<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Julio María Sanguinetti &#187; Medio Oriente</title>
	<atom:link href="http://opinion.infobae.com/julio-maria-sanguinetti/tag/medio-oriente/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://opinion.infobae.com/julio-maria-sanguinetti</link>
	<description>julio_maria_sanguinetti</description>
	<lastBuildDate>Sun, 29 May 2016 09:03:44 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.2</generator>
		<item>
		<title>Túnica blanca y moña azul</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/julio-maria-sanguinetti/2015/08/02/tunica-blanca-y-mona-azul/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/julio-maria-sanguinetti/2015/08/02/tunica-blanca-y-mona-azul/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 02 Aug 2015 03:00:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Julio María Sanguinetti</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Armenia]]></category>
		<category><![CDATA[Constitución]]></category>
		<category><![CDATA[Corán]]></category>
		<category><![CDATA[Croacia]]></category>
		<category><![CDATA[Educación]]></category>
		<category><![CDATA[España]]></category>
		<category><![CDATA[Europa]]></category>
		<category><![CDATA[Grecia]]></category>
		<category><![CDATA[Igualdad de derechos]]></category>
		<category><![CDATA[Inmigración siria]]></category>
		<category><![CDATA[Inmigrantes]]></category>
		<category><![CDATA[Italia]]></category>
		<category><![CDATA[José Pedro Varela]]></category>
		<category><![CDATA[Laicidad]]></category>
		<category><![CDATA[Líbano]]></category>
		<category><![CDATA[Libertad religiosa]]></category>
		<category><![CDATA[Lituania]]></category>
		<category><![CDATA[Mario Vargas Llosa]]></category>
		<category><![CDATA[Medio Oriente]]></category>
		<category><![CDATA[Moña azul]]></category>
		<category><![CDATA[Nación]]></category>
		<category><![CDATA[Subordinación femenina]]></category>
		<category><![CDATA[Túnica blanca]]></category>
		<category><![CDATA[Uruguay]]></category>
		<category><![CDATA[Velo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/julio-maria-sanguinetti/?p=128</guid>
		<description><![CDATA[Esa vestimenta clásica ha sido -y sigue siendo- una de las definiciones sustantivas de la identidad uruguaya. Ella expresa la igualdad republicana y la laicidad del Estado. En los bancos de la escuela no hay ricos o pobres, católicos o judíos, negros o blancos. Todos, con la túnica blanca y la moña azul, son iguales... <a href="http://opinion.infobae.com/julio-maria-sanguinetti/2015/08/02/tunica-blanca-y-mona-azul/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Esa vestimenta clásica ha sido -y sigue siendo- una de las definiciones sustantivas de la identidad uruguaya. Ella expresa la igualdad republicana y la laicidad del Estado. En los bancos de la escuela no hay ricos o pobres, católicos o judíos, negros o blancos. Todos, con la túnica blanca y la moña azul, son iguales en dignidad, derechos y deberes.</p>
<p>Por esa razón es que planteamos <b>la necesidad de establecer, desde el principio, que la bienvenida inmigración siria, bienvenida como toda inmigración, ha de vivir un doble proceso: el de adaptarse a las leyes y los hábitos de nuestra sociedad, así como esta, a la inversa, debe procurar, con amplitud de criterio, integrarla a la matriz nacional</b>. Esa matriz hoy felizmente consolidada sobre la base de gente proveniente de los más diversos orígenes, mayoritariamente de España e Italia, pero también de Líbano, de los barrios judíos de Europa y Medio Oriente, de Armenia, de Croacia, de Lituania, de Grecia y por supuesto de nuestros vecinos.</p>
<p>El debate desatado ha servido para identificar equívocos que es muy bueno comenzar a despejar. Sin las intemperancias que también han salido a luz.<span id="more-128"></span></p>
<p>Se ha dicho que no aceptar el velo en las escuelas puede herir la libertad religiosa. Rotundamente no es así: ella debe resplandecer en todas sus dimensiones. <b>En la calle, en los templos, donde sea, hay libertad para creer y orar. En la escuela pública, en cambio, todos nos debemos despojar de nuestras creencias, para identificarnos en el saber universal y nuestra formación cívica uruguaya</b>. Nuestra escuela es laica, porque el Estado es neutral ante los fenómenos religiosos, que solo deben ser expuestos, académicamente, en las clases de historia o filosofía. Sus controversias o sus identificaciones no pueden jugar en ese espacio de neutralidad.</p>
<p>Con inmenso error, un legislador ha dicho que hasta puede alguien ir con una camiseta que diga “Viva Jesús”, actitud de ostentación propagandística, que mañana podrá ser contestada con otra camiseta que diga “Viva Alá y mueran los infieles” o “La religión es el opio de los pueblos”. Justamente eso es lo que nuestra laicidad no tolera en los ámbitos de la educación pública. Ella está para unir, conciliar, respetar todas las diversidades, igualadas ante la ley republicana. No para dividir y enconar.</p>
<p>Hasta se ha llegado a recordar -como supremo argumento- que José Pedro Varela hacía impartir cursos de religión católica en horarios especiales, olvidando que esa era una imposición nacida de la <i>Constitución</i> de 1830, vigente hasta 1917, cuando se separó la Iglesia del Estado.</p>
<p>El velo no es una medallita discreta. Es un fuerte signo de ostentación, que podrá estar en un cine o en una plaza, pero no en alumnos de una escuela pública. Simplemente porque la laicidad escolar impone neutralidad, que nadie pretenda identificarse y exhibir su identificación religiosa o política. No olvidemos lo último, porque tolerar a unos significará tolerar a otros que deseen proclamar su condición.</p>
<p>En otro orden de razonamientos, se niega que el velo islámico sea un símbolo de subordinación femenina. Entendámonos: <b>nadie de buena fe puede negar que en el mundo islámico se poseen hábitos claramente discriminatorios de la mujer</b>. Es notorio que mujeres y hombres se separan en el espacio familiar, que los padres se sienten con derecho a elegir marido para sus hijas, que por cierto se consideran autorizados a castigarlas tanto a ellas como a sus esposas. Es público y notorio. Hemos visto en la televisión episodios horrorosos de lapidación de mujeres acusadas por su marido por meras sospechas; y tremendas agresiones en espacios públicos en contra de mujeres vestidas a la usanza occidental. Se dice que el <i>Corán</i> no contiene esos draconianos procedimientos y no lo entramos a discutir. Pero que, en los hechos, el mundo musulmán practica universalmente la subordinación femenina es indiscutible. Hasta en Uruguay, en las pocas semanas que han vivido entre nosotros las familias sirias, ha quedado en evidencia; a los padres, incluso, les cuesta entender que no son los dictadores omnímodos de sus familias. Ese velo, entonces, en cualquier modalidad que sea, simboliza la identificación con una religión que practica esa discriminación. No se lo puede ignorar. Como dijo Mario Vargas Llosa hace más de diez años, cuando el debate comenzaba en Francia, “no se necesita ser demasiado zahorí para entender que el velo islámico es apenas la punta de un iceberg y que lo que está en juego, en este debate, son dos maneras distintas de entender los derechos humanos y el funcionamiento de una democracia”.</p>
<p><strong>Quienes están a cargo de esta inmigración deberían ser los primeros en atender esta situación y prevenir la semilla de los enfrentamientos.</strong> Su tarea es ardua, pero la tolerante sociedad uruguaya les asegura que, con el correr del tiempo, tendrán éxito. Pero él pasa porque no importemos a esta república laica y pluralista la semilla de una actitud intolerante, que -el mundo entero es hoy testigo-no está dispuesta a ceder en nada.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/julio-maria-sanguinetti/2015/08/02/tunica-blanca-y-mona-azul/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El sistema de valores occidentales está en juego</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/julio-maria-sanguinetti/2014/08/05/el-sistema-de-valores-occidentales-esta-en-juego/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/julio-maria-sanguinetti/2014/08/05/el-sistema-de-valores-occidentales-esta-en-juego/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 05 Aug 2014 09:29:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Julio María Sanguinetti</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Egitpo]]></category>
		<category><![CDATA[Franja de Gaza]]></category>
		<category><![CDATA[Guerra de los seis días]]></category>
		<category><![CDATA[Hamas]]></category>
		<category><![CDATA[Israel]]></category>
		<category><![CDATA[Medio Oriente]]></category>
		<category><![CDATA[Naciones Unidad]]></category>
		<category><![CDATA[Palestina]]></category>
		<category><![CDATA[Terrorismo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/julio-maria-sanguinetti/?p=5</guid>
		<description><![CDATA[En un episodio más de la larga batalla que desde 1948 enfrenta Israel para sobrevivir en medio de Estados árabes que aspiran a su desaparición, la franja de Gaza ha vuelto a transformarse en una llama ardiente. Todo comenzó con el asesinato de tres jóvenes colonos israelíes, seguido luego de otro de un joven palestino.... <a href="http://opinion.infobae.com/julio-maria-sanguinetti/2014/08/05/el-sistema-de-valores-occidentales-esta-en-juego/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>En un episodio más de la larga batalla que desde 1948 enfrenta Israel para sobrevivir en medio de Estados árabes que aspiran a su desaparición, la franja de Gaza ha vuelto a transformarse en una llama ardiente.</p>
<p>Todo comenzó con el asesinato de tres jóvenes colonos israelíes, seguido luego de otro de un joven palestino. Esos asesinatos encendieron la mecha para que el latente conflicto se estallara nuevamente. Lo que es la endémica agresión con cohetes que parten de Gaza se acentuó e Israel resolvió repelerla, primero por aire y luego por tierra, para desarmar una estructura terrestre, fundamentalmente subterránea, que por debajo de la frontera se había construido para incursionar sorpresivamente en su territorio .</p>
<p><strong>A partir de allí, hemos vuelto a caer en lo habitual. Los medios internacionales destacan las represalias israelíes y se soslayan las agresiones que las provocaron.</strong> Se insiste en la idea de la “desproporción” de las réplicas, por el simple hecho de que hay más víctimas del lado palestino que del lado israelí. La sangrienta contabilidad, al día miércoles, establecía 1.300 muertos palestinos contra 59 israelíes. El pecado de estos últimos ha sido no dejarse matar y poseer un sistema de defensa antimisilístico que le ha permitido preservar los puntos neurálgicos del país, como el aeropuerto de Tel Aviv, al que se ha tratado de atacar.</p>
<p>¿La desproporción está en el balance? Es bien sabido que bastaría el cese de la agresión para que desaparezca la réplica. ¿La desproporción es que hay muchos muertos civiles en Gaza? ¿Alguien ignora que se usa la población civil como escudo y que la organización terrorista de Hamas ordena no desalojar los lugares que Israel indica como posibles objetivos?</p>
<p><strong>Hamas sunita como Hezbolla chiita, por caminos diversos, siguen proclamando lo mismo: la destrucción de Israel. ¿Cómo se negocia y se pacta con una teórica contraparte que parte de la base de la desaparición del otro?</strong></p>
<p>Nadie ignora estos hechos. Lo lamentable es que en Occidente hay una tendencia creciente a acusar a Israel e insistir con la construcción de un Estado palestino que nadie niega, pero que no puede edificarse sobre la base de la destrucción del vecino. Es notorio que en 1948 se crearon los dos Estados y que esta interminable guerra es el resultado sangriento de haberse renunciado a ese Estado árabe por no aceptar la existencia de Israel. Desgraciadamente, en los últimos tiempos se ha ido adelantando el reconocimiento del Estado Palestino a cambio de nada, haciendo así ilusoria la necesaria negociación para lograr simplemente el respeto recíproco a la existencia del otro.</p>
<p>Una hipócrita mayoría de Estados en las Naciones Unidas ha propiciado ese reconocimiento y se alinea hoy fácilmente en contra de Israel, al sumarse intereses coincidentes. Los rivales de EE.UU., los países europeos temerosos de las represalias terroristas en su interior, los países sensibles a la prédica antisemita (hoy tramposamente disfrazada de antisionismo), los ricos Estados y Emiratos árabes aterrorizados por los sectores radicales y luego una suerte de humanismo bobalicón y frívolo que se orienta hacia el más débil, aunque sea el provocador.</p>
<p><strong>Todos ellos hacen como que ignoran que la franja de Gaza es el mejor ejemplo de que las concesiones israelíes no sirven para avanzar en la paz.</strong> Originalmente parte del Estado árabe creado por Naciones Unidas en 1947, fue apropiada por Egipto hasta 1967, en que la ocupó Israel luego de la guerra de los Seis Días. En 2005, a raíz de los acuerdos de Oslo, se le reconoció la independencia e Israel se retiró. El mismo Sharon, que la había conquistado, asumió la responsabilidad política de devolverla, <strong>¿y que han hecho los palestinos de su independencia? Los terroristas de Hamas han sometido al país a su orientación violenta</strong>, se han dedicado a agredir la población israelí con un constante golpeteo de cohetes y —lo peor de lo peor— quienes desean ayudar a Palestina le proveen de armas en vez de inversiones productivas.</p>
<p>¿Porqué no construyen hoteles para dar trabajo y explotar sus playas? ¿Porqué no canalizan inversiones productivas que generen riqueza y empleo?</p>
<p>Los movimientos occidentales que se consideran “progresistas” se alinean con estos movimientos terroristas de un modo realmente inmoral. Ellos son crueles, creen en la violencia, no respetan la idea ajena, subordinan a sus mujeres a un estado prácticamente animal, profundamente antidemocráticos practican el fanatismo religioso sin el menor espacio a la tolerancia… ¿Cómo pueden considerarse progresistas cuando se suman a lo más reaccionario, lo más retrógrado del mundo contemporáneo? <strong>Lo que se juega allí está mucho más allá de Hamas y el propio Israel: es el sistema de valores de nuestra civilización</strong>, agredido por los mismos que volaron las Torres Gemelas en Nueva York o la estación de Atocha en Madrid y que ven en el Estado judío apenas la primera muralla defensiva de esa enorme construcción que a lo largo de los siglos hicieron Jerusalem, Atenas y Roma y que se ha llamado históricamente Occidente.</p>
<p>Si duele la violencia, si las fotos del horror sacuden la conciencia, no menos indignante es el cinismo que rodea la situación. La hipocresía de los que claman por la paz y alimentan la violencia, de los que lloran por los niños victimados y nada dicen sobre los que los exponen, de los que se envuelven en banderas de justicia cuando ellos mismos las pisotean.</p>
<p>El tema reclama serenidad en el juicio. Pero también hablar claro, para que la verdad pueda tener algún espacio y se discuta sobre hechos y no fantasías, sobre razones y no dogmas, sobre historias comprobables y no imaginarios relatos.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/julio-maria-sanguinetti/2014/08/05/el-sistema-de-valores-occidentales-esta-en-juego/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic page generated in 0.543 seconds. -->
<!-- Cached page generated by WP-Super-Cache on 2017-01-31 08:10:56 -->
