<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Carlos Mira &#187; cepo cambiario</title>
	<atom:link href="http://opinion.infobae.com/carlos-mira/tag/cepo-cambiario/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://opinion.infobae.com/carlos-mira</link>
	<description>carlos_mira</description>
	<lastBuildDate>Wed, 01 Jun 2016 11:08:42 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.2</generator>
		<item>
		<title>En la senda del regreso a la normalidad</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/12/18/en-la-senda-del-regreso-a-la-normalidad/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/12/18/en-la-senda-del-regreso-a-la-normalidad/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 18 Dec 2015 03:00:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Mira</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Banco Central]]></category>
		<category><![CDATA[cepo cambiario]]></category>
		<category><![CDATA[Cristina Kirchner]]></category>
		<category><![CDATA[inflación]]></category>
		<category><![CDATA[Mauricio Macri]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/carlos-mira/?p=1190</guid>
		<description><![CDATA[Finalmente terminó el cepo cambiario. Los grilletes de la esclavitud a la que el aparato productivo estuvo sometido cuatro años cayeron en una tarde de liberación. Obviamente, falta mucho para que la Argentina sea un país normal, no sólo en general —lo que es obvio—, sino en materia de compra y venta de divisas. Lo... <a href="http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/12/18/en-la-senda-del-regreso-a-la-normalidad/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Finalmente terminó el cepo cambiario. Los grilletes de la esclavitud a la que el aparato productivo estuvo sometido cuatro años cayeron en una tarde de liberación. Obviamente, falta mucho para que la Argentina sea un país normal, no sólo en general —lo que es obvio—, sino en materia de compra y venta de divisas.</p>
<p>Lo que ocurrió ayer puede describirse como una enorme operación de retroactividad a las condiciones imperantes en octubre de 2011, cuando la iracundia suicida se apoderó de la señora de Kirchner. Esas condiciones estaban lejos de ser las de un país completamente libre, pero, al menos, no contenían las características de irracionalidad que siguieron al establecimiento del cepo.</p>
<p>Para empezar, la Argentina sigue siendo un país con control de cambios, es decir, un lugar donde todos los importadores y los exportadores del país tienen que pasar por el Banco Central (BCRA) para negociar sus dólares. Ese es un requisito de libertad condicional que también debería desaparecer con el tiempo.<span id="more-1190"></span></p>
<p>Pero estoy yendo muy rápido. Obviamente hay interrogantes más cercanos por develar. El primero y más preocupante es el de la inflación o el del traslado a los precios del ajuste de lo que era el dólar oficial.</p>
<p>Eso nos lleva a una cuestión crucial que debería quedar clara desde ahora: <strong>quien devaluó fue el dúo Kirchner-Axel Kicillof y el que produjo el ajuste de precios fue ese mismo binomio, con la desaforada impresión de pesos</strong>. Esa explosión de papel y tinta de colores se coló en las góndolas de los supermercados sin que ningún dique de contención la atajara.</p>
<p>En ese sentido, ya aparecieron Antonio Caló y Hugo Moyano queriendo instalar la idea de que la devaluación fue ayer. No, señores: <b>la devaluación ocurrió hace tiempo</b> y especialmente Caló se hizo el distraído, porque quienes la habían causado eran sus jefes. Por supuesto que en el proceso debe haberse colado algún vivo. Pero los padres del problema todos sabemos quiénes fueron.</p>
<p>Ahora vuelve al escenario la posibilidad de los aprovechadores de siempre. Y aquí, efectivamente, hay que decir que si todos vamos a actuar con los mismos niveles de bajeza, a la Argentina le va a costar mucho salir del pozo en que se encuentra. Si no hay una contribución magnánima y amplia de todos los sectores, el camino será difícil.</p>
<p>En ese sentido, <b>la administración de Mauricio Macri le sigue debiendo a la Argentina una explicación detallada del país que recibió</b>. La gente necesita saber la verdad cruda y no sería justo que, dentro de un tiempo, los Kirchner empiecen a contar con la ventaja de que muchos no tengan claro qué responsabilidades atribuirles a unos y cuáles a otros. Ese inventario no puede postergarse. Ellos no hubieran sido tan condescendientes.</p>
<p>Algunos pormenores de la noticia anunciada ayer sorprendieron. El límite de dos millones de dólares por persona y por mes para comprar dólares no se esperaba. Los rumores hablaban de cincuenta mil. Lo mismo la eliminación del 35% de recargo al uso de la tarjeta de crédito en el exterior.</p>
<p>De todos modos, esa atención desmesuradamente puesta en la compra de dólares es el equivalente a la que el esclavo tiene por los vicios de la vida libre. La real valía de la especie de libertad cambiaria que empezamos a vivir ahora debe buscarse por el lado de la venta de dólares y no por su compra. Ahora quienes quieran desprenderse legalmente de divisas podrán hacerlo a un precio competitivo y no a un número caprichoso impuesto desde la insania.</p>
<p>La vida esclava destruye muchos patrones humanos de normalidad. Y no porque el esclavo haya prestado conformidad a su amo durante años la esclavitud se transforma en legítima.</p>
<p>Esas malformaciones que producen los grilletes deberán ir desapareciendo con el tiempo. Desde aquí hasta allí, los argentinos —todos nosotros— deberíamos estar a la altura de las circunstancias para que el retorno de un país normal no sólo sea cercano sino posible.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/12/18/en-la-senda-del-regreso-a-la-normalidad/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El miedo a Scioli</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/11/19/el-miedo-a-scioli/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/11/19/el-miedo-a-scioli/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 19 Nov 2015 09:11:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Mira</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Cambiemos]]></category>
		<category><![CDATA[cepo cambiario]]></category>
		<category><![CDATA[Daniel Scioli]]></category>
		<category><![CDATA[Debate presidencial]]></category>
		<category><![CDATA[Importaciones]]></category>
		<category><![CDATA[Inversiones]]></category>
		<category><![CDATA[Mauricio Macri]]></category>
		<category><![CDATA[Seguridad jurídica]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/carlos-mira/?p=1136</guid>
		<description><![CDATA[Finalmente ocurrió el debate presidencial entre Mauricio Macri y Daniel Scioli. Formalmente el experimento superó las expectativas. Fue mucho más entretenido que el debate de cinco candidatos antes del 25 de octubre (con la ausencia de Scioli) y hubo ingredientes picantes que muchos no esperaban. Daniel Scioli llegó con la misión de trasmitir el consabido... <a href="http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/11/19/el-miedo-a-scioli/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Finalmente ocurrió el debate presidencial entre Mauricio Macri y Daniel Scioli. Formalmente el experimento superó las expectativas. Fue mucho más entretenido que el debate de cinco candidatos antes del 25 de octubre (con la ausencia de Scioli) y hubo ingredientes picantes que muchos no esperaban.</p>
<p>Daniel Scioli llegó con la misión de trasmitir el consabido miedo a Macri. En ese sentido, dio vueltas y vueltas alrededor del levantamiento del cepo, de los subsidios, de un eventual arreglo con los holdouts y de la devaluación.</p>
<p>El tiempo corto que había para responder dejó, entonces, una serie de preguntas y respuestas por hacer al candidato del Gobierno y del Frente para la Victoria.</p>
<p>En primer lugar, si como Daniel Scioli dice, un eventual Gobierno de Cambiemos implicará el fin del cepo (el gobernador hizo referencia a él usando incluso esa mismísima palabra), quiere decir que el cepo existe, pese a que su vigencia fue negada una y otra vez por todo el Gobierno desde la Presidente para abajo.</p>
<p>Aceptado entonces ese extremo, habría que haber preguntado cuántos países en el mundo aplican ese instrumento y por qué se cree que la Argentina puede utilizarlo sin sufrir consecuencias.<span id="more-1136"></span></p>
<p>Si Scioli dice que no va a hacer nada respecto de la situación del tipo de cambio, habría que haberle preguntado si él realmente cree que el valor de la divisa norteamericana es de $9,70. Y para el caso de que hubiera respondido que sí, habría que haber preguntado por qué entonces no le entregan dólares a ese precio a los cientos de importadores que tienen operaciones “pisadas” por valor de 8,5 mil millones de dólares y que no pueden pagar lo que compraron, lo que hace que la Argentina se aproxime por primera vez en su historia al default comercial, es decir, al que se produce por no pagar lo que se compra.</p>
<p>Cuando —fuera del debate— le preguntaron a Daniel Scioli cómo va a hacer entones para enfrentar los evidentes desequilibrios a los que la economía ha sido llevada como consecuencia de todos estos desaciertos, respondió diciendo que lo hará con mayores inversiones y con crecimiento.</p>
<p>La pregunta allí es por qué esas inversiones y ese crecimiento no se produjeron hasta ahora, cuando ya rigen los parámetros que él dice que no va a cambiar. En otras palabras, <b>¿por qué no hubo inversiones en estos cuatro últimos años en donde rigió el cepo que él defiende?, ¿por qué el país no creció?</b><b></b></p>
<p>La respuesta es muy sencilla: porque las inversiones vienen cuando se las retribuye con un valor del dólar real y no con un número dibujado. Es obvio que también se necesitan otros requisitos. Por ejemplo, el pequeñísimo detalle de la seguridad jurídica, es decir, aquel clima que le asegure al inversor quedar sujeto al Derecho y no a los caprichos espasmódicos de quienes gobiernan, que un día se levantan con una dosis aun mayor de populismo y expropian una empresa.</p>
<p>Otro costado inexplorado en el debate fue la cuestión de los subsidios. Si el gobernador afirma que va a mantenerlos, cabe concluir que asume que en su Gobierno una cantidad importante de argentinos no podrá generar recursos genuinos y propios para pagar los servicios y que, por lo tanto, el Estado deberá pagárselos por la vía de un retorcimiento financiero que nos llevó a la situación de déficit que hoy suma más de siete puntos del producto. ¿Cómo se compadece eso con una economía en crecimiento como la que augura el gobernador en una eventual gestión suya?</p>
<p>Por lo demás, habría que haber preguntado por la misteriosa situación que supone afirmar al mismo tiempo que el país vive una bonanza inédita (que con Macri lógicamente corre peligro) y que se necesita renovar todos los años la vigencia de la ley de emergencia económica. ¿Desde cuándo la bonanza económica y la emergencia económica pueden darse al mismo tiempo?</p>
<p>Todo esto sin ahondar demasiado en las inconsistencias del gobernador respecto de sus propias posturas pasadas, como, por ejemplo, el caso de YPF. Durante el debate circuló en Twitter una foto subida por María Eugenia Estenssoro, la hija del primer presidente de YPF luego de su privatización, en la que había una sugestiva dedicatoria. Allí se leía de puño y letra del hoy gobernador: “Estimada Ing. Estenssoro: Siento un gran orgullo por esta nueva YPF privatizada, máxima expresión de esta nueva Argentina. Con todo mi agradecimiento, Daniel Scioli”.</p>
<p><b>El miedo a Macri tiene una contracara, que es el miedo a Scioli</b>. Este se materializa en la expectativa de que la olla siga juntando presión por la falta de voluntad, la falta de competencia o la falta de un programa adecuado para aliviarla y, en un momento en que esas fuerzas se tornen indomables, todo estalle por los aires, como ya ha ocurrido otras veces en la Argentina, cuando la falta de una acción responsable a tiempo mantuvo artificialidades inviables que finalmente rompieron la vida de todos, cual Kalashnikovs disparadas a mansalva y sin control.</p>
<p>Estos costados del peligro que podría avecinarse si gana Scioli no fueron abordados en el debate, como así tampoco algo que Daniel Scioli le imputa a Macri: el haber cambiado de opinión.</p>
<p>Para futuros debates esta falta de oportunidad para el retruque deberá tenerse en cuenta. No sabemos si con lo expuesto ayer habrá quedado claro que el miedo no es unidireccional, sino que en tren de temer también pueden preverse cataclismos inasibles si gana Scioli. Pero, después de todo, el futuro no es para pusilánimes y la sociedad argentina deberá decidir si se cree apta para arreglar tantos disparates o si prefiere seguir autoengañada pensando que las consecuencias de las mentiras pueden ocultarse para siempre.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/11/19/el-miedo-a-scioli/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La situación internacional y la economía de Kicillof</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/07/29/la-situacion-internacional-y-la-economia-de-kicillof/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/07/29/la-situacion-internacional-y-la-economia-de-kicillof/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 29 Jul 2015 09:12:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Mira</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Axel Kicillof]]></category>
		<category><![CDATA[BCRA]]></category>
		<category><![CDATA[Brasil]]></category>
		<category><![CDATA[Campaña política]]></category>
		<category><![CDATA[Campo]]></category>
		<category><![CDATA[cepo cambiario]]></category>
		<category><![CDATA[Daniel Scioli]]></category>
		<category><![CDATA[Devaluación del real]]></category>
		<category><![CDATA[Economías regionales]]></category>
		<category><![CDATA[Euro]]></category>
		<category><![CDATA[Industria]]></category>
		<category><![CDATA[Infraestructura]]></category>
		<category><![CDATA[Inversores]]></category>
		<category><![CDATA[kirchnerismo]]></category>
		<category><![CDATA[Lehman Brothers]]></category>
		<category><![CDATA[Lula da Silva]]></category>
		<category><![CDATA[Martín Redrado]]></category>
		<category><![CDATA[Materia prima]]></category>
		<category><![CDATA[Néstor Kirchner]]></category>
		<category><![CDATA[Productos manufacturados]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/carlos-mira/?p=968</guid>
		<description><![CDATA[¿Y ahora qué hacemos? Durante doce años malgastamos una fortuna en demagogia barata y en un nacionalismo antiguo y ahora, que se viene la noche con las noticias que se conocen en materia económica en el mundo, vamos a la alcancía y nos encontramos con que no tenemos nada. ¡Extraordinario el modelo de inclusión con... <a href="http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/07/29/la-situacion-internacional-y-la-economia-de-kicillof/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>¿Y ahora qué hacemos? Durante doce años malgastamos una fortuna en demagogia barata y en un nacionalismo antiguo y ahora, que se viene la noche con las noticias que se conocen en materia económica en el mundo, vamos a la alcancía y nos encontramos con que no tenemos nada. ¡Extraordinario el modelo de inclusión con matriz productiva diversificada!</p>
<p>Usamos un capital enorme, echamos a los inversores y destruimos la infraestructura y, cuando deberíamos recurrir a todas esas reservas, nos encontramos con las economías regionales en la ruina, con un estrambótico esquema cambiario que se basa poco menos que en perseguir a la gente con perros por la calle y que ha estrangulado la producción y la competitividad productiva argentinas.</p>
<p>Contrastadas con esta realidad hasta suenan ridículamente patéticas las palabras de Daniel Scioli en sus avisos de propaganda hablando del trabajo, de la industria argentina y de los productos argentinos en el mundo. ¿Con qué especula? ¿Con la ignorancia de la gente? ¿Con el hecho de que el ciudadano de a pie no es un especialista y se cree el producto terminado cuando ya no hay alternativas?</p>
<p>Brasil ha instaurado un programa de ajuste a los desequilibrios que arrastra desde Lula da Silva y ello ha provocado una devaluación del real que ha colocado el precio del dólar en R$ 3,40 por unidad norteamericana. A esta situación debe sumársele lo que comentamos respecto de dólar como moneda mundial: su proceso de apreciación lo tiene en una paridad de 1,15 contra el euro, una de las más bajas desde que se creó la moneda común de la Unión Europea.<span id="more-968"></span></p>
<p>Esta combinación aritmética de valores entre unidades monetarias es mortal para la Argentina; es la contracara del “viento de cola” que empapeló de dólares la década kirchnerista y que permitió perfeccionar uno de los despilfarros más extraordinarios de la historia económica nacional.</p>
<p>Lo que está ocurriendo es muy sencillo de explicar: <b>la fortaleza del dólar torna baratas las materias primas que vendemos y encarece los productos manufacturados que necesitamos para mover nuestro aparato productivo</b>, ya sea como infraestructura de capital para el campo o como partes importadas para la industria.</p>
<p>A su vez, el principal destino de nuestras exportaciones más valiosas, es decir, las que contienen valor agregado industrial, es Brasil, pero, <b>como el real pierde valor contra el dólar, los precios de esos productos se vuelven proporcionalmente más caros y nuestras fábricas pierden competitividad</b>, lo que afecta la producción y el empleo.</p>
<p>El verso kirchnerista habló hasta el cansancio de las políticas anticíclicas, haciendo referencia a que el Estado debía compensar la caída de la actividad y del consumo con un inflador anabólico que reemplazara la actividad genuina por magia keynesiana. Para justificar ese delirio, se recostó, primero, en la crisis local posconvertibilidad que había pasado su peor momento cuando Kirchner asumió la presidencia. Y luego en la crisis de Lehman Brothers de 2008.</p>
<p>Pero en ambos momentos las condiciones matemáticas de la economía estaban dadas para que el inflador esteroide del Estado no fuera necesario y, al contrario, los superávits fueran utilizados para la renovación de infraestructura y para el ahorro.</p>
<p>El real brasileño vivió con Lula una de sus apreciaciones más espectaculares: llegó a cotizar a R$ 1,70 contra el dólar, mientras que el dólar, debilitado por la crisis inmobiliaria norteamericana, cayó a casi 1,40 contra el euro.</p>
<p>Esas brechas produjeron un <i>boom </i>(el viento de cola) en los ingresos de divisas en Argentina. Recordemos que Martín Redrado, presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA) con Néstor Kirchner, debió implementar sistemas de control al ingreso de dólares para evitar una superapreciación del peso.</p>
<p>Esa enorme oportunidad se perdió en medio de un proceso de dilapidación, despilfarro, populismo y corrupción pocas veces visto en la Argentina, lo cual, desde ya, es mucho decir.</p>
<p>Esos recursos se tiraron por la borda, no se invirtieron en rutas, puertos, vías férreas, caminos rurales, telecomunicaciones, tecnología, mejoras en la competitividad del empleo. <b>Se dilapidaron en demagogia populista y nacionalista, y ahora deberemos enfrentar las consecuencias</b>.</p>
<p>La sociedad deberá recordar este verdadero desastre y ser justa a la hora de juzgar a quien venga a intentar arreglarlo. Porque el arreglo no será fácil y el precio no será barato. Sería muy hipócrita de parte de todos señalar con el dedo acusador al bombero y perdonar al pirómano.</p>
<p>¿Se puede ser optimista en ese aspecto? No. El ser humano en general y el argentino en particular es muy injusto a la hora de ver la fotografía completa tanto de una debacle como de una recuperación.</p>
<p><b>La señora de Kirchner ha forzado la situación de tal modo que ha llegado hasta aquí con mil remiendos.</b> La proyección de emisión para el segundo semestre del BCRA es de 170 mil millones de pesos: un océano de nafta tirado en medio del incendio inflacionario y del cepo cambiario. Si la responsabilidad económica fuera un delito, muchos deberían estar presos.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/07/29/la-situacion-internacional-y-la-economia-de-kicillof/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El país frente a una dualidad</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/03/12/el-pais-frente-a-una-dualidad/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/03/12/el-pais-frente-a-una-dualidad/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 12 Mar 2015 10:05:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Mira</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[candidatos presidenciales]]></category>
		<category><![CDATA[cepo cambiario]]></category>
		<category><![CDATA[corrupción]]></category>
		<category><![CDATA[deuda BCRA]]></category>
		<category><![CDATA[estructura impositiva]]></category>
		<category><![CDATA[kirchnerismo]]></category>
		<category><![CDATA[Lebacs]]></category>
		<category><![CDATA[mayoría parlamentaria]]></category>
		<category><![CDATA[riesgo país]]></category>
		<category><![CDATA[Rodolfo Terragno]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/carlos-mira/?p=809</guid>
		<description><![CDATA[La Argentina está hoy ante una realidad dual. Por un lado existe, en muchas franjas de la sociedad, un marcado optimismo por el futuro. La percepción de que la traumática experiencia kirchnerista está llegando a su fin, alimenta la esperanza de un porvenir más amable, de un ambiente menos áspero en el que -al menos-... <a href="http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/03/12/el-pais-frente-a-una-dualidad/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>La Argentina está hoy ante una realidad dual. Por un lado existe, en muchas franjas de la sociedad, <strong>un marcado optimismo por el futuro</strong>. La percepción de que la traumática experiencia kirchnerista está llegando a su fin, alimenta la esperanza de <strong>un porvenir más amable, de un ambiente menos áspero</strong> en el que -al menos- <strong>disminuyan las altisonancias, el atropello, la prepotencia y, en muchos casos, la corrupción, los negocios inexplicables, las fortunas repentinas, el clasismo antiguo e hipócrita, la chabacanería,</strong> la falta de clase, la completa ausencia de jerarquía y señorío.</p>
<p><strong>Esa cara de la moneda tiene incluso su impacto en los números</strong>. El precio de los activos financieros del país ha mejorado notoriamente y las tasas que pagan son efectivamente más bajas. Ha disminuido el riesgo país a la mitad de hace casi un año, aun cuando muchos títulos de deuda están es default. Si bien el mercado inmobiliario sigue desplomado, se han multiplicado las consultas para adquirir propiedades premium porque se entiende que están en un valor que pronto se multiplicará.<span id="more-809"></span></p>
<p>Otro tanto ocurre con las acciones de compañías argentinas cuyos valores han comenzado a trepar.</p>
<p><strong>Es de tal dimensión el desbarajuste económico, moral, institucional, cultural y social que ha producido el gobierno K durante los últimos 12 años que el mero hecho que una cosmovisión diferente se haga cargo del poder ejecutivo derrama una serie de pronósticos positivos.</strong></p>
<p>Pero al lado de esta interpretación existe otra que, sin negar el peso del punto de vista “optimista” previene sobre los que nos espera.</p>
<p>En ese sentido, el domingo, <strong>Rodolfo Terragno</strong> escribió un interesante artículo en el diario Clarín con el título <strong>“La Anarquía del Año 15″</strong>, en el que trata de poner <strong>paños fríos sobre un exceso de confianza.</strong> Si bien reconoce las bases ciertas en las que se apoya la tesis “optimista”, aclara que <strong>la mitad de los diputados que están en la Cámara hoy, seguirán allí, lo mismo que los 2/3 de los senadores.</strong> Es lo que la Constitución dispuso para que, justamente, los cambios fueran el resultado de un devenir sopesado de los acontecimientos y no el producto de un aluvión.</p>
<p>De modo que las ansias de cambio inmediato que pudieran albergar algunos por un cambio en la titularidad presidencial habría que ajustarlo por el hecho de que <strong>ningún partido se asegurará la mayoría parlamentaria propia.</strong> El kirchnerismo la perderá y nadie la ganará en su lugar.</p>
<p>De modo que <strong>el próximo presidente deberá negociar cada ley y cada modificación de rumbo que intente.</strong> A los tropezones, bloqueos, obstáculos y demoras que se produzcan en esos intentos, Terragno los llama “la anarquía del año 15″ en una metáfora que hace acordar a aquellos títulos de los capítulos de los libros de historia del colegio secundario.</p>
<p>A esto se le suma naturalmente <strong>todo el capítulo económico que hay que reconstruir. No hay una sola variable que marche acompasadamente con nada en la economía argentina;</strong> todo está detonado. Los precios relativos están completamente destruidos.</p>
<p>Las tarifas de los servicios públicos nunca fueron ordenadas luego del desplome de la convertibilidad de la voraz devaluación duhaldista y de la pesificación asimétrica.</p>
<p><strong>No hay un solo precio que esté en orden y no sabemos cómo se encarará la adecuación de todo el esquema populista que ha destruido el capital de trabajo de las empresas</strong>. Tampoco sabemos cómo se saldrá del cepo, que ha destruido el funcionamiento de todos los mercados. Ignoramos si allí se aplicará una política de shock o se optará por el gradualismo.</p>
<p>La estruendosa deuda acumulada por el BCRA -que lo tiene técnicamente quebrado porque debe más plata de la que tiene y <strong>porque esa deuda se sigue agigantando por la enorme emisión monetaria cauterizada por LEBACS</strong>- es posible, incluso, que empeore en este año electoral. Recordemos que el kirchnerismo expandió la base monetaria de modo brutal cada año de elecciones: 22% en 2005, 40% en 2007 y 50% en 2011. <strong>Hoy la deuda consolidada del país supera los 300 mil millones de dólares, más del 58% del PBI.</strong></p>
<p>Otro tanto ocurre con las cuentas entre lo que se gasta y lo que se recauda. Como consecuencia de las enormes licuaciones de la post convertibilidad esos números se habían transformado en un superávit del 5% del PBI. Hoy este mismo porcentaje respecto del producto ha devenido en déficit.</p>
<p>Son muchos los candidatos presidenciales que están enviando señales a los sectores productivos respecto de la estructura impositiva del país, tanto sea al campo, como a las empresas y a los sindicatos (retenciones, balances ajustados por inflación, impuesto al cheque, mínimo no imponible de ganancias). <strong>Pero esas promesas implicarán batallas ciclópeas en el nuevo Congreso</strong> y la necesidad de que se instrumenten elementos de balance para suplantar los recursos perdidos.</p>
<p>En fin, tanto desde el punto de vista político como desde el económico, se abren interrogantes fantásticos respecto del futuro. <strong>Algunos entienden que el nuevo gobierno debería asumir con un serio beneficio de inventario,</strong> dados los extraordinarios desafíos a los que la irresponsabilidad del kirchnerismo lo someterá inexorablemente.</p>
<p><strong>Pero todos sabemos que esas salvedades no existen la hora de hacerse cargo de un país</strong>. Sea quien sea el nuevo presidente tendrá por delante una tarea inmensa. Pero frente a ella no es menor contar con el invalorable activo del cambio de expectativas. <strong>Los hechos, efectivamente, tardan en cambiar. Pero la perspectiva y la confianza cambian en un minuto.</strong> Seguramente el nuevo gobierno deberá aferrarse a esas inmaterialidades para hacer frente al trabajo que tenga por delante. Pero saber que la era de las imposiciones desde las Altas Torres ha terminado, será, de por sí, un avance enorme.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2015/03/12/el-pais-frente-a-una-dualidad/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Más delirios</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2013/09/30/mas-delirios/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2013/09/30/mas-delirios/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 30 Sep 2013 04:45:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Mira</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[cepo cambiario]]></category>
		<category><![CDATA[Congreso]]></category>
		<category><![CDATA[Constitución]]></category>
		<category><![CDATA[emergencia económica]]></category>
		<category><![CDATA[Estado de Derecho]]></category>
		<category><![CDATA[Justicia]]></category>
		<category><![CDATA[presupuesto]]></category>
		<category><![CDATA[villas miseria]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/carlos-mira/?p=270</guid>
		<description><![CDATA[Los confines del asombro parecen no tener límites. Es la sensación que uno siente cuando habla la Presidente. Es obvio que alguien está muy equivocado en la Argentina. Y la cosa va quedando cada vez más clara: es ella o nosotros. Las dos visiones de la Argentina y del mundo no pueden ser tan opuestas... <a href="http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2013/09/30/mas-delirios/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Los confines del asombro parecen no tener límites. Es la sensación que uno siente <strong>cuando habla la Presidente</strong>. Es obvio que <strong>alguien está muy equivocado en la Argentina</strong>. Y la cosa va quedando cada vez más clara: es<strong> ella o nosotros</strong>. Las dos visiones de la Argentina y del mundo no pueden ser tan opuestas y al mismo tiempo verdaderas ambas. Una de las dos es una ilusión óptica y la otra, aunque no la verdad revelada, una aproximación mucho más verosímil a la realidad.</p>
<p>La señora Cristina de Kirchner, ayer, en Misiones, avanzó al punto de decir -ni sugerir, ni insinuar, decir- que los medios<strong> informativos esconden</strong> a propósito <strong>las noticias internacionales</strong> para evitar que la gente se de cuenta del país maravilloso en el que está viviendo… Si, si, así como lo leen: que la prensa oculta lo de afuera para que no podamos medir la genialidad que tenemos aquí…</p>
<p>El país que incrementó en 60% en los últimos diez años su población en <strong>villas miseria</strong>; el país que no tiene <strong>agua potable</strong> en una provincia que nada en agua como Formosa; el país en donde cada vez hay mas chicos que no estudian ni trabajan; el país en donde la desidia, la apatía y la abulia se ha instalado en millones de mantenidos a fuerza de planes estatales miserables; el país que ha caído al sexto lugar regional en recibir inversión extranjera; el país que era exportador de energía y que ahora la debe importar a razón de 13 mil millones de dólares; el país que podría alimentar a 400 millones de personas pero en donde los chicos se mueren por <strong>desnutrición</strong>; el país que vive bajo el <strong>cepo cambiario</strong>; el país que -por ese mismo motivo- prohíbe el ahorro y que está a punto de levantar barreras aun más altas para ejercer el derecho constitucional de salir del territorio, convirtiendo por lo tanto a ese derecho en una prerrogativa de privilegiados como los funcionarios o los ricos; <strong>el país que hace 10 años vive bajo emergencia económica</strong> declarada por ley; el país que ha tenido conflictos con prácticamente todo el mundo, que está a punto de caer en default nuevamente; el país que debe <strong>mentir sus estadísticas oficiales</strong> para no admitir que la inflación llega al 30% anual; el país que financia sus gastos con la plata futura de los jubilados; el país que quebró su Banco Central; el país donde no es seguro salir simplemente a la calle; ese país, la señora de Kirchner dice que es “maravilloso” y que es la maldad de la prensa la que no quiere admitirlo al punto de ocultar las espantosas noticias internacionales para evitar que la gente compare la joya que tiene en casa. Es lisa y llanamente increíble…</p>
<p>Pero hay más. La Presidente lamentó que el presupuesto no fuera aprobado por unanimidad y reprendió a la oposición por votar en contra; por tener una idea del arreglo económico-financiero de la Nación distinto al de ella.</p>
<p>Se trata de una reconfirmación de la <strong>cosmovisión totalitaria que tiene la presidente del poder</strong>. Cristina dijo que hay “cosas que no podemos seguir discutiendo porque tenemos la obligación de ponernos de acuerdo…” ¿Ponernos de acuerdo en que la inflación es inferior al 10% , señora Presidente?, ¿ponernos de acuerdo en que vamos a crecer a más del 6% o que fue cierto acaso el crecimiento del último lustro que su gobierno dibujó?, ¿en eso quiere que nos pongamos de acuerdo? ¡¿Pero con qué cara los legisladores que saben que todo eso no es más que una sarta de mentiras levantarían la mano para darle el gusto a usted!?</p>
<p>La Presidente encomiando su gestión dijo que “todo lo que hicieron” lo hicieron teniendo “un poder y medio”, en una queja directa por no disponer -según ella- de una mitad del Congreso y de la Justicia. ¿Pero qué esta sugiriendo?, ¿<strong>tener la suma del poder público</strong> que la Constitución prohíbe en su artículo 29?, ¿acaso se esta inculpando sola del delito de “infame traidora a la Patria”?, ¿o está sugiriendo, tal vez, que una verdadera evolución de Derecho consistiría en volver a los poderes reales absolutos de la Edad Media?</p>
<p>La psicología ha estudiado los casos de<strong> delirios</strong> como aquellos en donde las personas creen <strong>vivir una realidad ajena a la real</strong>. Las víctimas de este mal viven en una burbuja delirante que los convence de que las cosas son como ellos las ven. La patología puede ser espasmódica o durar lapsos más largos. Pero en todos los casos existe un convencimiento de que lo que se cree como real, es real. En ese sentido, el delirante s<strong>e diferencia del cínico</strong> que sabe a ciencia cierta que lo que dice es mentira pero que lo sostiene contra viento y marea para lograr lo que se propone, incluyendo la caída en contradicciones groseras y evidentes que luego aceptará o negará según también le convenga.</p>
<p>Ambos casos son gravísimos porque suponen la toma de decisiones sobre parámetros falsos. Y la salida de ese pantano debe ser más o menos rápida para no profundizar las descabelladas consecuencias que traería aparejada su continuidad.</p>
<p>Que la Presidente diga seriamente que esperaba la aprobación unánime del presupuesto y que manifieste su descontento porque las distintas corrientes representadas en el Congreso hayan tenido la peregrina idea de oponérsele habla de un ensoberbecimiento con el poder francamente peligroso. Que la señora de Kirchner realmente crea que los noticieros de los medios ocultan lo que ocurre en el exterior para evitar que la gente lo compare con las maravillas internas, habla de <strong>paranoia enfermiza</strong> y que veladamente proponga la unificación de los tres poderes en uno solo es directamente un acto revolucionario <strong>contrario a la Constitución, al Estado de Derecho y a la institucionalidad democrática</strong>.</p>
<p>La Argentina vive tironeada por dos mundos. En uno de ellos la Presidente cree estar al frente de uno de los países más felices y mejor realizados de la tierra. En el otro, la realidad de <strong>la escasez, la desigualdad, la ignorancia, la abulia y la ausencia del Derecho</strong> dan forma a una Argentina que no tiene nada que ver con aquella que el mundo parecía venerar hace tan sólo un siglo.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/carlos-mira/2013/09/30/mas-delirios/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic page generated in 2.334 seconds. -->
<!-- Cached page generated by WP-Super-Cache on 2017-01-31 00:45:50 -->
