<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Fernando Morales &#187; divisas</title>
	<atom:link href="http://opinion.infobae.com/fernando-morales/tag/divisas/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://opinion.infobae.com/fernando-morales</link>
	<description>fernando_morales</description>
	<lastBuildDate>Thu, 26 May 2016 03:41:44 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.2</generator>
		<item>
		<title>Navegando sin Norte</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2014/06/27/no-perder-el-norte/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2014/06/27/no-perder-el-norte/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 27 Jun 2014 11:40:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Fernando Morales</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[acreedores externos]]></category>
		<category><![CDATA[autos importados de alta gama]]></category>
		<category><![CDATA[bonos]]></category>
		<category><![CDATA[cepo cambiario]]></category>
		<category><![CDATA[conflicto agropecuario]]></category>
		<category><![CDATA[Día del Empleado Público]]></category>
		<category><![CDATA[divisas]]></category>
		<category><![CDATA[educación]]></category>
		<category><![CDATA[feriado administrativo]]></category>
		<category><![CDATA[fondos buitre]]></category>
		<category><![CDATA[girocompás]]></category>
		<category><![CDATA[impuesto a las ganancias]]></category>
		<category><![CDATA[inercia]]></category>
		<category><![CDATA[justicia]]></category>
		<category><![CDATA[mercado automotor]]></category>
		<category><![CDATA[Mundial de Fútbol]]></category>
		<category><![CDATA[navegación]]></category>
		<category><![CDATA[precesión]]></category>
		<category><![CDATA[seguridad]]></category>
		<category><![CDATA[silobolsas]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/fernando-morales/?p=561</guid>
		<description><![CDATA[La vida en el mar – como también sucede en tierra firme- se encuentra simplificada por una enorme cantidad de ayudas a la navegación que hacen que día a día  el “arte de navegar” se vea facilitado por todo tipo de equipos electrónicos que hacen la tarea del marino no solo más sencilla sino muchísimo... <a href="http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2014/06/27/no-perder-el-norte/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>La vida en el mar – como también sucede en tierra firme- se encuentra simplificada por una enorme cantidad de ayudas a la navegación que hacen que día a día  el “arte de navegar” se vea facilitado por todo tipo de equipos electrónicos que hacen la tarea del marino no solo más sencilla sino muchísimo más segura. Sin pretender transformar la columna en un curso acelerado de navegación, lo invito – amigo lector- a imaginar la diferencia entre navegar en una nave impulsada por la fuerza del viento a hacerlo en uno de los modernos cruceros tan de moda por estos días.<span style="text-decoration: underline"><br />
</span></p>
<p>Sin lugar a dudas una de las “siete maravillas” de la navegación moderna está constituida por la aparición del “girocompás”. Esta ingeniosa invención aprovecha los principios de “inercia y precesión” para obtener una marcación casi perfecta del “norte”. Sin ser  usted marino, entenderá que en medio del mares fundamental no perder jamás el norte.  También es fundamental mantener el norte en nuestras vidas y <strong>me atrevo a decir que en la política aquel que lo ha perdido, se encuentra en gravísimos problemas.</strong></p>
<p><span id="more-561"></span></p>
<p>Invito a un breve repaso por los últimos hechos que han ocupado la atención de quienes siguen el rumbo de la particular navegación de esta enorme nave llamada República Argentina.</p>
<p>En un “pase de revista” aleatorio me vienen a la mente imágenes relacionadas con el “boom” de la compra de autos importados de alta gama, adquiridos con un tipo de cambio preferencial fomentado por un gobierno que impuso un “cepo” cambiario que se empeñó en negar, como negó también que el “mercado blue, negro o marginal” es el que marca el verdadero valor de una divisa cada vez que el Estado es empeña en torcer artificialmente la pizarra de cotizaciones. También recuerdo claramente “el golpe de timón” que determinó pasar del “autos caros para todos” al actual “autos para ninguno”. Por mucho plan crediticio que ahora nos quieran ofrecer, el mercado automotor (todos lo sabemos) está definitivamente muerto y sepultado.</p>
<p>Si viajamos con la memoria un poco más atrás, también nos llegarán imágenes de conflictos agrarios, con productores quejosos por ser obligados a vender sus producciones con altas retenciones, cobrar su exportación al cambio oficial y con una serie de regulaciones adicionales que han hecho que su mejor negocio sea precisamente no vender lo que producen y atesorar el grano en silo bolsas, que ya son parte inseparable del paisaje campestre nacional.</p>
<p>No podría escapar a nuestra revisión la particular situación impositiva de miles de asalariados a los que se les cobra impuesto a las ganancias por el solo hecho de trabajar; haciéndolo el Estado de una forma tan particular que hace que muchas veces el peor castigo que pueda recibir un trabajador sea el de recibir un ascenso o un aumento de salario, que haga que al cambiar de escala de retención su nuevo cargo le implique una sensible baja de sus ingresos. <strong>Este impuesto al trabajo tiene además algunas perlitas tales como la de permitirle al “sujeto impositivamente responsable” deducir de sus ganancias el sueldo de su mucama, pero no el alquiler de su vivienda; los gastos de la medicina prepaga, pero no lo que gastó para darle de comer a sus hijos.</strong></p>
<p>Ayúdeme amigo lector a no hacer tan extensa esta columna,  y <strong>repase por su cuenta el rumbo de la política de los últimos años en materia de seguridad, educación, justicia</strong> – vicepresidente y sus amigos incluidos- y tratemos juntos de imaginar, cual fue el rumbo tomado en caso y su relación con el “norte” del sentido común. Y luego de varios minutos de análisis por separado, volvamos a ocuparnos Ud y yo del tema que acapara la atención de miles de argentinos por estos días; Mundial al margen claro está.</p>
<p>Me refiero obviamente a la situación de<strong> nuestro país frente a sus acreedores externos</strong>; algunos mansos adherentes a nuestra propuesta de canje, otros rebeldes buitres carroñeros (según nuestros funcionarios) que no aceptaron la propuesta argentina y muchos otros, mudos espectadores de una suerte de partida de ajedrez jurídica cuyo resultado final sellará su suerte.</p>
<p>Es más que obvio que quienes no somos expertos en cuestiones financieras internacionales, no estamos capacitados para desmenuzar la letra chica de convenios oportunamente suscriptos por esta y otras administraciones en los que- por lo que sabemos- sometimos a los tribunales de New York la resolución de controversias respecto a todo lo relacionado con el cumplimiento de nuestras obligaciones nacionales y -por qué no decirlo- populares.</p>
<p>Y sin pretender analizar porque será que dejamos que un “buitre” compre nuestros bonos cuando valían apenas 50 millones de dólares en lugar de recomprarlos nosotros mismo (Néstor  se negó a hacerlo);  o intentar determinar si la solvencia moral de este tipo de usureros debe anteponerse  a la legitimidad de los fallos judiciales que les dan la razón, si creo que <strong>como ciudadanos que somos podemos exigir a nuestros gobernantes que nos den al menos señales claras de lo que pretenden hacer.</strong></p>
<p>Desayunamos una mañana escuchando a nuestro jefe de gabinete y vocero presidencial anunciar con altanería que nadie viajará a ninguna parte a negociar nada con otro nadie.  Más tarde la propia Jefa de Estado nos arenga colérica, despotricando contra un juez extorsionador al servicio de intereses cipayos que sólo pretender dañar a nuestro pueblo, pero que no pretendan de ella alguna actitud funcional a sus perversos intereses. Pocos días después, en ocasión de honrar a uno de nuestros máximos próceres, le avisamos al mundo que estamos dispuestos a cumplir con todos nuestros acreedores (palomas y buitres), le pedimos respetuosamente a su señoría -esa misma que tildamos de extorsionador- que suspenda su propio fallo para que podamos negociar&#8230;  <strong>Algo así como haber perdido un partido de fútbol por 3 a 0 y pedir una definición por penales.</strong></p>
<p>Podemos abundar en detalles pintorescos, el ministro que no viajaría, viajando. <strong>La invención de un feriado administrativo</strong> (Día del Empleado Público…) para justificar la realización de un pago anticipado con la esperanza que la picardía criolla aplique también en el “gran país del norte”. La interminable alternancia entre insulto, súplica al insultado, nuevo insulto y nueva súplica y todo hecho siempre bajo el amparo de los mismos ideales, las mismas convicciones y augurando en todos los casos el éxito seguro de ambas diametralmente opuestas estrategias discursivas. Es imposible no recordar aquellos comunicados oficiales que detallaban como día a día “íbamos ganando” la guerra de Malvinas hasta que un 14 de junio nos avisaron que nos habíamos rendido.</p>
<p>Y, volviendo al principio, le quiero completar aquel concepto sobre la importancia del norte. Es obvio que el norte no es el sinónimo del rumbo correcto. Pero para ir al sur, al este o al oeste, resulta imprescindible saber perfectamente donde está el norte. El Norte es el grado 0, pero también el 360, todo rumbo posible oscila entre dos extremos de una escala que nos refiere al norte. <strong>Se puede ir a cualquier lado, pero se debe tener un solo norte;</strong> a nuestro frente, a nuestra espalda o nuestro costado, pero uno. <strong>El barco de la patria navega hace diez años con una cantidad cada vez más frecuente de espasmódicos cambios de rumbo propios de la impericia de sus timoneles;</strong> eso puede ser corregido –urnas mediante- con un cambio de tripulación.  Pero lo que resulta imposible de comprender es <strong>cómo hace esta gente para pretender que la Patria navegue segura cambiando el norte de lugar cada mañana.</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2014/06/27/no-perder-el-norte/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¿Policía militar o militares policías?</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2013/09/04/policia-militar-o-militares-policias/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2013/09/04/policia-militar-o-militares-policias/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 04 Sep 2013 11:30:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Fernando Morales</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[apoyo logístico]]></category>
		<category><![CDATA[Brasil]]></category>
		<category><![CDATA[canjes de deuda]]></category>
		<category><![CDATA[Chile]]></category>
		<category><![CDATA[corporación mediática]]></category>
		<category><![CDATA[divisas]]></category>
		<category><![CDATA[el Corán]]></category>
		<category><![CDATA[El nuevo Testamento]]></category>
		<category><![CDATA[favelas brasileras]]></category>
		<category><![CDATA[FFAA]]></category>
		<category><![CDATA[Fray Bentos]]></category>
		<category><![CDATA[La Torá]]></category>
		<category><![CDATA[Nicolás Maduro]]></category>
		<category><![CDATA[ola delictiva]]></category>
		<category><![CDATA[paraísos fiscales]]></category>
		<category><![CDATA[PASO]]></category>
		<category><![CDATA[Sergio Berni]]></category>
		<category><![CDATA[UNEN]]></category>
		<category><![CDATA[Uruguay]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/fernando-morales/?p=302</guid>
		<description><![CDATA[Finalmente de la mano de la gran tragedia electoral originada en esa suerte de encuesta nacional que fueron las PASO (toda vez que sacando a la agrupación UNEN, nadie las utilizó para dirimir en una interna los candidatos que competirán en octubre), el relato nacional comienza a borronearse en buena parte de su guión y lo que hasta ayer... <a href="http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2013/09/04/policia-militar-o-militares-policias/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Finalmente de la mano de la gran tragedia electoral originada en esa suerte de encuesta nacional que fueron las <strong>PASO</strong> (toda vez que sacando a la agrupación <strong>UNEN</strong>, nadie las utilizó para dirimir en una interna los candidatos que competirán en octubre), <strong>el relato nacional comienza a borronearse </strong>en buena parte de su guión y lo que hasta ayer no era factible y en algunos casos ni imaginable, ahora termina siendo algo que siempre había estado en la mente y el corazón de nuestro tan particular gobierno nacional y popular para todos y todas.</p>
<p>Es así que pasamos de condenar la existencia de <strong>paraísos fiscales</strong>, a convocar a grandes evasores nacionales e internacionales a traer sus <strong>divisas</strong> y blanquearlas en nuestro sistema bancario sin mayores trabas. De la misma manera, puertas cerradas con siete candados para “desdicha” de acreedores que no supieron aprovechar las ventajas de nuestros generosos <strong>canjes de deuda</strong>, se abren ahora como por arte de magia para que los avaros de ayer recapaciten y se tienten con esta nueva y generosa oferta que estamos a punto de realizar.</p>
<p><span id="more-302"></span>Gobernadores tibios que merecían ser vomitados por Dios, realizaron una metamorfosis sólo comparable a la transformación del gusano de seda en mariposa, y su rostro sonriente empapela de norte a sur la provincia de Buenos Aires, escoltando al candidato oficialista y la presidente (a esa misma que hace un par de meses lo saludaba con fastidio).</p>
<p>Las exiguas arcas de la Nación, tan demandadas por exigentes planes sociales, <strong>desmedidos gastos propagandísticos</strong> e<strong> ineficiencia administrativa generalizada</strong>, se multiplicaron como los peces y panes de la Biblia (sin el error del presidente <strong>Maduro,</strong> por favor) y ahora permiten incrementar los mínimos no imponibles de la cuarta categoría, algo que la irresponsable oposición venía solicitando y que resultaba imposible hasta ayer nomas. Ni que hablar de la <strong>súbita preocupación oficial por la creciente inflación</strong>, esa por cuya culpa fueron multados (aunque luego eximidos por la justicia) los principales analistas y consultores económicos del país.</p>
<p>Si la crema de este postre es la <strong>masiva presencia de candidatos y funcionarios oficialistas en radios y canales de la demoníaca corporación mediática</strong>, la frutilla se las presento en el párrafo siguiente.</p>
<p><strong>Señoras y señores: la inseguridad existe, no es una sensación, no está amplificada por los medios</strong>, no tenemos las ciudades más seguras de la región, y lo que es peor, es absolutamente cierto que nos están matando peor que a perros, tanto sea por un portafolios lleno de billetes, como por un celular de alta gama, un par de zapatillas usadas o simplemente porque sí.</p>
<p>Y de la mano de esta última, trágica y tardía toma de conciencia gubernamental se viene a derrumbar quizás el bastión más emblemático de la “<strong>década ganada</strong>”: la tan declamada y ostentada <strong>separación definitiva, total y absoluta del instrumento militar de la Nación para ser empeñado en tareas de seguridad</strong>. Cuando en la tarde del pasado sábado, el teniente coronel <strong>Sergio Berni</strong> arengó militarmente a una enorme formación de gendarmes exhortándolos a esmerarse en su lucha policial contra el delito organizado, rematando sus palabras con un marcialmente impecable “subordinación y valor” muchos de los uniformados se quedaron pensando &#8220;y ahora, ¿qué respondemos?&#8221;. Sin lugar a dudas, el hombre se confundió de desfile. <strong>En  tiempos de paz los gendarmes no están para defender a la patria</strong> (tradicional respuesta militar ante ese requerimiento), <strong>a la patria la defienden los militares.</strong></p>
<p>Apremiados, yo diría apremiadísimos, por la creciente <strong>ola delictiva</strong> que jaquea a todo el país pero parece sentirse con más virulencia en las grandes urbes bonaerenses, <strong>el gobierno acaba de disponer replegar al grueso de la Gendarmería de las fronteras del noroeste del país</strong> para inyectarlas en calles y rutas del Gran Buenos Aires. Paralelamente, 4.500 efectivos militares (seguramente del Ejercito y de la Armada) pasarán a patrullar las fronteras terrestres y fluviales de la patria.<strong> Sí, amigo lector, leyó bien. Militares, los del sable y las botas, los que varias veces se levantaron contra el orden institucional</strong> (claro, eran otros, no éstos; siempre lo decimos pero nunca nos escuchan) <strong>y esos mismos a los que “Él” les dijo “no les tengo miedo”.</strong></p>
<p>Es muy probable que en los próximos días, enviados especiales circulen por los medios explicando que las leyes de Seguridad Interior y de Defensa han considerado la intervención de las fuerzas armadas en tareas de <strong>apoyo logístico</strong> a las operaciones de las fuerzas de seguridad. Prestar un radar, brindar transportación aérea, naval o terrestre. Inteligencia criminal e incluso recursos humanos especializados en diversas áreas, es algo que verdaderamente está previsto y por supuesto que está muy bien que así lo esté.</p>
<p>Pero al margen de lo que nos puedan decir, lo que está a punto de suceder es la afectación lisa y llana de miles de soldados para ejercer el <strong>control efectivo de fronteras secas y húmedas</strong>, y no para prevenirnos de un potencial ataque de fuerzas militares regulares de un Estado extranjero (eso dice la Ley de Defensa, ¿no?), sino para controlar y evitar la violación del territorio por parte de indocumentados, narcotraficantes, contrabandistas varios y tal vez, si hace falta, también para chequear los papeles de inocentes turistas o navegantes deportivos que surcan los ríos internacionales.</p>
<p><strong>¿Y cuál es el problema? Si me lo preguntaran a mí en lo personal, diría que casi ninguno. Chile, Brasil y Uruguay utilizan sus fuerzas armadas racional y acotadamente cuando las necesidades así lo indican.</strong> Recuerde, amigo lector, quién custodiaba la famosa pastera finlandesa de <strong>Fray Bentos</strong> durante la <strong>crisis con los ambientalistas argentinos</strong> o quiénes son los que, armados hasta los dientes, penetran en las temibles <strong>favelas</strong> <strong>brasileras</strong> cuando las cosas se salen de cauce. Si pensó en militares, acertó. El gran país del norte moviliza a su “guardia nacional” cuando alguna situación se sale de madre y la Estatua de la Libertad no se avergüenza por ello.</p>
<p>El problema evidentemente no radica en recurrir a las <strong>FFAA</strong> en situaciones de emergencia nacional de catástrofes o urgencias varias. El problema<strong> </strong>se presenta cuando luego de armar todo un andamiaje legal, comunicacional y hasta casi cultural apuntando en un sentido, necesitamos de pronto <strong>disparar la acción en sentido contrario.</strong></p>
<p>La Torá, El Nuevo Testamento y el Corán son claramente libros sagrados. Pero es recomendable que sean leídos con devoción en la sinagoga, la iglesia o la mezquita, según corresponda. Intercambiar los textos sagrados ubicándolos en los templos equivocados no augura buenos resultados.</p>
<p>Y precisamente nuestro gobierno suele ser particularmente fundamentalista para cumplir a rajatabla lo que las sagradas escrituras del modelo determinan para cada aspecto de la vida del país. Seguramente -aunque con muy probables reservas en el íntimo fondo de sus mentes y corazones- <strong>los militares marcharán a las fronteras, para hacer aquello que la ley dice que no deben hacer</strong>. Generales y coroneles de comando se pondrán paradójicamente a órdenes del teniente coronel médico <strong>Sergio Berni</strong>, <strong>primer militar argentino en manejar la seguridad nacional en democracia.</strong></p>
<p>Es muy probable que si aún queda una pizca de sentido común en nuestros dirigentes, <strong>se busque la forma para que el personal militar no se vea obligado a hacer la tarea policial en primera persona</strong>, tal vez un puñado de gendarmes o prefectos den la cara frente al migrante legal y las tropas sean reservadas para la vigilancia de los cientos y cientos de kilómetros de frontera no habilitada para el paso legal. Pero cuando llegue el momento de darle la voz de alto a un narcotraficante, contrabandista o polizón escondido en una barcaza fluvial, <strong>¿qué apoyatura legal tendrán esos hombres para no correr el riesgo de guiarse por un libro sagrado en el templo equivocado?</strong> <strong>Esperemos que finalmente luego de cumplir lo que les pidan, Dios y la patria no se lo demanden. Y si se lo demandaran, los argentinos tengamos buena memoria para recordar quién los envió allí.</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2013/09/04/policia-militar-o-militares-policias/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic page generated in 1.898 seconds. -->
<!-- Cached page generated by WP-Super-Cache on 2017-01-31 07:52:20 -->
