La seguridad es un camino difícil pero no imposible

Hace un tiempo, el ex jefe de Gabinete Aníbal Fernández consideró que la inseguridad era una “sensación”, desechando la realidad objetiva, la realidad de lo que es como esencia.

Entiendo que la sensación que percibimos es una inseguridad real, que se experimenta en lo visible, en lo concreto, que se manifiesta en la vivencia cotidiana y se transparenta con el aumento de los índices de la violencia social.

Vale decir, entonces, que la inseguridad es un hecho incontrastable de nuestra realidad y que muchas de las políticas públicas tomadas resultan oportunas y necesarias, pero de ninguna manera, resultan suficientes ni pueden constituir por sí solas un verdadero programa de acción que esté a las altura de la complejidad y gravedad de la situación.

Continuar leyendo