<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Diego Rojas &#187; derechos de la mujer</title>
	<atom:link href="http://opinion.infobae.com/diego-rojas/tag/derechos-de-la-mujer/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://opinion.infobae.com/diego-rojas</link>
	<description>diego_rojas</description>
	<lastBuildDate>Sat, 28 May 2016 11:10:49 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.2</generator>
		<item>
		<title>La desgracia de los derechos de la mujer</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/diego-rojas/2015/03/11/la-desgracia-de-los-derechos-de-la-mujer/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/diego-rojas/2015/03/11/la-desgracia-de-los-derechos-de-la-mujer/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 11 Mar 2015 09:45:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Diego Rojas</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Aborto]]></category>
		<category><![CDATA[caso Alberto Nisman]]></category>
		<category><![CDATA[Cepal]]></category>
		<category><![CDATA[derechos de la mujer]]></category>
		<category><![CDATA[Día de la Mujer]]></category>
		<category><![CDATA[Edith Pantelides]]></category>
		<category><![CDATA[José Alperovich]]></category>
		<category><![CDATA[legalización]]></category>
		<category><![CDATA[Paulina Lebbos]]></category>
		<category><![CDATA[redes de trata]]></category>
		<category><![CDATA[Silvia Mario]]></category>
		<category><![CDATA[Uruguay]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/diego-rojas/?p=522</guid>
		<description><![CDATA[Desgraciados los derechos de las mujeres cuando gobierna la Nación una católica militante y reina en el Vaticano un Papa argentino. Una combinación de circunstancias potente que retrasa más la concreción de una ley básica para el sanitarismo que previene la muerte: aquella que legalizaría la práctica médica del aborto. Según cifras oficiales se realizan... <a href="http://opinion.infobae.com/diego-rojas/2015/03/11/la-desgracia-de-los-derechos-de-la-mujer/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Desgraciados los derechos de las mujeres cuando gobierna la Nación una católica militante y reina en el Vaticano un Papa argentino. <strong>Una combinación de circunstancias potente que retrasa más la concreción de una ley básica para el sanitarismo que previene la muerte:</strong> aquella que legalizaría la práctica médica del aborto.</p>
<p>Según cifras oficiales se realizan 500 mil abortos por año en la Argentina. <a href="http://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/37695/S0700736_es.pdf?sequence=1" target="_blank">El estudio de la Cepal realizado por Silvia Mario y Edith Pantelides,</a> citado por el ministerio de Salud de la Nación, así lo cuantifica y establece que, <strong>en promedio, mueren 100 mujeres por año por complicaciones relacionadas con abortos mal hechos.</strong> Es decir, cada tres días una mujer muere por esta razón -o sinrazón, mejor dicho-. La cifra de abortos por año es gigantesca: más de mil abortos se producen por día. Esa cifra puede dar cuenta de la magnitud de la falta de lógica de la ilegalidad de esta práctica -y de la criminalidad de sus consecuencias-. En 2012 se aprobó el aborto en <strong>Uruguay:</strong> las cifras oficiales indican que cesó en absoluto la muerte materna por razones relacionadas con el aborto. <strong>Y que el aborto disminuyó incluso sus cifras generales.</strong> Una política sanitarista que contemple la legalización de una práctica ya establecida no es sólo una necesidad ética y moral, sino una necesidad material concreta y urgente.<span id="more-522"></span></p>
<p><strong>La cuestión de clase es un tópico que atraviesa todo el problema:</strong> las mujeres de sectores medios y altos pueden recurrir a los servicios de clínicas privadas que cobran entre 25 mil y 30 mil pesos el aborto en condiciones médicas e higiénicas del más alto rigor. En cambio, los sectores populares no podrían pagar esas cifras y deben recurrir a la precariedad sanitaria que, en casos extremos, se produce bajo la forma de prácticas de curandería y barbarie. Nada de esto parece importarle al “Papa de los pobres”, que insiste con un lobby antiabortista de consecuencias asesinas. Una mujer muerta cada tres días. Es inmoral.</p>
<p>(Una digresión. Acaba de lanzarse una campaña kirchnerista por el Día de la Mujer en el que referentes artísticas de ese espacio político señalan no querer flores y sí en cambio otros derechos. <strong>Debe señalarse la hipocresía monumental de esas mujeres que no incluyen entre las reivindicaciones el derecho al aborto</strong> -quizás para no enojar a su jefa clerical- a la vez que el olvido de los objetivos históricos del movimiento de la mujer, que siempre defendió su derecho a obtener no sólo pan, sino también rosas).</p>
<p>No es la única inmoralidad a la que debe enfrentarse el género femenino. <strong>El Estado argentino está implicado en las redes de trata que asolan a las mujeres. La policía federal y las provinciales forman parte de un negocio perverso</strong> que convierte al cuerpo de la mujer en una mercancía y que, como tal, es objeto de secuestros y abusos en pos de una extracción de beneficios materiales. No sólo eso, el Estado argentino es cómplice de la impunidad de crímenes y desapariciones ligados a este fenómeno. Y en sus más altas esferas: no debe olvidarse la actuación del gobierno de José Alperovich para intentar dejar en el olvido el <strong>asesinato de Paulina Lebbos</strong> y cómo indujo a la justicia provincial a dejar parada una investigación que podría estar relacionada con la culpabilidad de los hijos del poder. Sólo la persistencia de su padre Alberto Lebbos y la movilización generada por la indignación provocada por el caso lograron la reapertura del expediente, que mostró la inoperancia del poder judicial, inoperancia de carácter inducido. El secretismo y la complicidad de las fuerzas estatales en las redes de trata forma parte del mismo subsuelo de las instituciones que se revela hoy debido al caso Alberto Nisman.</p>
<p>No está de más recordar estas cuestiones -sólo un par <strong>en medio de un vendaval de derechos pisoteados</strong> que sufren las mujeres en las sociedades contemporáneas- tras recordar una vez más la lucha internacional de la mujer y su movilización en reclamo, una vez más, de sus derechos, una tarea pendiente de la sociedad toda.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/diego-rojas/2015/03/11/la-desgracia-de-los-derechos-de-la-mujer/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic page generated in 0.412 seconds. -->
<!-- Cached page generated by WP-Super-Cache on 2017-01-31 08:47:56 -->
