<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Dardo Gasparre &#187; Déficit</title>
	<atom:link href="http://opinion.infobae.com/dardo-gasparre/tag/deficit/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://opinion.infobae.com/dardo-gasparre</link>
	<description>dardo_gasparre</description>
	<lastBuildDate>Thu, 02 Jun 2016 10:52:44 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.2</generator>
		<item>
		<title>La normalización, el gradualismo y Procusto</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/dardo-gasparre/2016/05/19/la-normalizacion-el-gradualismo-y-procusto/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/dardo-gasparre/2016/05/19/la-normalizacion-el-gradualismo-y-procusto/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 19 May 2016 09:12:46 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Dardo Gasparre</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Cambiemos]]></category>
		<category><![CDATA[Déficit]]></category>
		<category><![CDATA[Gasto estatal]]></category>
		<category><![CDATA[Gradualismo]]></category>
		<category><![CDATA[inflación]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/dardo-gasparre/?p=496</guid>
		<description><![CDATA[Como es notorio, el Gobierno ha elegido el camino de lo que llama gradualismo, normalización o gobernabilidad. Sin analizar lo acertado o no de la decisión —lo que ya he hecho, junto a otros notorios pesimistas—, este camino tiene efectos o defectos que también hemos puntualizado en esta columna, aun antes del triunfo de Cambiemos.... <a href="http://opinion.infobae.com/dardo-gasparre/2016/05/19/la-normalizacion-el-gradualismo-y-procusto/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Como es notorio, el Gobierno ha elegido el camino de lo que llama gradualismo, normalización o gobernabilidad. Sin analizar lo acertado o no de la decisión —lo que ya he hecho, junto a otros notorios pesimistas—, este camino tiene efectos o defectos que también hemos puntualizado en esta <a href="http://opinion.infobae.com/dardo-gasparre/2015/04/21/el-proximo-presidente-no-debe-hacer-un-ajuste/">columna</a>, aun antes del triunfo de Cambiemos.</p>
<p>Cuando se ataca gradualmente al minotauro salvaje y corrupto del gasto, un animal antediluviano multipartidario y libre de toda ideología, el sistema pone en funcionamiento todos sus recursos de supervivencia, como cualquier cucaracha haría.</p>
<p>Si se resuelve el problema del cepo y el atraso cambiario, de inmediato aparecen pedidos de ayuda para salvar a las “víctimas” de los efectos colaterales de la medida. <b>El Gobierno, como en una tragedia griega, hace inexorablemente lo que se sabe que hará, aunque no deba hacerlo. Entonces, vienen los parches que suavizan la medida, que en el fondo la neutralizan y crean mayor déficit.</b></p>
<p>Si se regulariza el laberinto infernal de los subsidios a las tarifas, sólo una mínima recomposición de los términos relativos, aparecen las protestas sectoriales y entonces se lanzan subsidios, créditos especiales, planes de rescate y otros. Lo que crea nuevo déficit. Por supuesto que como esos efectos están descontados en las paritarias, también golpean en los aumentos de sueldo, con lo cual los costos privados y estatales aumentan, y con ellos el déficit.<span id="more-496"></span></p>
<p>Si se despide a un número mínimo de empleados del Estado claramente ñoquis, y en el sector privado se produce alguna reducción leve como consecuencia de la absorción de base monetaria inevitable, rápidamente nacen protestas y leyes anti-antidespidos que obligan a negociaciones, concesiones, acuerdos, pactos sociales y otras medidas obsoletas, con costos que aumentan el déficit.</p>
<p>Siguen luego los planes del tipo Repro (Programa de Reproducción Productiva) y similares en los casos de quiebras o inviabilidad de empresas, que terminan en la exageración de Cresta Roja, que sigue viviendo del Estado, aunque su debacle no tuviera nada que ver con medida alguna de este Gobierno.</p>
<p><b>Debe ser sumamente agotador para el Gobierno dedicar tanto tiempo todos los días para neutralizar el efecto de las propias medidas que toma justamente para neutralizar el efecto de las medidas ajenas.</b></p>
<p>En igual línea está cualquier aumento relacionado con la reducción de retenciones, que de inmediato requiere una nueva intervención estatal para anular, aunque sea parcialmente, el efecto de la medida que tanto costó tomar. Por eso se explica el triste espectáculo de funcionarios y entidades atacando a los formadores de precios, unos canallas que han elegido Argentina para hacerla víctima de las peores maldades.</p>
<p>La suba de tasas, imprescindible en el corto plazo para contener la inflación al no bajar el gasto, produce, a su vez, efectos que, tras criticados, son subsidiados con algún crédito barato, moratoria o parche impositivo. Otra vez más costo fiscal.</p>
<p>No falta demasiado para que se pida una limitación de exportaciones para cuidar el consumo interno, lo que será resuelto con más sacrificio fiscal. En el caso de las importaciones, el proteccionismo sigue tan rígido como antes de asumir Cambiemos; basta ver el grosero juego de influencias y amenazas desplegado por la mayor productora de tubos de acero del país porque una licitación se adjudicó a alguien que usaba caños que costaban casi un tercio que los suyos.</p>
<p>El proteccionismo y los beneficiarios del gasto superfluo del Estado se están comportando como era previsible que lo hicieran, con la complicidad del sindicalismo, socio permanente de ambas lacras. El gradualismo, con el apodo que fuera, es lo mejor que les podría haber pasado. Todos los costos que la sociedad, no el Gobierno, está pagando y seguirá pagando tienen que ver con esa decisión central.</p>
<p>Y como fondo de la salsa, las enormes concesiones que deben hacerse a los gobernadores, los intendentes y los sindicalistas para conseguir aprobación de algunas medidas, o al menos una cierta tolerancia en otras. También con costo fiscal.</p>
<p>Esto tiene consecuencias económicas profundas. La recomposición de los términos relativos tiende a neutralizarse con todos los parches. El déficit no baja adecuadamente y entonces pone presión sobre la emisión-inflación y la carga impositiva. El tiempo del idilio pasa y el del desgaste se acerca, que es lo que espera el enemigo gastador serial y prebendario empresario.</p>
<p>Y entonces vuelve a surgir, como tantas veces, la metáfora del lecho de Procusto, la manta corta de la que la víctima tironea desesperadamente, hasta que el posadero corte todo lo que sobra del cuerpo social, sin afectar jamás a los causantes de semejante desgracia.</p>
<p>Esa recomposición de los términos relativos, junto con el mantenimiento de la inflación en niveles bajos y previsibles, es esencial a la inversión, o sea, esencial al crecimiento. <b>Y el crecimiento es el único camino que le queda al Gobierno luego de haber elegido el gradualismo o la normalización, como tenga ganas de apodarlo.</b></p>
<p>Justamente porque esa inversión se demorará si no se solucionan esas normalizaciones neutralizadas, es absurdo celebrar cualquier lluvia de dólares que venga al país, sea vía un blanqueo prematuro, como se piensa, sea <i>hot money</i> golondrina, o por endeudamiento liso y llano. Porque a este paso y con esta normalización que tiende al gatopardismo, esos dólares terminarán presionando hacia abajo el tipo de cambio y entonces el paso siguiente será la queja porque no se puede exportar, y el círculo (no el rojo, precisamente) se habrá completado.</p>
<p>No le hacen un favor al Gobierno los samaritanos de la tolerancia que predican que se le dé más tiempo. Tampoco se lo hacen al país. El favor se lo hacen a los que quieren que nada cambie.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/dardo-gasparre/2016/05/19/la-normalizacion-el-gradualismo-y-procusto/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La terrible sensibilidad exprés</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/dardo-gasparre/2016/01/04/la-terrible-sensibilidad-expres/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/dardo-gasparre/2016/01/04/la-terrible-sensibilidad-expres/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 04 Jan 2016 10:29:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Dardo Gasparre</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Déficit]]></category>
		<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[Mauricio Macri]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/dardo-gasparre/?p=393</guid>
		<description><![CDATA[Ante cualquier opinión que inste a reducir el gasto, los subsidios o los planes, se produce una oleada de sensibilidad multipartidaria. Mayoritariamente femenina, eso sí. Ni que hablar si el que opina es un economista, que pasa inmediatamente a transformarse en alguien cruel y frío, a quien no le importan los efectos sociales de su... <a href="http://opinion.infobae.com/dardo-gasparre/2016/01/04/la-terrible-sensibilidad-expres/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Ante cualquier opinión que inste a reducir el gasto, los subsidios o los planes, se produce una oleada de sensibilidad multipartidaria. Mayoritariamente femenina, eso sí. Ni que hablar si el que opina es un economista, que pasa inmediatamente a transformarse en alguien cruel y frío, a quien no le importan los efectos sociales de su monstruosa compulsión a la racionalidad.</p>
<p>He comprobado que los economistas que impulsan la racionalidad no son ni más ni menos sensibles que el resto de la sociedad, y más aún, me consta que, en todos los casos, tienen corazón.</p>
<p>Simplemente se trata de que la sensibilidad de buena parte de la sociedad es inmediatista, facilista e irresponsable, deliberadamente o no. &#8220;No se pueden retirar los planes&#8221;, no se puede despedir a los empleados públicos porque son familias que se quedarán sin recursos&#8221;, &#8220;no puede ser que alguien quiera tener un hijo y no pueda hacerse un tratamiento de fecundación in vitro por falta de recursos&#8221;.</p>
<p>El criterio de sensibilidad instantánea se extiende a otros rubros: &#8220;no se puede hacer repetir a un chico&#8221;, no se puede limitar el derecho a la educación con un examen de ingreso&#8221;, &#8220;no se puede meter preso al que asalta drogado por que es también una víctima&#8221;. Y una larga ristra de eufemismos, espejismos y falacias.</p>
<p>El economista, para citar una de las profesiones &#8220;insensibles&#8221;, sabe, si tiene una buena formación, que todos esos reclamos y esas frases tienen validez y deben ser contempladas, pero que si se las intenta resolver o garantizar de modo instantáneo tendrá resultados catastróficos. La ciencia económica no propende, finalmente, al deterioro de la sociedad, sino a su bienestar.</p>
<p>La pobreza de algunos, mitigada por subsidios, impactará tarde o temprano en a clase media baja, y la transformará en pobre, al aumentar impuestos y otras cargas que frenarán le economía y como tal lastimarán el empleo. Sabe que el empleo público es gasto que, otra vez, termina en impuestos, en deuda y en pérdida de empleos.</p>
<p>El economista tiene una sensibilidad educada. Sabe que la solidaridad &#8220;de urgencia&#8221; termina en desastre, y que hay que vencer la tentación de la acción inmediata para lograr mejoras permanentes que no estallen al poco tiempo. Para usar un ejemplo conocido, es como un médico que tiene que remontar la prédica facilista de un curandero.</p>
<p>El problema está en que esa sensibilidad conforma opinión, empuja la crítica y la decisión de voto, condiciona al gobernante, se transforma en conceptos &#8216;políticamente correctos&#8221; que repiten los medios hasta el aburrimiento y que nadie se atreve a desafiar para no chocar con la acusación de insensible. No es un tema menor en la democracia degradada en que pataleamos.</p>
<p>Le pasa a los médicos, a los economistas, a los jueces, a la policía, a los educadores, a los políticos, a los periodistas y a cualquiera que diga la verdad y no sea un curandero en lo que hace. Y cuánto más formada sea quien opine, más se tendrá que enfrentar a ese fácil estigma de la dureza de corazón.</p>
<p>Nunca más que ahora se nota tanto esa sensibilidad urgente, porque se acabó la plata. El Presidente, por convicción o por necesidad, parece haber cedido a la sensibilidad exprés de no afectar los derechos de tanta gente pobre, de tantos planes, de tantos colgados del estado, de tantas empresas públicas deficitarias e inútiles. Poco a poco, el espacio para sanear una administración corrupta a niveles nacionales, provinciales y municipales se ha reducido drásticamente.</p>
<p>Trate usted de explicar que Aerolíneas debe cerrarse y se asombrará de las respuestas. Trate de hacer lo mismo con Fútbol para todos y ocurrirá algo por el estilo. Y no vaya a querer proponer eliminar el proteccionismo de las automotrices porque la sensibilidad le estallará en su cara como un petardo de año nuevo. Lo máximo que logrará es el acuerdo en echar ñoquis, otra frase de living sin demasiada comprensión del funcionamiento de la burocracia.</p>
<p>La sensibilidad por &#8220;las pobres familias que se quedarán sin trabajo cerrará la opción a cualquier razonamiento. Inútil es que usted esgrima la simetría de Lerner, o la Ley de Mercados comparados, o cite a Friedman. Nadie entiende, cegado por la sensibilidad, su frase de que no hay almuerzo gratis, aunque todos la citen y tuiteen.</p>
<p>Vaya al plano concreto y chocará con los espíritus proteccionistas buenos. Como máximo, le hablarán de parar la corrupción, sin querer entender que cuanto más grande sea el estado y la burocracia, mayor será la corrupción.</p>
<p>Ni siquiera intente hacer pensar a nadie como consumidor y no como asalariado. Ni mucho menos explicarle que cada sueldo que se paga por un puesto de trabajo generado por el proteccionismo, cuesta diez veces más por año al consumidor y al contribuyente.</p>
<p>La tarea de quien quiera gobernar con seriedad es entonces no sólo difícil, sino absurda. Aparecerá como un fascista si trata de hacer lo que le conviene a la sociedad, al no hacerle caso a lo que el curanderismo le ha hecho creer a esa misma sociedad. La limitación es paralizante. Y se paga esa disyuntiva con más atraso, más desempleo y más estatismo, y menos futuro. También se paga con gobiernos gatopardistas, que tienden a no cambiar nada.</p>
<p>Esa sensibilidad exprés, irresponsable, profunda, instantánea, irracional, sorda a todo razonamiento, tiene otro nombre: populismo. Eso que es la esencia del peronismo que tanto odiamos, pero que al mismo tiempo, pareciera que tanto amamos.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/dardo-gasparre/2016/01/04/la-terrible-sensibilidad-expres/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Más deuda para financiar subsidios</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/dardo-gasparre/2015/09/22/mas-deuda-para-financiar-subsidios/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/dardo-gasparre/2015/09/22/mas-deuda-para-financiar-subsidios/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 22 Sep 2015 09:44:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Dardo Gasparre</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Atraso tarifario]]></category>
		<category><![CDATA[CABA]]></category>
		<category><![CDATA[Carlos Menem]]></category>
		<category><![CDATA[cepo cambiario]]></category>
		<category><![CDATA[Consumo]]></category>
		<category><![CDATA[corrupción]]></category>
		<category><![CDATA[Daniel Scioli]]></category>
		<category><![CDATA[Déficit]]></category>
		<category><![CDATA[Emergencia]]></category>
		<category><![CDATA[Gasto público]]></category>
		<category><![CDATA[Gradualismo]]></category>
		<category><![CDATA[inflación]]></category>
		<category><![CDATA[Inversión]]></category>
		<category><![CDATA[kirchnerismo]]></category>
		<category><![CDATA[liberalismo]]></category>
		<category><![CDATA[Mauricio Macri]]></category>
		<category><![CDATA[Peronismo]]></category>
		<category><![CDATA[Roberto Lavagna]]></category>
		<category><![CDATA[Sergio Massa]]></category>
		<category><![CDATA[subsidios]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/dardo-gasparre/?p=293</guid>
		<description><![CDATA[Como no soy político ni lo quiero ser, cumpliré mi promesa de adivinar lo que harán los presidenciables si tienen la suerte, o el sino, de ser elegidos. Como siempre, seguimos analizando rubro por rubro lo que proponen y lo que inferimos de cada propuesta. Avancemos hoy con el tema subsidios. Es parte de la... <a href="http://opinion.infobae.com/dardo-gasparre/2015/09/22/mas-deuda-para-financiar-subsidios/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Como no soy político ni lo quiero ser, cumpliré mi promesa de adivinar lo que harán los presidenciables si tienen la suerte, o el sino, de ser elegidos. Como siempre, seguimos analizando rubro por rubro lo que proponen y lo que inferimos de cada propuesta.</p>
<p>Avancemos hoy con el tema subsidios.<b> </b>Es parte de la política sobre el gasto (es hora de que haya alguna), pero tiene sentido considerarlo como un rubro aparte por sus implicancias.</p>
<p>La tentación de bajarlos de un golpe alcanza a los principistas liberales y a los gradualistas. Unos porque comprenden el daño de un método que promueve el consumo de bienes escasos, otros porque un sablazo a este rubro les permitiría no tener que hacer cirugía mayor en el gasto, lo que no saben cómo hacer. Ni quieren.</p>
<p>Aquí <b>Daniel </b><b>Scioli y su grupo están pensando en un sinceramiento muy rápido en las tarifas y más gradual (¿cien años?) en los transportes</b>, aunque el nuevo presupuesto del actual Gobierno no prevé una eliminación drástica en ningún rubro.</p>
<p><b>Mauricio </b><b>Macri declama la necesidad de reducirlos, pero salva a los más carenciados</b>. Su posición es aún algo vaga. Tampoco está agitando un cambio instantáneo. El esquema que usó en la ciudad de Buenos Aires no es buen presagio.</p>
<p><b>Sergio </b><b>Massa también es gradualista. No ha sido contundente en este punto. Pero hace la concesión casi religiosa de mantenerlos para los más pobres</b>. Defina “pobres”. En este aspecto, como en todos, sus programas son estéticos, no para llevarlos a la práctica.<span id="more-293"></span></p>
<p><b>Los tres agitan el trapo de no regalarle subsidios a los que más tienen</b>. Frase hecha. Tarde o temprano, “los que más tienen” seremos todos.</p>
<p>Cualquiera fuere el camino, algunos puntos parecen claros y deberían ser adoptados como metodología por cualquiera de los tres candidatos. El primero, previo a la discusión de subsidios, es que se debe establecer un esquema tarifario integral, con pautas económicas ortodoxas y con un procedimiento de ajuste automático.</p>
<p>Las empresas deben tener un claro panorama de sus ingresos para poder operar en un marco serio y planificar sus inversiones en un encuadre económico capitalista, no como si estuviéramos en el Comecon. Esto vale para energía, transportes, autopistas y cualquier otro servicio o sistema operado por privados.</p>
<p>A partir de ese cuadro tarifario se podrá empezar la discusión sobre quiénes necesitan un subsidio o no, nivel de gradualismo con que se aplicará y correlativas. <b>Pero en ningún caso se debe poner sobre las empresas la carga de cualquier subsidio</b>. Esto, además, es la correcta forma de presupuestar y analizar este tipo de costos.</p>
<p>Dentro de ese mismo criterio, <b>ningún subsidio debe abonarse a las empresas, sino que todos los subsidios deben ser otorgados directamente a los usuarios</b>. Se dirá que esto es muy difícil. Mentira. No hay dificultad alguna en determinar quiénes ameritan recibir un subsidio y por qué montos. El país de los Stiuso y los Parrilli no puede tener problemas en determinar cuántos kilovatios necesita una familia determinada para poder planchar y calefaccionarse. ¿Se requiere un registro y un control permanente? Sí. Y mucho mejor que sea así.</p>
<p>Esta mecánica condena a los tres partidos a conseguir buenos profesionales y técnicos en varias áreas. Mejor. Y ojalá que sean apartidarios. Pero el esquema permite un inmediato ahorro, que estimo en dos puntos del PBI, por la fuga que se produce hoy entre lo que se embolsan sin contraprestación algunas empresas (por ejemplo, colectivos), más lo que se devuelve a los funcionarios.</p>
<p>Seguramente obligará a todos los prestadores a un replanteo más racional, o simplemente racional, en prestaciones, recorridos, tecnologías y otros elementos centrales en cualquier servicio público, que hoy se han dejado de lado por falta de estímulos para trabajar seriamente.</p>
<p>Una vez determinada cuál es la tarifa o el precio correcto de un boleto o de cualquier otro servicio, y de haber ahorrado bastante con ese simple proceso, como vimos, se deben otorgar los subsidios en el modo propuesto y analizar la velocidad con que se retirarán a quienes no justifican la ayuda del Estado, seguramente los más.</p>
<p>Cualquier sistema que se aplique también debe ser manejado en términos individuales. Es decir, que el señor con la casa en Nordelta, si se acoge a un sistema gradual, también se deberá anotar en el registro de subsidiados. Será molesto, pero es justo, ¿no?</p>
<p><b>El kirchnerismo creó este problema. Porque al perpetuar y exagerar el esquema de emergencia de 2001, bajó los costos de estos rubros para la sociedad, pero usó ese ahorro para llenarlo con inflación, con lo que saturó la capacidad de consumo</b>. Ahora, cualquier aumento en tarifas o cualquier baja de subsidios repercute en la gente y también en la macro, al bajar el consumo.</p>
<p>El tema no puede ser postergado eternamente, por impopular que resultare. <b>No se puede recrear una economía sana con sistemas de subsidios de países petroleros árabes. Ni siquiera los árabes pueden ya. </b>La idea de financiarlos con deuda tiene patas cortas.</p>
<p>Esta enorme diferencia entre lo poco que dicen los candidatos y lo mucho que hay por hacer y pensar es parte del problema. Sin olvidar el colosal escándalo que armará la población de medianos y altos recursos cuando le pasen la factura. Hasta son capaces de cacerolear y marchar. Liberalismo de un solo ojo se llamaría.</p>
<p><b>Los subsidios y el atraso tarifario, dos problemas y no uno, han dañado profundamente la infraestructura productiva</b>, cuando no la auténtica soberanía del país, su independencia y su viabilidad energética. Por eso este tema debe resolverse con urgencia, no solo por su aporte al déficit, sino para salir de este otro cepo, tan grave como el cambiario.</p>
<p>Sergio Massa parece en sus planes querer resolverlo con la inversión -endeudamiento adicional del Estado. Roberto Lavagna está abogando por una solución que consista en endeudar a varias generaciones.</p>
<p>Scioli no lo dice, pero podría sostener algo similar. Un error basado parte en el desconocimiento y parte en el <i>lobby</i>.</p>
<p>La idea que se escucha en el peronismo de propiciar un nuevo blanqueo para conseguir que los evasores compren Bonar en vez de Cedin no solo bordea en el delirio, sino que es inmoral. Por fortuna, no tendría éxito.</p>
<p>Macri es la esperanza de que se recurra a la inversión privada, la mejor solución financiera y operativa. Mauricio, quiero decir.</p>
<p>También una oportunidad para bajar el nivel de corrupción.</p>
<p>Las privatizaciones de Carlos Menem conspiran para aplicar la solución inteligente, aunque no fueron tan malas. Al contrario. Pero hay un solo modo en que se puede evitar el ajuste tarifario y de subsidios tan temido: <b>un acuerdo tarifario con inversores privados con un plan de adecuación</b>.</p>
<p>Pretender al mismo tiempo un cómodo gradualismo y un sistema estatal de explotación es <i>default </i>energético primero y financiero después.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/dardo-gasparre/2015/09/22/mas-deuda-para-financiar-subsidios/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Por qué el gradualismo no sirve</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/dardo-gasparre/2015/08/21/por-que-el-gradualismo-no-sirve/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/dardo-gasparre/2015/08/21/por-que-el-gradualismo-no-sirve/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 21 Aug 2015 10:08:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Dardo Gasparre</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Cepo]]></category>
		<category><![CDATA[Cristina Kirchner]]></category>
		<category><![CDATA[Déficit]]></category>
		<category><![CDATA[desempleo]]></category>
		<category><![CDATA[dólar blue]]></category>
		<category><![CDATA[Economía nacional]]></category>
		<category><![CDATA[Gradualismo]]></category>
		<category><![CDATA[inflación]]></category>
		<category><![CDATA[La Cámpora]]></category>
		<category><![CDATA[Oficialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Poder Judicial]]></category>
		<category><![CDATA[Proteccionismo]]></category>
		<category><![CDATA[Reservas]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/dardo-gasparre/?p=255</guid>
		<description><![CDATA[Imaginemos -Dios no lo permita- que le diagnostican que tiene que hacerse un cuádruple bypass de corazón. El bobo ya no da más, para ponerlo en criollo. Consulta con dos cirujanos altamente especializados. Uno de ellos le dice que debe internarse de inmediato y que en 24 horas hará la intervención, que tomará unas 7... <a href="http://opinion.infobae.com/dardo-gasparre/2015/08/21/por-que-el-gradualismo-no-sirve/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Imaginemos -Dios no lo permita- que le diagnostican que tiene que hacerse un cuádruple bypass de corazón. El bobo ya no da más, para ponerlo en criollo. Consulta con dos cirujanos altamente especializados.</p>
<p>Uno de ellos le dice que debe internarse de inmediato y que en 24 horas hará la intervención, que tomará unas 7 horas, y lo deriva a su equipo para que empiece a prepararlo.</p>
<p>El otro, con iguales pergaminos, le dice que para minimizar riesgos, va a hacer los bypass gradualmente, uno dentro de un mes, otro más adelante y así, en un plazo que se irá viendo según la reacción del organismo.</p>
<p>¿Con cuál cirujano se operaría?</p>
<p>Como supongo que ha elegido bien y que felizmente ha sobrevivido, prosigo con mi nota.</p>
<p><b>El país está ante un diagnóstico similar. Debe someterse a una intervención de fondo para sobrevivir. Ha perdido toda irrigación y su sistema de bombear riqueza está taponado, con un cepo que lo lleva a la muerte.<span id="more-255"></span></b></p>
<p>Entonces aparecen los expertos en economía. Tanto los oficialistas como la mayoría de las alternativas sostienen que hay que hacer cambios muy importantes, pero deben aplicarse gradualmente. Poquísimos bregan por una intervención inmediata y rápida. ¿Por qué esa diferencia de enfoque?</p>
<p>Por las mismas razones que en el ejemplo inicial, que enumero.</p>
<p><b> </b></p>
<p><b>Ignorancia y falta de convicción.</b> Una falta de confianza en los principios elementales de la economía hace que no se quieran tomar decisiones de fondo por temor a las consecuencias que eso pudiera producir. Entonces se elige el gradualismo como intento de suavizar el riesgo y los efectos. La afirmación de que no se puede salir del cepo porque no hay reservas para ello es un buen ejemplo de ideas limitadas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><b>Temor a las consecuencias políticas</b>. Se dice que el médico tiene que ser indolente. No paralizarse por las molestias que sufra un paciente ante una intervención si sirve para salvarle la vida o salvarlo de un mal mayor. <b>El miedo a provocar inflación, por ejemplo, hace creer que, si las medidas de liberalización cambiaria se toman gradualmente, la inflación será menor</b> (o menos notoria).</p>
<p>A nadie se le ocurre que mediante una decisión de congelar y luego bajar el gasto, congelar la emisión y absorber excedentes mediante tasas de interés, la inflación se controlaría por efectos concretos y por reducción de expectativas.</p>
<p>Tampoco se incorpora que muchos precios están fijados descontando un valor del dólar parecido al blue.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><b>Presión</b>. Por temor a un Congreso que se sabe muy manoseable por Cristina Kirchner, una administración infectada por La Cámpora y un Poder Judicial infiltrado que se opondría a cambios bruscos de timón para no poder en evidencia a su jefa. Esto no provoca ya el gradualismo, sino la demora.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><b>Influencias y lobbies. </b>Sería iluso creer que se ha llegado a este estado de postración económica, social y moral solo por estupidez. El proteccionismo, el acomodismo, el presupuestismo y otros sistemas de robo al Estado y al país (no me refiero a los funcionarios, sino a los privados) son los verdaderos criminales. Así como han operado desde siempre, y mucho más en estos 12 años, ahora <b>prohíjan el gradualismo, no solo como modo de retardar los cambios, sino como un método deliberado de impedirlos totalmente.</b></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>¿Cual es el objetivo del gradualismo? Hacer algunas modificaciones cosméticas y efectistas, poner unos parches, repartir algo, tranquilizar los ánimos, negociar en una truqueada con los acreedores, volver a endeudar externamente al país y apostar a licuar el desastre con un supuesto crecimiento, una forma de conseguir una alfombra más grande para esconder la basura debajo. Una forma de gatopardismo remanida, de fingir que se cambia, de cambiar algo para no cambiar nada.</p>
<p>El gradualismo es el nadismo. Porque aunque yo no estuviera acertado y el proceso no fuera planificado, la experiencia muestra que termina siempre en la nada, o con el enfermo más grave que al comienzo.</p>
<p>Aun suponiendo buena fe en los abogados del gradualismo, ¿qué buscan lograr con ello? Aquí vale la pena volver al ejemplo del enfermo. ¿Nos hacen falta más diagnósticos? Casi todas las notas y las opiniones sobre economía de los últimos años han sido de diagnóstico.</p>
<p>¿Hay alguna razón para hacer cualquier cambio lentamente? <b>Demorar la reducción del gasto es seguir sumando déficit y presión inflacionaria. Graduar la salida del cepo es seguir creando desempleo</b>. Parcializar la flotación del tipo de cambio es empeorar las exportaciones frente a lo que ocurre en los mercados mundiales. Estirar la eliminación de retenciones es seguir matando la producción del interior.</p>
<p>Usé en un tuit una vieja frase: “Gradualización es como cortarle la cola al perro un centímetro por día para que sufra menos”. Así de absurdo e irracional.</p>
<p>Gradualizar el estudio integral de los presupuestos es perder el momento para acabar con la asociación ilícita de los contratistas, de los “grandes” empresarios que inventan juicios para robarle plata al Estado. Eso es lo que ellos quieren. Basta mirar los arreglos que hizo y hace el Estado con los seudoempresarios privados petroleros para comprender que cuando hablamos solo de bajar unos cuantos “ñoquis” <b>estamos encubriendo a los grandes ladrones.</b></p>
<p>Donde el gradualismo no es inocuo sino fatal, es en el tema cambiario. Supongamos que un Gobierno cualquiera decide ser gradual con el tipo de cambio y en vez de liberar el mercado “pone” el dólar a 10,50. ¿Eso cambia algo? ¿Genera inversiones, exportaciones, empleo, reactiva el mercado inmobiliario, reduce la brecha? No. El efecto del “otro zapato” hará que todo el sistema espere el próximo ajuste, lo que tiene por sí un efecto paralizante, que es lo que menos necesitamos.</p>
<p>Cuando además se incorpora la actual situación de los mercados mundiales, el gradualismo luce idiota. Los países pequeños deben reaccionar rápidamente ante los cambios globales. En especial los parecidos a Argentina. Si no entiende este punto, pregúntele a cualquier iluso que se dedique a producir frutillas, trigo, soja, carne, vino, leche, limones, todas esas cosas que nos dan de comer en sentido figurado y real.</p>
<p>Gradualismo es nadismo. Ahora, lo dejo en paz para que vaya a elegir su cirujano. Suerte.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/dardo-gasparre/2015/08/21/por-que-el-gradualismo-no-sirve/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¿Aux barricades?</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/dardo-gasparre/2015/08/04/aux-barricades/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/dardo-gasparre/2015/08/04/aux-barricades/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 04 Aug 2015 09:00:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Dardo Gasparre</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Anticonstitucional]]></category>
		<category><![CDATA[Apertura de mercado]]></category>
		<category><![CDATA[Brasil]]></category>
		<category><![CDATA[Campo]]></category>
		<category><![CDATA[cepo cambiario]]></category>
		<category><![CDATA[corrupción]]></category>
		<category><![CDATA[Daniel Scioli]]></category>
		<category><![CDATA[Déficit]]></category>
		<category><![CDATA[Democracia]]></category>
		<category><![CDATA[Deuda]]></category>
		<category><![CDATA[Droga]]></category>
		<category><![CDATA[Elisa Carrió]]></category>
		<category><![CDATA[Fraude]]></category>
		<category><![CDATA[Frente para la Victoria]]></category>
		<category><![CDATA[holdouts]]></category>
		<category><![CDATA[Jubilados]]></category>
		<category><![CDATA[justicia]]></category>
		<category><![CDATA[kirchnerismo]]></category>
		<category><![CDATA[La Cámpora]]></category>
		<category><![CDATA[Mauricio Macri]]></category>
		<category><![CDATA[Ministerio Público]]></category>
		<category><![CDATA[Peronismo]]></category>
		<category><![CDATA[Populismo]]></category>
		<category><![CDATA[Raúl Alfonsín]]></category>
		<category><![CDATA[Saúl Ubaldini]]></category>
		<category><![CDATA[Sector industrial]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/dardo-gasparre/?p=237</guid>
		<description><![CDATA[Recientemente, Elisa Carrió anunció que si intentaban robarle los votos, “sacaría la gente a la calle”. Estaba anticipando la desesperación del Frente para la Victoria (FPV) ante la posibilidad de no ganar en primera vuelta, lo que lo condenaría a la derrota en segunda. Como la diferencia entre el cielo y el infierno kirchnerista puede... <a href="http://opinion.infobae.com/dardo-gasparre/2015/08/04/aux-barricades/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Recientemente, Elisa Carrió anunció que si intentaban robarle los votos, “sacaría la gente a la calle”. Estaba anticipando la desesperación del Frente para la Victoria (FPV) ante la posibilidad de no ganar en primera vuelta, lo que lo condenaría a la derrota en segunda.</p>
<p>Como la diferencia entre el cielo y el infierno kirchnerista puede llegar a ser de solo cuatro o cinco puntos, la presunción de un fraude tiene fundamentos, en especial en las zonas del malón electoral del conurbano, donde para ser fiscal de la oposición se requiere por lo menos ser cinturón marrón de karate.</p>
<p>La profecía de Lilita puede llegar a proyectarse hacia después de las elecciones, cualquiera fuera el candidato ganador. Sobre todo teniendo en cuenta la conformación de las Cámaras, la cristinización del Ministerio Público y el descuartizamiento y la invasión K de la Justicia.<span id="more-237"></span></p>
<p><b>Si el vencedor fuera Daniel Scioli, habrá que buscar maneras democráticas de hacer valer la presencia ciudadana para quitar el manto protector que el nuevo Ejecutivo tendería sobre la expresidente, con la complicidad de una Justicia</b> <strong>acolchonada a esos efectos,</strong> luego de haberse incurrido en todo tipo de abusos y tropelías anticonstitucionales.</p>
<p>También la ciudadanía debería organizarse para defender al nuevo presidente contra su propio partido -una enorme paradoja- si quisiera tomar actitudes sensatas en planos tales como arreglo de la deuda, cepo cambiario, apertura de mercados, baja del déficit y de la emisión, reducción de la corrupción, o lucha contra la droga.</p>
<p>Scioli tendrá que buscar inexorablemente esos caminos si no quiere salir expelido por la fuerza de la realidad en una sociedad y una economía que no aguantan más insensateces. Pero si intentase algunas variantes sensatas, en especial en los meses iniciales, clave para estos cambios, se enfrentaría a la ideología, el capricho y el resentimiento sicótico de sus mayores.</p>
<p>En un reciente discurso a su propio entorno materno-político, el gobernauta dijo que esperaba que el Congreso diera libertad al Ejecutivo para negociar la deuda con los <i>holdouts</i>. No hay duda de que comprendía que los legisladores de su propio partido harían valer la letra de la <i>Constitución </i>para entorpecer cualquier arreglo.</p>
<p>En esos casos, ¿qué hará la ciudadanía? ¿Qué haremos? ¿Esperaremos en otra larga agonía hasta que el odio, el resentimiento, el miedo y la psicopatía se agoten, o marcharemos o pararemos para mostrar la disconformidad con la autocracia eternizada?</p>
<p>Ahora supongamos la otra opción. <b>Un triunfo de Mauricio Macri, con el Congreso y la Justicia en las mismas condiciones que las descritas. Habrá que salir a respaldar al nuevo presidente en todas sus decisiones</b>, tanto en las que tienen que ver con propugnar las acciones judiciales contra los corruptos como las medidas económicas impostergables que el FPV querrá, como adivinamos, neutralizar y sabotear. Un largo CV lo avala.</p>
<p>Usará, además de los recursos políticos, las huelgas y los paros, una herramienta habitual que ha usado con éxito el peronismo en toda su historia. ¿Habrá que asistir mansamente a otro torpedo contra la democracia como el de Saúl Ubaldini a Raúl Alfonsín?</p>
<p>Pero también habrá que movilizarse institucionalmente en otros aspectos. El campo y sus organizaciones no pueden simplemente hablar de que no quieren retenciones e impuestos y apuntar con el dedo a otros sectores para sacarles sangre. <b>Tendrán que salir a pedir y presionar para que se baje el gasto, único modo de conseguir una solución duradera.</b></p>
<p>¿Está el campo preparado para ello, o solo dará discursos encendidos, con razón, pero inconducentes? Macri necesitará presión ciudadana para defenderlo de los obstáculos, y también deberá ser presionado para hacer lo que no quiere hacer.</p>
<p>Los grandes industriales, fuera de su genuflexión cómplice y mendiga de prebendas, no harán nada. Pero el resto del vasto sector industrial trabajador y decente, ¿no debería estar pensando ya en una presencia contestataria y activa en la calle y los foros de la república? ¿Seguirán diciendo que el tipo de cambio los funde, pero que no quieren devaluación? ¿Y qué quieren?</p>
<p>Las economías regionales, ¿se quedarán esperando una próxima elección si no encuentran respuestas? Difícilmente sobrevivirán hasta otra si no hacen algo concreto.</p>
<p>Los jubilados, que son contribuyentes a la hora de robarles los aportes personales y patronales, y mendicantes a la hora de cobrar, ¿se organizarán para protestar y presionar, o se resignarán a ponerse en cola detrás de los empleados públicos privilegiados de La Cámpora?</p>
<p>El populismo, y en general todo el efímero poder político, se basa en que la gente no es capaz de mirar más allá de su pequeña ventaja personal o de su pequeña comodidad. Esa comodidad consiste a veces en comprarse todo lo que le venden.</p>
<p><b>Las ciudadanías libres son aquellos que han sabido ocupar su lugar en la calle y en la vida republicana</b>. Pacífica, civilizada, sistemáticamente, tenemos que aprender a protestar, a pedir, a presionar, a exigir, a demandar, a auditar. Y por supuesto, a apoyar lo que se crea correcto cuando se intente bastardearlo. ¿O alguien cree que los empresarios corruptos presos en Brasil no son consecuencia directa de las movilizaciones?<b></b></p>
<p>Contra la asfixiante hegemonía de los partidos, contra la hipocresía de una dirigencia empresaria y sindical corporativa, hay que empezar a contraponer el poder indisputable de la ciudadanía. En la calle, en todos los foros, en los medios, en las redes.</p>
<p><b>Las barricadas ya no se hacen con armas ni con palos, sino con la fuerza de la razón y de la convicción</b>. En paz, pero con constancia y organización. Aun los reyes más poderosos y déspotas le temían al pueblo. Esta democracia no nos sirve demasiado con estas reglas. Hay que empezar a cambiarlas. Los políticos, incluso nuestros preferidos, no lo harán voluntariamente.</p>
<p>Usted puede elegir creer, como ocurre tantas veces con Lilita, que estoy exagerando. Puede. Solo le ruego que dentro de algún tiempo no me venga a decir que tenía razón.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/dardo-gasparre/2015/08/04/aux-barricades/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic page generated in 2.138 seconds. -->
<!-- Cached page generated by WP-Super-Cache on 2017-01-30 18:59:01 -->
