Crimen político

La muerte de Nisman sembró un manto de sospechas enorme sobre el Gobierno, y sobre la vida democrática e institucional de nuestro país. El fiscal aportaría elementos clave frente al Poder Legislativo por la denuncia que realizó contra la Presidente y altos funcionarios del Gobierno: entorpecer la búsqueda de la verdad en la causa AMIA.

Una muerte en tales circunstancias, con sus obvias consecuencias institucionales y sociales, merece una acción política urgente, profunda y transparente por parte del Gobierno Nacional, que muestre al Estado accionando con la seriedad que las circunstancias requieren.

Lejos de abstenerse de intervenir e interferir en la investigación, de llevar claridad, garantizar transparencia y encontrar respuestas, el kirchnerismo volvió a actuar de la peor manera.

Comenzó con la temprana presencia de Sergio Berni en el domicilio de Nisman, llegando antes que el juez y la fiscal de la causa. Declarando que era un suicidio precipitadamente, sin aguardar peritajes o pronunciamientos de la Justicia. Por su parte, los diputados dieron una breve y pobre conferencia. Y, por último, las cartas de Cristina Kirchner, planteando interrogantes a través de las redes sociales, una reacción muy lejana a la que la sociedad espera de su mandataria en momentos tan complejos. Un accionar desastroso, donde parecería que se estuvieran burlado de todos los argentinos.

Pero por mucho que el Gobierno se esforzara inicialmente en demostrarlo, nadie cree que Nisman se haya suicidado, al menos no por su propia voluntad.

Años de deterioro visible de la vida del país dan sustento al extensivo descreimiento de nuestra sociedad a la teoría del suicidio del fiscal.

Las respuestas oficiales colaboran con esta desconfianza, y lejos de acercarnos la verdad ganan verosimilitud viejas sospechas. Como por ejemplo el secuestro del hijo del Juez Federal Eduardo Taiano el mismo día que vencía el plazo para apelar en el supuesto enriquecimiento ilícito de Kirchner.

Nisman murió. Lo mataron, o lo indujeron a que lo hiciera, todo indica eso.

Este es un crimen político por ahora sin respuestas. Las víctimas también conforman los cimientos de nuestra vida democrática, institucional y social y es el Gobierno Nacional el que tiene la mayor responsabilidad en esto.

Estatizaciones electoralistas

La disposición en el Boletín Oficial que crea la Operadora Ferroviaria Sociedad del Estado para los ramales Mitre y Sarmiento se enmarca, sin lugar a dudas, en las urgencias electorales del gobierno. Recordemos por ejemplo que el gobierno perdió, en las recientes PASO, en todos los distritos atravesados por el Sarmiento.

Ya tenemos experiencia con anuncios ampulosos, como el soterramiento, cuando el kirchnerismo tiene necesidades electorales. Pero cada vez detectamos más improvisación, y eso nos preocupa. Hace pocos meses el gobierno negaba rotundamente la estatización. De repente comienza a estatizar ramales. ¿Cuál es el proyecto? ¿Hay algún plan? ¿Quién va a integrar la flamante Operadora Ferroviaria Sociedad del Estado? ¿Se convocó a técnicos y expertos?

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Transporte ferroviario: menos relato y más hechos

Del tren se habla mucho y se hace poco. Coordino una iniciativa de usuarios llamada VIAS Sarmiento que, a través de la información que nos envían los pasajeros todos los días, nos permite tener un indicador bastante preciso de la distancia que hay entre el discurso gubernamental y los hechos. Veamos solo algunos ejemplos.

En 60 días vamos a tener un cambio muy importante en la línea sarmiento”.

Florencio Randazzo, 11 de enero de 2013.

El ministro realizó esta ya casi mítica declaración poco tiempo antes del aniversario de la tragedia de Once. Cinco meses después de tan temeraria declaración sucedía  la tragedia de Castelar.

En los sesenta días que prometió el ministro sólo se llegaron a ver cambios superficiales en la estructura de los ferrocarriles. Pantallas LED, muchas de las cuales ya no funcionan, pintura en las estaciones que volvieron a estar sucias y la apertura de los baños que fueron eternamente clausurados. Sin embargo, sigue pendiente la accesibilidad para todos los ciudadanos y ciudadanas con discapacidades motrices, ya que en muchas estaciones sigue sin haber ascensores, o sillas elevadoras para el libre acceso al servicio.

En definitiva,  el cambio “importante” no se ve reflejado en el día a día de los usuarios, quienes siguen padeciendo importantes demoras en las frecuencias, que en las horas pico es de 30 a 50 minutos, y también la cancelación de servicios crónica para los ramales olvidados, Merlo-Lobos y Moreno-Mercedes.

Estamos llevando adelante una revolución en materia ferroviaria

Florencio Randazzo, 11 de enero de 2013.

¿Se renovaron la las formaciones? No, seguimos con las viejas formaciones de los  años 60.

¿Se modernizaron el sistema de señales y frenos? No, las señales tienen casi un siglo de uso y funcionan pésimamente, y el sistema de frenos en el Sarmiento es tan obsoleto que no contempla ningún mecanismo en caso de alguna falla humana o mecánica.

La revolución nunca se concretó para los usuarios, que siguen experimentando las mismas dificultades para movilizarse que antes del inicio de la supuesta gesta heroica. El reciente anuncio de compra de vagones, señales y sistema de frenos a  China trasluce un  modelo similar al de la inicial dependencia tecnológica con Inglaterra.  En esta situación, Argentina no gana en desarrollo, sino que pierde una oportunidad de reactivar industrias importantes como la metalúrgica y la ferroviaria, y de renovar el transporte ferroviario con trabajo y tecnología argentinos.

El soterramiento: 6 anuncios en 7 años

Hasta ahora solo se compró la tuneladora Argentina, que nos costó 40 millones de euros a los argentinos, sin uso hace tiempo por falta de financiamiento para continuar la obra.

El último de los anuncios refiere a un préstamo de Brasil para el soterramiento. ¿Llegarán la totalidad de los fondos a su destino o se quedará en los bolsillos de concesionarios y funcionarios? La impunidad de Jaime es un mal precedente que nos hace dudar.

Llevaré al Congreso un proyecto de ley que ponga al sistema ferroviario como columna vertebral de nuestro desarrollo, que vuelva a unir nuestros pueblos y regiones a lo largo y a lo ancho de nuestro país. Con ello descongestionaremos nuestras rutas de camiones, abarataremos el costo del transporte en la producción y haremos resurgir la industria nacional ferroviaria.

En el área metropolitana deberán rescindirse las concesiones a los empresarios adjudicados en los noventa que desde entonces y durante la última década sólo se enriquecieron con los millonarios subsidios del Estado y nos dejaron un sistema de transporte de pasajeros calamitoso.

Debemos acabar cuanto antes con este sistema que nos causa tantos padecimientos y nos ha costado tantas vidas. Hay que construir un sistema de transporte de pasajeros eficiente y seguro para hacer realidad aquello de que: viajar bien y seguro es un derecho.

Se vota por Chávez

Viajé hace unos días a Caracas para participar del Foro de San Pablo. Tenía un interés especial por conocer in situ la realidad venezolana tras el fallecimiento de Hugo Chávez Frías. Rápidamente percibí la inmensa politización de su sociedad, especialmente de los sectores más humildes. Se podrían enumerar varios logros que expliquen esto, pero el dato cualitativo es que, con la llegada de Chávez al gobierno, millones de venezolanos que durante décadas fueron ignorados pasaron a ser tenidos en cuenta y a sentirse sujetos de derechos.

Tengo la apreciación de que ganará Nicolás Maduro, el sucesor designado por Chávez, porque hay una mayoría de venezolanos que saben que tienen un modelo, derechos y conquistas que defender. Por eso dicen que votarán por Chávez este domingo: tienen en claro que están siguiendo las directivas de su líder, hay una sensación de deuda eterna y quieren ofrendarle un triunfo rotundo.

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Inundaciones que desnudan gobernantes

Si me hubiesen preguntado qué lugar de la provincia de Buenos Aires podía sufrir la pérdida de más de medio centenar de vidas como consecuencia de una inundación, muy pocas eran las probabilidades de que respondiese La Plata. Conocedor del conurbano y, en menor medida, de la capital provincial, seguramente hubiese asociado las posibilidades de víctimas fatales a otros municipios con otra composición social, mayores niveles de pobreza y mucha menos infraestructura. Sin dudas hubiesen pesado más en mi consideración estos aspectos que el fenómeno metereológico.

Hago este juego reflexivo para ser sincero y lo más objetivo posible para analizar la tragedia platense. Digo entonces que ante fenómenos naturales como el ocurrido es inevitable que la ciudad se inunde.

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