De qué se habla cuando se dice “pato rengo”

El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, verá el próximo 4 de noviembre cómo se desarrollan las últimas elecciones legislativas durante su gestión. Entrará así en lo que se conoce como el período de “pato rengo”, en el que el peso político del presidente se reduce, ante la imposibilidad de una nueva reelección.

En el caso de la actualidad norteamericana, algunos datos hacen pensar que ese período especial ya habría comenzado. No se trata sólo de las especulaciones que indican que el opositor Partido Republicano podría sumar en estas elecciones clave el control del Senado al que ya tiene en la Cámara de Representantes. La actual campaña también da señales en el mismo sentido.

Los analistas evalúan que hay una decena de estados donde la disputa electoral será cabeza a cabeza para definir la mayoría en la Cámara alta. En uno de ellos, Kentucky, la candidata demócrata Alison Lundergan Grimes evitó varias veces la semana pasada ante periodistas responder una simple pregunta: si había votado en 2012 por el actual presidente. Continuar leyendo

¡Es Sudamérica, estúpido!

Es apasionante seguir de cerca la campaña presidencial en Brasil. Allí se juega en las próximas semanas buena parte del futuro de Sudamérica, un territorio que en los últimos años protagonizó mejoras en sus índices económicos y sociales con una intensidad desconocida en 40 años.

Ningún país sudamericano es igual al otro. Pero algún elemento común hay. La mayor parte de los habitantes del subcontinente mejoraron en sus condiciones de vida durante administraciones que suelen tener más o menos grandes oposiciones “por derecha” -sector donde se ubican importantes sectores empresarios incluidos los mayores medios de comunicación- y pequeñas oposiciones “por izquierda”.

La oposición argentina elige cada tanto elogiar la marcha de países de la región que serían “distintos” a la Argentina por ser más “serios”. Históricamente, Chile y Uruguay. En 2011 precandidatos que competían contra Cristina Kirchner como el radical Ricardo Alfonsín mencionaban a Brasil. Intelectuales de centroderecha alaban incluso el crecimiento económico de Perú.

Para 2014 las cosas parecen haber cambiado un poco. El “enamoramiento” opositor local está ahora puesto no tanto en oficialismos vecinos sino en versiones también opositoras, como la que encarna la candidata Marina Silva en el vecino país.

Es muy interesante apreciar algunas situaciones durante la campaña electoral brasileña:

La primera tiene que ver con la similitud de algunos debates que se dan allí entre el oficialismo y la oposición con los que se registran en la Argentina. Por un lado, cuánto cambio y cuánta continuidad está reclamando la sociedad a sus dirigentes.

Algunas pistas: el eslogan de la presidenta Rousseff es “más cambios, más futuro”. Una forma clara de plantear que la demanda por modificaciones en la situación actual puede provenir del propio oficialismo.

A su vez, Marina Silva, como principal contendiente opositora discute con el Gobierno pero evita pararse en la idea del “puro cambio”. Asegura que espera generar una mezcla de las políticas de Fernando Henrique Cardoso y las de Lula Da Silva. Si se quiere, como planteó en su momento Sergio Massa en la provincia de Buenos Aires “mantener lo bueno y cambiar lo malo”.

Además, Silva, al igual que hace aquí el PRO en la Argentina y ahora también Massa, que estrenó en un spot la palabra “distinto”, se presenta a sus electorers como “diferente”. Asegura que el PT y el PSDB vienen “peleando” hace 20 años y que se alejaron de los problemas de la gente.

Además -ya vivimos aquí esa polémica la semana pasada cuando Mauricio Macri prometió una eliminación de Ganancias par trabajadores- Silva hace promesas y Rousseff exige que la candidata opositora diga de dónde va a sacar el dinero para financiarlas.

También como acá hay peleas ideológicas de fondo. La presidenta brasileña cargó con dureza contra Silva por plantear la autonomía absoluta del Banco Central, la acusó de querer dejar así la autoridad monetaria en manos de los banqueros. Se sabe: los principales accionistas del Banco Itaú, la mayor entidad financiera privada de América Latina, tienen sus fichas puestas en Silva.

A seguir de cerca esta campaña porque allí se juega buena parte del futuro sudamericano y -seguramente- veremos los debates de mañana en Argentina expuestos hoy.

“¡Tontos…tontos…tontos!”

La líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, es una dirigente a la que la mayoría de los argentinos no le confiaría un cargo ejecutivo pero que tiene suficiente apoyo -sobre todo en centros urbanos- y envergadura para sostenerse como dirigente nacional. Su rol es el de convertirse en una especie de “conciencia” opositora o, si se quiere, del “no peronismo” en el país.

Volvió a demostrarlo hace algunos días cuando señaló, a través de una red social, para referirse a sus compañeros de ruta opositores: “¡Tontos…tontos…tontos! Los domina el kirchnerismo y les impone la agenda”. Luego aclaró -en otra red social- que “lo de ‘tontos…tontos…tontos’ fue una broma! Ja, ja, ja”, pero el planteo ya había quedado claro.

Continuar leyendo

La “imprenta de Garín”

Días atrás tuve la oportunidad de hacer algunas reflexiones en mi blog personal sobre la firma RR Donnelley, que cerró las puertas de su fábrica en la localidad bonaerense de Garín, afectando a unos 400 trabajadores.

La semana pasada, la presidenta Cristina Kirchner anunció que el Estado nacional se presentó ante un juzgado comercial para indicar que la quiebra de la empresa fue fraudulenta. Es decir, que fraguó su quiebra, que no es una empresa quebrada.

Por otra parte, primero la Presidenta habló de aplicar un artículo de la Ley Antiterrorista a la compañía, luego desde otro sector del Gobierno se habló de otra figura penal. Cristina señaló que la empresa está vinculada a fondos de inversión de Wall Street y que -en el marco de la disputa del país con fondos buitre- busca generar un clima de inquietud en la población con un cierre de un día para el otro.

Ya llegará el tiempo en que todas esas denuncias sean analizadas e investigadas por la Justicia y la compañía estadounidense RR Donnelley tenga la posibilidad de ejercer su derecho de defensa.

Se puede aportar también alguna información de contexto:

- Para 2007 RR Donnelley ya era la mayor compañía de impresiones comerciales del mundo. Mucho más que la encargada de la producción de las revistas Gente o Paparazzi a nivel local.

- Es proveedora de algunas de las mayores firmas de Wall Street: ofrece toda una gama de servicios para fondos de inversión, fondos de pensión, hedge funds -también los llamados “fondos buitre”.

- Su paquete accionario está vinculado a varios de estos fondos. De hecho, el diario New York Times informó que en 2004 se vinculó con un fondo de inversión de uno de los “tiburones” de Wall Street, Sandy Weil. A través de esa operación, Fred Eckert, a quien el diario llamó “una estrella en la ‘inversión buitre” llegó a ser uno de sus directores.

- En 2010, fue una de las empresas que donó dinero en una acción de caridad en la que Paul Singer, magnate de uno de los fondos que litiga contra la Argentina en Nueva York, fue el mayor aportante individual, con 500 mil dólares.

- En la actualidad, la firma es señalada por sectores de la prensa canadiense de formar parte de un entramado muy poco claro con respecto a un contrato para la ciudad de Toronto.

- La agencia Bloomberg contó en su momento que por las manos de esta compañía pasa nada menos que la mitad del material que se envía por correo en los Estados unidos y un cuarto del de todo el mundo. Por ejemplo, entre otros envíos, las boletas de servicios, los resúmenes de cuenta de servidios financieros de todo tipo.

- En esa nota se informó que “por todo ello, la compañía es prácticamente invisible”. “Usted difícilmente verá el nombre de Donnelley en cualquier lado o en la prensa económica. Y esa es la forma que a su gerencia le gusta que sea”.

Como mencionamos, el sistema judicial argentino será el que indique si la presidenta Cristina Kirchner tiene razón o no con sus denuncias sobre manejos fraudulentos o acciones de propaganda. Lo que sí queda un poco más claro es que esta empresa parece ser bastante más que una simple “imprenta de Garín”.

 

El increíble show de los Fondos Chasman

Mister Chasman era el nombre artístico de Ricardo Gamero (Zárate,25 de mayo de 1938Buenos Aires, - 20 de mayo de 1999Buenos Aires), el ventrílocuo más reconocido de Argentina”.

Así dice Wikipedia del creador del muñeco “Chirolita”.

La misma capacidad circense parecen tener los fondos buitre NML y Aurelius junto a sus lobbistas de la American Task Force Argentina (ATFA) con respecto a algunos de los mayores conglomerados de medios locales y parte de la oposición.

Las semanas previas al 30 de julio, cuando vencía un plazo previsto para que los acreedores habituales de la Argentina recibieran un nuevo pago del país -acción que fue concretada por el Gobierno nacional pero impedida por el juez Thomas Griesa-, ATFA desarrolló una campaña en la que salió a advertir sobre las “consecuencias” de un “default”.

Para eso se valió de afirmaciones del economista argentino Claudio Loser y en solicitadas a toda página publicó una serie de vaticinios:

Continuar leyendo

Griesa: Mejor guión adaptado

Leer la versión taquigráfica de la última audiencia que encabezó el juez federal neoyorquino Thomas Griesa en el caso de fondos buitre que litigan contra la Argentina es una experiencia capaz de hacer dudar a quien crea que ya lo ha visto todo.

Para ser claros: el juez asume como propios todos los argumentos de los fondos buitre. Cada uno de los argumentos. Tanto de aquellos que son presentados en formato “técnico” ante los tribunales, como de una serie de conceptos “políticos” que estas empresas difunden principalmente a través de su grupo de lobby American Task Force Argentina (ATFA).

Continuar leyendo

Lobby, lobby, que algo queda

En los últimos días recrudecieron los cruces verbales entre el Gobierno nacional y la organización no gubernamental dedicada al lobby financiada por fondos buitre American Task Force Argentina (ATFA).

Desde que la Corte Suprema de los Estados Unidos dejó firme un fallo que perjudica a la Argentina, los lobbistas de ATFA comenzaron a moverse con más rapidez: montaron un nuevo sitio web y lanzaron una campaña con avisos publicitarios contra las posiciones del Gobierno y dos de sus representantes viajaron a la Argentina para reunirse con periodistas locales.

Desde su renovada cara en Internet -más bien un blog- ATFA da a conocer sus posiciones y campañas y también difunde notas aparecidas en medios de prensa internacionales y locales -si son en inglés, las traduce sin demasiada pericia al español y viceversa-: últimamente resaltó opiniones del economista José Luis Espert.

Además recomienda leer informes que considera positivos para sus posturas, como uno del economista Claudio Loser u otro de la consultora Poliarquía.

El sitio va sufriendo modificaciones: por ejemplo, cuando lo dieron a conocer, en el encabezado se veía un reloj que indicaba cuánto tiempo había pasado la Argentina “sin negociar” a partir del fallo de la Corte Suprema, pero luego de que el ministro Axel Kicillof viajó a Nueva York a reunirse con el mediador impuesto por el juez Thomas Griesa, el reloj comenzó a marcar cuánto falta para el “default” argentino que -según su posición- sobrevendría a fin de mes.

En la cumbre de los BRICS en Brasil, la presidenta Cristina Kirchner nombró a la organización y cuestionó una nota publicada en sus sitio web y luego ATFA le respondió a la mandataria a través de una nota escrita con una mezcla de humor malo, gusto dudoso y cierta falta de respeto.

“Los líderes de Argentina dan la impresión de ignorar estas duras verdades, pero no están completamente ajenos a su realidad. Saben que si renuncian al acceso a los mercados de capitales y a la inversión extranjera directa que tanto necesitan, tendrán que hipotecar Vaca Muerta a los rusos y a los chinos”, dice ATFA, en una retórica que hace recordar a los lejanos tiempos de la guerra fría.

En el mismo texto también se indicó: “Es por eso que la Presidente Kirchner viajó a Brasil: no fue para alentar a la selección nacional en la final de la Copa Mundial, sino para ofrecer los recursos naturales de su país a Rusia y a China a cambio de nuevas líneas de crédito”. Groserías y provocaciones que luego a su vez son tomadas como válidas por algunos medios de prensa internacionales. Conceptos que lucen bastante alejadas de un caso que suele presentarse por algunos sectores a la opinión pública como una cuestión “legal”, “técnica”, ascéptica.

A esta “ONG” parece no irle nada mal. Según la información publicada en el sitio opensecrets.org en base a las declaraciones que legalmente este tipo de organizaciones deben presentar por hacer lobby ante congresistas y funcionarios norteamericanos, desde 2007 llevan gastados casi 5 millones de dólares en sus tareas. En su caso, básicamente contratar firmas de lobby que caminan los pasillos del Capitolio y de agencias federales del gobierno norteamericano con el objetivo de impulsar leyes y declaraciones que perjudiquen a la Argentina.

png;base64aa634ddd45ced18d

Como puede verse en el gráfico, la “fuerza” de ATFA aumentó durante el fin del primer mandato y el comienzo del segundo mandato de Cristina, cuando pasó a gastar casi un millón de dólares anuales en este tipo tareas.

De acuerdo al reporte, en la actualidad 11 lobbistas de cinco firmas -uno de ellos el exdiputado republicano Connie Mack, aunque tambíen varios exfuncionarios de la gestión de Bill Clinton- se ocupan de defender los intereses de Elliott Management y el magnate Paul Singer ante la crema y nata de Washington. De 2007 a 2010 sólo hicieron lobby ante el Congreso norteamericano. Pero desde 2011 también caminan la Casa Blanca y los departamentos de Estado, del Tesoro y de Justicia.

Estas son las actividades para las cuales, por ley, ATFA debe rendir cuentas de gastos. Pero ¿hay otro tipo de uso de sus fondos que no aparece allí reportado? ¿Habrá dirigentes, economistas o abogados argentinos que se ven beneficiados directamente por tanto “lobby”?

Por el momento, faltan varios capítulos en esta disputa así que no será la última vez que oigamos hablar del lobby de la “Fuerza de Tareas”.

Después del Mundial

En una columna de mayo pasado hablamos aquí de las perspectivas que se abren “después del Mundial”.

El momento está llegando y los planteos y perspectivas en el oficialismo y la oposición parecen más o menos claras.

Del lado del Gobierno nacional, si es por el peso que le da a cada cuestión en la agenda pública, habría que pensar que el punto de vista es este:

  • La prioridad es mantener la estabilidad económica y social de cara al año electoral y la transición política que tendrá lugar el año próximo.

  • Sostener la capacidad de compra de los asalariados formales, completando el ciclo de paritarias -hasta el combativo gremio de Camioneros cerró sin demasiados problemas sus negociaciones- aparece como un punto de apoyo inicial. A eso se sumaron actualizaciones en las asignaciones para trabajadores y desocupados, un nuevo programa social para jóvenes que no completaron estudios y una renovada moratoria previsional. El segundo aumento del año para jubilados será también clave, luego de una primera actualización que resultó insuficiente.

  • Fortalecer el programa “Precios Cuidados” y un nivel inflacionario bajo control será también, al igual que en el primer semestre, una prioridad en lo que resta del año.

  • La desocupación mostró un aumento en la última medición: no descuidar esa variable es una de las claves que marcará el desempeño político del oficialismo.

  • Buena parte del trabajo del Gobierno por estos días tiene que ver con fortalecer las cuentas públicas. La negociación por la deuda en default en Estados Unidos y los vínculos cada vez más cercanos con Rusia y China en busca de inversiones concretas parecen apuntar en esa dirección.

  • El otro paso relevante fue mantener la unidad al interior del PJ. Más aún cuando la oposición se muestra todavía fragmentada. Pero cómo se procesarán las diferencias al interior del Frente para la Victoria de cara a las primarias del año próximo -si de manera ordenada o con más ruido político- también será relevante a la hora de las evaluaciones.

Las cartas de la oposición para “después del Mundial”:

  • Por lo que se ve, apuntar a amplificar las acusaciones que la Justicia realiza contra el vicepresidente Amado Boudou le llevará buena parte de sus esfuerzos. Cuánto rédito electoral concreto le otorgará este caso todavía es una incógnita.

  • Seguramente habrá sectores que apuntarán a dar difusión a nuevos “escándalos” que se conozcan a través de la prensa: en los pasados años electorales siempre hubo resonantes “casos” dando vueltas: Skanska y la “valija” de Antonini Wilson en 2007 y los desmanejos de Sergio Schoklender en 2011.

  • Estrechar lazos con sectores del empresariado -no hubo precandidato que no se mostrara en los últimos meses con hombres de negocios- como una forma de dar a entender que habrá más inversiones en un hipotético mandato opositor.

  • Respaldar protestas sociales o medidas de fuerza que puedan impulsar sectores del gremialismo enfrentados con el Gobierno.

  • Con respecto a conflictos como el de los fondos buitre, los caminos se bifurcan: están los referentes opositores que respaldan la actual estrategia del Gobierno y otros que la cuestionan.

  • Entre los precandidatos presidenciales también parece haber distintas expectativas sobre el futuro económico y social: al peronismo opositor de Sergio Massa seguramente no le disguste que el Gobierno encuentre obstáculos en ese terreno. Después de todo, a los justicialistas siempre se los ha convocado como “pilotos de tormentas”. Distinto es el caso del Frente Amplio Unen (FAU): garantizar la “gobernabilidad económica” sigue siendo una cuenta pendiente histórica del radicalismo y sus aliados.

Como sea, todo lo que la dirigencia fue dejando para “después del Mundial” ya mismo comienza a develarse.

Argentina y la falla en la Matrix

Con sus posiciones en el juicio por la deuda pública en default que se sigue en Estados Unidos, Argentina parece haber encontrado la falla en la Matrix (como le ocurría a Keanu Reeves en aquella conocida película de ciencia ficción).

Al modo de esos hackers que ingresan en un sistema, mostrando las falencias de mecanismos de seguridad informática, la extensa disputa con los fondos buitre empieza, a esta altura, a generar fisuras entre sectores que suelen tener coincidencias en tiempos “normales”.

Continuar leyendo

Buitres: buenitos como Heidi

Los fondos buitre no son fondos buitre. Son “hedge funds”. O “holdouts”. O apenas “llamados fondos buitre”. No tienen una mirada política. Apenas hacen negocios. La Argentina es poco seria porque busca apoyos por fuera de los tribunales estadounidenses y no se maneja con “profesionalismo”, de manera “técnica” dentro de las cortes.

Las afirmaciones corresponden a un cuento de hadas que quieren hacer creer algunos periodistas, varios economistas y también dirigentes opositores como Martín Redrado, Sergio Massa o Elisa Carrió.

En contra de esa visión, esta semana, el diario británico The Independent describió cómo los fondos buitre que litigan contra la Argentina tienen posiciones para nada “técnicas” que se parecen más bien a las que tendría algún militante político. Se informa allí sobre cómo estos empresarios se ocupan de hacer creer que no sólo quieren ganar millones con este tipo de juicios por deudas sino que a la vez cumplen una misión beneficiosa para el mundo.

En esa nota se indica que “los buitres sostienen que, si no fuera por la amenaza de batallas incesantes e inquebrantables en las salas de Justicia, los dictadores de pacotilla, cleptócratas y los viejos líderes populistas irresponsables nada evitaría que ellos acumulen grandes deudas, malgasten (o roben) el dinero, y luego desaparezcan”.

The Independent cita declaraciones del dueño de un fondo buitre, Peter Grossman, que en su momento ganó junto con el magnate Paul Singer, titular del fondo NML, un pleito judicial contra la República Democrática del Congo: “Si los gobiernos eligieran manejar apropiadamente estos recursos, eso significaría considerablemente más fondos para educación, salud y programas de desarrollo, y para resolver sus obligaciones legales justa, responsable y transparentemente”.

En las últimas horas también se conoció una muy interesante nota del economista y columnista de numerosos medios internacionales Mark Weisbrot titulada “¿Quién le disparó a Argentina?”, que puede ilustrarnos un poco más sobre quiénes son y cómo se manejan los fondos buitre.

Weisbrot recordó que los lobbistas de los fondos buitre nucleados en la organización American Task Force Argentina (ATFA) está liderados por un grupo de ex funcionarios de la administración Clinton y que el año pasado gastó más de un millón de dólares en sus actividades.

El economista, habitual columnista de medios como The New York Times y Folha de Sao Paulo, también apuntó contra congresistas republicanos ultra-conservadores del Estado de Florida como brazo de los fondos buitre.

Recordó que en abril pasado, el Secretario del Tesoro norteamericano, Jacob Lew, un señor que firma los billetes llamados dólares, fue agresivamente interrogado en el Congreso por el diputado Mario Díaz-Balart, un anti- castrista sobrino de la primera esposa de Fidel Castro. Para Weisbrot, el legislador “es parte de los ‘duros’ del lobby anti-cubano que, como los neoconservadores en general, ve a todos los gobiernos de América Latina como enemigos que lucirían mucho mejor fuera del poder”.

De acuerdo a la nota, en una presentación ante el Congreso, Díaz-Balart desarrolló un “interrogatorio agresivo” contra Lew para que dijera -como si hubiera sido un delito- si había influido en algo para lograr que México realizara una presentación a favor de la Argentina ante la Corte Suprema norteamericana.

Todo esto para no comentar que hace menos de una semana, Singer, el dueño del fondo buitre que litiga contra la Argentina, donó un millón de dólares a un grupo de republicanos que financian campañas de candidatos de ese partido en todo Estados Unidos, liderado por el estratega conservador Karl Rove.

Quizás haya que pensar entonces que estos fondos son mucho más que empresas que se manejan dentro de los márgenes de la ley y “técnicamente” dentro de las Cortes. Que todo el tiempo hacen “política”. Que su negocio es hacer “política” -en este caso contra la Argentina y su gobierno. Y que todo este conflicto dista de ser una cuestión “ascéptica” que se resuelve tan sólo con buenos abogados.