión monetaria), ya sea con reservas internacionales.

De esta forma, se convalidó la existencia de un esquema de dominancia fiscal en el que se perdió una herramienta de política económica: la monetaria. El BCRA ya no determina la cantidad de dinero en circulación (o la tasa de interés) de acuerdo con las necesidades de mantener estable el valor de la moneda, sino que se encuentra “atado” a las necesidades de financiamiento del Tesoro. Continuar leyendo

El valor del tipo de cambio: un problema de oferta y demanda

El tipo de cambio en Argentina está muy atrasado, eso no es novedad. El estandarte del tipo de cambio real alto y competitivo y los superávit gemelos de la gestión de Néstor Kirchner han sido dilapidados durante los últimos años debido a la acumulación de un sinfín de desequilibrios macroeconómicos originados en el incorrecto manejo de política económica.

Con el gasto público creciendo por encima de los recursos tributarios, el déficit fiscal no tardó en aparecer (a pesar del maquillaje contable). Una vez que se terminó la “caja”, hubo que salir a buscar quién “pague la fiesta”. El elegido fue el Banco Central (BCRA).

Como es sabido, aunque desde el kirchnerismo sigan negándolo, la emisión monetaria, cuyo objetivo es monetizar el “rojo” fiscal, genera inflación: aumenta la oferta monetaria por encima del incremento de la demanda de dinero. Ya nadie quiere papelitos de colores que cada vez tienen menor valor. Por lo tanto, cada vez se necesitan más pesos para comprar todo tipo de bienes, entre ellos, divisas.

El mercado de divisas no es muy distinto del resto de los mercados. La diferencia es el bien que se comercializa: la economía no produce divisas (no puede emitir moneda extranjera), sino que estas deben ingresar a través de operaciones con el sector externo. Continuar leyendo

El círculo vicioso del déficit fiscal y el impuesto inflacionario

Todos los días nos despertamos con una novedad en el frente económico. Sin embargo, sin ser noticias diarias, las tendencias que contribuyen a explicar los desequilibrios macroeconómicos existentes siguen su curso natural.

Una de las principales tendencias, que durante los últimos años parece haberse convertido en una normalidad, es el déficit fiscal. Debe distinguirse que si bien el resultado es el mismo, el tesoro puede verificar un rojo financiero por insuficiencia de ingresos o por exceso de gasto público.

En lo que va del año se expandió por encima del 42 %, mientras los ingresos tributarios crecieron “sólo” un 33 %. Basta con ver un poco los números para que no queden dudas: No es un problema de ingresos, sino de gasto.

Atrás quedaron los “superávit gemelos” (fiscal y comercial), pilar del modelo económico kirchnerista. Según estimaciones propias, 2015 cerrará con un rojo fiscal por encima de los 220 mil millones de pesos (3,9 % del PBI). Sin contabilizar las rentas de Anses y Banco Central, superará los 350 mil millones de pesos (6,3 % del PBI), aunque podría profundizarse aún más si desde el Ejecutivo deciden continuar ampliando las partidas destinadas a gasto público. Continuar leyendo

Brasil: fin del ajuste monetario

La séptima economía del mundo y la primera de América Latina se encuentra ahogada tanto por factores externos como internos: la caída del precio de las materias primas, las turbulencias en China y, sobre todo, el debilitamiento del Gobierno de la presidente Dilma Rousseff, cuya popularidad se derrumbó al ritmo de un gigantesco escándalo de corrupción en la estatal Petrobras, seguido de una disminución de su fuerza de apoyo en el Congreso.

Para completar el cuadro negativo, en medio de este escenario, el Gobierno presentó un presupuesto deficitario para 2016 por primera vez en su historia, lo que acercó al país a la posibilidad de perder el preciado grado de inversión.

En este complejo contexto, el miércoles el Comité de Política Monetaria (Copom) de Brasil decidió detener uno de los ciclos más agresivos de subas de tasas de interés a nivel mundial, a pesar de la creciente inflación que sufre la economía carioca.

Luego de que hace dos semanas se conociera que la primera economía de la región entró en recesión técnica, el Copom relajó el ajuste a una economía en caída libre, pese a que aún persisten los temores de alta inflación, en un contexto de severa crisis fiscal. Continuar leyendo

La inflación “pulverizó” la competitividad buscada en enero

Desde que Alejandro Vanoli asumió la presidencia del Banco Central hace poco más de un mes, el mercado de divisas ingresó nuevamente en una “virtual” pax cambiaria. La moneda estadounidense cotiza estable en el mercado oficial, y los fuertes controles por parte de la autoridad monetaria han logrado reducir la brecha con los canales paralelos (blue, contado con liqui, MEP).

No obstante, debido a la política monetaria menos restrictiva llevada adelante por la Reserva Federal de los Estados Unidos, el dólar ha comenzado a fortalecerse (con el consiguiente impacto negativo sobre el precio de los commodities), lo que ha presionado a la depreciación de las monedas de los mercados emergentes debido a la huida de dólares desde estas economías más riesgosas a una más desarrollada y, sobre todo, más estable.

Este cambio en el manejo de política de la Fed, junto con la dinámica inflacionaria interna, impacta de distintas maneras sobre el tipo de cambio real, el cual se utiliza como medida relativa de la competitividad de una economía. Continuar leyendo