<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Fernando Morales &#187; Patria</title>
	<atom:link href="http://opinion.infobae.com/fernando-morales/tag/patria/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://opinion.infobae.com/fernando-morales</link>
	<description>fernando_morales</description>
	<lastBuildDate>Thu, 26 May 2016 03:41:44 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.2</generator>
		<item>
		<title>De piratas y corsarios</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2014/07/04/de-piratas-y-corsarios/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2014/07/04/de-piratas-y-corsarios/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 04 Jul 2014 10:01:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Fernando Morales</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[comercio de ultramar]]></category>
		<category><![CDATA[contrabando]]></category>
		<category><![CDATA[corsarios]]></category>
		<category><![CDATA[delito marítimo]]></category>
		<category><![CDATA[Francis Drake]]></category>
		<category><![CDATA[fuerzas navales]]></category>
		<category><![CDATA[guerra naval]]></category>
		<category><![CDATA[héroes]]></category>
		<category><![CDATA[María Cecilia Rodríguez]]></category>
		<category><![CDATA[Martín Jacobo Thompson]]></category>
		<category><![CDATA[ministra de Seguridad]]></category>
		<category><![CDATA[narcotráfico]]></category>
		<category><![CDATA[Patria]]></category>
		<category><![CDATA[piratería]]></category>
		<category><![CDATA[Sergio Berni]]></category>
		<category><![CDATA[Zárate]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/fernando-morales/?p=569</guid>
		<description><![CDATA[La mañana del 2 de julio, si bien fría, exhibía un sol radiante; toda la comunidad marítima y naval de Argentina se dio cita puntualmente en el centro educativo que la Prefectura Naval posee en la ciudad de Zárate, para celebrar los 204 años que median desde la designación de Martín Jacobo Thompson como primer... <a href="http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2014/07/04/de-piratas-y-corsarios/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>La mañana del 2 de julio, si bien fría, exhibía un sol radiante; toda la comunidad marítima y naval de Argentina se dio cita puntualmente en el centro educativo que la Prefectura Naval posee en la ciudad de Zárate, para celebrar los 204 años que median desde la designación de Martín Jacobo Thompson como primer capitán de puertos de las Provincias Unidas del Río de la Plata hasta el presente.  Todo el lugar estaba impecablemente presentado para la ocasión. Un particular discurso pronunciado por el Prefecto Nacional (máxima autoridad de la fuerza), tradicionalmente extenso pues se acostumbra en este día pasar revista a un año de gestión, fue magistralmente amenizado con videos institucionales muy atractivos que ponían en imágenes las palabras del orador.</p>
<p>Para mi sorpresa, y la del resto de los presentes, <strong>el discurso de la ministra de Seguridad, María Cecilia Rodríguez, fue una gota de agua en medio del desierto de la política</strong>. ¿Creerán los lectores que la funcionaria no aprovechó el micrófono para atacar a los poderes ocultos, revindicar el nacimiento de la patria en 2003, ni a nombrarlo reiteradamente a “El”, y casi tampoco a “Ella”. La Ministra habló de lo que se estaba celebrando, honró diversos actos de servicio realizados por la fuerza a su cargo y describió con orgullo las últimas adquisiciones de equipamiento destinado a la lucha contra el narcotráfico y el contrabando; las que por otra parte estaban allí delante de nuestros ojos en una clara demostración que no hablaba de promesas incumplibles.</p>
<p><span id="more-569"></span></p>
<p>Como siempre ocurre en este tipo de actos, el tradicional fin de fiesta está constituido por un desfile de hombres y medios en el que la fuerza anfitriona pone “toda la carne en el asador”, y miles de hombres y mujeres demuestran al público presente el orgullo que sienten por lo que son, por lo que hacen y por lo que representan. <b>La ausencia del secretario Sergio Berni en el palco oficial, generó no pocas especulaciones sobre su presencia dentro de algunos de los particulares atuendos</b> que lucía el personal que desfilaba portando todo tipo de vestimenta adecuada para la lucha contra escapes de sustancias químicas, incendios y catástrofes varias. Aunque seguramente –bromas aparte- se encontraba cumpliendo tareas relacionadas con la terrible crecida del río Paraná</p>
<p>Soy marino y es natural que mis actividades me lleven a criticar con severidad  o a saludar con alegría situaciones malas o buenas que hacen al ámbito de mi profesión. Pero imagino que, cada día, algún congreso médico, o científico o del área del saber que queramos imaginar, lleva a quienes lo protagonizan a pensar que no todo está perdido en la República. Aunque es natural que muchas veces sea lo más malo o nefasto lo que adquiere trascendencia por sobre los actos meritorios.</p>
<p>Pero volviendo al punto y remontando la historia, la necesidad de contar con fuerzas navales y con policías marítimas surge necesariamente de la primera actividad que el hombre realizó en el mar: el comercio. Vidas y bienes comenzaban entonces a sufrir los avatares de un medio naturalmente hostil, a tal punto que, hasta el día de la fecha, la navegación de un buque es definida como “la aventura marítima”.  La milicia marina y el delito en el mar no tardaron mucho en entrar  en acción, siendo que comercio de ultramar, guerra naval y delito marítimo siguen coexistiendo hasta nuestros días en casi toda la superficie de los mares del mundo.</p>
<p>Habrá oído más de una vez, estimado lector, historias de piratas y corsarios, términos usualmente usados como sinónimo, pero que son bien diferentes. Un pirata es básicamente un delincuente que se apodera por la fuerza de una nave, con el fin liso y llano de robar su mercancía u objetos de valor. La modalidad de la piratería ha variado con el correr del tiempo, pero lamentablemente sigue siendo un flagelo hasta el presente, especialmente en las costas de Asía y África. El corsario por su parte podría ser definido como “un pirata con permiso”. Estos navegantes eran autorizados por los países que los enviaban al mar, a saquear, matar y destruir las naves mercantes de países con los que el Estado que les otorgaba la “patente de corso” estaba en guerra. Muchas veces los límites se veían difusos y muchos corsarios se pasaban de la raya, haciendo un poquito de piratería también (como para despuntar el vicio).</p>
<p>Nuestro país, guarda entre sus perlas (<b>así como la ahora famosa escultura a la coima emplazada en el edificio del Ministerio de Acción Social)</b> un homenaje al célebre corsario inglés <strong>Francis Drake</strong>, con cuyo nombre se ha bautizado a la porción de mar que separa al continente de la Antártida. Resulta curioso ver cómo la modernidad extendió a otros ámbitos la piratería. Hablamos con frecuencia de piratas de asfalto para referir con justeza a aquellas bandas que detienen un transporte terrestre para saquear a sus ocupantes y su carga.  Lo mismo aplica a quienes toman una aeronave para desviarla de su curso <b>aunque, como se recordará, los últimos piratas aéreos de nuestro país , han sido reconocidos como héroes de la Patria por nuestra Presidente hace pocas semanas atrás. </b></p>
<p>La actividad de los corsarios a diferencia de la piratería, pareció desdibujarse en el tiempo hasta ser solo un recuerdo en la historia universal; aunque ahora que lo pienso bien…. ¿<b>Cómo definir a los funcionarios públicos que en uso de su cargo abordan, saquean y destruyen los bienes de la nación? </b> Aplicaría el término a todos aquellos que, al amparo de sus fueros, llenaron sus arcas con dineros mal habidos y por ende sustraídos a la cobertura de necesidades de toda la sociedad? ¿Tendrán patente de corso los empresarios que ya sea con rudimentarios bolsos o sofisticadas triangulaciones financieras, fugaron de las arcas de la patria ya no lingotes de oro y piedras preciosas pero si  cientos de millones de dólares? Si el corsario más famoso de todos los tiempos, <b>“Barbarroja</b>”, llegó a ser al mismo tiempo (junto a sus hermanos y amigos) un temible saqueador, almirante del imperio Otomano y gobernador del Norte de África, <b>un Vicepresidente sospechado de usar su rango e influencias para apropiarse no solo  de bienes ajenos  sino además  de la máquina de hacer dinero, sería un Barbarroja de la modernidad? </b></p>
<p>Por lo que puede verse, al igual que en la antigüedad, mientras los piratas son perseguidos y encarcelados, estos corsarios modernos gozan de la total protección de los gobernantes que hubieron de entregarles sus respectivas inmunidades de saqueo. Pero habría que recordarles a gobernantes y corsarios <b>que lo que aquellos tenían vedado so pena de muerte era saquear los bienes de su propio Estado,</b> sus bergantines de ayer (modernas motos, yates y aeronaves de hoy) apuntaban sus cañones a los bienes del oponente. Es importante que lo recuerden ya que, con su accionar diario, nos están dando a entender que están usando su “<b>patente de corso nacional y popular</b>” contra cuarenta millones de argentinos y argentinas tal como si fuéramos sus verdaderos enemigos.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2014/07/04/de-piratas-y-corsarios/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Popeye y Pinocho</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2014/05/22/popeye-y-pinocho/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2014/05/22/popeye-y-pinocho/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 22 May 2014 09:30:46 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Fernando Morales</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[conservadores]]></category>
		<category><![CDATA[década “ganada”]]></category>
		<category><![CDATA[democracia]]></category>
		<category><![CDATA[humanistas]]></category>
		<category><![CDATA[inclusión social]]></category>
		<category><![CDATA[Inflación]]></category>
		<category><![CDATA[Juana Azurduy]]></category>
		<category><![CDATA[liberales]]></category>
		<category><![CDATA[Patria]]></category>
		<category><![CDATA[peronistas]]></category>
		<category><![CDATA[Radicales]]></category>
		<category><![CDATA[relato]]></category>
		<category><![CDATA[rompehielos Almirante Irízar]]></category>
		<category><![CDATA[socialistas]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/fernando-morales/?p=523</guid>
		<description><![CDATA[Aunque  despotriquemos cada mañana con la dura realidad que nos toca vivir; aunque una y otra vez apreciemos según nuestro sano saber y entender que el país no transita por un buen camino, y aunque a diario intercambiemos con mayor o menor grado de vehemencia nuestras opiniones contra las de quienes piensan todo lo contrario,... <a href="http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2014/05/22/popeye-y-pinocho/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Aunque  despotriquemos cada mañana con la dura realidad que nos toca vivir; aunque una y otra vez apreciemos según nuestro sano saber y entender que el país no transita por un buen camino, y aunque a diario intercambiemos con mayor o menor grado de vehemencia nuestras opiniones contra las de quienes piensan todo lo contrario, <strong>seguramente todos coincidimos en que la democracia seguirá siendo por y para siempre el mejor método para trazar, mantener o modificar el rumbo de nuestra Patria.</strong></p>
<p>Podríamos también inferir que, al menos en teoría, socialistas, liberales, conservadores, humanistas, más a la derecha, más a la izquierda o mantenidos en el centro, los hacedores de la política deberán tener la sana convicción de que los ideales que abrazan son, en cada caso, los mejores para el futuro de la sociedad frente a la cual realizan sus promesas electorales al tiempo que solicitan el ansiado voto que los coloque en la cúspide del poder.</p>
<p>Siguiendo esta línea de pensamiento, no sería descabellado suponer que con sus más y sus menos, radicales y peronistas (estos últimos en sus infinitas configuraciones dogmáticas y pragmáticas) no hicieron lo que hicieron a propósito; es decir, si estamos como estamos a tres décadas de beber el jarabe democrático cada día, es porque las cosas salieron mal, no fue adrede, digamos que…. tuvieron mala suerte.</p>
<p>Podemos también ser malpensados y concluir que en realidad los que tuvimos mala suerte fuimos nosotros y que la Patria fue cayendo sucesivamente en las manos de grupos de incapaces primero, deshonestos luego, desorientados más tarde, bomberos apaga incendios a los postres y, finalmente, un selecto grupo de hábiles mentirosos. Pero, claro, para llegar a tan tremenda y devastadora conclusión habría que ser francamente muy escépticos o demasiado mal pensados.</p>
<p>Y entonces, abocado a la tarea de “ponerle onda” y “darle la derecha al relato”, me pregunto a mí mismo, por qué no creer que, a pesar de que todos mis amigos, familiares, vecinos, camaradas y conocidos (lo de todos es literal) han sido víctimas de hechos delictivos, la cosa no es tan grave como la pintan los medios. Por qué no aceptar que, así como algunos precios se “corren” con tendencia a la suba, otros muchos se mantienen e incluso bajan, desvirtuando categóricamente ese mito urbano llamado inflación. <strong>Por qué no reconocer que los miles de turistas internos que se desplazan frenéticamente en los cada vez más frecuentes fines de semana XXL son un producto exclusivo de la década ganada</strong> y que los millones de ciudadanos que no van ni a la esquina, no lo hacen porque disfrutan más en sus mansiones equipadas con plasmas, aires acondicionados y microondas nacionales y populares, fabricados íntegramente en nuestro país para envidia de Corea y Japón, y adquiridos merced a la cada vez mayor inclusión social.</p>
<p>Por qué no ser un poco más patriota (como le gustaría a Axel) y aceptar que Aerolíneas Argentinas es un modelo empresario digno de imitar y que los pocos cientos de millones de dólares que pierde mensualmente en sus operaciones, son producto de lo mal que dejaron las cosas sus anteriores dueños. <strong>Cómo no darle la derecha al Vicepresidente</strong>, que declara a quien quiera oírlo que quiere que su situación se aclare de una vez por todas, aunque extrañamente no hace más que plantear recursos y nulidades para que el juicio nunca llegue.</p>
<p>Por qué pensar que no hacen otra cosa que no sea mentirnos, engañarnos, ocultar la realidad bajo un descarado manto de palabras vacías, de promesas incumplidas, <strong>de proyectos tan estridentes como impracticables, de actos públicos montados con coreografías y estribillos estudiados, con militancia prepaga  portadora de cotillón provisto por el escenógrafo oficial</strong>.</p>
<p>¿Quiere realmente – amigo lector- que le diga por qué?</p>
<p>Porque, cuando con total desparpajo un señor se para frente a cientos de marinos profesionales y les asegura sin sonrojarse ni un poquito que en cualquier parte del mundo reparar un rompehielos como el Almirante Irízar puede insumir siete años o tal vez más, se me cruza por la cabeza pensar que nos está tomando el pelo.</p>
<p>Cuando intenta justificarse diciendo que los más de mil millones de pesos gastados hasta la fecha en una reparación tediosa y con final abierto incluyen los gastos de combustible insumido por los buques extranjeros que reemplazan al siniestrado, se me da por creer que realmente nos subestima de una manera supina.</p>
<p>Y qué decir cuando asegura con vehemencia por décima vez, que se ha de repotenciar a nuestra flota militar con sofisticadas construcciones integradas por remolcadores y cuatro lanchas en nuestro eficiente astillero estatal al que siempre conocí como un taller de reparaciones navales, hasta que por decreto lo ascendimos así como hicimos con Juana Azurduy. Dios quiera que, con el ritmo que le imprimen a todo lo que construyen, esos jóvenes cadetes que escuchaban ilusionados, las puedan ver a flote antes de pasar a retiro dentro de 35 ó 40 años.</p>
<p>Entonces, sucede que uno puede tener fe e intentar ser positivo, cuando prometen más y mejor seguridad implementado planes y cuadrículas que uno no entiende del todo por no ser policía; o cuando nos auguran que ahora sí tendremos mejor educación siendo que no somos maestros. También cuando nos apabullan con cifras multimillonarias detalladas hasta los centavos y no calificamos como economistas idóneos para formular objeciones; incluso hasta cuando nos esclarecen sobre las ventajas de convenios diplomáticos con Estados terroristas siendo que uno sólo conoce la Cancillería por haber dejado el auto en los parquímetros de la zona.</p>
<p>Pero cuando se nos “ilustra” sobre nuestras respectivas profesiones, artes u oficios, y se nos miente sin tener cuidado, más bien con descaro, mantener la fe cuesta un poco más. <strong>Cuando lo malo de lo que pasa es que se sepa lo que pasa, la esperanza de un futuro mejor se resiente.</strong> Cuando se elimina de los discursos oficiales cualquier frase que signifique reconocer un error, o una falencia o una promesa incumplida o aunque más no sea un mínimo pedido de perdón por la tarea aún no realizada, <strong>uno no sabe bien si se está frente a un incompetente o un sádico, tampoco cuál de las dos cosas es peor.</strong></p>
<p>Magistralmente;  mientras hacía junto a algunos colegas la inevitable catarsis por los dislates escuchados el pasado sábado en el puerto metropolitano en ocasión de celebrarse el <strong>bicentenario de la Armada Nacional</strong>, el mozo que nos atendía me dijo: “Tranquilo Popeye, Pinocho es así”. Lástima que a mí no me gusta la espinaca y más lástima que a él no le crezca la nariz.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/fernando-morales/2014/05/22/popeye-y-pinocho/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic page generated in 1.598 seconds. -->
<!-- Cached page generated by WP-Super-Cache on 2017-01-31 07:50:02 -->
