Finalmente la famosa frase “si no puedes derrotarlo, únetele” ha sido aplicada por el equipo económico en pleno.
Como el gobierno no puede controlar al blue, ha decidido crear uno propio y así es como nacen los Cedin.
La idea es conseguir dólares y que éstos sirvan para circular en la economía real permitiendo realizar transacciones que en la Argentina están dolarizadas. La compra-venta de inmuebles es, evidentemente, una de ellas y el objetivo de los Cedin es que sirvan para que el sector inmobiliario tenga un respiro. Aunque sólo parecería un paliativo para amortiguar la caída.
Claro que hay algunos puntos sin resolver todavía. El primero es cuántas personas se suscribirán. Es decir, cuántos son los evasores que están dispuestos a cambiar dólares por Cedin. El segundo es si quien esté en condiciones de vender un inmueble aceptará, y ante la sola presencia de escribano público, firmar con cedines en la mesa y no con dólares la escritura de su casa o departamento. Seamos sinceros, estas diferencias de confianza se suelen saldar mediante el precio. Así es como un departamento de 100.000 dólares podría costar 110 o 115 mil cedines.

