<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Daniel Muchnik &#187; Derechos humanos</title>
	<atom:link href="http://opinion.infobae.com/daniel-muchnik/tag/derechos-humanos/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://opinion.infobae.com/daniel-muchnik</link>
	<description>daniel_muchnik</description>
	<lastBuildDate>Fri, 20 May 2016 03:40:51 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.2</generator>
		<item>
		<title>Dejar las cosas en claro</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/daniel-muchnik/2016/01/31/las-cosas-en-claro/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/daniel-muchnik/2016/01/31/las-cosas-en-claro/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 31 Jan 2016 19:45:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Daniel Muchnik</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[CONADEP]]></category>
		<category><![CDATA[Darío Lopérfido]]></category>
		<category><![CDATA[Derechos humanos]]></category>
		<category><![CDATA[Guerrilla]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/daniel-muchnik/?p=317</guid>
		<description><![CDATA[A partir de unas afirmaciones del ministro porteño Darío Lopérfido sobre la cantidad de víctimas de la Dictadura Militar se levantó una gran polvareda. Fue dicha como al pasar, irresponsablemente. Por lo que se necesita una revisión del pasado para que nadie se sienta defraudado. En el comienzo aparece Raphael Lemkin, jurista polaco que encontró... <a href="http://opinion.infobae.com/daniel-muchnik/2016/01/31/las-cosas-en-claro/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>A partir de unas afirmaciones del ministro porteño Darío Lopérfido sobre la cantidad de víctimas de la Dictadura Militar se levantó una gran polvareda. Fue dicha como al pasar, irresponsablemente. Por lo que se necesita una revisión del pasado para que nadie se sienta defraudado.</p>
<p>En el comienzo aparece Raphael Lemkin, jurista polaco que encontró refugio en los Estados Unidos a fines de la década del treinta. Eran los momentos en que comenzaba la gran tragedia que envolvió a Europa en una montaña de muertos. La Segunda Guerra Mundial se convirtió en un monumento a la infelicidad y a la destrucción y a la presencia de la perversión y la maldad de los hombres</p>
<p>Basado en la masacre de los armenios entre 1914 y 1915, Lemkin propuso la utilización del calificativo &#8220;genocidio&#8221; para explicar el exterminio decidido y alevoso de un millón de personas.</p>
<p>Curiosamente, ese término no fue usado en el Tribunal de Nüremberg que juzgó a los manipuladores del nazismo. Recién tomó vida cuando formó parte del léxico de las Naciones Unidas, cuando se refirió a otros asesinatos masivos a los cuales nos acostumbró sin cesar el siglo XX.</p>
<p>Con los años el &#8220;genocidio&#8221; adoptó nuevas formas y fue más abarcativo. Hubo genocidios raciales (Ruanda) religiosos y geográficos (Yugoslavia), económicos (las hambrunas masivas y persistentes). ¿ Que decir de la actualidad ? Muchos no han sido juzgados, otros si. En Siria, en el enfrentamiento de grupos armados opositores contra el gobierno ya se llevó 250.000 muertos. Un dilema del cual nadie quiere asumir el papel de victimario. En Guatemala se intentó juzgar a militares , los que participaron en el aplastamiento de rebeliones de indígenas revolucionarios en la década del 70 y 80. Se habló de más de 200.00o víctimas. En toda América Latina, en los tiempos difíciles del 70, partidarios del cambio de sistema, por la fuerza de las armas, fueron apresados o perecieron o pasaron años en las cárceles.</p>
<p>En la Argentina, ya se sabe, dirigentes de Montoneros y del ERP en el exterior y en los círculos de exiliados confirmaron la muerte de 30.000 desaparecidos. Con los años el número quedó grabado en la mente de los argentinos. Aquello fue un &#8220;genocidio&#8221; político. Los militares que torturaron y mataron alevosamente dicen que<br />
los hicieron para &#8220;salvar a la patria&#8221;. Los guerrilleros hablaron de jóvenes que luchaban por un mundo mejor, que no había otro camino que la violencia armada, cueste lo que cueste. Como una odisea armada aunque romántica. Todo dejó una secuela de muerte, de terror despavorido, de injusticia, de disgregación.</p>
<p>Especialmente el kirchnerismo y luego el cristinismo se encargaron de glorificar a &#8220;aquella juventud maravillosa&#8221;. Pero con los años se conocieron críticas de unos contra otros. Importantes investigaciones periodísticas también ayudaron a tomar conciencia. Muchos ex guerrilleros se arrepintieron del dolor causado, trataron de describir a qué apostaban, por qué jugaban con sus vidas dado el poderío de las Fuerzas Armadas. Unos pocos produjeron unas autocríticas dignas de conocer. No hubo una profunda autocrítica militar, del mismo modo que lo hicieron algunos de la vereda de enfrente.</p>
<p>Y también se juzgó como no realista la dramática cifra de 30.000 los desaparecidos. La CONADEP, que trabajó arduamente en la investigación de aquel desastre para el &#8221;Nunca Más&#8221;, llegó a documentar 9 mil las personas desaparecidas.</p>
<p>Para algunos no es un dato menor. Nueve mil o treinta mil, sigue siendo un genocidio que todavía no ha drenado. A tal punto que muchos, en la actualidad, siguen identificándose con aquellos que creyeron en las armas como método de lucha. El gobierno kirchnerista se refirió a ellos como redentores y a todos los militares como &#8220;asesinos&#8221;</p>
<p>En un diálogo periodístico, Lopérfido volvió a repetir que las cifras de desaparecidos no era la que se difundieron a partir de los años 70. Inmediatamente el macrismo le tapó la boca con una frase: &#8220;El Gobierno nacional no comparte los dichos de Lopérfido&#8221;. Graciela Fernández Meijide, una luchadora histórica de los Derechos Humanos, consideró: &#8220;No se puede hablar con tanta ligereza de la tragedia que nos ocurrió&#8221;.</p>
<p>Este incidente debería servir para reflexionar sobre el pasado argentino que está tapado, que no llegó a drenar los suficiente, que el dolor lo siguen sintiendo las familias de las víctimas civiles, guerrilleras o militares.</p>
<p>Cuando Tzvetan Todorov, uno de los más grandes pensadores de la actualidad, visitó Buenos Aires para dictar algunas conferencias, lo llevaron a visitar los lugares que homenajean a los desaparecidos. Dijo: &#8220;Todo muy bien, pero aquí faltan los nombres de las otras víctimas, las que dejó la guerrilla&#8221;.</p>
<p>Sería bueno empezar a dejar las cosas en claro.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/daniel-muchnik/2016/01/31/las-cosas-en-claro/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Hablando de Hitler y de insultos</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/daniel-muchnik/2015/08/07/hablando-de-hitler-y-de-insultos/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/daniel-muchnik/2015/08/07/hablando-de-hitler-y-de-insultos/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 07 Aug 2015 09:37:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Daniel Muchnik</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Abuso de poder]]></category>
		<category><![CDATA[Adolf Hitler]]></category>
		<category><![CDATA[Bolivia]]></category>
		<category><![CDATA[Campo]]></category>
		<category><![CDATA[Comunismo]]></category>
		<category><![CDATA[Cristina Fernández]]></category>
		<category><![CDATA[Derechos humanos]]></category>
		<category><![CDATA[Ecuador]]></category>
		<category><![CDATA[estadísticas]]></category>
		<category><![CDATA[fondos buitre]]></category>
		<category><![CDATA[Indec]]></category>
		<category><![CDATA[Kirchner]]></category>
		<category><![CDATA[Libertad informativa]]></category>
		<category><![CDATA[Narcotráfico]]></category>
		<category><![CDATA[Néstor Kirchner]]></category>
		<category><![CDATA[Periodistas]]></category>
		<category><![CDATA[Reforma impositiva]]></category>
		<category><![CDATA[Roberto Lavagna]]></category>
		<category><![CDATA[Venezuela]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/daniel-muchnik/?p=243</guid>
		<description><![CDATA[Varias veces se intentó caracterizar a la administración de Néstor Kirchner y luego de Cristina Fernández. Nunca se llegó a una determinación clara, a una definición sobre el tipo de Gobierno que ejercían. Una autocrítica valedera que merecemos los periodistas es no haber investigado en detalles en 2003 cómo se habían comportado los integrantes de... <a href="http://opinion.infobae.com/daniel-muchnik/2015/08/07/hablando-de-hitler-y-de-insultos/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Varias veces se intentó caracterizar a la administración de Néstor Kirchner y luego de Cristina Fernández. Nunca se llegó a una determinación clara, a una definición sobre el tipo de Gobierno que ejercían. Una autocrítica valedera que merecemos los periodistas es no haber investigado en detalles en 2003 cómo se habían comportado los integrantes de este matrimonio-binomio político en Santa Cruz, sus debilidades o sus grandezas.</p>
<p>A decir verdad, las grandezas no aparecían. Sí, en cambio, sus lados cuestionables: un constante abuso de poder, un manejo arbitrario de los dineros del Estado provincial, decisiones caprichosas, trampas y otras barbaridades. Todo ello fue descrito pormenorizadamente por investigaciones periodísticas que comenzaron a aparecer después de 2006 o poco antes. <b>Pero en el 2003, cuando era necesaria una iluminación acerca de quiénes eran los que tomarían el rol de jefes de Estado, los periodistas no lo hicimos</b>. Algunos de los colegas quedaron encantados por las primeras decisiones de ese matrimonio: la reivindicación del tema de los derechos humanos, por ejemplo, tema al cual nunca antes los Kirchner habían puesto atención. Con el tiempo se percibió la utilización espúmea de ese tema tan sensible después de tanto tiempo. Ya en el 2005 todo aparecía más claro respecto a los detalles políticos de los Kirchner.<span id="more-243"></span></p>
<p>Las organizaciones de derechos humanos fueron captadas como socias, como coparticipantes del Gobierno, como militantes, desnaturalizando entonces sus objetivos. Y se idealizó a los años setenta y a los guerrilleros se los consideró héroes. Se los juzgó como buenos muchachos que estaban dispuestos a tomar el poder para terminar con las injusticias, aunque en los hechos habían demostrado ser categóricos enemigos de la democracia, enemigos de las instituciones, que robaron, secuestraron, mataron a policías, pusieron bombas, se atribuyeron la condición de jueces y de consagrar la vindicta pública.</p>
<p>Después se les concedieron a los Kirchner manejos mágicos para mejorar la crisis económica, cuando en los hechos en el 2003, antes de que habitaran la Casa Rosada, Roberto Lavagna había dado una formidable vuelta de timón junto con el ahorro de las pequeñas y medianas empresas, que ayudaron notablemente, y el apremio por tomar oxígeno de todas las compañías privadas.</p>
<p>En el 2003 Kirchner había prometido todo tipo de reparaciones. Muchas, muchísimas no las plasmó. Quedó debiendo, por ejemplo, la reforma impositiva, que es clave para la marcha de la economía. Dejó todo como estaba, una palpable injusticia, una estructura regresiva. Directamente, cuando empezaron los problemas. Kirchner ordenó, en enero de 2007, intervenir el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), en una acción de matones, para evitar que se dieran cifras verdades de la productividad y los males de la inflación; dejó además una estructura productiva que no se diferenciaba de la de 1990. <b>Con las mentiras estadísticas se expandió el agnosticismo en los sectores de la política y del mundo empresario</b>. Nadie podía perfeccionar un proyecto de inversión sin saber dónde estaba parado y qué podría suceder en los años por venir.</p>
<p>Fue en el 2008, en el enfrentamiento con el campo en torno a la Resolución 125 que los Kirchner comenzaron a enfurecerse contra todo signo de madurez y crítica a la decisión oficial. Por primera vez Kirchner utilizó los términos “grupo de tareas” para calificar a los dirigentes rurales, expresión que repitió esta semana Cristina Fernández para calificar a los que investigaron la posible conexión de sector o sectores del Gobierno con el narcotráfico. Utilizar el cargo de grupo de tareas tal vez no llame mucho la atención a la juventud nacida después de la dictadura militar. Se trataba de los grupos de choque que secuestraban y mataban sin miramientos tanto a perejiles como a militantes. La publicidad en el exterior ayudó a crear el fantasma de los 30.000 desaparecidos. En realidad, las denuncias de desapariciones no llegaron a las 10.000 personas. De todas maneras fue un genocidio por parte de los dueños de las armas poderosas y los tanques. Pero en todos esos años nadie fue inocente. Recién en los últimos tres años aparecieron autocríticas de exguerrilleros que dieron vuelta el pensamiento romántico de la lucha para demostrar que estaban militarizados y dispuestos a todo, sin demasiados escrúpulos.</p>
<p>Después del 2008, y solo con la tregua (más piedad por la viuda que tregua) que dio la muerte de Kirchner, se desató una tormenta cada día más intensa de injurias y persecuciones contra los enemigos del Gobierno. <b>Hubo y sigue habiendo ataques contra la libertad informativa, hubo carpetazos contra periodistas críticos, hubo amenazas graves contra responsables de medios de comunicación, hubo persecuciones personales, agresiones de todo tipo y color</b>. El Gobierno actuó con una impunidad absoluta y se abroqueló en un círculo de adeptos ciegos. Esa impunidad fue creciendo a medida que se abría el telón y aparecían las pruebas de una gigantesca corrupción donde pocos en el Gobierno se salvaban.</p>
<p>A esa impunidad, a ese autoritarismo ciego y vehemente algunos lo calificaron de fascismo. En realidad no fue fascismo en estado puro, porque no hubo aceite de ricino de por medio, ni cárcel, ni muertes para los que pensaban distinto. Pero tuvo rasgos fascistas y consagradamente autoritarios. Igual que los amigos de los Kirchner: los que dominaron Venezuela, Ecuador y en gran medida Bolivia. <b>Por la fidelidad a esas amistades Argentina quedó aislada internacionalmente, ignorada, arrinconada</b>.</p>
<p>Cristina Fernández comenzó a desatar sus odios y sus resentimientos en los últimos dos años. Cada día con mayor tenacidad y sin escrúpulos a través de cualquier medio (la cadena nacional, las millonarias sumas en publicidad, la creación de una estructura comunicacional monumental).</p>
<p>Pero además inició una carrera de declaraciones de un alto nivel de agresión. Consideró que las instituciones representativas de la comunidad judía eran aliadas de los fondos buitre, lanzó improperios de todo tipo, irresponsablemente, porque dio pie para que se gestara una campaña antisemita de envergadura. Sin límite alguno se olvidó de todo principio republicano: agredió a la Justicia, a dirigentes políticos, a periodistas, a todo aquel que osara criticarla. Y frente a los micrófonos llegó a decir barbaridades.</p>
<p>Una de las últimas, en una empresa de origen germano, fue decir que Hitler llegó al poder porque los aliados de la Primera Guerra presionaron a Alemania con indemnizaciones desbordadas. Y así le hicieron perder la dignidad. La Presidente conoce un costado parcial de la historia del siglo XX. Adolf Hitler fue un emergente del resentimiento del nacionalismo alemán que no pudo digerir su derrota en los campos de batalla, mientras su pueblo pasaba hambre a raudales. Fue Alemania quien inició la guerra, envidiando a Inglaterra y sus colonias y a Rusia por su increíble e inmenso territorio. La capitulación ante sus enemigos empujó a los militares torpes a condenar a aquellos que habían negociado la paz, algunos de origen judío. Todo lo cual motorizó como nunca una constante ola de antisemitismo que se sumó a una depresión económica profunda y a una inflación pocas veces vista. La República de Weimar, que emergió en 1918, en medio de la depresión general y de nuevos y revolucionarias cambios, mostró que se podía gobernar en democracia, aun en medio de matanzas. Los exmilitares y civiles con dinero exaltaron a Hitler, lo convirtieron en caudillo y mataron a todo izquierdista que asomara su rostro cuando volvieron del frente de la Primera Guerra. Más por miedo al comunismo que ya estaba desarrollado tras la toma del Palacio de Invierno en 1917 que otra cosa.</p>
<p>Hitler no llega a la cumbre porque se había atacado la dignidad de Alemania sino porque la socialdemocracia  que gobernaba Weimar fue acosada por todos los costados. La ahogaron y no supo defenderse El antisemitismo exacerbado hasta el delirio venía gestándose desde la primera mitad del siglo XIX. En 1932 los comunistas se unían a los nazis para declarar las huelgas ante los rebrotes inflacionarios que tomaron mayor dimensión con el poderoso crack mundial financiero de 1929. Hitler, que fue votado en 1933, fue un emergente, no una necesidad. También votaron los comunistas ese año y sacaron 13 millones de adeptos. Qué se hizo de ellos es un interrogante todavía sin respuesta.</p>
<p>Hitler es un fenómeno histórico complejo y la trama de su crecimiento aporta muchas dudas. Pero no llegó por una sola causa a convertirse en un mutilador de toda una generación: porque sus actitudes imperiales provocaron en la Segunda Guerra Mundial 50 millones de muertos y millones de desaparecidos.</p>
<p>La presidente Fernández no habla porque sepa historia, sino porque inserta episodios, anécdotas, sin seriedad en sus discursos.</p>
<p>Se han leído muchos artículos en los últimos días sobre que ya cesa el cristinismo en su existencia. No creo demasiado en esta aseveración. Tengo mis dudas. Lo que sí intuyo es que ella y todo el grupo que la acompaña harán daño y continuarán buscando víctimas hasta el último día de gestión, hasta el último minuto del próximo mes de diciembre.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/daniel-muchnik/2015/08/07/hablando-de-hitler-y-de-insultos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic page generated in 2.376 seconds. -->
<!-- Cached page generated by WP-Super-Cache on 2017-01-31 01:25:59 -->
