Corrupción: la gran pandemia de nuestros tiempos

Vivimos en un mundo plagado de corrupción. Manejado por unos pocos , en desmedro de unos muchos. Pareciera que ya no hay ideales sino necesidades, y que todos quieren llegar al poder para usufructuarlo, teniendo como único fin el de enriquecerse. Quedan unos pocos idealistas que quieren ver a sus naciones entre las primeras y que pelean por ello, aunque esto signifique tomar medidas antipopulares que los condenen a no ser reelectos. Estos verdaderos patriotas están en extinción en el mundo de hoy. ¿Quién quiere gobernar para el largo plazo cuando será el corto el que lo mantendrá en el poder? Los problemas de fondo de muchas naciones no se arreglan ni en 4 ni en 6 años. Se destruye rápidamente, pero lleva años reconstruir.

Vale solamente observar este mapa del mundo coloreado que va del rojo oscuro al amarillo para entender por qué digo que la corrupción es una pandemia en el mundo actual. Los países en amarillo son los menos corruptos pasando por los que están en naranja hasta llegar a los de color rojo oscuro, los más corruptos.

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(Índice de Percepción de Corrupción 2013. Transparencia Internacional)

Transparencia Internacional es una organización no gubernamental con sede  en Berlín, Alemania, encargada de elaborar este mapa y publicar desde el año 1995 , en forma anual , el Indice de Percepción de Corrupción a nivel mundial. Realiza un ranking entre los distintos países del mundo que va del puesto 1 al 175. Clasifica a las naciones según la percepción  de corrupción en el sector público. Su metodología se basa en encuestas llevadas a cabo entre personas de negocios. Define la corrupción como el abuso del poder por parte de las autoridades para beneficios privados  que finalmente perjudica a todos. Los puntajes van del 0 al 100 siendo los menos corruptos aquellos cercanos al 100.

Ningún país tiene 100 puntos quedando totalmente libre de corrupción. Los primeros puestos los ocupan Dinamarca , Nueva Zelandia , Suiza, Finlandia, Suecia, Holanda, Noruega, Canadá, siendo 91 el puntaje más alto. Entre los últimos puestos encontramos a  Corea del Norte , Somalia y Afganistán , con 8 puntos.

Lo interesante de este índice es ver cómo los países que tienen mayor grado de corrupción tienen una mayor inequidad en la distribución de la riqueza, son más pobres y padecen más violencia. Sus gobiernos llegan a través del voto popular en una gran mayoría de los casos, pero rápidamente promulgan leyes con la finalidad de concentrar poder para así gobernar como les plazca, con total impunidad. Ponen el poder a su propio servicio, en vez de ponerlo al servicio del pueblo que los ha votado. Los ingresos per capita de estos países son de los más bajos, van desde los 600 dólares anuales en muchos países africanos hasta los 15000 dólares anuales en otros tantas partes del mundo incluidos la mayoría de países latinoamericanos. Mientras que los países menos corruptos gozan de ingresos per capita que van desde los 25000 hasta los 60000 dólares anuales.

Otro dato interesante es que todos los países que se encuentran atravesando guerras internas o sufren actos de violencia o revueltas como ser Siria, Sudán , Sudán del Sur, Libia , Corea del Norte, Afganistán, Venezuela, Ucrania, Yemen, Somalia, Iraq, son naciones que ocupan los últimos puestos erigiéndose como países más corruptos.

En estos años de elecciones, siguiendo con el tema de mi artículo de la semana pasada, los políticos seguramente alzarán como bandera la lucha contra la corrupción ya que tienen en claro que es un tema prioritario para la sociedad y que les va a sumar votos.  En tiempos de bonanza económica la corrupción se tolera más, pero cuando los vientos cambian, la sociedad se vuelve más estricta y menos permisiva.

No nos dejemos engañar por los cantos de la sirena. Para diseñar sus campañas, los políticos realizan encuestas con el fin de saber lo que la gente quiere, espera y piensa. En base a esos resultados, arman sus estrategias políticas y sus discursos. No hay que guiarse por lo que dicen, sino por lo que han hecho o hacen. A las palabras se las lleva el viento. Se deben observar resultados y evaluar. Si bien con sólo votar no alcanza, es una primera herramienta fundamental , en manos de la sociedad para elegir a sus gobernantes. No votemos por conveniencia sino con conciencia.

Si dejamos que la corrupción siga avanzando y multiplicándose con total impunidad, seguirá habiendo pobreza, violencia e inequidad en el mundo. Nos acostumbraremos a convivir con ella y seguirá propagándose hasta el último rincón. Es nuestra responsabilidad y está en manos de cada uno el no dejarse contagiar.

Democracia: con votar solamente no alcanza

En un año durante el cual el 42% de la población mundial irá a las urnas a  renovar sus líderes políticos  a través de elecciones democráticas, tanto legislativas como presidenciales, cabe preguntarse si el mero hecho de votar basta en sí mismo para que un sistema se considere una verdadera democracia, o si es tan sólo un primer paso elemental y fundamental, pero que por sí sólo no alcanza.

Costa Rica, El Salvador, Macedonia, Eslovaquia,  Afganistán, Algeria, Panamá, Hungría, Lituania ,Malawi, Colombia, Indonesia, Turquía, India, Bosnia, Kosovo, Brasil, Uruguay, Bolivia, Moldávia,  Sudáfrica, Líbano, Namibia, Tonga,  Rumania, Mozambique, Unión Europea, Estados Unidos,  entre otros tantos países renovaron o renovarán sus autoridades a través del voto popular, de enero a noviembre del 2014.

Nada mejor que conversar con los taxistas de cualquier parte del mundo, y en especial con los de determinadas ciudades cosmopolitas de los Estados Unidos donde todos  son originarios de diferentes confines del mundo. Estos trabajadores diurnos y nocturnos ofician tanto de psicólogos como de escuchas de sus pasajeros de distintos géneros, edades y nacionalidades. Obtienen y procesan información en forma directa de gente común. Lo que sienten y piensan acerca del mundo en que nos toca vivir. En Nueva York los taxistas suelen ser de Pakistán, India e Indonesia. En Miami , haitianos y africanos. En Washington, en su mayoría provienen de países africanos, predominantemente de Etiopía y otros como Mauritania.

En mi último viaje en taxi en Washington, el conductor de Mauritania no hizo más que corroborar una vez más el pensamiento generalizado, ya no en científicos o intelectuales sino en gente común que trabaja diariamente y no tiene ningún tipo de privilegios más que el de votar. Este hombre, frente a mis preguntas, respondió que si bien hoy en África  en la mayoría de los países se vota, la democracia allí sigue brillando por su ausencia. Son democracias en cuanto al voto, esto es, en la forma pero  no en el fondo, ya que ninguno de los otros elementos inherentes a una verdadera democracia se cumple. Los gobernantes son votados en elecciones poco transparentes y rápidamente devienen en dictadores. La riqueza natural de estos países en muchos casos es  grande, pero la corrupción lo es aún más. Los gobiernos se apropian de estos recursos en nombre de lograr una mayor igualdad y redistribución, pero en la realidad esto nunca termina sucediendo ya que sus verdaderos y encubiertos fines distan mucho de esto.  Estos gobiernos terminan con todos los sueños de su población de lograr una vida mejor. No existe una real división de poderes, por el contrario, estos se concentran todos en uno, su líder. El Ejecutivo es el que toma los recursos y los hace propios transformándolos en una caja, mediante cuyo manejo soborna al Poder Legislativo y subordina al Judicial nombrando mandatarios fieles a su amo que jamás lo juzgarán. Se eternizan con los fueros sin poder ser destituidos ni juzgados. Cualquier pensamiento distinto al de ellos es suprimido ya que es visto como una amenaza.  Con esto como objetivo se persigue y  reprime a la oposición o a quien piense distinto. Se monta un aparato propagandístico, a través de la apropiación de los medios de comunicación, también obtenidos con la caja. Se desprestigia y tilda  de fascista, terrorista, golpista u oligarca a todo aquel con otra opinión. Se subordina a las masas a una obediencia debida, o bien por temor o bien por reparto de dádivas que nunca mejorarán sus vidas, pero dada la pobreza de la que vienen, las recibirán  como una bendición. Así utilizarán a los pobres en las sucesivas elecciones para sus propios fines: eternizarse en el poder para enriquecerse, lo que a su vez les brindará más poder aún. Un círculo vicioso que lejos está de favorecer a nadie más que a ellos mismos. La población se conformará con que se empareje hacia abajo: “si yo no puedo acceder a vivir mejor entonces que vivan todos como yo”. Habrá una transferencia de riquezas de los particulares a sus gobernantes y de estos a sus amigos y cómplices. Hoy Nigeria superó en PIB a Sudáfrica y se erigió como la mayor economía africana pero la corrupción allí no conoce límites; ahora, eso si, se vota.

Esta no es sólo la realidad de la mayoría de los países de África que poco parecen importarle al mundo hoy, sino la de muchos más que van a elecciones, se llaman a sí mismos democracias,  pero de democracias tienen poco y nada.

Votar solamente no sirve para nada. Termina siendo como un espejismo: elijo para que después con impunidad total y sin freno alguno hagan lo que se les antoje en desmedro generalmente del pueblo.  Es un primer paso importante pero necesariamente debe ser seguido por muchos otros, como ser el respeto por las instituciones, que se traduce en la clara división e independencia de los tres poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial, para que de esta manera no existan excesos ni atropellos y verdaderamente se gobierne a favor del pueblo y para el pueblo. El Ejecutivo debe gobernar para sus ciudadanos, el Legislativo trabajar y promover leyes que favorezcan al ciudadano común y no a pequeños grupos de poder y el Judicial juzgar sea quien sea el que cometa el delito. Los funcionarios deberían ser los primeros en dar el ejemplo de honestidad y los primeros en pagar las consecuencias en caso de abuso de poder y de corrupción. El ejemplo debe darse de arriba hacia abajo. Una sociedad con un gobierno corrupto necesariamente se volverá corrupta. Invertir en educación es fundamental para que la gente no sólo vote mejor sino conozca y ejerza sus derechos cívicos. El problema radica en que a una buena cantidad de líderes políticos esto no les conviene ya que de educar a su población como es debido, jamás volverían al poder, ni aún reciclándose.

Corea del Norte: diez razones para temer a este pequeño gigante

1. Corea del Norte es un país cuyo gobernante es un joven excéntrico investido de poder supremo, considerado como el sol de su Nación, que cree tener la mesiánica misión,  heredada de su abuelo y de su padre, de unificar ambas Coreas bajo su mandato, a cualquier precio. Esta información surge de un escrito publicado por la One Corea Network, en la página oficial de la República Popular Democrática de Corea (Korea- dpr.com)

2. Posee el cuarto ejército más grande del mundo. Sus Fuerzas Armadas están compuestas por 5 millones de hombres, el equivalente al 20% de su población (cerca de 25 millones de habitantes). Es decir, cuenta con 45 soldados por cada mil habitantes, cifra ni siquiera superada por el Estado de Israel, quien a pesar de estar constantemente amenazado por sus vecinos, cuenta con 25 soldados por cada mil habitantes.

3. Ocupa el primer puesto del mundo en gasto militar con respecto a su producto bruto. Gasta el 25% del PIB en defensa mientras  sus habitantes apenas superan un ingreso anual per capita de 1.000 dólares.

4. Los norcoreanos carecen de todo tipo de libertades y comunicación con el mundo externo. El eficaz sistema de propaganda implementado por el gobierno los ha convencido que deben unificar ambas Coreas ya que así también  lo desean los surcoreanos, una mentira que no pueden comprobar. Aceptan los dichos de su líder como verdad absoluta.

5. Es la novena potencia nuclear del mundo. Comenzó a realizar pruebas nucleares en el año 2006 con plutonio almacenado. A pesar de las sanciones impuestas por la ONU (Organización de Naciones Unidas), realizó nuevas pruebas en el 2009. Las terceras pruebas nucleares subterráneas, ya con uranio enriquecido llegaron en el 2013. Su programa de uranio enriquecido fue descubierto en el 2010.

6. Según Jeffrey Lewis, experto nuclear del Centro de estudios de no proliferación James Martin, con cede en Monterrey, existe una inquietante posibilidad de que excavaciones visualizadas recientemente por satélites, en la zona de pruebas nucleares de Punggye-ri, al noreste del país, sean un intento de construir una red de túneles subterráneos para llevar a cabo, en forma regular, pruebas nucleares con uranio enriquecido.

7. China, que ejercía una importante influencia sobre esta nación,  limitando sus pruebas nucleares, parece haber cedido y estar mirando hacia el costado, inmersa en sus propios problemas económicos, abriéndole una gran ventana  a sus aspiraciones.

8. Cuenta con un enorme arsenal de misiles balísticos de corto y mediano alcance. Trabaja en desarrollar misiles de  largo alcance. Declaró hace pocos días tener nueva tecnología, miniaturas nucleares, que pueden ser instaladas en los misiles balísticos intercontinentales. Esto no se ha podido aún comprobar.

9. Cuenta con un programa de drones  avanzado, según Andrei Lankov, profesor de estudios coreanos de la Universidad de Kookim en Seúl, Corea del Sur. Prueba de esto son los dos drones  de fabricación norcoreana hallados en Paju y en la isla de Baengnyeong, territorios surcoreanos.  Contenían fotografías de alta resolución de importantes instalaciones gubernamentales y militares de su anhelada vecina. Esto representa un peligroso avance en materia de inteligencia.

10. Finalmente, diferentes hechos internacionales como el de Putin y su anexión de Crimea, Al Assad y su feroz guerra en Siria, y Maduro en Venezuela con su violenta persecución a la oposición, que parecen todas hazañas realizadas con éxito ya  que encuentran un Estados Unidos debilitado, que no impone sanciones suficientes y que parece haber abandonando el puesto de guardián del mundo,  pueden envalentonar a Kim Jong- Un  a hacer efectivo el estado de guerra en que se encuentran las dos Coreas desde marzo del 2013 . Así parece haberlo anunciado  en  su discurso de apertura de este año, en conmemoración de los 20 años de la muerte del “padre de la patria”, su abuelo Kim Il Song: ” Ha llegado el momento de una Corea unificada” .

El mundo debe tomar en serio estas amenazas y prevenirlas antes de que sea demasiado tarde. Recordemos la fábula del joven que aterraba a su población diciendoles “cuidado, que viene el lobo” y éste nunca aparecía. Hasta que un buen día nadie le creyó, y esa vez el lobo vino y  se comió a la población entera. No subestimemos las peligrosas amenazas de un fanático con cierto grado de locura. Aprendamos de la historia.

Corea del Norte: Los Juegos del Hambre

Un gobierno todopoderoso que todo lo controla, un ejército fuerte tanto en número como en armas, obsecuente e incondicional, control total de los medios de comunicación, falta de libertades y un pueblo sometido a través del miedo y el hambre parecen ser las características que comparten algunos países con aquella trilogía tan taquillera estrenada hace un par de años y de la que aún resta ver la última parte en la cual seguramente triunfarán los buenos.

En la película de ficción, basada en el libro Los Juegos del hambre, de Suzanne Collins, quienes detentan el poder en la nación Panem, compuesta por 12 distritos, deciden castigar a sus habitantes por haberse levantado contra el gobierno, 70 años atrás, en un intento de golpe de Estado, como consecuencia del hambre, la represión y la falta de libertades a las que se encontraban sometidos.  Así establecen los “juegos del hambre”, que se realizan cada año. Los mismos cumplen una doble función: por un lado, entretener a la población que vive de manera inhumana pasando hambre, a fin de que olvide sus pesares; por el otro, someterlos  a través del régimen del terror. Se elige a dos participantes por cada distrito, un niño y una niña de entre 12 y 18 años quienes deberán aniquilarse unos a otros de la manera más sangrienta imaginable, quedando sólo dos vencedores, uno de cada sexo. La elección de las edades no es fortuita, ya que son los jóvenes los que traen nuevos bríos y suelen rebelarse contra los gobiernos frente a las injusticias. De esta manera exterminan a aquellos que representan el futuro y quienes son a la vez, su mayor amenaza.

Corea del Norte logra hacer de esta ficción una realidad. Su dictador, Kim Jong -un heredero del poder divino de su padre a una edad temprana, se presenta como un excéntrico cargado de  cierta locura. Amenaza constantemente la paz mundial lanzando proyectiles al mar, haciendo alarde de su capacidad militar.

En la madrugada del miércoles, desde el norte de Pyongyang, fueron lanzados dos misiles Rodong de alcance medio, en represalia a la reunión en La Haya realizada el martes, a puertas cerradas , entre  los líderes de Corea del Sur, Estados Unidos y Japón. El motivo de tal reunión fue precisamente discutir la amenaza nuclear que representa Corea del Norte para el mundo entero. Ambos misiles cayeron en el mar entre Corea del Norte y Japón.

A pesar de la oposición internacional, Corea del Norte ha amenazado con fortalecer sus armas nucleares y desarrollar misiles de largo alcance. Ya en febrero del 2013, Kim Jung- un llevó a cabo su tercera prueba nuclear. Desde entonces, las relaciones con Seúl no han hecho más que deteriorarse.  Si bien hubo un acercamiento entre las dos Coreas a comienzos de este año con ánimos de reducir tensiones, esa reunión parece haber quedado en la nada.  Corea del Norte escribe con la mano lo que luego borra con el codo. Su líder  inspira confianza cero.

En el párrafo 664 del informe presentado por la Comisión de Investigación de la ONU ( Organización de Naciones Unidas) dado a conocer recientemente,  figura la desopilante cifra de casi $ 646 millones de dólares dilapidada por el excéntrico mandatario norcoreano durante el año 2012, en bienes de lujo que incluyen entre otras cosas : cosméticos, carteras de marcas internacionales, productos de cuero, relojes , productos electrónicos , autos  de alta gama y las marcas de bebidas alcohólicas más caras.  ¿Se imagina usted gastando casi promedio $ 1.8 millones de dólares por día durante un año? Es impensable.  Es una amoralidad de  principio a fin, una falta total de sentido común, y denota una altísimo grado de irresponsabilidad frente a las urgentes necesidades de toda una población. Mientras sus ciudadanos mueren de hambre en decenas o quizás centenas por día este personaje desdeñable se dedica a quemar el dinero en semejantes delirios y extravagancias. Según la Organización de Naciones Unidas para Alimentos y Agricultura (FAO ), el 84% de la población norcoreana tuvo un pobre consumo de alimentos en el año 2013. Mientras tanto el gobierno gastó $ 1.300 millones de dólares en programas de misiles balísticos en el año 2012.

Su padre, su mejor ejemplo. Durante la gran hambruna, entre los años 1990 y 1997, cuando millones de norcoreanos murieron de hambre, destinó 6.000 millones de dólares del presupuesto anual al sector militar.

Bastión comunista en esencia pura, con todos sus vicios, priorizando programas de armas nucleares por sobre el hambre y la miseria de un pueblo.  Toda la información es distribuida desde y por el gobierno. No existe internet, hay censura de todo tipo, su población vive aislada del mundo, no pueden salir del país. La falta  de libertades es llevada al absurdo; sus ciudadanos son obligados a llevar el corte de pelo a imagen y semejanza de su líder, trayendo a la memoria la China de Mao. Cercados con alambre delimitando su territorio cual si fueran ganado, al igual que los habitantes de Panem. Los norcoreanos padecen un gobierno que lejos de proveerles bienestar y desarrollo, les proporciona la más pura de las miserias.

Moraleja: cualquier gobierno que se hace demasiado grande y todopoderoso se termina corrompiendo, convirtiéndose en una amenaza para su pueblo. Quienes gobiernan sin límites,  no tendrán límites.

Venezuela: el precio injusto que paga un pueblo

Rebeca es una joven venezolana que, cansada de la inseguridad y la falta de oportunidades, decidió emigrar a los Estados Unidos como tantos otros, en busca de un futuro mejor. Gran parte de su familia sigue en su país natal.  Su hermano llegó a Miami para visitarla con dos valijas vacías. No precisamente para llenarlas con ropa, sino con productos y alimentos básicos que hoy no se consiguen en Venezuela debido al desabastecimiento, consecuencia de erróneas políticas implementadas por el gobierno del señor Nicolás Maduro. Así retornó una semana más tarde con pasta dental, papel higiénico, shampoo, mezcla para panqueques y harina. Al preguntarle a Rebeca si su hermano había tenido problemas en la aduana me respondió que no, ya que esto se había transformado en uso y costumbre entre todo aquel que viajaba. Carlos, ya en su barrio natal y a tan sólo una  semana de haber regresado, fue asaltado violentamente por dos delincuentes motorizados con armas de fuego, frente a un móvil policial que se limitó a observar  sin accionar.  Salvó su vida milagrosamente. Carlos tiene un negocio de importación de repuestos de jeeps que prácticamente está quebrado. Lleva dos años en lista de espera para que el gobierno le otorgue los dólares necesarios para afrontar los pagos de sus importaciones. Si recurre a comprar las divisas en el mercado negro deberá pagar un altísimo precio que se verá obligado a trasladar al producto para así poder ganar algo. Cada día más desanimado, no sabe cuánto más podrá soportar sin tomar la decisión de abandonar su amada Venezuela, no por elección, sino por necesidad y supervivencia. Tres amigas de Rebeca, Génesis, Ariana y Geraldine, fueron encarceladas el fin de semana y luego liberadas por protestar en forma pacífica contra la inseguridad, la impunidad, la inflación,  el desabastecimiento y la falta de libertades.

Esta es sólo una de las tantas historias que se replican a lo largo y a lo ancho de la República Bolivariana. ¿Se puede acusar de fascistas, golpistas o terroristas a quienes reclaman derechos básicos inalienables del ser humano los cuales deberían ser provistos por cualquier Estado  que se precie de ser democrático? ¿No sería más fácil que Maduro, en lugar de demonizar a la oposición y a los jóvenes, y sacarlos de circulación encarcelándolos,  se dedicara a gobernar y encarrilar una Venezuela que parece haber perdido su rumbo?

Encarcelar y remover de sus puestos a alcaldes de municipios que fueron elegidos por voto popular simplemente por ser opositores al gobierno está lejos de ser una actitud democrática. Quien acusa de fascistas a los otros, resulta ser más fascista que sus propios acusados. Maduro tiene que comprender que la frustración genera violencia. No se puede oprimir a la población , quitarles bienes básicos y exponerlos diariamente a hechos de violencia, y pretender que éstos se comporten como ovejas, aceptando su destino como una trágica maldición.

El Observatorio Venezolano de Violencia ( OVV) presidido por el sociólogo Roberto  Briceño-León, es el único organismo que compila hoy estadísticas de homicidios en base a datos policiales y las informa, ya que el gobierno decidió hace algún tiempo dejar de publicarlas.  Según el observatorio,  desde que llegara Hugo Chávez al gobierno hasta la actualidad han muerto en Venezuela en manos de la delincuencia aproximadamente 120.000 personas,  cantidad cercana a los muertos en la cruenta guerra en Siria.  Transcribo parte de uno de los últimos  informes que dice: ” La mayoría de delitos y crímenes se producen en los barrios más pobres. La violencia se incrementó en su magnitud pues los asesinatos aumentaron a pesar de las diversas medidas adoptadas por el gobierno nacional para su prevención y control, algunas de ellas valiosas en su intención y diseño. De manera conservadora podemos estimar que el año 2012 concluyó con 21.692 personas fallecidas víctimas de la violencia, para una tasa de 73 muertes por cada 100 mil habitantes. Con estas magnitudes, Venezuela se mantiene como uno de los países más violentos e inseguros del mundo”. 

Sumemos a este dato escalofriante un 56% de inflación anual, más falta de insumos básicos como alimentos y medicamentos, y tendremos un cocktail explosivo en cualquier rincón del mundo.

Maduro debe  cesar con su caza de brujas ya que no hará más que azuzar el fuego y la ira de una buena parte de los venezolanos. Debe en cambio poner todos sus esfuerzos en resolver los graves problemas que aquejan a su Venezuela querida que debería encontrarse hoy en una situación de privilegio. El gobierno tiene el control del petróleo desde el año 2003 con ingresos por valor de $90.000 millones de dólares anuales. El precio del barril aún sigue cercano a $100 dólares , muy lejos de los $15 /$20 dólares históricos.  Si bien debemos reconocer que la pobreza en todos estos años se redujo marcadamente , esto por sí sólo no es suficiente. La elevada inflación actual, de seguir a este ritmo, no hará más que empobrecerlos nuevamente.  La misma es producto de una equivocada medida adoptada por el gobierno a finales del 2012  que suspende por tiempo indeterminado la oferta de dólares por parte del gobierno. Como consecuencia de esto, los importadores deben recurrir al mercado negro para afrontar los pagos que deben efectuar en divisa extranjera . Finalmente terminan trasladando el alto costo a los precios finales.

Que la violencia engendra más violencia es un principio que no debería ser ignorado por ningún político. Maduro saldrá victorioso ya que cuenta con un vasto ejército heredado de  su antecesor Hugo Chávez, pero será una victoria pírrica. De no corregir su rumbo, el pueblo venezolano entero habrá perdido.

Republicanos triunfan en Florida y sueñan con recuperar el control del Senado

Hoy juró en el Capitolio el nuevo congresista republicano David Jolly, quien ganara , para sorpresa de todos, las elecciones especiales llevadas a cabo este pasado martes en el distrito 13 del estado de Florida.

¿Por qué resulta esta victoria, que en otras circunstancias sería intrascendente, tan importante para los republicanos ? Simplemente porque les ratifica las grandes posibilidades de mantener la mayoría en la cámara de representantes, y hasta les permite soñar con recuperar el Senado en las próximas elecciones a celebrarse en noviembre.

Jolly, siendo un lobbista en Washington DC desde el año 2007 y sin demasiadas credenciales políticas, resultaba un candidato débil, con pocas posibilidades de triunfar. Competía a su vez, ni más ni menos que contra la renombrada demócrata Alex Sink, de gran trayectoria política y abultados fondos en sus arcas para enfrentar su campaña con éxito, en un distrito que, adicionalmente, había votado a Obama en las últimas dos elecciones presidenciales. Pero el milagro sucedió y los republicanos festejan, aunque con cautela y tomando nota de la estrategia.

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Putin el Grande y su talón de Aquiles

¿Quién es este hombre que se alza, desafiando a Occidente sin titubear, y que parece estar dispuesto a todo por honor, sed de venganza o simplemente ambición? ¿ Hasta  dónde está dispuesto a llegar en esta escalada de violencia por recuperar lo perdido, tras la caída del muro de Berlín y la posterior desintegración de la URSS ( Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas ) en 1991?

Ucrania, un nuevo país que se le escapa de las manos truncando así su sueño de crear la Unión Euro Asiática. Por esto, parece dispuesto a todo. Ya son muchas las naciones que, habiendo estado bajo su órbita durante años, una vez libres, eligieron colocarse del lado de los países con fuertes raíces democráticas, transparentes y libres, que crecen y se desarrollan proporcionando un mejor nivel de vida a toda su población. Alemania Oriental, República Checa, Croacia, Eslovaquia, Eslovenia, Finlandia, Hungría, Polonia y Rumania, todos países satélites de la Unión Soviética en el pasado, hoy ya son parte de la Unión Europea (UE). También los países bálticos, Lituania, Letonia y Estonia, estratégicamente esenciales para Rusia, dijeron sí a la UE , dándose vuelta y hasta atreviéndose a ser parte de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte ). Macedonia, Montenegro y Serbia son candidatos oficiales a formar parte de este exitoso bloque que pareciera garantizar cierto grado de seguridad económica. Bosnia y Herzegovina junto con Kosovo son candidatos potenciales. Turkmenistan y Georgia son países asociados. ¿ Cómo no sentir frustración e irá cuando todos se alejan en busca de un futuro mejor dejándolo solo?

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Mundo bipolar en franca decadencia

Parecería ser que de golpe entramos en el túnel del tiempo y volvemos a un mundo bipolar plagado de conflictos donde o se está de un lado o del otro. Por su parte, Estados Unidos con la administración Obama decide replegarse, dejando un vacío en términos de política exterior, para concentrarse  más en su propio territorio, y en su proceso de recuperación económica, luego de la profunda crisis del 2008 que lo dejara casi al borde del abismo arrastrando también al resto del mundo. Rusia, comandada por Vladimir Putin, quien se resiste a tener un rol secundario, observa con atención este espacio vacante y vuelve a soñar con un lugar de preponderancia en el mundo,  y hasta -por qué no- reconquistar  parte de lo perdido tras la caída del Muro de Berlín. Con una economía más robusta pero aún endeble, decide prestar apoyo a todo aquel que se revele contra el poderío americano y hasta levante las difuntas banderas del comunismo transformado hoy en una deformación de la democracia, mejor conocida como cleptocracia, donde gobiernan los más corruptos, los que roban no sólo dinero, sino lo que es peor aún, el futuro de generaciones enteras.

Cuba y Corea del Norte, últimos bastiones completamente comunistas que condenan a sus sociedades al retraso, igualan para abajo redistribuyendo pobreza.

Mientras tanto, los países de la Unión Europea comienzan a abandonar la crisis liderados por Alemania, quien luego de haber sido derrotada y destruida en las dos grandes guerras se levanta con más fuerza que nunca y vuelve a erigirse como potencia europea de la mano firme y austera de Angela Merkel.

Japón parece comenzar a dejar sus largos años de estancamiento y letanía para comenzar a crecer. China, el gigante asiático, con su fórmula mixta de dictadura y economía de mercado sigue creciendo a niveles del 7% -aunque pueda parecer bajo frente al 11% anual de los últimos diez años, sigue siendo un nivel muy alto. Juega en silencio, sin exponerse, no tomando posiciones en los diferentes conflictos, mientras cual brillante jugada de ajedrez avanza en regiones como África que le son estratégicamente indispensables para obtener los recursos naturales, y compra bonos del Tesoro americano habiéndose transformado en el mayor tenedor,  dándole esto suficiente poder sobre los Estados Unidos, algo para para no menospreciar.

Retomando el concepto de cleptocracias, éstas no son más que una nueva forma de gobierno del siglo XXI, donde quienes llegan al poder lo hacen a través del voto -a veces fraguado, otras no- con el sólo fin de robar para la corona o para sí mismos. Los gobernantes de estos países se dedican casi enteramente a gravar los recursos y a la población del país por medio de impuestos  y regularlo todo. El dinero recaudado es utilizado en detrimento del país y en beneficio propio. Tanto dirigentes como allegados suelen así amasar grandes fortunas asegurando su futuro y el de sus hijos, nietos, bisnietos y tataranietos, pero embargando el de sus naciones. Estos países suelen ser dependientes de sus materias primas como única fuente de riqueza, y sus gobiernos echan mano a ellas. Sus economías suelen entrar en constantes crisis  producto de los desmanejos políticos, es sólo cuestión de sentarse a esperar. Los países que comparten esta forma de gobierno van destruyendo poco a poco las instituciones, concentrando el poder, cercenando las libertades, acaparando los medios de comunicación y corrompiendo todo lo que encuentran en su camino, hasta la misma justicia, para así evitar ser juzgados. Encabezan las listas de países con mayor índice de corrupción, menor libertad y competitividad. Estos países se encuentran distribuidos por toda la orbe pero sobre todo concentrados en Latinoamérica y África.

En las verdadera democracias existe un real equilibrio de poderes que se controlan entre sí. Los impuestos recaudados y riquezas generadas vuelven a la sociedad al reinvertirse en educación, salud, seguridad, infraestructura y tecnología e innovación garantizando así el crecimiento y mayor desarrollo en el largo plazo. Redistribuyen bienestar por doquier a todos sus habitantes.

Pero en este nuevo mundo, el ingrediente novedoso y de preponderancia es la tecnología y los medios sociales que hacen de las suyas y parecen ser irrefrenables. Ya han generado revoluciones como las primaveras árabes, y han demostrado su fuerza de convocatoria y difusión en cuestión de segundos traducida en movilizaciones contra los gobiernos en diferentes partes del mundo.

También han demostrado cómo se pueden robar 1.8 millones de documentos con información confidencial distribuyéndolos a los medios en el mundo para que se hagan públicos, dejando en evidencia cómo todos los países, Estados Unidos a la cabeza, se espían unos a otros.

Habrá que ver cómo sigue un mundo que por un lado avanza y por el otro parece haber entrado en un período de franca decadencia.

Caracas y Kiev, dos caras de una misma moneda

Durante las épocas de vacas gordas todo parece tolerarse bien. Aun las erradas políticas emanadas de los gobiernos, que más que estar dirigidas al bien común apuntan a perpetuarse en el poder. Pero el problema surge cuando toca la época de vacas flacas, que inexorablemente llega para todos. Es ahí donde se desatan todo tipo de tragedias. Violencia que emana tanto del Estado como de los oprimidos, ya cansados de ser ignorados, maltratados y privados de libertades básicas. La violencia engendra violencia, transformando las calles de estas dos ciudades en ríos de sangre, que recorren ambos países.

Venezuela y Ucrania son portada de todos los diarios del mundo como consecuencia de los terribles hechos ocurridos en los últimos días, que han dejado un saldo de injustificables muertes. No hay país en América que no se haya hecho eco del horror vivido en Venezuela, así como tampoco país europeo que no refleje las atrocidades ocurridas en Ucrania. Cada región está preocupada por el conflicto más cercano, y el miedo a que se desaten guerras civiles que no harían más que traer desgracia y miseria.

Por un lado tenemos una Venezuela colapsada económicamente, con un índice de inflación por encima del 50%, un bolívar completamente devaluado, escasez de bienes básicos como alimentos y medicamentos entre otros tantos. Un gobierno que ya no encuentra recursos, dado que privó a su población de todas las libertades posibles, pero no pudo quitarle su dignidad. La juventud lanzada a las calles pide una Venezuela más justa donde haya oportunidades para todos y no sólo para algunos. Una juventud cargada de bronca que siente que no tiene mucho que perder ya que le robaron el presente y el futuro.

Nicolás Maduro, por su parte, no debe olvidarse en primer lugar que está lejos del carisma que supo tener Chávez, más allá de sus aciertos y desaciertos; en segundo término, que ganó las elecciones hace poco menos de un año con tan sólo el 51% de los votos, el 49% no lo votó, que no es poca cosa, y dada la situación económica a la que llevó al país en estos meses de gestión, no extrañaría que este número haya aumentado, perdiendo hoy legitimidad su mandato, producto de sus propios errores. Por último, militarizó al Estado no siendo él un militar. Distribuyó hombres provenientes de las fuerzas armadas en distintos ministerios, confiando en que así le deberían lealtad, pero se olvidó de que en el mundo mágico del poder hay intrigas y traiciones palaciegas que son parte de la realidad más que de la ficción. Esos mismos militares, al observar el fracaso de sus políticas, lo dejarán caer pero querrán conservar el poder. El honor se perdió hace tiempo. En su vida republicana, Venezuela ha tenido más presidentes militares que civiles.

El encarcelamiento de Leopoldo López, uno de los líderes opositores más radicales perteneciente a Voluntad Popular, no hará más que mitificarlo, transformándolo en héroe nacional, asegurándole así la candidatura y hasta la presidencia de Venezuela en un futuro no lejano. Quizás a esto se deba el silencio de Henrique Capriles en un primer momento, hasta que finalmente decidiera el jueves salir del ostracismo para brindarle su apoyo. López definitivamente le quitó protagonismo. En la era democrática de Venezuela, desde el gobierno de Rómulo Betancourt (1959-1964) hasta el de Hugo Chávez (1999-2013), exceptuando sólo a Rafael Caldera -quien igualmente estuvo exiliado durante ocho años en Costa Rica y fue un perseguido político-, todos los presidentes que llegaron a ocupar la silla de Miraflores fueron presos políticos anteriormente a ser electos, bien sea por conspirar o por no estar de acuerdo con el régimen del momento.

Ucrania tiene una historia diferente ya que nació dividida. La mitad oeste es fiel a sus antepasados austrohúngaros inclinándose por el lado europeo, mientras que la parte este responde a Rusia. Si bien Viktor Yanukovich, su presidente, es el autor material de la represión llevada adelante en estos días, el actor intelectual e instigador es Vladimir Putin, el flamante y todopoderoso presidente de Rusia. No menos responsable es la Unión Europea quien al momento de intentar acordar una asociación con Ucrania exigió más allá de lo que ésta podía dar, dejando un espacio a Putin que supo aprovechar y muy bien. Dio ayuda que parecía incondicional, para luego comenzar a exigir.

Todo comenzó en noviembre pasado cuando Yanukovich rechazó asociarse a la Unión Europea, llegando su premio mayor en diciembre, cuando el Kremlin le otorgó un crédito de 15.000 millones de dólares (de los cuales ya le fueron entregados 3.000), y le concedió una importante rebaja en el precio del gas. Esto trae como consecuencia un descontento social que se manifiestó en un comienzo con protestas pacíficas que pedían la dimisión del gobierno. Si bien económicamente Ucrania no estaba pasando por uno de sus peores momentos, el descontento surge por la corrupción gubernamental y la falta de libertades. A partir del 2014 oportunistas extremistas -que siempre los hay en ambos bandos- se infiltraron y las protestas se tornaron más violentas. El gobierno salió a reprimir brutalmente, dejando un saldo hasta el momento de 75 muertos.

Tanto Putin como varios de los gobiernos europeos enviaron mediadores con el fin de pacificar la situación y encontrar una solución. Una sería adelantar las elecciones que tendrían lugar recién en el 2015. El problema es que no hay ningún candidato de peso con aceptación popular. Por un lado, Rusia ve la oportunidad de recobrar Crimea, otorgada en 1959 a Ucrania por Nikita Khrushchev en un momento de delirio, ya que nadie entiende por qué la entregó. Por otras parte, Europa ve el momento de enfrentar a Putin y demostrarle que todas las naciones que algunas vez fueron parte de la URSS hoy son independientes y ya no le pertenecen más.

Habrá que ver cómo sigue la historia de estas dos naciones unidas por el horror. Que la sangre derramada no sea en vano y encuentren una salida lo antes posible aunque no soy demasiado optimista al respecto.

Argentina, nuevamente un ejemplo a no seguir

La historia y la memoria nos recuerdan que cuando Argentina comienza a ser nombrada en forma reiterada por medios extranjeros, esto no es una buena señal. En los ’70 los medios hablaban de las atrocidades cometidas en Argentina pero preferimos hacer oídos sordos y pensar que mentían. A fines de los ’80, fuimos modelo de ejemplo a no seguir en las cátedras de economía de Harvard tras haber llegado a tener 5000% de inflación. En el 2001 los medios adelantaron la gran crisis que no tardó en llegar y destrozó los bolsillos y las vidas de millones de argentinos, pero tampoco creímos. Y hoy volvemos a ser noticia internacional, lo que definitivamente es poco alentador y presagia un mal final, innecesario y creado artificialmente como la mayoría de nuestras crisis.

Pero para muchos, no sólo el periodismo local atenta contra todos los avances logrados en la década ganada,  sino que ahora también se conjuran los medios extranjeros para pintar una realidad de nuestra querida República Argentina, completamente distinta y distante de la descripta por sus victoriosos protagonistas, nuestra clase gobernante. Pensar que prestigiosos diarios como el New York Times, el Wall Street Journal, el Financial Times o la revista británica The Economist se toman el trabajo de destruirnos porque no soportan nuestro éxito, o que son medios destinados a arruinarnos y desacreditarnos frente al mundo, son meras fábulas o relatos fantásticos creados y creídos por muchos de nuestros habitantes para justificar nuestros propios fracasos. Es duro reconocer nuestros errores y debilidades, resulta infinitamente más fácil acreditarlos a los demás. Pero esta solución tan facilista como simplista, sesgada de realidad, no hará más que perpetuarnos en el abismo en el que vamos cayendo, casi sin darnos cuenta, por mérito propio más que ajeno.

The Economist, cuyo nuevo ejemplar ya está a la venta en los kioscos del mundo, ha dedicado su portada a nuestra amada patria. Con  una foto de Messi de espaldas con el número 10 en su camiseta, cabizbajo, con señales de profundo cansancio y una expresión corporal que indica que el partido está perdido. Quizás tan perdido como se encuentra Argentina hoy habiendo estado a comienzos del siglo XX entre los 10 primeros países del mundo.

El artículo se titula “La parábola de Argentina”  y nos pone una vez más como ejemplo a no seguir.  La primera frase que se lee es: “Lecciones para muchos gobiernos de un país con 100 años de declive”. Así comienza este artículo, resaltando cómo hace 100 años atrás, la tienda inglesa Harrods desembarcaba en el extranjero, más precisamente en Buenos Aires, para abrir su primer emporio fuera de su territorio. Continúa describiendo cómo en 1914, la Argentina era el país del futuro. Su economía había crecido más rápidamente que la estadounidense en las cuatro décadas previas. Su PIB per capita era más alto que el de Alemania, Francia o Italia. Contaba con unas espectaculares tierras fértiles propensas para la agricultura, un clima soleado, una nueva democracia (sufragio universal masculino promulgado en 1912), una población muy bien educada, y la danza más erótica del mundo. Los inmigrantes venían a bailar el tango desde todas partes del mundo. Para los jóvenes y ambiciosos, la elección entre Argentina y California era de las más difíciles.

Pero no todo en el artículo es negativo. Resalta muchas cosas para seguir amando a Argentina. Desde la gloriosa y salvaje Patagonia hasta el mejor jugador de fútbol del mundo, Lionel Messi. Señala a los argentinos como los más bellos del planeta. Pero  asegura que el país está en grandes problemas. Harrods cerró en 1998. Dice que Argentina está una vez más en el centro de la crisis de los países emergentes. Culpa en este caso a la incompetencia de la presidente, Cristina Fernández, pero agrega que ésta es sólo la última en una sucesión de económicamente analfabetos populistas, que se remonta a Juan y Eva Perón y aun antes también. Apunta que nos olvidemos de competir con los alemanes. Los chilenos y uruguayos, a quienes los argentinos mirábamos con superioridad, hoy son más ricos. Chicos tanto de estos dos países como de Brasil y de México obtienen mejores calificaciones que los argentinos en los exámenes internacionales.

Se pregunta por qué profundizar en una sola tragedia nacional. La respuesta es que las personas consideran los totalitarismos como lo peor que les puede ocurrir. Pero dado el fracaso del comunismo, ese destino parece hoy poco probable. Seguramente si Indonesia pasara por turbulencias económicas, difícilmente tomaría como modelo a seguir a Corea del Norte. Los gobiernos de Madrid y Atenas no están citando a Lenin como respuesta a sus problemas. Por ende, el peligro real hoy es inadvertidamente transformarse en la Argentina del siglo XXI. Instituciones débiles, políticos con una visión parcial y no global, dependencia de unos pocos productos y una persistente negación a confrontar la realidad son los suficientes ingredientes para caer en la misma trampa.

Continúa con dos hojas de extensos relatos donde describe como el fracaso de las políticas liberales en la década de los ’90,  que derivó en la terrible crisis del 2001, hizo a los argentinos dudar de las bondades de la economía de mercado. Pero aclara que la crisis actual tanto económica como política es autoinflingida. Luego vuelve a Perón, señalando como un error de su gobierno haber cerrado la economía protegiendo así a una industria totalmente ineficiente mientras otros países como Chile, en esa misma época, los ’70, se abrían, obteniendo importantes avances en sus economías. El proteccionismo argentino minó también el Mercosur y sus pactos comerciales. El gobierno de la señora Fernández, señala el artículo, no sólo impuso tarifas a las importaciones, sino gravó las exportaciones rurales.

Y así el artículo va y viene de la época de Perón a la actual marcando una serie de errores que llevaron a la situación actual repitiéndose en la historia. Previene a los demás países de no seguir el ejemplo argentino. Tanto California como el sur de Europa, especialmente Italia, están usando recetas argentinas que no los llevarán a buen puerto. Brasil, Rusia y Turquía también peligran al estar desacelerándose sus economías como consecuencia de China y su menor demanda de materias primas.

El artículo termina diciendo que la lección de la parábola Argentina es que los gobiernos importan, y mucho. Quizás esta lección se haya aprendido. “Argentina, un país del futuro que quedó pegado al pasado.”

En este contexto donde varios medios en el mundo durante la última semana dan un panorama crítico y poco alentador de nuestro país, resulta difícil imaginar a Daniel Scioli, gobernador de la provincia de Buenos Aires, quien acompaña  desde sus comienzos a los Kirchner en sus ininterrumpidos casi 12 años en el gobierno, en su paso por Nueva York, promocionando  las bondades de nuestra querida nación, y las grandes oportunidades que representa para la inversión extranjera.  Es prácticamente lo mismo que intentar promover el turismo en Siria, o un crucero por las costas de Somalia.

La Argentina fue, es y seguirá siendo el país del futuro en tanto nuestra clase dirigente siga gobernando en el pasado y nuestra sociedad los siga avalando con el voto.