<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Alejandro Corbacho</title>
	<atom:link href="http://opinion.infobae.com/alejandro-corbacho/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://opinion.infobae.com/alejandro-corbacho</link>
	<description>alejandroluis_corbacho</description>
	<lastBuildDate>Tue, 29 Dec 2015 10:27:46 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.2</generator>
		<item>
		<title>El vaticinio de la Tercera Guerra Mundial</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/alejandro-corbacho/2015/12/29/el-vaticinio-de-la-tercera-guerra-mundial/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/alejandro-corbacho/2015/12/29/el-vaticinio-de-la-tercera-guerra-mundial/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 29 Dec 2015 03:00:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alejandro Corbacho</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Choque de civilizaciones]]></category>
		<category><![CDATA[Estado Islámico]]></category>
		<category><![CDATA[Islam]]></category>
		<category><![CDATA[Tercera Guerra Mundial]]></category>
		<category><![CDATA[Terrorismo]]></category>
		<category><![CDATA[Yihadismo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/alejandro-corbacho/?p=14</guid>
		<description><![CDATA[Irak, Afganistán, Siria, Libia, Líbano y, más recientemente, la ciudad de París se han convertido en lugares donde se desarrolla una guerra entre grupos que responden a una unidad política creada recientemente en Medio Oriente, el Estado Islámico (EI) y los Estados nacionales que los combaten. Para algunos comentaristas, el mundo asiste a la Tercera... <a href="http://opinion.infobae.com/alejandro-corbacho/2015/12/29/el-vaticinio-de-la-tercera-guerra-mundial/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Irak, Afganistán, Siria, Libia, Líbano y, más recientemente, la ciudad de París se han convertido en lugares donde se desarrolla una guerra entre grupos que responden a una unidad política creada recientemente en Medio Oriente, el Estado Islámico (EI) y los Estados nacionales que los combaten. Para algunos comentaristas, el mundo asiste a la Tercera Guerra Mundial, caracterizada por el choque de civilizaciones que había vaticinado Samuel Huntington a principios de los noventa.</p>
<p>Las referencias a que se asiste a la Tercera Guerra Mundial establecen una asociación directa con sus predecesoras, la Primera y la Segunda Guerras Mundiales, los conflictos totales característicos del siglo XX. Todos los contendientes esparcidos por el planeta lucharon por su propia existencia y todos sus recursos se emplearon para sostener el esfuerzo bélico. En particular, la Segunda Guerra Mundial resultó ser la más destructiva, incluyó actos de exterminio masivos y atrocidades, como las realizadas en el frente oriental, el bombardeo aéreo indiscriminado contra poblaciones civiles y su culminación con las bombas atómicas arrojadas contra Japón.<span id="more-14"></span></p>
<p><b>La actual guerra contra los yihadistas del EI no tiene esa intensidad, pero su alcance es global</b>, dado que los grupos terroristas tienen la capacidad de sembrar la muerte y el terror en distintos puntos del planeta. Sí puede hacerse una observación respecto de la intensidad relativa para cada uno de los participantes. Durante la guerra entre los Estados Unidos y Vietnam en los sesenta y setenta, los especialistas estadounidenses calificaron ese conflicto como limitado, pero claramente era total para los vietnamitas.</p>
<p>Otra diferencia entre los conflictos mundiales y el actual es la consideración de cuándo se alcanza la victoria. En los primeros, por tratarse de conflictos continentales tradicionales, para declararse vencedor se debía derrotar a los ejércitos del enemigo y ocupar su territorio. En el conflicto actual, los parámetros para declarar la victoria son poco claros.</p>
<p>En 1992, James Goldgeier y Michael McFaul publicaron un trabajo que describía al mundo configurado por un centro conformado por Estados que convivían de un modo consistente con el modelo liberal de la política internacional. Las grandes potencias no tenían presiones para expandirse y los conflictos no se resolvían militarmente. Primaba la democracia y la interdependencia económica. Por el contrario, en la periferia convivían diferentes sistemas políticos entre los que se encontraban democracias, autocracias y monarquías. Estados plenos y fallidos. En ese mundo, las presiones para la expansión surgían tanto de las metas propuestas por esos Estados como de las que se derivaban de su inestabilidad interna. La interdependencia entre esos Estados estaba subordinada a su dependencia de los del centro. El resultado era un escenario inherentemente más turbulento e inestable.</p>
<p>En el pasado esos mundos apenas se rozaban. Las grandes potencias sólo necesitaban enviar una expedición militar punitiva contra los insurrectos del momento. Hoy, en la era de la globalización, ambos mundos están muy entrelazados. El otrora espacio colonial pasó a formar parte del propio centro. <b>Los grupos terroristas se alimentan de los propios ciudadanos de los Estados que han sufrido atentados. En consecuencia, hay quienes sostienen que asistimos al choque de civilizaciones</b>. El conflicto se reduce al islam enfrentado con Occidente. Muchos rechazan esa idea. El problema son, en realidad, los grupos que abrazan el yihadismo, que se basan en una interpretación radical y ultraviolenta del islam. Su causa, basada en la religión, responde a la violencia occidental y luchan contra los cruzados, que invadieron y explotan tierras musulmanas. Esta visión expresa algunos rasgos culturales que sustentan una fuerte identidad. Además, los yihadistas ejercen un poder soberano sobre un territorio situado entre Siria e Irak del tamaño aproximado de Gran Bretaña, el EI. Su población ronda los diez millones y cuenta con un ejército igualmente numeroso. <b>El objetivo explícito de este Estado es restablecer un Califato y expandirse a todo Medio Oriente, parte de África, Asia y el sur de Europa.</b></p>
<p>Algunos especialistas sostienen que Occidente aún no ha encontrado el mejor modo de combatir la amenaza extremista. Un primer paso en esa dirección sería comprender las acciones de esos grupos como enmarcadas dentro de un conflicto híbrido. En este caso, se observa que para pelear una misma guerra algunos actores estatales y no estatales recurren a distintas formas de combatir en forma casi simultánea. Adoptan una combinación inesperada de tecnologías y tácticas para lograr ventajas en los lugares y los momentos de su elección; buscan acumular pequeños efectos que, a su vez, son magnificados por los medios. Este modo múltiple de pelear las guerras sin seguir reglas, de modo convencional e irregular al mismo tiempo, recurriendo al terrorismo, la guerrilla, la insurgencia o la coerción por parte de narcocriminales se llama híbrido.</p>
<p>Se trata de un conflicto de alcance global, pero su magnitud no se equipara con una guerra total, como sería una verdadera Tercera Guerra Mundial. Si se busca evitar más muerte y destrucción, necesita ser acompañado de soluciones políticas. Si bien el conflicto presenta rasgos de un enfrentamiento de culturas, tampoco alcanza para calificarlo como un “choque de civilizaciones”.</p>
<p>Para combatir la amenaza debe adoptarse una estrategia híbrida, pero como en toda guerra, si se busca evitar más muerte y destrucción, es necesario acompañar con soluciones políticas. Todos los actores involucrados deben buscar seriamente las soluciones en los lugares mismos donde los problemas se originan.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/alejandro-corbacho/2015/12/29/el-vaticinio-de-la-tercera-guerra-mundial/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El hundimiento del Belgrano y el mito de la mediación exitosa</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/alejandro-corbacho/2013/05/04/el-hundimiento-del-belgrano-y-el-mito-de-la-mediacion-exitosa/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/alejandro-corbacho/2013/05/04/el-hundimiento-del-belgrano-y-el-mito-de-la-mediacion-exitosa/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 04 May 2013 10:57:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alejandro Corbacho</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/alejandro-corbacho/?p=5</guid>
		<description><![CDATA[Un mito persistente entre los argentinos es que el hundimiento del crucero General Belgrano tuvo por objeto terminar abruptamente con negociaciones que se vislumbraban como exitosas para allanar el camino hacia la resolución del problema de la soberanía. Una lectura atenta y desapasionada de la cronología de los hechos no sustenta esa creencia. A partir... <a href="http://opinion.infobae.com/alejandro-corbacho/2013/05/04/el-hundimiento-del-belgrano-y-el-mito-de-la-mediacion-exitosa/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Un mito persistente entre los argentinos es que <strong>el hundimiento del crucero General Belgrano</strong> tuvo por objeto terminar abruptamente con <strong>negociaciones que se vislumbraban como exitosas</strong> para allanar el camino hacia la resolución del problema de la soberanía. Una lectura atenta y desapasionada de la cronología de los hechos no sustenta esa creencia.</p>
<p>A partir del 1º de mayo, mientras los cañones ya disparaban, se intentó en paralelo una nueva mediación por parte del presidente del Perú, <strong>Fernando Belaúnde Terry</strong>. Durante la noche, el peruano acercó al gobierno argentino una propuesta. Ésta había sido discutida también con el secretario de estado <strong>Alexander Haig</strong> y solicitaba el cese de las hostilidades, el retiro mutuo de las fuerzas, la necesidad de tener en cuenta los “puntos de vista” y los “intereses” de los isleños en la negociación y que la administración de las islas estuviera a cargo de un “<strong>Grupo de Contacto</strong>” <strong>compuesto por terceras partes excluyendo a la Argentina y al Reino Unido</strong>. Para el canciller argentino, <strong>Nicanor Costa Méndez</strong>, la propuesta era muy aceptable. Sin embargo, conociendo la naturaleza de la disputa, cuesta imaginar que los británicos concordaran.</p>
<p>A la mañana siguiente, el presidente peruano informó a los argentinos que el embajador estadounidense en Lima había propuesto <strong>cambiar la palabra</strong> &#8216;<strong>puntos de vista</strong>&#8216; por &#8216;<strong>deseos</strong>&#8216;. Costa Méndez declaró que eso era inadmisible y le explicó que si se aceptaba el cambio la solución quedaría en manos de los isleños. Belaúnde respondió que el cambio no se haría. A continuación, el argentino propuso una nueva redacción: “<strong>los puntos de vistas concernientes a los intereses</strong>” de los isleños. El peruano tomó nota. Es posible especular que los británicos tampoco aceptarían la nueva redacción propuesta por los argentinos.</p>
<p>Más tarde Belaúnde telefoneó a Galtieri para obtener la confirmación de la aceptación argentina. Su respuesta fue que lo acordado con Costa Méndez era válido pero que no podía responderle definitivamente sin la aprobación de la Junta.</p>
<p><strong>Al mediodía del 2 de mayo, la prensa anunció que Belaúnde había afirmado que ambas partes deseaban aceptar la propuesta de paz que les había realizado</strong>. Al consultar la prensa al canciller argentino sobre qué posibilidades de éxito tenían las negociaciones en curso, éste respondió: “<strong>una sola expresión, la palabra deseos nos separa</strong>”. Por su parte, Haig comentó después que las negociaciones telefónicas progresaban pero que las palabras “eran críticas” como lo era saber si eran aceptables para los británicos. Por lo tanto, a pesar de lo afirmado, a esa altura ninguna de las partes había aceptado los términos de la negociación. <strong>Belaúnde se había apresurado</strong>. Para dar una respuesta definitiva, la Junta se reuniría a las 7 de la tarde del día 2. A esa hora, mientras discutían el tema llegó la noticia del hundimiento del Belgrano. Por lo tanto, la Junta nunca se expidió sobre la aceptación. En el otro extremo, Perú había conversado con los Estados Unidos y se supone que éste mantuvo a Londres informado de las actuaciones. Pero el Reino Unido no había tenido una participación directa como la tuvo la Argentina en la redacción de la propuesta. Por lo tanto, <strong>al momento del hundimiento del Belgrano, la propuesta sólo había sido aceptada en principio, pero no en los detalles, por los argentinos</strong>. <strong>Los británicos ni siquiera habían llegado a ese punto</strong>. Cardoso y sus colegas se preguntan en <em>Malvinas. La trama secreta</em>: “¿por qué consumar el ataque [al Belgrano] cuando la Argentina, al menos, creía estar cerca de una solución?” Ahí está el problema. Sólo en la Argentina creían que era posible el éxito de la negociación planteada porque era la propia. ¿Por qué aceptaría el Reino Unido una propuesta claramente en contra de sus intereses, sobre todo cuando ya contaba con el apoyo diplomático y logístico incondicional de los Estados Unidos y la <em>Task Force</em> se encontraba en posición para lanzarse a la recuperación de las islas? El hundimiento sirvió para aclarar de un modo contundente que las opciones eran retirarse totalmente de las islas o el choque armado. Los relatos sobre la conducción de estas negociaciones muestran que los peruanos y los argentinos involucrados se hallaban bajo un fuerte estado de ilusión.</p>
<p>La persistencia mitos como éstos en la Argentina nos pone como víctimas de un complot internacional, cuando en realidad lo ocurrido fue la consecuencia lógica de nuestras propias acciones.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/alejandro-corbacho/2013/05/04/el-hundimiento-del-belgrano-y-el-mito-de-la-mediacion-exitosa/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic page generated in 2.104 seconds. -->
<!-- Cached page generated by WP-Super-Cache on 2017-01-30 17:26:39 -->
