<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Fernando Morales &#187; narcotráfico</title>
	<atom:link href="http://opinion.infobae.com/fernando-morales/tag/narcotrafico/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://opinion.infobae.com/fernando-morales</link>
	<description>fernando_morales</description>
	<lastBuildDate>Thu, 26 May 2016 03:41:44 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.2</generator>
		<item>
		<title>Culpables se buscan</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2016/04/21/culpables-se-buscan/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2016/04/21/culpables-se-buscan/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 21 Apr 2016 09:22:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Fernando Morales</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Costa Salguero]]></category>
		<category><![CDATA[Cristina Kirchner]]></category>
		<category><![CDATA[Drogas]]></category>
		<category><![CDATA[Inseguridad]]></category>
		<category><![CDATA[narcotráfico]]></category>
		<category><![CDATA[Time Warp]]></category>
		<category><![CDATA[Uber]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/fernando-morales/?p=975</guid>
		<description><![CDATA[Por esas cosas extrañas que tiene nuestro país, desde hace algunas semanas la adrenalina judicial aumenta día tras día. Causas dormidas durante años amenazan ahora con agotar el stock de papel tamaño oficio de los principales proveedores de los tribunales federales. Los cronistas especializados deben esforzarse para aclarar cada mañana por qué causa es que... <a href="http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2016/04/21/culpables-se-buscan/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Por esas cosas extrañas que tiene nuestro país, desde hace algunas semanas la adrenalina judicial aumenta día tras día. Causas dormidas durante años amenazan ahora con agotar el stock de papel tamaño oficio de los principales proveedores de los tribunales federales.</p>
<p>Los cronistas especializados deben esforzarse para aclarar cada mañana por qué causa es que se presentan a declarar los ex socios de “la década ganada”. Es que son tantas las de cada uno de los otrora subordinados de Cristina Fernández, viuda de Kirchner (¿no es así la forma correcta de llamarla si es que desea usar su apellido de casada?).</p>
<p>Resulta así que un mismo ex funcionario puede ser testigo en una causa, imputado en otra, procesado en una tercera y, por qué no, absuelto en alguna otra. Claro está que, como somos argentos, nos dividimos entre quienes piden perpetua para todos y quienes organizan marchas del aguante para desembozadamente presionar a los jueces y los fiscales. Sobre todo si de ella se trata.</p>
<p>Esta semana, no obstante, el interés social y periodístico tuvo un drástico giro a partir de los sucesos ocurridos en Costa Salguero. Estuve tentado de escribir “fatalidad”, pero me parece que ese vocablo está reservado para sucesos que el hombre no puede modificar o que eran imprevisibles. Del que me voy a ocupar, por cierto, no lo era.<span id="more-975"></span></p>
<p>La conversación obligada a bordo de cualquier taxi desde hace unas semanas gira en torno a los “chicos malos de Uber”. Pero a partir del mega evento electrónico, con sólo consultar al tachero que nos transporta, podremos obtener un certero panorama de lo que encierra la noche porteña: las mega o no mega fiestas, las madrugadas repletas de jóvenes al borde del colapso por exceso de alcohol o drogas y algunas cositas más. Si nuestro interlocutor fuera un médico de guardia en un hospital municipal, nos ocurriría más o menos lo mismo. Y de a poco, si lo pensamos bien, todos tenemos en nuestro entorno familiar o de relación algún joven con su vida arruinada por el consumo de sustancias nocivas, o incluso algún muerto por sobredosis.</p>
<p>Time Warp no encierra nada nuevo, más allá del lamentable hecho de haberse cobrado la vida de cinco personas muy jóvenes para morir, al margen de tener al filo de la muerte a varios más. Sumado a que las muertes se produjeron en forma casi inmediata a la ingesta de droga, tal vez, si no hubiera sido así, cinco muertes, a los pocos días del evento, en hogares no conectados entre sí, no hubieran sido noticia; y lo peor, no hubieran llamado la atención a autoridad alguna.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>En la búsqueda del culpable</strong></p>
<p>Sin lugar a dudas, el abordaje de la problemática relativa a las adicciones, el contexto social en que se dan, los motivos por los que ocurren y los caminos para por lo menos moderar sus consecuencias exceden a este columnista, a la mayoría de sus lectores y —lamentablemente— a la mayoría de las autoridades que deberían ocuparse del tema. <b>Pero resulta particularmente patético ver la forma en que ante el hecho consumado buena parte del aparto judicial y político han iniciado una suerte de fuego cruzado más orientado a deslindar responsabilidades que a encontrar soluciones.</b></p>
<p>Una de las primeras cosas que aprendí como marino es que había una institución que se llama Prefectura Naval Argentina, que, entre otras cosas, se ocupa de supervisar la construcción de buques desde la confección de sus planos hasta su puesta en servicio, de inspeccionarlos continuamente durante toda su vida útil, de habilitar a todo el personal navegante, desde capitanes de megabuques hasta timoneles de lanchas de paseo. Controlar el tránsito marítimo y fluvial, verificar la seguridad de muelles y embarcaderos, habilitar a peritos navales, controlar la pesca ilegal, formar a pilotos de yate. Además de ser auxiliares de la Justicia, de la aduana, de la autoridad portuaria, y la lista sigue.</p>
<p>El avance de la ciudad de Buenos Aires sobre el puerto y los sectores anexos, por un lado y la maldita inseguridad, por el otro, han hecho que también esta fuerza policial marítima cuide las calles del coqueto barrio de Puerto Madero, nos pida la cédula verde en la General Paz y controle el acceso a boliches donde miles de jóvenes pasan sus noches.</p>
<p>Así las cosas, <b>hoy esta fuerza federal se encuentra en una encrucijada entre el aparente hecho de haber sido instruida por un secretario judicial sobre “aplicar controles laxos” a los asistentes a la fiesta electrónica, primero y a la posterior negación <b>de tal circunstancia </b>por parte del juez interviniente, sumado esto a una acusación de cierta connivencia de las fuerzas policiales, la seguridad privada y los organizadores con el narcotráfico.</b></p>
<p>Y si así fuera, sería el primero en pedir la más dura sanción contra los involucrados, vistan uniforme azul, verde o color arena. Lo mismo aplicaría para los funcionarios municipales que con responsabilidad en el tema no hubieran hecho lo que debían hacer.</p>
<p>Pero mientras unos y otros se debaten en sorda lucha, una, dos, diez fiestas se deben estar organizando, o varios boliches ajustan sus equipos de sonido y sus barras de tragos y quién sabe qué más, para el próximo fin de semana. Sin que nadie al parecer se preocupe por encontrar la manera de tornar un poco más evitable la “desgracia” semanal.</p>
<p>¿Nunca le pasó, querido amigo lector, de cruzarse en el ascensor o en la puerta de su casa con el vecinito que sale de ronda desde su propia casa con aparentes signos de pasar largamente el 0,5 de alcohol en sangre permitido para conducir un vehículo? ¿Nunca se preguntó si algún padre o madre estaría al tanto de esa situación? Porque, en primer lugar, si no se asume este hecho totalmente reservado al ámbito privado y familiar, estamos pecando de una gran hipocresía.</p>
<p>Pero, al margen de ello, <b>hay una evidente responsabilidad del Estado a la hora de impedir que bandas de delincuentes disfrazados de empresarios de la noche nos maten a los chicos.</b></p>
<p>Hizo falta Cromañón para que los boliches tuvieran un bombero y un médico en su interior. ¿Qué debe hacer falta para que se implemente un sistema más estricto de control de alcohol y drogas en las fiestas electrónicas, gauchescas o lo que sea? ¿Qué derechos sagrados se estarían violando si se controla de otra manera el interior de los lugares de diversión nocturna? ¿Qué pasaría si en lugar de poner en la puerta de un boliche a un marinero formado para vigilar el agua se contara con personal específicamente entrenado para infiltrarse en el corazón del <i>dancing</i> y permitir que los chicos se diviertan pero sin llegar a salir en una bolsa de plástico?</p>
<p>¿Se violarían algunos derechos humanos? ¿Se avasallaría la intimidad? ¿Se militarizaría la diversión? Y… tal vez un poco. ¿Pero no sería mejor a la mañana siguiente tener un hijo quejándose de ello pero vivo?</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2016/04/21/culpables-se-buscan/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Juntos, pero no revueltos</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2016/01/13/juntos-pero-no-revueltos/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2016/01/13/juntos-pero-no-revueltos/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 13 Jan 2016 03:00:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Fernando Morales</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Fuerzas Armadas]]></category>
		<category><![CDATA[fuerzas de seguridad]]></category>
		<category><![CDATA[narcotráfico]]></category>
		<category><![CDATA[Policía Nacional]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/fernando-morales/?p=943</guid>
		<description><![CDATA[Pablo, alias “Cruz”, aterrizó su avión de combate feliz: había divisado una moderna nave enemiga y había arrojado sobre ella tres bombas, además la había ametrallado. No regresó para verificar los daños, pues seguramente sería presa de las baterías antiaéreas de esa poderosa unidad de la flota real británica. La noticia que recibió de parte... <a href="http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2016/01/13/juntos-pero-no-revueltos/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Pablo, alias “Cruz”, aterrizó su avión de combate feliz: había divisado una moderna nave enemiga y había arrojado sobre ella tres bombas, además la había ametrallado. No regresó para verificar los daños, pues seguramente sería presa de las baterías antiaéreas de esa poderosa unidad de la flota real británica.</p>
<p>La noticia que recibió de parte de sus superiores una vez en tierra lo dejó helado. Había atacado al buque mercante argentino Formosa. Afortunadamente, sus bombas no estallaron y su metralla no hirió a nadie, algo que le permitió ciertamente continuar con su carrera militar sin cargar en su conciencia con la muerte de compatriotas aliados.</p>
<p>Le cuento esto, querido amigo lector, porque allá por 1982 la decisión política de la cúpula militar de recuperar Malvinas y la posterior derrota dejó entre sus muchas consecuencias algunas enseñanzas. Entre ellas, que no es lo mismo operar juntos que operar en conjunto.</p>
<p>Las Fuerzas Armadas argentinas, acostumbradas sólo a juntarse para pedirle a un presidente civil que abandone el poder, jamás habían ensayado una maniobra militar unificando códigos, procedimientos y demás cuestiones que hacen al abc de una operación militar combinada. Ni siquiera en la denominada guerra sucia habían operado en conjunto. Algo básico en cualquier país del mundo menos en Argentina, claro está.<span id="more-943"></span></p>
<p>Hoy, aunque sin armas, barcos o aviones y sin hipótesis de conflicto a la vista, al menos aprendieron la lección y existen procedimientos conjuntos y hasta una escuela de guerra común a las tres fuerzas. Lanatta y Cía., salvando las distancias, constituye el caso Malvinas de las fuerzas de seguridad.</p>
<p>Nuestro país, tal vez por su propia idiosincrasia, tiende a complicar cosas que en otras partes del mundo son más sencillas. Si usted transita por Chile, verá invariablemente de norte a sur a la “temible” Policía Nacional (los Carabineros). Si pasea por España, verá a la Guardia Nacional y si lo hace por Francia, le pasará lo mismo con la Policía Nacional (antes Sûreté).</p>
<p>Es cierto que la extensión territorial de nuestro país, sus vastas llanuras, sus montes y su enorme litoral marítimo tornarían poco práctico tener una única fuerza nacional que opere en todo el territorio, ya que sería casi incontrolable por la cantidad de personal y la diversidad de escenarios de actuación. <strong>L</strong><b>a década ganada deja entre su pesada herencia no sólo la destrucción final de las Fuerzas Armadas, sino además problemas graves de organización entre las fuerzas de seguridad nacionales y provinciales.</b></p>
<p>Para ser justos, deberíamos indicar que, de 1983 a la fecha, los sucesivos Gobiernos democráticos parecen haber confundido el juicio y el castigo a algunos militares (tal vez el 1% del total de las fuerzas uniformadas del país en aquel momento) con la necesidad de castigar a las instituciones como tales.</p>
<p>Quien mayor esmero sin lugar a dudas puso en intentar doblegarlas, anularlas o directamente destruirlas fue el régimen iniciado en 2004 y que nos acompañó hasta hace apenas un mes atrás. Tanto en la milicia como en las fuerzas policiales se introdujeron “modernos conceptos” de formación, capacitación y conducción; se trató de minimizar lo más posible el “antidemocrático” verticalismo que las caracteriza; se crearon oficinas para los subalternos denuncien sin temor a sus superiores; se eliminaron los “bailes” a los cuerpos de cadetes y aspirantes. Ni que hablar del Código de Justicia Militar derogado y de los nuevos “protocolos” de operaciones policiales según los cuales un agente del orden debe poco menos que solicitar conformidad firmada por el delincuente antes de atreverse a detenerlo. Desenfundar el arma reglamentaria en la mayoría de los casos puede equivaler a que el uniformado sea considerado casi un asesino serial. Así, mientras muchos son sumariados, los delincuentes esperan en sus casas ir a atestiguar en contra del salvaje policía que quiso detenerlos.</p>
<p>Otras novedosas variantes introducidas por el modelo fue una fenomenal manera de incrementar los naturales recelos y competencias que fuerzas parecidas pero diferentes tienden a generar entre sí, y que la política (la buena) debe esforzarse por minimizar.</p>
<p>Pusimos prefectos en las calles de la ciudad. Incluso en tres comisarías de la zona sur sacamos a los comisarios y pusimos prefecturianos a dar órdenes a “federicos”. La Gendarmería desplazando a la Bonaerense y a varias otras policías provinciales y la Federal patrullando San Martín. Una mezcla explosiva perfecta. Pues no estuvo organizada de antemano, sino fue ejecutada a las apuradas, como respuesta a hechos de inseguridad consumados.</p>
<p>No quiero salirme del tema, pero llegamos al punto que hoy por hoy la mayor hipótesis de conflicto que tiene nuestra Armada no es una potencia naval extranjera, sino la propia Prefectura Naval Argentina, a la que la Marina Militar ve como una competidora con ventajas.</p>
<p>En los últimos años, es muy cierto que el Gobierno anterior equipó fuertemente a las fuerzas federales; es cierto también que el invento de las policías comunales con seis semanas de entrenamiento es un desastre. Pero <b>lo más grave del asunto es que nadie parece haberse enterado de que cada fuerza fue creada para un campo de acción específico, con particularidades técnicas y operativas muy distintas</b>. No es lo mismo perseguir a un pirata del asfalto que a un pesquero chino robando nuestros peces, se lo puedo asegurar.</p>
<p>Así las cosas y ante el innegable avance del flagelo del narcotráfico, no se gana nada apilando uniformes de colores distintos (unos con casco y chaleco y a su lado otros con sombrero playero). Unidad de mando, de control y dirección son el principio de cualquier operación conjunta, en la milicia, en la Policía y en un supermercado de barrio.</p>
<p>El caso Lanatta y Cía. ha sido más que elocuente. Usted, yo y todos vimos lo que vimos. No hace falta agregar nada, pero ahora, y tal vez gracias a este caso, habrá que trabajar seriamente en cómo hacer que un montón de gente corriendo sin sentido se transforme en un conjunto de profesionales trabajando en común. Será tiempo, tal vez, de ver qué rol pueden cumplir nuestras Fuerzas Armadas (las que por ahora están demasiado ociosas y aburridas, a falta de algo útil para hacer) en esta lucha que por ahora venimos perdiendo por goleada.</p>
<p>Todo dependerá del trato que queremos darle al flagelo narco. Si los tratamos como a rateros de poca monta o si, como el mundo está haciendo, los tomamos como una verdadera invasión externa a la soberanía nacional, a la seguridad de nuestro pueblo y al futuro de nuestros hijos.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2016/01/13/juntos-pero-no-revueltos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Aleluya, estamos cambiando</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2016/01/07/aleluya-estamos-cambiando/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2016/01/07/aleluya-estamos-cambiando/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 07 Jan 2016 10:02:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Fernando Morales</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Fuerzas Armadas]]></category>
		<category><![CDATA[Mauricio Macri]]></category>
		<category><![CDATA[narcotráfico]]></category>
		<category><![CDATA[Policía Federal]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/fernando-morales/?p=937</guid>
		<description><![CDATA[La urgencia de Mauricio Macri para borrar cuanto antes todo aquello que de nefasto tuvo la “década ganada” es realmente asombrosa. Lo está haciendo en forma selectiva, cuidándose muy bien de no tocar aquellos logros de la gestión K que apuntaban a los sectores más necesitados y también al “ser nacional”; por ello planes sociales... <a href="http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2016/01/07/aleluya-estamos-cambiando/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>La urgencia de Mauricio Macri para borrar cuanto antes todo aquello que de nefasto tuvo la “década ganada” es realmente asombrosa. Lo está haciendo en forma selectiva, cuidándose muy bien de no tocar aquellos logros de la gestión K que apuntaban a los sectores más necesitados y también al “ser nacional”; por ello planes sociales y Fútbol Para Todos no se han de tocar, aunque sí mejorar, dejando, por ejemplo, de usar al fútbol como propaladora de la política oficial.</p>
<p>Pero esta semana arrancó con dos fotos que marcan dos hechos bien distintos, aunque igualmente trascendentes.</p>
<p>El primero, la firme decisión de Gabriela Michetti de dar por terminados más de dos mil nombramientos truchos en el ámbito del Senado de la Nación y que, a pesar de haber sido realizados por el procesado ex vicepresidente Amado Boudou, son igualmente repudiados hoy tanto por el oficialismo como por el senador Miguel Ángel Pichetto, jefe de la bancada del Frente para la Victoria (FPV) en la Cámara Alta.</p>
<p>Este suceso permite inferir que miles y miles de nombramientos similares serán extirpados del erario público y que muchos entusiastas militantes, hasta ahora rentados, deberán salir a las calles, pero no a manifestar, sino a buscar trabajo.<span id="more-937"></span></p>
<p>El otro hito quedó plasmado simplemente en una foto, pero implica una decisión de alto contenido político, tal vez comparable a la eliminación del cepo. No por sus efectos en la economía, pero sí por la valentía que implica su realización. La imagen a la que refiero, querido amigo lector, es el <b>apretón de manos con el que dos jóvenes oficiales de la Policía Federal y de la Metropolitana sellaron el traspaso de parte de la fuerza federal más poderosa del país a la joven Policía Comunal porteña.</b></p>
<p>La imagen precisamente no muestra un acuerdo de cúpulas, sino que simboliza la unión de las bases. Para aquellos que supimos transitar los entretelones de estructuras verticalistas y con fuertes paradigmas culturales, este hecho implica una jugada política que sólo alguien dispuesto a ejercer el mando puede realizar.</p>
<p>Con el correr de los años , y sin poder soslayar el poder adquirido durante los Gobiernos de facto, las Fuerzas Armadas y de seguridad fueron adquiriendo derechos y contrayendo obligaciones, muchas veces amparadas por la legislación vigente y otras por el mero hecho consumado.</p>
<p>La Federal entiende, hasta hoy, en los delitos precisamente denominados “federales”, pero también en la pelea entre vecinos, en las actas de choque (actualmente casi abolidas por decisión de las aseguradoras), en custodias complejas, pero también en la parada de la esquina y hasta en las menores contravenciones. Fue —hay que reconocerlo— el anterior Gobierno quien quitó de sus manos la confección de pasaportes y documentos de identidad, algo descabellado de imaginar en una sociedad moderna. ¿Qué tendrá que ver la Policía con la tramitación de documentos?</p>
<p>Mucho se ha dicho de la existencia de órdenes a los cuadros policiales sobre la necesidad de no votar al actual Presidente, por el peligro que implicaba para la fuerza su loca idea de desmembrarla. Pero lo cierto es que, al margen del recorte de poder que sufrirán altos mandos policiales (ya no serán tan altos), la medida es técnicamente impecable. Y es de esperar que la lógica resistencia institucional al cambio sea rápidamente superada por los cuadros intermedios y el desdoblamiento termine beneficiando a la sociedad en su conjunto, ya que la ciudad estará más segura y el resto de la fuerza podrá ocuparse de las cuestiones federales para las que fue creada, entre ellas, obviamente, el narcotráfico.</p>
<p>La década ganada, tan proclive a declamar su poco afecto a las instituciones policiales y militares, fue muy cuidadosa al diferenciar la necesidad que tenía de las primeras y la prescindencia de las segundas. Pero con una increíble vocación de estropear las cosas, alteró de tal manera el funcionamiento de las fuerzas federales que inundó las calles de prefectos y gendarmes altamente capacitados para ejercer el control de montes, rutas, ríos y mares y terminó enviando a los federales a patrullar el Gran Buenos Aires. Mostró a agentes de esa fuerza perdidos en las calles de San Martín, recurriendo a planos de papel para encontrar la calle en la que según su receptor de radio se estaba cometiendo un ilícito.</p>
<p>Por otra parte, en una errada creencia que cantidad vale más que calidad, se saturó a los municipios bonaerenses con agentes policiales locales simpáticamente denominados “pitufos” por su vestimenta azul, formados en seis semanas en lugar de los tres años que tarda en capacitarse un cuadro de las fuerzas federales. Las consecuencias no se hicieron desear mucho tiempo, gran cantidad de estos agentes han resultado heridos por su propia impericia en el manejo de sus armas y días pasados un agente local mató a un compañero sin la intención de hacerlo, pero por un accionar imprudente del armamento provisto.</p>
<p>En lo que respecta a las Fuerzas Armadas, al margen de dejarlas casi al borde de ser inoperables, se las transformó, a fuerza de castigo y ninguneo, en verdaderos guetos. En el afán de capear el temporal, se tomaron medidas internas muchas veces inteligentes y otras tantas ingeniosas para subsistir, aunque en muchos casos se terminó potenciando la corrupción interna y la aparición de negocios menores en monto pero nocivos por demás. <b>Resultará primordial que las autoridades respectivas barajen y den de nuevo para dotar al país de estructuras militares tal vez más reducidas pero efectivas para cumplir su misión.</b></p>
<p>Un ejército con 55 generales es una burla y una Armada con 35 almirantes directamente es desopilante. Pero ya que le hablo de marinos, hay cuestiones a las que por varias razones 33 años de democracia aún no pudieron solucionar.</p>
<p>Si bien casi no tenemos barcos, el grueso del almirantazgo y cinco mil marinos y civiles se concentran en un enorme edificio a metros del coqueto Puerto Madero, cuando deberían estar distribuidos en las principales bases navales de nuestro frente marítimo. Decenas de propiedades en lugares carísimos de la capital federal y enormes quintas de recreo y hasta cabañas a orillas del Nahuel Huapí son destinadas a cobijar a los altos mandos. En lugar de ser vendidas y transformadas en recursos operativos para la fuerza y ni que hablar de la cantidad de organismos militares destinados a tareas de índole civil, como, por ejemplo, el manejo de la marina mercante, en manos de gente que estudió mucho para defender a la patria y no para estar examinando a marinos civiles, que además son controlados luego por la Prefectura Naval, que para eso está.</p>
<p>Es ahora o nunca. <b>Se ha iniciado una etapa dispuesta, al parecer, a terminar no solamente con errores de la gestión anterior, sino con los vicios estructurales de la patria</b>. Muchos se resistirán al cambio, pero somos muchos más los que nos resistimos a seguir pagando las fiestas y los lujos de unos pocos elegidos y la existencia de estructuras burocráticas sin sentido. La patria no lo resiste más.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2016/01/07/aleluya-estamos-cambiando/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La paja y el trigo</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2015/04/17/la-paja-y-el-trigo/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2015/04/17/la-paja-y-el-trigo/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 17 Apr 2015 09:20:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Fernando Morales</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[AFA]]></category>
		<category><![CDATA[Alfredo Leuco]]></category>
		<category><![CDATA[cepo]]></category>
		<category><![CDATA[Corte Suprema de Justicia]]></category>
		<category><![CDATA[El Bailando]]></category>
		<category><![CDATA[fiscal Nisman]]></category>
		<category><![CDATA[ganancias de la 4° categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Inseguridad]]></category>
		<category><![CDATA[justicia militar]]></category>
		<category><![CDATA[Marcelo Tinelli]]></category>
		<category><![CDATA[narcotráfico]]></category>
		<category><![CDATA[padre Bergoglio]]></category>
		<category><![CDATA[Papa Francisco]]></category>
		<category><![CDATA[PASO]]></category>
		<category><![CDATA[Tribunal Administrativo de la Navegación]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/fernando-morales/?p=753</guid>
		<description><![CDATA[En mi pago chico (la marina y los barcos) la noticia de la designación de un fiscal militar para llevar a juicio administrativo a marinos civiles, generó muchos más chascarrillos que críticas o apoyos. La ley en la que se basa el funcionamiento del “ Tribunal Administrativo de la Navegación” data de la dictadura autodenominada... <a href="http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2015/04/17/la-paja-y-el-trigo/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>En mi pago chico (la marina y los barcos) la noticia de la designación de un fiscal militar para llevar a juicio administrativo a marinos civiles, generó muchos más chascarrillos que críticas o apoyos. La ley en la que se basa el funcionamiento del “ <b>Tribunal Administrativo de la Navegación</b>” data de la dictadura autodenominada <b>“ Revolución Argentina</b>” y entre otras cosas faculta al presidente del tribunal ( a la sazón un almirante) a ordenar la detención de un “imputado que se niegue a comparecer&#8221;. ¿Se imagina, amigo lector, el picnic que se haría hoy un estudiante de primer año de derecho <b>con una orden detención librada por un almirante</b>? Demás está decir que este tribunal no funcionaen la práctica desde hace muchísimos años, pues su esencia misma ha sido demolida más que por el paso del tiempo por el sentido común. <strong>No es políticamente correcto ver a uniformados juzgando a alguien,</strong> ni siquiera a otros uniformados. De hecho la abolición del código de justicia militar, dejó en claro que los militares no pueden juzgarse a sí mismos. Mucho menos lo podrán hacer entonces con ciudadanos civiles que eligieron el mar como medio de vida. <strong>No obstante, algún alto mando naval está intentando hacerlo funcionar.<span id="more-753"></span></strong></p>
<p>Extendiendo la mirada por fuera de los límites de mi pequeña comarca, la gran ciudad de la política nacional le gana una vez más a los grandes maestros de la ficción. <strong>Marcelo Tinelli suena con la misma intensidad en las usinas mediáticas como candidato a Gobernador de la principal provincia argentina y/o como Presidente de la Asociación del Fútbol Argentino.</strong> De nuevo use la imaginación querido amigo; visualice a Marcelo en su despacho poli funcional, revisando alternadamente expedientes relacionados con los grandes desafíos a encarar en la provincia; cuestiones inherentes al próximo torneo nacional de fútbol y el contrato final con la vedetonga de moda para su participación en el Bailando; en especial la cláusula que lo autoriza a cortarle la pollera al finalizar su actuación.</p>
<p>Hágase además un tiempo para recordar que por estos días se decidía -y se complicaba- la suerte del <strong>candidato a integrar la Corte Suprema de Justicia; un joven que con 33 años</strong> tiene una “vasta” experiencia en materia judicial; si hasta incluso fue asesor legal del Colegio Público de Abogados antes de obtener su título. Aunque aparentemente al igual que en el caso “Reposo” tiene alguna dificultad a la hora de redactar su CV y los datos allí volcados no son del todo exactos.</p>
<p>Si de justicia hablamos; <strong>a tres meses de su muerte, un nuevo allanamiento tiene lugar en el domicilio del ex Fiscal Nisman.</strong> Uno más y van… De puro ignorante no más me atrevo a preguntar; luego de 90 días y cientos de personas metiendo mano en una escena de crimen, ¿quedará algo por descubrir? ¿Será ya costumbre ir de tanto en tanto a la casa del malogrado funcionario? ¿O estaremos en presencia de una perversa distracción farandulesca de funcionarios judiciales?</p>
<p>La inagotable creatividad nacional y popular va mucho más allá de nuestras fronteras; <strong>casi arruinamos en Panamá el histórico acercamiento USA/Cuba</strong> con un discurso presidencial que cautamente podría calificar como inadecuado. Para no decir ridículo; porque luego me llaman al orden.</p>
<p>Para terminar esta breve y modesta compilación de nuestra particular realidad; <strong>no podemos dejar de mencionar la situación vivida por el periodista Alfredo Leuco;</strong> quien respetuosamente elevó una mesurada crítica a la anuncia nueva audiencia papal a la Presidente (que se encuentra en campaña para algún cargo a determinar) recibiendo como respuesta un llamado directo del Sumo Pontífice. La frase “Hola Sr. Leuco le habla el padre Bergoglio; Papa Francisco” quedará en los anales del periodismo nacional. Y me temo que en los del Vaticano también.</p>
<p>Sé lo que está pensando querido amigo; la lista es más larga, muchísimo más: las PASO, ganancias de la 4° categoría, narcotráfico, inseguridad, cepo, etc. Etc. Pero esto es una columna no una enciclopedia en 20 tomos.</p>
<p>Así están las cosas por estas pampas cuando <strong>ya estamos francamente inmersos en el tan ansiado y esperado 2015,l año en el que nos tocará decidir entre todos si mantenemos el rumbo o si buscamos nuevos horizontes</strong>. Debería ser un tiempo de mentes frías y espíritus serenos. De fino análisis; con la mirada puesta más que en el bienestar o conveniencia personal, en el sublime y ulterior fin de lograr un país mejor.</p>
<p>Es fundamental para ello, estar conectados con algo más que nuestro entorno; debemos consumir, digerir y asimilar todo lo que se nos pone ante la vista. <strong>Todo se relaciona con todo y todo servirá para tomar decisiones</strong> y las decisiones de todas y todos signarán nuestro destino</p>
<p>Podríamos decir que<strong> ante tanto fárrago informativo producto del mero devenir de los acontecimientos, debemos ser capaces de separar la paja del trigo</strong>; pero por lo que se ve; puestos en esa saludable tarea intelectual, descubriremos con tristeza y preocupación que o hay demasiada paja o realmente nos hemos quedado sin trigo en el granero del futuro de la Patria.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2015/04/17/la-paja-y-el-trigo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>De piratas y corsarios</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2014/07/04/de-piratas-y-corsarios/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2014/07/04/de-piratas-y-corsarios/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 04 Jul 2014 10:01:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Fernando Morales</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[comercio de ultramar]]></category>
		<category><![CDATA[contrabando]]></category>
		<category><![CDATA[corsarios]]></category>
		<category><![CDATA[delito marítimo]]></category>
		<category><![CDATA[Francis Drake]]></category>
		<category><![CDATA[fuerzas navales]]></category>
		<category><![CDATA[guerra naval]]></category>
		<category><![CDATA[héroes]]></category>
		<category><![CDATA[María Cecilia Rodríguez]]></category>
		<category><![CDATA[Martín Jacobo Thompson]]></category>
		<category><![CDATA[ministra de Seguridad]]></category>
		<category><![CDATA[narcotráfico]]></category>
		<category><![CDATA[Patria]]></category>
		<category><![CDATA[piratería]]></category>
		<category><![CDATA[Sergio Berni]]></category>
		<category><![CDATA[Zárate]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/fernando-morales/?p=569</guid>
		<description><![CDATA[La mañana del 2 de julio, si bien fría, exhibía un sol radiante; toda la comunidad marítima y naval de Argentina se dio cita puntualmente en el centro educativo que la Prefectura Naval posee en la ciudad de Zárate, para celebrar los 204 años que median desde la designación de Martín Jacobo Thompson como primer... <a href="http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2014/07/04/de-piratas-y-corsarios/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>La mañana del 2 de julio, si bien fría, exhibía un sol radiante; toda la comunidad marítima y naval de Argentina se dio cita puntualmente en el centro educativo que la Prefectura Naval posee en la ciudad de Zárate, para celebrar los 204 años que median desde la designación de Martín Jacobo Thompson como primer capitán de puertos de las Provincias Unidas del Río de la Plata hasta el presente.  Todo el lugar estaba impecablemente presentado para la ocasión. Un particular discurso pronunciado por el Prefecto Nacional (máxima autoridad de la fuerza), tradicionalmente extenso pues se acostumbra en este día pasar revista a un año de gestión, fue magistralmente amenizado con videos institucionales muy atractivos que ponían en imágenes las palabras del orador.</p>
<p>Para mi sorpresa, y la del resto de los presentes, <strong>el discurso de la ministra de Seguridad, María Cecilia Rodríguez, fue una gota de agua en medio del desierto de la política</strong>. ¿Creerán los lectores que la funcionaria no aprovechó el micrófono para atacar a los poderes ocultos, revindicar el nacimiento de la patria en 2003, ni a nombrarlo reiteradamente a “El”, y casi tampoco a “Ella”. La Ministra habló de lo que se estaba celebrando, honró diversos actos de servicio realizados por la fuerza a su cargo y describió con orgullo las últimas adquisiciones de equipamiento destinado a la lucha contra el narcotráfico y el contrabando; las que por otra parte estaban allí delante de nuestros ojos en una clara demostración que no hablaba de promesas incumplibles.</p>
<p><span id="more-569"></span></p>
<p>Como siempre ocurre en este tipo de actos, el tradicional fin de fiesta está constituido por un desfile de hombres y medios en el que la fuerza anfitriona pone “toda la carne en el asador”, y miles de hombres y mujeres demuestran al público presente el orgullo que sienten por lo que son, por lo que hacen y por lo que representan. <b>La ausencia del secretario Sergio Berni en el palco oficial, generó no pocas especulaciones sobre su presencia dentro de algunos de los particulares atuendos</b> que lucía el personal que desfilaba portando todo tipo de vestimenta adecuada para la lucha contra escapes de sustancias químicas, incendios y catástrofes varias. Aunque seguramente –bromas aparte- se encontraba cumpliendo tareas relacionadas con la terrible crecida del río Paraná</p>
<p>Soy marino y es natural que mis actividades me lleven a criticar con severidad  o a saludar con alegría situaciones malas o buenas que hacen al ámbito de mi profesión. Pero imagino que, cada día, algún congreso médico, o científico o del área del saber que queramos imaginar, lleva a quienes lo protagonizan a pensar que no todo está perdido en la República. Aunque es natural que muchas veces sea lo más malo o nefasto lo que adquiere trascendencia por sobre los actos meritorios.</p>
<p>Pero volviendo al punto y remontando la historia, la necesidad de contar con fuerzas navales y con policías marítimas surge necesariamente de la primera actividad que el hombre realizó en el mar: el comercio. Vidas y bienes comenzaban entonces a sufrir los avatares de un medio naturalmente hostil, a tal punto que, hasta el día de la fecha, la navegación de un buque es definida como “la aventura marítima”.  La milicia marina y el delito en el mar no tardaron mucho en entrar  en acción, siendo que comercio de ultramar, guerra naval y delito marítimo siguen coexistiendo hasta nuestros días en casi toda la superficie de los mares del mundo.</p>
<p>Habrá oído más de una vez, estimado lector, historias de piratas y corsarios, términos usualmente usados como sinónimo, pero que son bien diferentes. Un pirata es básicamente un delincuente que se apodera por la fuerza de una nave, con el fin liso y llano de robar su mercancía u objetos de valor. La modalidad de la piratería ha variado con el correr del tiempo, pero lamentablemente sigue siendo un flagelo hasta el presente, especialmente en las costas de Asía y África. El corsario por su parte podría ser definido como “un pirata con permiso”. Estos navegantes eran autorizados por los países que los enviaban al mar, a saquear, matar y destruir las naves mercantes de países con los que el Estado que les otorgaba la “patente de corso” estaba en guerra. Muchas veces los límites se veían difusos y muchos corsarios se pasaban de la raya, haciendo un poquito de piratería también (como para despuntar el vicio).</p>
<p>Nuestro país, guarda entre sus perlas (<b>así como la ahora famosa escultura a la coima emplazada en el edificio del Ministerio de Acción Social)</b> un homenaje al célebre corsario inglés <strong>Francis Drake</strong>, con cuyo nombre se ha bautizado a la porción de mar que separa al continente de la Antártida. Resulta curioso ver cómo la modernidad extendió a otros ámbitos la piratería. Hablamos con frecuencia de piratas de asfalto para referir con justeza a aquellas bandas que detienen un transporte terrestre para saquear a sus ocupantes y su carga.  Lo mismo aplica a quienes toman una aeronave para desviarla de su curso <b>aunque, como se recordará, los últimos piratas aéreos de nuestro país , han sido reconocidos como héroes de la Patria por nuestra Presidente hace pocas semanas atrás. </b></p>
<p>La actividad de los corsarios a diferencia de la piratería, pareció desdibujarse en el tiempo hasta ser solo un recuerdo en la historia universal; aunque ahora que lo pienso bien…. ¿<b>Cómo definir a los funcionarios públicos que en uso de su cargo abordan, saquean y destruyen los bienes de la nación? </b> Aplicaría el término a todos aquellos que, al amparo de sus fueros, llenaron sus arcas con dineros mal habidos y por ende sustraídos a la cobertura de necesidades de toda la sociedad? ¿Tendrán patente de corso los empresarios que ya sea con rudimentarios bolsos o sofisticadas triangulaciones financieras, fugaron de las arcas de la patria ya no lingotes de oro y piedras preciosas pero si  cientos de millones de dólares? Si el corsario más famoso de todos los tiempos, <b>“Barbarroja</b>”, llegó a ser al mismo tiempo (junto a sus hermanos y amigos) un temible saqueador, almirante del imperio Otomano y gobernador del Norte de África, <b>un Vicepresidente sospechado de usar su rango e influencias para apropiarse no solo  de bienes ajenos  sino además  de la máquina de hacer dinero, sería un Barbarroja de la modernidad? </b></p>
<p>Por lo que puede verse, al igual que en la antigüedad, mientras los piratas son perseguidos y encarcelados, estos corsarios modernos gozan de la total protección de los gobernantes que hubieron de entregarles sus respectivas inmunidades de saqueo. Pero habría que recordarles a gobernantes y corsarios <b>que lo que aquellos tenían vedado so pena de muerte era saquear los bienes de su propio Estado,</b> sus bergantines de ayer (modernas motos, yates y aeronaves de hoy) apuntaban sus cañones a los bienes del oponente. Es importante que lo recuerden ya que, con su accionar diario, nos están dando a entender que están usando su “<b>patente de corso nacional y popular</b>” contra cuarenta millones de argentinos y argentinas tal como si fuéramos sus verdaderos enemigos.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2014/07/04/de-piratas-y-corsarios/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Despertares</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2013/11/18/despertares/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2013/11/18/despertares/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 18 Nov 2013 11:11:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Fernando Morales</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Antártida Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[barrotes de cartón]]></category>
		<category><![CDATA[canciller]]></category>
		<category><![CDATA[cárceles federales]]></category>
		<category><![CDATA[Colombia]]></category>
		<category><![CDATA[Don Puricelli]]></category>
		<category><![CDATA[Fragata Libertad]]></category>
		<category><![CDATA[Ghana]]></category>
		<category><![CDATA[Gral. Paz]]></category>
		<category><![CDATA[Ministerio de Defensa]]></category>
		<category><![CDATA[ministro de Justicia]]></category>
		<category><![CDATA[Ministro de Seguridad.]]></category>
		<category><![CDATA[Nacional Buenos Aires]]></category>
		<category><![CDATA[narcotráfico]]></category>
		<category><![CDATA[ONU]]></category>
		<category><![CDATA[Palermo]]></category>
		<category><![CDATA[Panamericana]]></category>
		<category><![CDATA[Prefectura Naval]]></category>
		<category><![CDATA[Rompehielos Almirante Storni]]></category>
		<category><![CDATA[Santísima Trinidad]]></category>
		<category><![CDATA[Tandanor]]></category>
		<category><![CDATA[teniente coronel Berni]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/fernando-morales/?p=368</guid>
		<description><![CDATA[¿Notó -amigo lector- cómo por arte de magia, de un día para el otro (en realidad se tomaron algunos días) las máximas autoridades relacionadas con la seguridad y la defensa de la Nación nos reconocieron todo aquello que nosotros -simples ciudadanos comunes- estábamos intuyendo desde hacía algún tiempo? Era verdad nomás, la inseguridad es una... <a href="http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2013/11/18/despertares/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>¿Notó -amigo lector- cómo por arte de magia, de un día para el otro (en realidad se tomaron algunos días) las máximas autoridades relacionadas con la seguridad y la defensa de la Nación nos reconocieron todo aquello que nosotros -simples ciudadanos comunes- estábamos intuyendo desde hacía algún tiempo? Era verdad nomás, <strong>la inseguridad es una de las más altas de la región </strong>(según la <strong>ONU</strong>); el <strong>narcotráfico</strong> ya no usa estas pampas para ir y venir hacia o desde rentables mercados. Están aquí para quedarse y buena parte de lo que ya no sucede en <strong>Colombia</strong> sucede ahora en las principales ciudades de nuestro país. Las <strong>cárceles federales</strong> o provinciales parecen construidas con <strong>barrotes de cartón</strong>, cerraduras de juguete y muros de yeso.</p>
<p>Resulta ser así que luego de lo infinitamente difícil que es conseguir que finalmente un delincuente ingrese a la cárcel, salir de ellas (legal o ilegalmente) es mil veces más sencillo. El pasado jueves, todos vimos por TV cómo un peligroso delincuente que tuvo en vilo a la bonaerense durante seis horas, a pesar de su frondoso prontuario gozaba de un régimen de <strong>detención de puertas abiertas</strong>. Abiertas están las puertas de los penales, mientras usted, yo y todos ya no sabemos qué inventar para que las de nuestras casas se mantengan cerradas de la manera más segura posible.</p>
<p><strong> <span id="more-368"></span>Los benignos sistemas penitenciarios locales hacen posible que los antes llamados “reos”, luego “reclusos” y más recientemente “internos” pronto deban ser obligatoriamente denominados “señores pasajeros “ o “ estimados huéspedes<strong>”</strong></strong> ya que no parece haber demasiada diferencia entre estar “preso” en lugares que brindan a sus ocasionales moradores casa, comida, instalaciones deportivas, educativas, religiosas y adecuados permisos de salida para despuntar el vicio del crimen en sus variadas formas, a estar alojado en un complejo hotelero de buena calidad. En la larga cadena de responsabilidades concurrentes al desastre administrativo y gubernamental en el que se ha transformado nuestra querida patria, hemos recordado por estos días que el país cuenta con <strong>ministro de Seguridad. </strong></p>
<p><strong>Don Puricelli,</strong> el mismo que como ministro de Defensa dejó a la <strong>Antártida</strong> <strong>Argentina</strong> al borde del desabastecimiento, el mismísimo que mandó a la <strong>fragata Libertad</strong> a <strong>Ghana</strong> y luego le tiró el fardo al canciller, ese que cuando se hundió por falta de mantenimiento el “<strong>Santísima Trinidad</strong>” denunció poco menos que una conspiración internacional, ahora abrió la boca y pronunció la magistral frase: <strong>“La droga ha aumentado en los últimos diez años”.</strong> El comité encargado de otorgar los premios <strong>Nobel</strong>  debería ya mismo tomar nota de esta jugada declaración ministerial y anotar a este genio de la dialéctica para algún premio o al menos para una mención especial.</p>
<p>Por su parte el<strong> teniente coronel Berni</strong> le pide a los jueces que no tengan miedo de andar entre las víboras y las arañas (sic) al tiempo que nos sugiere que la seguridad no es en realidad su área de acción. El<strong> ministro de Justicia</strong> dice que la responsabilidad de lo que nos ocurre es del Poder Judicial y este poder le reclama al poder legislativo otras leyes porque con las que tenemos no se puede pretender que los jueces actúen de manera eficiente. Rudos gendarmes entretanto, ataviados con ropa de combate, botas aptas para transitar por el agreste monte norteño, con modales un tanto rudos para nuestro gusto citadino y armamento de grueso calibre en mano, nos detienen en la <strong>Panamericana</strong> para pedirnos “<strong>cédula verde y registro por favor”</strong>; efectivos de la <strong>Prefectura Naval</strong>, formados para brindar seguridad a buques y personas que desarrollan su labor en nuestro mar y nuestros ríos, capaces de descubrir cargamentos de droga o contrabandos varios que intenten ingresar por las fronteras líquidas del país, pasan sus horas en puestos de control fijos en la colectora de la<strong> Gral. Paz</strong> y junto a los lagos de <strong>Palermo</strong> (al menos allí están cerca del agua).</p>
<p>Agudos pensadores de la seguridad nacional debaten en público y en privado sobre la conveniencia o no de instrumentar una ley de<strong> derribo para aeronaves narcos,</strong> apasionante discusión sin lugar a dudas; pero ciertamente utópica en un país donde <strong>no contamos ni con radares para detectarlos ni con aviones para derribarlos</strong>. Eso sí, nuestros genios al poder han hecho público un secreto de Estado: nos acaban de anunciar que “Argentina es un país con miles de kilómetros de frontera”.</p>
<p>Ahora sabemos por fin que somos un país grande. Mejor dicho un país con mucho territorio, que se está quedando chico para poder cuidarse asimismo. Así las cosas, mientras. seguimos probando recetas maravillosas que indican que es muy bueno hacer que los presos organicen murgas, que tengan una nutrida agenda cultural y que son las verdaderas víctimas de la sociedad. Mientras, jugamos con nuestras fuerzas armadas y de seguridad moviéndolas en el tablero geográfico de la Nación, como se mueven los peones en un juego de ajedrez, <strong>priorizando la necesidad electoral por sobre la seguridad de nuestras fronteras.</strong></p>
<p>Mientras, como solemos decir desde esta columna, diluimos las obligaciones y fortalecemos los derechos, degradando todo lo que se relacione con conceptos tales como norma, exigencia, respeto, autoridad y responsabilidad de modo tal que -por ejemplo- se puede ser alumno del <strong>Nacional Buenos Aires</strong> y<strong> quemar una iglesia vecina</strong> sin que ello nos cause algún problema y un delincuente pide las cámaras de TV para hacer declaraciones antes de rendirse, diciéndole a la jueza a que hora tiene que venir a buscarlo. Algo debería indicarle a nuestros funcionarios que van por mal camino; perdón, pero van escandalosa y definitivamente por mal camino.</p>
<p>Nada cambiará<strong>, nada mejorará si quienes tienen transitoriamente en sus manos las riendas del poder no son capaces al menos de reconocer que las medicinas que están aplicando no surten efecto en ninguna de las áreas en las que están actuando</strong>. Y por ahora al parecer no están dando muestras de tomar conciencia de esta delicada situación. Hace un par de días fui enviado al Congreso de la Nación a participar del lanzamiento de un proyecto de ley para la marina; con voz temblorosa y un incipiente sudor en su rostro un funcionario de segunda línea nos “ilustró” sobre la exitosa reparación del <strong>Rompehielos Almirante Irizar,</strong> en el taller naval “<strong>Tandanor</strong>” del <strong>Ministerio de Defensa</strong>. Siete años de trabajo, mil millones de pesos mal gastados y una aún muy incierta fecha de terminación deberían haber sido motivo más que suficiente para que este buen señor que preside un astillero estatal, siendo contador en lugar de ingeniero naval, guardara un prudente silencio; pero al parecer -según nos espetó colérico- todos aquellos que comprendieron que fue un error carísimo haber intentado hacer una tarea para la que su taller no estaba preparado son algo así como traidores a la patria (hubiera costado mucho menos tiempo y dinero comprar un barco nuevo).</p>
<p>Tal nivel de empecinamiento, de negación de la realidad, de obstinación en no reconocer jamás un error por miedo a que sea tomado como un gesto de debilidad, tanta perversa e incomprensible tozudez puesta de manifiesto en todas y cada una de las áreas de acción gubernamental se dan de patadas con los cada vez más fuertes gritos que la realidad nos pega a diario, que nos hacen irnos a dormir cada noche con ese sabor amargo fruto de la angustia y de la impotencia que sentimos como ciudadanos y que nos hacen despertar expectantes cada mañana, intentando prepararnos para lo peor cada día, agradeciendo infinitamente a Dios si terminamos la jornada de forma más o menos parecida a como la iniciamos. Y día tras día, noche tras noche, sueño tras sueño, nos debatimos entre el acostumbramiento a lo malo, a lo poco brillante, a lo mediocre, a la mentira sistemática de un relato ficticio. Nos limitamos a agachar la cabeza por miedo a que todo sea peor si alzamos la voz. <strong>Nos refugiamos cada día un poco más temprano en nuestros cada vez más vulnerables hogares. Nos aferramos a nuestros afectos más cercanos; mientras esperamos, ansiamos y necesitamos desesperamente que algún día ocurra que nuestros “dulces sueños” no sean arruinados por estos cada vez más frecuentes “amargos despertares”.</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2013/11/18/despertares/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic page generated in 2.097 seconds. -->
<!-- Cached page generated by WP-Super-Cache on 2017-01-31 01:48:16 -->
