<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>María Zaldívar &#187; Elecciones 2015</title>
	<atom:link href="http://opinion.infobae.com/maria-zaldivar/tag/elecciones-2015/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://opinion.infobae.com/maria-zaldivar</link>
	<description>maria_zaldivar</description>
	<lastBuildDate>Thu, 28 Apr 2016 11:31:17 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.2</generator>
		<item>
		<title>El diálogo postergado</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/maria-zaldivar/2015/10/29/el-dialogo-postergado/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/maria-zaldivar/2015/10/29/el-dialogo-postergado/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 29 Oct 2015 03:00:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>María Zaldívar</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Cambiemos]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones 2015]]></category>
		<category><![CDATA[Elisa Carrió]]></category>
		<category><![CDATA[Kirchnerismo]]></category>
		<category><![CDATA[Mauricio Macri]]></category>
		<category><![CDATA[PRO]]></category>
		<category><![CDATA[radicalismo]]></category>
		<category><![CDATA[Sergio Massa]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/maria-zaldivar/?p=80</guid>
		<description><![CDATA[La ciudadanía habla, no muy seguido, pero habla. El domingo habló. Y a los dirigentes políticos que le ofrecieron como plato único la oposición dividida les dijo “no”. Cuando el temor a la continuidad del kirchnerismo ganaba la calle, el debate giró en torno a adoptar o no el modelo venezolano de unidad en la... <a href="http://opinion.infobae.com/maria-zaldivar/2015/10/29/el-dialogo-postergado/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>La ciudadanía habla, no muy seguido, pero habla. El domingo habló. Y a los dirigentes políticos que le ofrecieron como plato único la oposición dividida les dijo “no”. Cuando el temor a la continuidad del kirchnerismo ganaba la calle, el debate giró en torno a adoptar o no el modelo venezolano de unidad en la diversidad con la mirada puesta en sumar para hacer frente al adversario común. Mauricio Macri, entonces, apuró un entendimiento con Elisa Carrió y con un sector del radicalismo y entre ellos optaron por cerrar allí las posibilidades.</p>
<p>Mientras tanto, el peronismo desencantado con el estilo autoritario de Cristina y los suyos crecía, y encontró en Sergio Massa un referente. Su desprendimiento del kirchnerismo, hace apenas algo más de dos años, se inauguró con un contundente apoyo popular en las urnas que dio por tierra con las ilusiones reeleccionistas de la Presidente. Ese día, Sergio Massa se constituyó en el principal enemigo político del Gobierno por aquello de que “No hay peor astilla que la del mismo palo”. <b>Hoy, tras las elecciones del domingo pasado, mientras clausura toda posibilidad de entendimiento con Daniel Scioli, confirma su decisión de terminar con el kirchnerismo y se erige en la llave para su concreción</b>. Porque a pesar de la euforia que reina entre la militancia y los simpatizantes de Cambiemos, aún falta.</p>
<p>En un escenario de peronismo y antiperonismo creciente, en el que se venía exacerbando un enfrentamiento explícito en la sociedad revoleándose culpas mutuas, el ex intendente de Tigre creó un espacio para esos muchos que las dos principales fuerzas políticas en existencia expulsaban. Una porque exige militancia de alfombra, la otra porque sobreactúa una pureza interna que implica numerosas exclusiones.<span id="more-80"></span></p>
<p>Massa propuso competir en la interna abierta de agosto en igualdad de condiciones con Mauricio Macri, Elisa Carrió y Ernesto Sanz y que los votantes decidieran los liderazgos. Los motivos que hacían lógico el ofrecimiento eran varios: ya habían sido socios con el PRO en una elección anterior y todos transitaban el andarivel del rechazo al kirchnerismo. La flamante alianza Cambiemos se negó. Tal vez habrán soñado en silencio, como el kirchnerismo, con neutralizarlo. Pero Massa se quedó. Y sus votantes con él.</p>
<p><b>Sigue sin explicación por qué el radicalismo y el PRO, que alientan y apoyan la unidad de la oposición en Venezuela, la rechazaron en nuestro país</b>. Esa decisión dividió el voto no K y puso al país en la disyuntiva de elegir y, ante el riesgo, no del todo ahuyentado, de más kirchnerismo.</p>
<p>Pero el domingo 25, en las urnas, el ciudadano con su voto dinamitó aquella estrategia elegida por Cambiemos, que impuso a la sociedad tras un acuerdo de dirigentes. Hoy debe reconocer la existencia de las cinco millones de personas que siguen reclamando el diálogo.</p>
<p>Claro que este diálogo que se abre contrarreloj va a sonar infinitamente menos auténtico que si hubiese sido voluntario. No lo será: Mauricio Macri hoy está obligado a atender el reclamo, no de Sergio Massa, sino de esos votantes, porque se lo imponen los acontecimientos. La derrota del kirchnerismo en el ballotage del 22 de noviembre depende de eso.</p>
<p>Es posible que se logre acercar posiciones y el objetivo de máxima, esto es, jubilar al régimen, finalmente se alcance. Pero esta negociación de apuro y a desgano será muchísimo menos fructífera que una voluntaria.</p>
<p>Preocupa entender por qué se la rechazó de entrada. Y preocupa cuánto de oportunista tenga este novedoso acercamiento. La dirigencia política tiene que distinguir la diferencia entre sus preferencias personales y las responsabilidades políticas del liderazgo.</p>
<p>Que Cambiemos no haya visto el caudal de gente que quería la unidad frente a la amenaza preocupa. Se trataría de un enorme error de diagnóstico, aunque es preferible creer que se equivocó a que lo detectó y aun así eligió ignorarlo.</p>
<p>Son preguntas que merecerían respuestas, pero, casi como destino, la Argentina vuelve a correr tras lo urgente postergando lo importante. Ahora es el tiempo de buscar entendimientos, de sumar y, finalmente, de hacer lo que no se hizo: dialogar, porque de lo otro ya tuvimos de sobra.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/maria-zaldivar/2015/10/29/el-dialogo-postergado/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Poderoso caballero, don Miedo</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/maria-zaldivar/2015/07/16/poderoso-caballero-don-miedo/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/maria-zaldivar/2015/07/16/poderoso-caballero-don-miedo/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 16 Jul 2015 10:00:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>María Zaldívar</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Clase media]]></category>
		<category><![CDATA[Cristina Kirchner]]></category>
		<category><![CDATA[Daniel Scioli]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones 2015]]></category>
		<category><![CDATA[Empleados públicos]]></category>
		<category><![CDATA[Frente para la Victoria]]></category>
		<category><![CDATA[Kirchnerismo]]></category>
		<category><![CDATA[La Cámpora]]></category>
		<category><![CDATA[macrismo]]></category>
		<category><![CDATA[Mauricio Macri]]></category>
		<category><![CDATA[Oficialismo]]></category>
		<category><![CDATA[Peronismo kirchnerista]]></category>
		<category><![CDATA[Populismo]]></category>
		<category><![CDATA[PRO]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/maria-zaldivar/?p=69</guid>
		<description><![CDATA[Las mediciones y los pronósticos parecen indicar que hay dos candidatos cabeza a cabeza y dado que las propuestas no han sido, al menos hasta acá, el eje para marcar diferencias, es un ejercicio intelectual descubrir qué herramienta política va a esgrimir cada uno para diferenciarse en el tramo final de la carrera. Ya no... <a href="http://opinion.infobae.com/maria-zaldivar/2015/07/16/poderoso-caballero-don-miedo/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Las mediciones y los pronósticos parecen indicar que hay dos candidatos cabeza a cabeza y dado que las propuestas no han sido, al menos hasta acá, el eje para marcar diferencias, es un ejercicio intelectual descubrir qué herramienta política va a esgrimir cada uno para diferenciarse en el tramo final de la carrera.<b></b></p>
<p>Ya no es el dinero el principal problema de las campañas de los candidatos presidenciales. No al menos en el caso de Daniel Scioli y Mauricio Macri. La amplia disponibilidad sobre los recursos públicos ejercida, como se ha visto a través de sendos aparatos de publicidad en sus respectivos distritos, les facilita la viralización de imágenes y consignas. Fotos, colores, globos, carteles, sombrillas y remeras son la cuota inocente de seducción sobre los eventuales votantes, pero es poco probable que con eso solo determinen la decisión de los que faltan.</p>
<p>Se desconoce la estrategia que encararía el PRO para transitar estos meses claves hasta octubre, pero el Frente para la Victoria, sin duda, construye su fortaleza alrededor del miedo.</p>
<p>Trabaja sin descanso sobre el miedo de los de abajo a perder los planes que reparte en su calidad de Estado con la discrecionalidad que caracteriza a los populismos. Acciona sobre sus rehenes, mientras les dice que solo ellos son garantes de la continuidad de la limosna. Lamentablemente para los sectores postergados tampoco eso es cierto, porque, si bien el sistema de dádivas debería abandonarse por perverso, todos los candidatos prometen más o menos lo mismo y solo alguno que otro explica cómo haría para liberarlos del yugo humillante de dar y quitar al compás de las conveniencias electorales.<span id="more-69"></span></p>
<p>Pero también el Frente para la Victoria trabaja sobre los sectores más acomodados de la pirámide, que reciben a manos llenas las ventajas de estar del lado del Estado gordo y, como consecuencia inevitable, corrupto. A pesar de su discurso demagógico y falsamente revolucionario, el oficialismo favoreció muchas industrias con proteccionismos varios. Cada uno de sus capitostes sabe perfectamente cuán aceitado tiene los contactos con el poder y, por si flaqueara su determinación a seguir protegidos al calor estatal, el kirchnerismo les mete miedo. Les recuerda que sus funcionarios controlan a la perfección la maquinaria de tarifas subsidiadas, fronteras poco amigables con el comercio internacional, impuestos demenciales a las importaciones para garantizar el “compre nacional”, la falta de competencia que les asegura demanda, “acuerdos” de precios y toda la batería de herramientas discrecionales.</p>
<p>También tienen miedo los empleados públicos que llegaron de a miles de la mano del camporismo, gente sin preparación académica ni técnica para ocupar espacios en ministerios, empresas y reparticiones varias, embajadas, medios de comunicación adictos y demás eslabones del engrosado engranaje de la burocracia estatal. Miedo de ellos y de sus familias, beneficiarias de sueldos con varios ceros que derraman en propiedades, viajes y estándares de vida inusualmente acomodados.</p>
<p><b>El kirchnerismo reparte miedo para todos como mecanismo para asegurar un piso de votos interesante procedentes de ambos extremos de la pirámide.</b> Es una forma poco convencional de fidelizar clientes.</p>
<p>Los del medio, a su vez, también tienen miedo, aunque es un miedo distinto.</p>
<p>No por nada el mayor rechazo al régimen actual y el lote más numeroso de indecisos se concentra en los sectores medios. Esos sectores medios son el gran motor del crecimiento en las economías sanas. Porque la capa superior de la sociedad suele mirar las crisis de costado debido a los márgenes de estabilidad que provee la capacidad económica. Esos sectores medios tampoco son el otro extremo, esto es, los desenganchados del sistema a quienes el Estado, tarde o temprano, asiste. Son los que, librados a su suerte en materia económica, sin subsidios ni protecciones especiales, viven de sus ingresos mensuales. Pero, además, son el producto cultural de una lógica que el populismo ha masacrado a pura demagogia. Son los que responden a ese sistema de valores que inculca en el individuo la necesidad de asumir responsabilidades, para quienes es mejor estudiar que no hacerlo, porque capacitarse representaba, en esa forma de encarar la vida, la vía del progreso personal. La clase media no come de la mano del Estado ni pretende hacerlo, pero es la más vulnerable a sus excesos. Sin red, se esfuerza por alcanzar sus objetivos y mantenerlos en el tiempo; y en ambas batallas sabe que está sola, en el mejor de los casos, cuando no arrastra la mochila del Estado glotón que le mordisquea parte de sus logros.</p>
<p><b>Esa clase media, productiva y tal vez la menos contaminada de la sociedad, tiene miedo al kirchnerismo, porque sabe que, frente a ese poder omnímodo, no cuenta con la capacidad de <i>lobby </i>que tienen los sindicatos, los bancos, las cámaras empresarias, los políticos y hasta los pobres</b>. La clase media no tiene vocero, no la defiende nadie, no tiene representación ni en la mesa de negociaciones ni en los medios de comunicación. Está diseminada. Y sabe que, por productiva, el populismo solo repara en su existencia cuando necesita dinero fresco. <b>La clase media es consciente de que Daniel Scioli es más de lo mismo</b>; que tal vez con menos aullidos que Cristina, también le va a meter la mano en el bolsillo y que el despropósito fiscal de esta década lo va a pagar con su trabajo.</p>
<p>La clase media reconoce la degradación reinante. Padece la inseguridad a diario; no usa, porque es deficiente, pero sostiene la salud pública; paga por un servicio que no le prestan, como paga por una educación estatal que tampoco utiliza.</p>
<p>La clase media le teme al peronismo kirchnerista y vive como una amenaza a su calidad de vida y a sus planes de progreso un eventual triunfo K.</p>
<p>Así como el oficialismo capitaliza con gran destreza el miedo que despierta, la fuerza opositora no parece advertir que, tras tantas décadas de discurso populista donde solo hay espacio para los pobres, es hora de levantar la bandera de la clase media.</p>
<p>La prédica populista ha calado tanto que el PRO no se anima a desmarcarse de ese mandato. Con otra estética que impacta solo en las formas, el macrismo insiste con los conceptos de redistribución, gratuidad y asistencialismo, que no son otra cosa que recetas de administración de la pobreza. Trabaja para repartir materiales de construcción en las cada vez más populosas villas de la ciudad a las que, en lugar de erradicar, tiene en mente “urbanizar”, como si fuese posible hacer habitable lo que es indigno de origen. Hasta no hace mucho tiempo, tal era la noción de transitorio que tenían esos lugares para sus habitantes, que “construían” con chapa y cartón. Macri provee materiales y Cristina Kirchner se maravilla de lo que han crecido esos asentamientos. Esa gente no sale nunca más de ahí y es consciente. Tal vez alguna generación anterior también llegó de paso y no logró salir, pero existía la ilusión de progresar. Hoy, no importa el color político de los administradores, la villa no es un escalón, sino un destino.</p>
<p>El PRO dedica muchos recursos a multiplicar las prestaciones “gratuitas” como cualquier administración socialista, sin explicarle a los eventuales beneficiarios que, ante todo, nada es gratuito; que ese no es el ideal; que no se trata de mecanismos virtuosos, sino todo lo contrario; que son producto de la extrema necesidad, que no son una solución, sino un mero paliativo y que es menester crear, ahí sí desde el Estado, las condiciones para que cada padre, cada jefe de familia y cada trabajador cubra de manera personal sus necesidades. Nadie le explica a la sociedad que estas son herramientas de excepción y que el objetivo de los gobiernos no debería ser ampliarlas, sino abandonarlas lo antes posible.</p>
<p><b>Como el PRO tampoco quiere debatir, no se sabe cuáles serían los ejes del crecimiento en una futura administración macrista</b>. Si la presión tributaria seguiría a toda máquina para mantener el gasto social actual o si habría un cambio en la concepción del Estado. Es tal el silencio que es imposible intuir no solo qué piensa el partido al respecto, sino también, si siquiera lo ha pensado.</p>
<p>El peronismo volcó sobre la sociedad un cúmulo de dádivas que los gobiernos militares y también los radicales mantuvieron intactas. Pero el “cambio” que propone el macrismo, lejos de sugerir recortes a ese modelo populista probadamente fracasado, le agrega innovaciones europeas que aplica con idéntica impronta: gratis, y así el ciudadano que no anda en bicicleta, no manda a sus hijos a la escuela pública ni se toma la presión en la calle paga bicicletas, transporte escolar y estaciones de control de salud. O sea, son servicios gratis para quienes los consumen y pagos para los que no. Es un ejemplo básico de la “justicia distributiva” del populismo que nadie parece dispuesto a erradicar.</p>
<p>La clase media sabe que gran parte del Estado “dador” sale de su bolsillo y que, al no ser ni marginal ni poderoso, en el reparto solo le toca el ABL. La lógica de la clase media se lee con claridad en el voto del electorado de la capital: mientras la opción era PRO contra Frente para la Victoria, no dudó y el oficialismo porteño superaba el 60 % de las preferencias. En cuanto apareció una opción no K, se produjo una severa merma de ese porcentaje. Tampoco sabe a ciencia cierta si va por el buen camino, simplemente esa población está buscando; rechaza la corrupción, la venalidad y la manipulación del poder central, pero tampoco se encuentra del todo interpretado por el PRO.</p>
<p><b>El macrismo ha sobrevivido una década sin definirse ideológicamente. Tal vez sea hora de atreverse a hacerlo y decirles a los pobres que no está en sus planes abandonarlos a su suerte, pero también dirigirse a ese lote castigado de anónimos que luchan cada día por no retroceder, y prometer representarlos</b>. Sería una novedad revolucionaria y, probablemente, el comienzo de un proceso de auténtica sanación social.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/maria-zaldivar/2015/07/16/poderoso-caballero-don-miedo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La preocupación atomizada</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/maria-zaldivar/2014/05/28/la-preocupacion-atomizada/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/maria-zaldivar/2014/05/28/la-preocupacion-atomizada/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 28 May 2014 10:28:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator>María Zaldívar</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Aerolíneas Argentinas]]></category>
		<category><![CDATA[Axel Kicillof]]></category>
		<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[Educación]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones 2015]]></category>
		<category><![CDATA[Inflación]]></category>
		<category><![CDATA[Inseguridad]]></category>
		<category><![CDATA[Justicia]]></category>
		<category><![CDATA[Kirchnerismo]]></category>
		<category><![CDATA[Medios de comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Peronismo]]></category>
		<category><![CDATA[Violencia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/maria-zaldivar/?p=5</guid>
		<description><![CDATA[Lo interesante de vivir en el caos generalizado es que un desastre tapa el otro y se atomiza la mirada. Esa es la situación argentina actual. Y en la dispersión gana el gobierno. Otra vez. “Es más fácil que el hombre se preocupe por el tren que pasa por el fondo de su casa que... <a href="http://opinion.infobae.com/maria-zaldivar/2014/05/28/la-preocupacion-atomizada/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Lo interesante de vivir en el caos generalizado es que un desastre tapa el otro y se atomiza la mirada. Esa es la situación argentina actual. Y en la dispersión gana el gobierno. Otra vez.</p>
<p>“Es más fácil que el hombre se preocupe por el tren que pasa por el fondo de su casa que de la soberanía nacional” solía decir Tocqueville. Kicillof diría que es así porque el señor es un egoísta y un anti-argentino. La lógica explica que lo asible, lo concreto y lo cotidiano despierta naturalmente la atención. ¿Cómo hacemos para preocuparnos por los millones de dólares que pierde Aerolíneas Argentinas por minuto?</p>
<p>Así las cosas, algunos se preocupan por el proceso inflacionario en el que estamos montados hace tres años. Otros, de sus consecuencias. Un sector de la población está desvelado por la delincuencia que vive y reina sin coto oficial. Otros lamentan la pérdida de sus empleos y las nulas posibilidades de reincorporarse al mercado laboral. Muchos padecen los efectos del derrumbe del mercado inmobiliario que, como quien tira del mantel, arrastra mercados asociados. <strong>Otros presencian con espanto la destrucción de sectores vigorosos de la economía argentina como los relacionados con la producción agrícola-ganadera, la pérdida de mercados internacionales y el alejamiento del mundo que significó para la Argentina la obtusa política exterior y comercial del kirchnerismo.</strong></p>
<p>También hay ciudadanos preocupados con la educación, la falta de educación y el literal asesinato de la noción de autoridad. Son los mismos que observan con incredulidad la actitud violencia del argentino que se multiplica en la escuela y fuera de ella.</p>
<p>Algunos miran perplejos ciertos números: por ejemplo que caímos 41 lugares en el índice de Calidad Institucional en seis años o que estamos 166 entre 178 países en el de Libertad Económica.</p>
<p>Algunos se preocupan por varias cuestiones simultáneamente. El desabastecimiento energético y la concentración de medios de comunicación; la pérdida de reservas que no se detiene a pesar de los cepos y apretones monetarios y la caída en las ventas de casi todos los sectores productivos; el aniquilamiento de la clase media y la violencia que se apoderó de la sociedad; los presos sueltos, los jueces distraídos, la sociedad contra la sociedad, los linchamientos de unos, los fusilamientos de otros, la justicia por mano propia y el gatillo fácil. El paco, la droga, el narcotráfico y el lavado de dinero.</p>
<p>La escuela, que hace décadas dejó de ser lugar de transmisión de conocimientos y que el peronismo convirtió, con la copa de leche, en comedores de rejunte de los pobres que ellos fabrican, es apenas un ámbito físico en mal estado donde, si cabe, se dicta alguna clase. <strong>Y como el kirchnerismo es la etapa superior del peronismo, hoy la escuela, vaciada además del principio de autoridad, es además la selva donde el más fuerte agrede y ahuyenta al que no está dispuesto a pelear su espacio como un animal.</strong></p>
<p>La peligrosísima connivencia entre la Justicia y el poder político. Los iletrados, no instruidos y mal instruidos, al poder, y la corrupción unificando el criterio de gestión pública, son algunas de las preocupaciones que enuncian los argentinos cuando son consultados a título meramente estadístico, porque la clase dirigente no tiene en sus planes resolver con seriedad prácticamente ninguno de estos problemas.</p>
<p>En síntesis, hay una sociedad preocupada por un largo listado de pendientes enmarcados en una grave situación económica pero que la excede. Sería una buena noticia que nuestras dificultades se concentraran en la mala política del equipo de “los sin corbata y suéter negro” porque estaríamos inmersos en una crisis de coyuntura como las europeas, producto de la aplicación de socialismo más la quimera del estado de bienestar, pozo del que se sale con la medicina adecuada: libertad, competencia, reglas claras y transparentes, y economía de mercado.</p>
<p>Pero este pozo no es ese pozo, aunque muchos insistan con hacernos creer lo contrario. <strong>Este pozo es infinitamente más hondo. Los que miran la película y no la foto se preguntan: “¿falta mucho?”. Los optimistas responden: 19 meses. Los realistas dudan. Los optimistas no estarían contando el efecto residual.</strong></p>
<p>El cambio de administración, en el mejor de los casos, implicará, de arranque, un cambio de caras. Haciendo un repaso rápido de las actuales, cualquiera dirá que no es poco y en el primer momento sonará a cierto. Pero, a menos que los argentinos padezcamos con el peronismo el síndrome de Estocolmo, es difícil explicar en ámbitos académicos internacionales el entusiasmo colectivo por votar a los mismos que dan vuelta en la calesita hace más de veinte años, simplemente porque hoy han cambiado de camiseta.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/maria-zaldivar/2014/05/28/la-preocupacion-atomizada/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic page generated in 2.580 seconds. -->
<!-- Cached page generated by WP-Super-Cache on 2017-01-31 02:54:45 -->
