Marita Verón: fallo, condena y después

Finalmente, luego del vergonzoso fallo que en diciembre de 2012 absolvió a los trece imputados por el secuestro y desaparición de Marita Verón, el Tribunal de la Cámara Penal de Tucumán condenó a diez de ellos. Ayer en horas de la tarde se conoció el fallo que otorgó penas de entre 10 y 22 años de prisión y la prisión preventiva hasta que la sentencia esté firme. Mientras que a una de las condenadas se le concedió el arresto domiciliario  por el término de 15 días, los nueve condenados restantes quedaron presos. Entre ellos, José “Chenga” Gómez y Gonzalo Gómez, acusados directamente del secuestro y el sometimiento a la prostitución, recibieron la pena de 22 años.

Tanto los fiscales como los abogados de Susana Trimarco, madre de Marita Verón, habían pedido la pena máxima de 25 años de prisión. Sin embargo, tras saberse la decisión del tribunal Trimarco afirmó “Esperaba mucho más, pero estoy conforme. Yo no quiero decir que con esto no voy a seguir luchando. Vamos a seguir hasta el día de saber qué hicieron con Marita”. 

Marita Verón fue secuestrada el 3 de abril de 2002 y permanece desaparecida desde entonces. Y si su caso llegó a juicio oral con imputados e imputadas sentados en el banquillo fue gracias a la propia Susana Trimarco. Fue ella, con su nieta Micaela de apenas 3 años a cuestas, quien realizó las primeras investigaciones ante una policía sospechosamente inmóvil e inoperante, quien aportó pruebas contundentes y el testimonio de mujeres que liberó de la esclavitud sexual. Investigaciones, pruebas y testimonios que fueron desestimados en primera instancia por el tribunal integrado  por los jueces Piedrabuena, Herrera Molina y Romero.

Este nuevo fallo que revoca el anterior, evidencia que cuando hay decisión política se puede avanzar. Cabe recordar que los condenados no fueron juzgados por la Ley 26,364 (Ley de Trata de Personas. Prevención y asistencia a sus víctimas), porque dicha ley fue sancionada recién en 2008 y el delito que se les ha imputado es anterior. No obstante, se los condenó por secuestro, sometimiento a la prostitución y esclavitud sexual. Y para ello se utilizaron las mismas evidencias presentadas que en el 2012. Ni más ni menos.

Por fin, a 12 años de aquella mañana en la que Susana Trimarco besó por última vez a su hija hay culpables presos. Pero Susana y Micaela siguen buscando a Marita y dedicando su vida a la lucha contra la trata de personas. Y vaya si les sobran las razones.

A pesar de las condenas, de haber logrado visibilizar la existencia de la trata de personas, de haber revelado la connivencia estatal, política y de las fuerzas de seguridad para con estas redes mafiosas y haber podido concientizar a muchísimas personas acerca de en qué consiste realmente el negocio de la prostitución a gran escala, es necesario dar cuenta de que los avances concretos no han sido aún significativos.

En primer lugar porque el grupo mafioso-empresarial relacionado con el secuestro y la desaparición de Marita no ha sido desmantelado. Rubén Ale, uno de los cabecillas del conocido grupo de los Ale, fue sobreseído en el 2004, a pesar de haberse probado que Marita estuvo secuestrada en la casa de una de sus mujeres y de que a él pertenecía el remise que la llevó a la Maternidad a la que nunca llegó (una agencia que llegó a tener una flota de 5000 autos). Los Ale han gozado de una muy buena relación con el gobierno provincial, sobre todo en la época del gobernador Miranda. Sabido es el manejo que tienen de una red de estaciones de servicio, casas de juego y prostíbulos. El mismo Rubén Ale llegó a ser presidente del Club San Martín de Tucumán y hasta se presentó años atrás como candidato a concejal y a legislador con apoyo de Carlos Menem.

Pero además porque tampoco se desmanteló el negocio de la prostitución en la provincia, el cual se sirve del engaño o el secuestro de mujeres y niñas y que está muy lejos de quedar circunscripto a un problema de “mafia interna”. La trata de mujeres y niñas para la prostitución en Argentina no es un problema local, ni mucho menos. Se trata de una red con conexiones nacionales e internacionales que cuenta con el encubrimiento y/o el apoyo más o menos directo de agentes estatales en todos sus niveles y de sectores de las fuerzas de seguridad.

Incluso las mismas investigaciones en la materia revelan cómo las redes de trata para explotación sexual están cambiando las formas de sometimiento de las mujeres para que resulte más complicado probar que están esclavizadas en los prostíbulos. Los últimos informes de la UFASE (Unidad Fiscal de Asistencia en Secuestros Extorsivos y Trata de Personas) revelan cómo actualmente es el engaño la forma de captación de víctimas de trata más utilizada: falsas ofertas de trabajos precarios, como empleadas domésticas y niñeras, o en whiskerías como meseras o coperas, que terminan en situaciones de explotación sexual. Las víctimas poseen sus documentos y hasta en algunas oportunidades pueden salir del lugar, porque en definitiva esa situación no pone en riesgo un posible escape, dado que no tienen a quién pedir ayuda y el sometimiento opera de otros modos.

El después del nuevo fallo y la condena es un camino con final abierto. ¿Será la oportunidad de un cambio de enfoque, mentalidad y compromiso para con el imprescindible desmantelamiento de las redes de trata de mujeres y niñas para la prostitución? Ojalá. Lo esperamos ansiosamente.

La astróloga, el profesor, la tostadora y los amantes

Entre las numerosas iniciativas de cara al 8 de marzo, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ha programado en su agenda cultural una serie de actividades en el Rosedal de Palermo. Las mismas se realizan de manera conjunta entre la Dirección de la Mujer, la Subsecretaría de Deportes y el suplemento Entre Mujeres del diario Clarín.

A través de una invitación que intenta ser irrechazable, estas dependencias del gobierno porteño, el diario Clarín y, por supuesto, muchas empresas, invitan a las mujeres de la Ciudad a vivir “un día pensado para vos. Un día junto a una astróloga, el personal trainer de las famosas, una periodista que hablará de sexo y el mundo masculino y una especialista en meditación. Y como si esto fuera poco también prometen regalos: cursos y libros de los disertantes, tostadoras, álbumes de fotos y CDs de meditaciones.

Si no fuera cierto, sería chaplinesco. Pero es cierto y es indignante. En primer lugar porque se banaliza completamente un día de lucha en el que las mujeres del mundo intentan conquistar lo que falta en materia de derechos. Pero además porque es inadmisible que una Dirección de la Mujer organice un 8 de marzo proponiéndole a las mujeres reproducir estereotipos que sólo refuerzan su opresión y subordinación. Y no falta ninguno: glúteos firmes y prácticas sexuales que satisfagan al varón como única opción posible de placer sexual. Seguramente la astróloga dirá cuándo llegará el hombre soñado y la meditación proveerá la calma para esperarlo. Mientras tanto vamos encendiendo la tostadora.

Todo puede ser posible en la Ciudad PRO de Mauricio Macri. Pero esta invitación a que las mujeres se mantengan casi en una suerte imbecilidad infantil y superficial no es azarosa, es premeditada. Es una política perfectamente deliberada tendiente a esconder las acciones de un gobierno que lo único que viene haciendo es sentar retrocesos enormes en materia de políticas de género y avasallar los derechos de las mujeres.

El mundo soñado que propone el Jefe de Gobierno para las mujeres dista mucho de la realidad de un gobierno que subejecuta año a año el presupuesto correspondiente a la Educación Sexual Integral, que intentó subsumir a la línea 0800 MUJER para denuncias de violencia de género en el 147 junto a los pedidos de volquetes y poda de árboles, que vetó el protocolo de aborto no punible votado por la legislatura, que cerró el programa para víctimas de delitos sexuales y que está dejando a más de 7000 niños y niñas de entre 45 días y 3 años sin vacante en la escuela pública. Sólo por nombrar algunas cuestiones que, sin duda, no resolverán ni la astrología ni las meditaciones.

Afortunadamente existen muchas mujeres que el 8 de marzo van a estar en las calles, ni festejando ni conmemorando, sino reivindicando la lucha cotidiana. La lucha por el derecho al aborto, contra los femicidios y todo tipo de violencia, la trata de mujeres y el aumento de precios y tarifas que impacta directamente en la vida de todas.