<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Alberto Benegas Lynch (h) &#187; Individuo</title>
	<atom:link href="http://opinion.infobae.com/alberto-benegas-lynch/tag/individuo/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://opinion.infobae.com/alberto-benegas-lynch</link>
	<description>alberto_benegas_lynch</description>
	<lastBuildDate>Sat, 04 Jun 2016 04:19:48 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.2</generator>
		<item>
		<title>Asalto legal</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/alberto-benegas-lynch/2014/10/18/asalto-legal/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/alberto-benegas-lynch/2014/10/18/asalto-legal/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 18 Oct 2014 10:20:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alberto Benegas Lynch (h)</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Albert Camus]]></category>
		<category><![CDATA[Estado]]></category>
		<category><![CDATA[Individuo]]></category>
		<category><![CDATA[libertad]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/alberto-benegas-lynch/?p=242</guid>
		<description><![CDATA[En esta nota me refiero a los políticos que permanentemente recurren a la fuerza para expandir las funciones gubernamentales que dicen es para el bien de la gente, no solo más allá de los atributos esenciales en el contexto de un sistema republicano sino en abierta contraposición a esas facultades puesto que no se limitan... <a href="http://opinion.infobae.com/alberto-benegas-lynch/2014/10/18/asalto-legal/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>En esta nota me refiero a los políticos que permanentemente recurren a la fuerza para expandir las funciones gubernamentales que dicen es para el bien de la gente, no solo más allá de los atributos esenciales en el contexto de un sistema republicano sino en abierta contraposición a esas facultades puesto que no se limitan a proteger derechos sino que los invaden.</p>
<p>Es del caso recordar al abrir esta nota que la primera moneda de un centavo estadounidense, el penny, que fue diseñada por Benjamin Franklin y acuñada en cobre en 1787, tenía como leyenda &#8220;<em>mind your business&#8221;</em> (ocúpese de lo suyo), léase no se entrometa en lo que es de otros. Un consejo, sabio por cierto, aplicable a todos y especialmente dirigido a los gobernantes para que se circunscribieran a garantizar derechos de los gobernados en consonancia con el espíritu y la letra de los Padres Fundadores de aquella nación.<span id="more-242"></span></p>
<p>Según el célebre Robert A. Nisbet en su ensayo titulado “El nuevo despotismo”, nada hay más peligroso para las libertades de la gente que cuando un gobierno expande sus funciones en nombre del humanitarismo y la bondad. Consigna que habitualmente la gente está en muy guardia frente a los avances del mal declarado pero los encuentran desarmados física y moralmente cuando se sostiene que la política que se encara es para el bien de la sociedad. Sostiene que se prepara el camino al despotismo cuando se ceden libertades frente al discurso político de la comisión y el desinterés con que se invaden espacios privados supuestamente para el bien de los receptores (por supuesto, siempre con coactivamente con el fruto del trabajo ajeno).</p>
<p>Nada hay más destructivo que los consejos de quienes apoyan y fomentan nuevas incursiones del Leviatán en las vidas y haciendas de los demás y, como queda dicho, más peligroso aun si se envuelven en el manto de la misericordia y la benevolencia. <strong>Estos sujetos siempre hablan recurriendo a la tercera persona del plural, nunca asumen directa responsabilidad por lo que consideran hay que hacer, no usan la primera persona del singular.</strong></p>
<p>Es de esta vertiente de donde surgen medidas tales como la guerra contra las drogas, la seguridad social obligatoria, la manipulación monetaria, el incremento de los impuestos, la deuda pública, las mal denominadas “empresas” estatales, la redistribución de ingresos, los aranceles aduaneros, el control de precios, el matrimonio civil consagrado por el gobierno y demás sandeces que nada tienen que ver con gobiernos limitados a proteger derechos. Ya autores como James Buchanan y Gordon Tullock han puesto al descubierto el cinismo de los políticos que se dicen sacrificados por los intereses de la gente y que denominan “gestionar” el desconocimiento más grosero de los derechos a la vida, a la libertad y a la propiedad tal como rezaban todos los documentos de una sociedad abierta.</p>
<p>Es de desear que finalmente produzcan cansancio y repugnancia los carteles que pululan por doquier de políticos con sonrisas estúpidas siempre prometiendo que se terminará con la corrupción, la injusticia y la inseguridad que han promovido sus antecesores en una rutina demoledora de calesita perpetua.</p>
<p><strong>El principio básico de una sociedad abierta consiste en que cada uno asume la responsabilidad por lo que hace y por lo que no hace.</strong> Los gobiernos no son tutores o curadores de los ciudadanos, existen solo para proteger derechos, es decir, que cada uno pueda hacer lo que le plazca con su vida y propiedad siempre y cuando no lesione derechos de terceros. Tengamos presentes los experimentos mortales de los maoísmos, nazis, stalinistas, guerrillas-terroristas latinoamericanas y sus múltiples imitadores, todo para fabricar “el hombre nuevo” y la felicidad terrenal (que como ha escrito Hölderlin: “Lo que siempre ha convertido al Estado en un infierno en la tierra ha sido precisamente que el hombre lo ha tratado de convertir en el cielo”).</p>
<p>Igual que argumentaban Burke, Spencer, Tocqueville, de Jouvenel, Hayek, Friedman, George Stigler, von Mises, Rothbard, Kirzner, Sartori y tantos otros economistas y filósofos políticos, es perentorio pensar en nuevos y más eficaces límites al poder al efecto de minimizar los abusos del poder político que estamos viendo en todas partes para que el “nuevo despotismo” que sigue las líneas principales de la “vieja monarquía absolutista” no termine por imponer dictaduras electas o no electas que aniquilen las autonomías individuales y, por ende, la condición humana.</p>
<p>Vamos a la raíz de tema considerado. <strong>En el instante en que en esferas gubernamentales comienza el debate sobre la conveniencia para las personas de manejar sus vidas de tal o cual manera, el tema se ha salido de madre: es del todo improcedente y es impertinente e insolente que tal discusión tenga lugar desde el vértice del poder.</strong> En todo caso son temas a tratar en el seno de la familia, de amigos, consultores o eventualmente con los médicos que la persona elija (si es que decide consultar al facultativo) pero no es tema de debate en las esferas políticas para concluir como administrar las vidas de otros compulsivamente: la administración de sus finanzas, su salud y demás asuntos personales. Y no es cuestión de si es verdad o no que la elección de activos monetarios o tal o cual dieta es o no perjudicial para el presupuesto personal o para la salud, hay un asunto de orden previo y es el respeto irrestricto por la forma en que cada cual maneja sus asuntos personales.</p>
<p>La arrogancia del poder es fenomenal, no solo pretenden jugar a Dios sino ser más que Dios puesto que en las religiones convencionales nos da libre albedrío al efecto de la salvación o la condena, mientras que los megalómanos instalados en la burocracia teóricamente quieren la salvación (o, por lo menos, alegan tal fin)…es, en definitiva, un asalto legal. Nadie puede ser usado como medio para los fines de otro no importa cuan bondadoso se crea quien procede de ese modo y lo mucho que estime está haciendo el bien, si actúa contra la voluntad de una persona pacífica la está violando en sus derechos y ha recurrido a la fuerza agresiva lo cual es inaceptable.</p>
<p>Para tomar solo una parte pequeña de <em>El hombre rebelde</em> de Albert Camus es conveniente subrayar que el autor apunta que “hay crímenes de pasión y crímenes de lógica” y en este último caso se pone como coartada la filosofía para sustentar la tiranía que se impone en nombre de la libertad. Asimismo, señala que muchos pretendidos cambios que aseguran es para bien de la gente en verdad liquidan derechos, como cuando describe el alarido de Marat: “¡Oh, que injusticia! ¿Quien no ve que quiero cortar un pequeño número de cabezas para salvar muchas más? […] El filántropo escribía así”.</p>
<p><strong>Reiteramos que los espacios privativos del individuo no están sujetos a procesos electorales sino reservados al entendimiento y a la conciencia de cada cual.</strong> Para convivir civilizadamente se requiere respeto recíproco, lo cual a su vez reclama marcos institucionales que protejan y garanticen derechos para que cada uno administre su vida, pero de ningún modo para que los gobernantes -no importa el número de votos con los que hayan asumido- son para manejar los destinos individuales de quienes no infringen iguales derechos del prójimo. Nuevamente decimos que lo que le hace bien o mal a los mandantes no es materia de discusión en las esferas políticas.</p>
<p>Como hemos puntualizado antes, cabe en una sociedad abierta que se establezcan asociaciones de socialistas que lleven a la práctica sus ideas en la zona que hayan adquirido lícitamente, pero sin comprometer la suerte de quienes mantienen el sentido de autorrespeto, respeto a los derechos inalienables del prójimo y, sobre todo, de dignidad (ser digno de la condición humana), es decir, la imperiosa necesidad de ser libres que consideran como su oxígeno vital e irrenunciable. Es en esta dirección del pensamiento que con toda razón ha sentenciado Tocqueville y que tantas veces hemos citado: “El hombre que le pide a la liberad más que ella misma, ha nacido para ser esclavo”. Es en dirección opuesta a la adoración de leyes mal paridas y contrarias al derecho que en la obra <em>A Man for all Seasons</em> de Robert Bolt, donde se apunta que en definitiva los gobernantes no pueden decidir en dirección opuesta a la realidad (aunque lo intentan permanentemente). Además, como se ha escrito desde tiempo inmemorial, la ley injusta no es ley, es atropello, un asalto con apariencia de legalidad.</p>
<p>Para finiquitar esta nota subrayo la imperiosa necesidad de atender la indelegable faena de cada cual de salir al cruce de las falacias comentadas, y no limitarse como dice uno de los personajes de García Márquez a “hablar mucho de nada” o alabar la insignificancia como expresa uno de los de Milan Kundera en su última obra a la que aludí al pasar en mi columna de la semana pasada. Todo en el contexto de lo que ha consignado Marx (no Karl que, en la práctica, estaba convencido de la infalibilidad del monopolio de la fuerza en manos de lo que serían sus secuaces…hasta la próxima purga, se trata en cambio de Groucho): “La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después remedios equivocados”.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/alberto-benegas-lynch/2014/10/18/asalto-legal/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Un trabajo notable de Emil Ludwig</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/alberto-benegas-lynch/2014/09/27/un-trabajo-notable-de-emil-ludwig/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/alberto-benegas-lynch/2014/09/27/un-trabajo-notable-de-emil-ludwig/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 27 Sep 2014 10:09:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alberto Benegas Lynch (h)</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Atenas]]></category>
		<category><![CDATA[Emil Ludwig]]></category>
		<category><![CDATA[Esparta]]></category>
		<category><![CDATA[Estado]]></category>
		<category><![CDATA[Individuo]]></category>
		<category><![CDATA[Mediterráneo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/alberto-benegas-lynch/?p=227</guid>
		<description><![CDATA[Como es sabido, el gran Emil Ludwig se exilió del régimen nazi y primero se nacionalizó suizo y luego viajó a Estados Unidos donde escribió la mayor parte de sus numerosas obras. Entre muchos otros trabajos, es autor de las célebres (y voluminosas) biografías de Beethoven y de Goethe. En esta oportunidad aludo a su... <a href="http://opinion.infobae.com/alberto-benegas-lynch/2014/09/27/un-trabajo-notable-de-emil-ludwig/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Como es sabido, el gran Emil Ludwig se exilió del régimen nazi y primero se nacionalizó suizo y luego viajó a Estados Unidos donde escribió la mayor parte de sus numerosas obras. Entre muchos otros trabajos, es autor de las célebres (y voluminosas) biografías de Beethoven y de Goethe. En esta oportunidad aludo a su libro titulado <em>El Mediterráneo,</em> mar en torno del cual el autor relata la historia de pueblos que han resultado clave para la civilización (“el Mediterráneo ha sido el centro de la historia cultural” escribe Ludwig en el Prefacio).<span id="more-227"></span></p>
<p><strong>Es uno de los libros de historia más profundos que he abordado hasta el presente</strong>, fruto de una magnífica pluma (y un extraordinario traductor: Federico López Cruz) con la mira puesta en las ocurrencias de lo privado y no circunscripto a los menesteres de los gobernantes. Su ejemplo favorito de civilización son los fenicios quienes no buscaban conquistas militares sino las ventajas del libre comercio y la consiguiente expansión de la riqueza recíproca y el conocimiento que brinda el contacto con otras poblaciones, los modales que enseñan las relaciones mercantiles como el cumplimiento de la palabra empeñada y la cortesía junto al abandono de los siempre destructivos sentimientos nacionalistas y con un adecuado sistema de pesas y medidas en el contexto de un lenguaje propicio para la comunicación eficaz (ellos fueron los fundadores de los puertos-ciudades más descollantes de la época como Cartago, Cádiz y Trípoli). Es en realidad llamativo y resultado de las ideas socialistas que muchas veces se recurre a la expresión “fenicio” para hacer referencia peyorativa al espíritu empresarial (de la misma manera que se usa con ironía la expresión “burgués” para aludir a una persona sin iniciativas, cuando en verdad los burgos eran los pueblos liberados del sistema feudal en donde los valores supremos eran los de la propiedad privada, la familia y el fomento a la creatividad).</p>
<p>En esta ocasión, en lugar de glosar la obra, he optado por limitarme a citar algunos pocos pasajes del libro al efecto de trasmitirle al lector una idea más directa del trabajo aunque naturalmente no pueden transcribirse párrafos largos y razonamientos y explicaciones extensas y solo mostrar apenas retazos muy salteados y fragmentarios, no solo por el tema de los derechos de autor sino porque esta nota periodística se convertiría en algo tedioso y contradeciría el objeto de interesar al lector en que explore la obra completa. Dejo mis comentarios para el final (especialmente la aplicación de la utilidad marginal a la financiación de procesos educativos oficiales).</p>
<p>“Bajo la superficie de este libro se observará una filosofía política definida. Está escrito desde el punto de vista de un individualista que siempre ha creído en el predominio de la inteligencia sobre la fuerza”.</p>
<p><strong>“Las obras de la mente y del arte sobreviven a sus creadores; pero las acciones de los reyes y estadistas, papas, presidentes y generales cuyos nombres llenan algunos períodos de la historia, perecen con sus autores o poco después de ellos”.</strong></p>
<p>“Cualquiera que viva a la orilla del mar, cuya mirada se vuelva constantemente hacia la inconmensurable distancia, captará mucho más profundamente las grandes emociones porque no tiene la costumbre de desviar los ojos hacia pequeñeces”.</p>
<p>“La historia de Atenas demostró que una nación puede entender y cultivar al mismo tiempo la riqueza y el intelecto, el comercio y la belleza. La voluntad pura de poder es lo que, a la larga, convierte en bárbaro a un pueblo”.</p>
<p>“Una consecuencia fatal de sojuzgar a los vecinos es que esa determinación tenía que aumentar forzosamente el poder del estado sobre el individuo”.</p>
<p>“Esparta presenta un modelo perfecto de los ideales que predican y para los cuales viven los estados totalitarios. En efecto, era una nación en armas, en la cual la única educación era la guerra; se desdeñaba la inteligencia; se dictaban disposiciones estableciendo cuando debía casarse un ciudadano y cuando el estado debía sustraerlo de su familia; se restringía todo movimiento y existía un estado autárquico”.</p>
<p>“Y así la libertad, la belleza y los goces de la vida desaparecieron en el estado militar mediterráneo de Esparta, en el cual, andando el tiempo, no quedó nada. En el estado marítimo de Atenas, por el contrario, todo deriva de la libertad, inmortalizando el concepto de Grecia. El hecho de que un día Esparta fuera victoriosa [en las guerras del Peloponeso que duraron veintisiete años], sólo produjo un muy breve interludio en la imperecedera gloria de Atenas”.</p>
<p><strong>“El sentido romano del estado, construido sobre la base de la libertad y el orden se convirtió en el verdadero cimiento de un creciente imperio mundial”.</strong></p>
<p>“Diocleciano fue el primer socialista de estado y, puesto que era hijo de esclavo y también dictador nos recuerda doblemente a varios de sus colegas de nuestros días: como éstos, privó a sus súbditos de libertad, a cambio de una especie de garantía de alimentos y albergue a cargo del estado […] La primera lista de precios máximos de la historia, de la cual poseemos fragmentos, regulaba salarios y precios de los artículos, desde el oro y la púrpura hasta los huevos de gallina”.</p>
<p>“De las tres religiones [monoteístas] la islámica fue la más tolerante”, lo cual naturalmente no quita que hayan islámicos que faltan el respeto a creencias diferentes a la suya, igual que en otras denominaciones, por ejemplo, la cristiana en épocas de la Inquisición y las “guerras santas”, pero no son por la religión sino debido al espíritu criminal de la persona que comete el crimen.</p>
<p>En resumen, Ludwig pasa revista a los sucesos más relevantes de la historia antigua haciendo gala de una nutrida documentación y con observaciones de gran calado que son del todo aplicables a nuestros días. Describe una y otra vez como “el cerebro de un solo sabio o poeta puede producir el derrumbe de una época y el encumbramiento de otra, pero ningún conquistador ha podido hacerlo” por eso es que los derrumbes tipo el romano (y todos los demás) no fueron ni son el resultado de “invasiones bárbaras” sino consecuencia del deterioro y la descomposición moral interna fruto de la decadencia de valores sobreponiendo otras ideas a contracorriente de las republicanas, puesto que “la opresión embota a los individuos”.</p>
<p>Es de desear que se reflexione sobre aspectos del pasado en base a consideraciones como las que proporciona Ludwig en el tratado que hemos comentado a vuelapluma, al efecto de evitar lo dicho por Cicerón en cuanto a que estamos condenados a repetir problemas si no decantamos con esmerada atención lo ocurrido a través de la historia. Tropezar con la misma piedra no parece una manifestación de inteligencia. Y, sin embargo, es lo que sucede una y otra vez como si el ser humano fuera incapaz de mirar por el espejo retrovisor al efecto de continuar el rumbo sin recaer en viejos errores.</p>
<p><strong>En este sentido, es del caso recordar la reiterada sentencia de los Padres Fundadores en Estados Unidos en cuanto a que “el costo de la libertad es su eterna vigilancia”.</strong> Nada puede darse por sentado, si queremos ser respetados debemos contribuir diariamente a que se entiendan los fundamentos de una sociedad abierta. Tal como escribía Alexis de Tocqueville, “es frecuente que los países que han disfrutado de progreso moral y material lo den por sentado, este es el momento fatal” porque ocupan espacios tradiciones de pensamiento autoritarias que desplazan al espíritu liberal con lo que se arremete contra las autonomías individuales y los consiguientes derechos.</p>
<p>Dado que en este contexto lo más importante es la educación a los efectos de fortalecer los valores y principios a que alude Emil Ludwig, debemos evitar la repetición de la falacia grotesca de la “educación gratuita” puesto que nada es gratis, siempre alguien paga y, en este caso, la educación estatal siempre la pagan principalmente los más pobres. Esto es así debido a que las cargas fiscales que pagan los relativamente más ricos recaen sobre los más pobres ya que la retracción en las inversiones repercute directamente sobre sus salarios. Si aplicamos el concepto de la utilidad marginal comprenderemos que -aunque en estos terrenos no hay posibilidad de referencia a números cardinales ni comparaciones intersubjetivas- en general un peso para un pobre no es lo mismo que un peso para un rico por lo que concluimos que el sacrificio de la referida educación estatal recae mayormente sobre los pobres que la deben financiar compulsivamente auque no la usen, lo cual implica que se hacen cargo de los estudios de los más pudientes.</p>
<p>Por otra parte y por último, tengamos presente que Ludwig escribe “estado” con minúscula por respeto al individuo puesto que el aparato gubernamental está subordinado a quienes representa para proteger sus vidas, libertades y propiedades y no para conculcar, atropellar y aplastar esos derechos. <strong>En todo caso habría que escribir “Individuo” con mayúscula</strong>. Como ha consignado Collingwood, el célebre historiador de Oxford, toda la historia es la historia del pensamiento y el pensamiento lleva implícita la libertad. Por eso aquello de Benedetto Croce de “la historia como hazaña de libertad”.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/alberto-benegas-lynch/2014/09/27/un-trabajo-notable-de-emil-ludwig/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic page generated in 2.141 seconds. -->
<!-- Cached page generated by WP-Super-Cache on 2017-01-31 06:48:35 -->
