<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Mundo Asís &#187; Miguel Gallucio</title>
	<atom:link href="http://opinion.infobae.com/mundo-asis/tag/miguel-gallucio/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://opinion.infobae.com/mundo-asis</link>
	<description>jorge_asis</description>
	<lastBuildDate>Thu, 05 May 2016 04:11:39 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.2</generator>
		<item>
		<title>La presidencia prestada</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/mundo-asis/2013/10/16/la-presidencia-prestada/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/mundo-asis/2013/10/16/la-presidencia-prestada/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 16 Oct 2013 17:23:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mundo Asís</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Amado Boudou]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Axel Kicillof]]></category>
		<category><![CDATA[Banco Mundial]]></category>
		<category><![CDATA[Brasilia]]></category>
		<category><![CDATA[Buenos Aires]]></category>
		<category><![CDATA[Cannes]]></category>
		<category><![CDATA[Carlos Zannini]]></category>
		<category><![CDATA[CIAIDI]]></category>
		<category><![CDATA[Ciccone]]></category>
		<category><![CDATA[Club de París]]></category>
		<category><![CDATA[Constitución]]></category>
		<category><![CDATA[dólares]]></category>
		<category><![CDATA[Guillermo Moreno]]></category>
		<category><![CDATA[La Nación]]></category>
		<category><![CDATA[Mar del Plata]]></category>
		<category><![CDATA[Martín Insaurralde]]></category>
		<category><![CDATA[Máximo Kirchner]]></category>
		<category><![CDATA[Mercedes Marcó del Pont]]></category>
		<category><![CDATA[Miguel Gallucio]]></category>
		<category><![CDATA[modelo]]></category>
		<category><![CDATA[Néstor Kirchner]]></category>
		<category><![CDATA[Oberdán Rocamora]]></category>
		<category><![CDATA[Racing Club]]></category>
		<category><![CDATA[sector energético]]></category>
		<category><![CDATA[YPF]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/mundo-asis/?p=589</guid>
		<description><![CDATA[Volver al Mercado de Capitales, como a La Casita de los Viejos. escribe Oberdán Rocamora Amado Boudou, El Descuidista, supo con anterioridad, según nuestras fuentes, que iban a internar a La Doctora. Que debía legitimarse una licencia. Tendría que hacerse cargo de la presidencia prestada, durante un par de semanas. Las suficientes para sacarla del... <a href="http://opinion.infobae.com/mundo-asis/2013/10/16/la-presidencia-prestada/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><em><strong>Volver al Mercado de Capitales, como a La Casita de los Viejos.</strong></em></p>
<p>escribe<strong> Oberdán Rocamora</strong></p>
<p><strong>Amado Boudou</strong>, El Descuidista, supo con anterioridad, según nuestras fuentes, que iban a internar a La Doctora.<br />
Que debía legitimarse una licencia.<br />
Tendría que hacerse cargo de la presidencia prestada, durante un par de semanas.<br />
Las suficientes para sacarla del escenario. De la derrota.</p>
<p><span id="more-589"></span>El Descuidista recibió también las instrucciones precisas de La Doctora. Instrumentar el virtual viraje económico. Las señales para el cambio. Pese a las perceptibles incoherencias que cualquier cronista podía advertir.<br />
El <strong>“modelo”</strong> -ese invento retórico- no aguantaba más la carencia de <strong>dólares</strong>. Se evaporaban.<br />
De pronto, El Descuidista volvió a sentirse valorado.<br />
El desprestigiado Gordito de la motocicleta y la guitarra, volvía a ser aquel puntal sin escrúpulos. El que había ideado el manotazo, sin ir más lejos, hacia los fondos de pensión.<br />
Para cautivarlo también a <strong>Néstor Kirchner</strong>, El Furia, el primer interesado en quedarse, también, “con el sueño de la máquina de hacer billetes”.<br />
<strong>Ciccone</strong>. Historia vieja, de resolución pendiente (El Portal -como buen leñador- se ocupó cuando Boudou era un árbol que estaba de pie).</p>
<p><!--more-->En el desenfado de la impunidad, y sobre todo a partir de la muerte (irresponsable) de El Furia, el relajado Boudou no supo controlar el negocio Ciccone.<br />
Uno más, en definitiva, apenas un negocio de los tantos. Podía haberse hecho bien. Pero terminó en la desprolija berretada de los atorrantes.<br />
Cabe consignar que La Doctora hizo lo que pudo para sostenerlo a su vice. Hoy declarado oficialmente -el vice- como la máxima equivocación.<br />
(Para el Portal, no fue la máxima. Fue, apenas, la primera gran equivocación).</p>
<p><strong>La casita de los viejos</strong></p>
<p>Ahora, a través del ministro <strong>Lorenzino</strong>, El Plazo Fijo, El Descuidista debía ocuparse de arreglar el pago de los juicios perdidos en el <strong>CIAIDI</strong>.<br />
De ser posible, debía cumplir también con la inicial receta del arreglo con el <strong>Club de París</strong>.<br />
Y tratar, por si no bastara, de juntar algunos mangos verdes del<strong> Banco Mundial</strong>. Al menos tres mil palos.<br />
Para volver, vencidos, con incierta indignidad -como si fuera a “La casita de los viejos” – al Mercado de Capitales.<br />
De dónde nunca, acaso, debieron haber salido.<br />
Porque las reservas se agotaban. Se cambiaban por papeles de colores.<br />
El vehículo funcionaba mal y podía desbarrancarse con las reservas del tanque del Banco Central. Donde la señora <strong>Marcó del Pont,</strong> La Arrostito -como la llama <strong>Moreno</strong>- aún no acierta. Y es ya tan Plazo Fijo como Lorenzino.<br />
¿Por qué se lo mira tanto al señor <strong>Fábregas</strong>, del Banco Nación? Se cotiza más a medida que trascienden sus deseos de rajarse.<br />
La cuestión que ya casi no alcanzaba literalmente con las reservas para pagar la luz. No había dólares del modelo ni para pagar los barquitos. Los que traen la providencia mágica del gas.</p>
<p><strong>El Muerto en Vida</strong></p>
<p>Aunque supo que le iban a prestar la presidencia, El Descuidista siguió con la normalidad de los viajes que fueron programados, en principio, para ocultarlo.<br />
Ni siquiera su buen amigo <strong>Insaurralde</strong> quería tenerlo, en adelante, cerca.</p>
<p>Justamente Boudou, el menos presentable del equipo, debía transformarse en el instrumento de la sensatez.<br />
Para aproximar a la <strong>Argentina</strong>, de nuevo, a las finanzas del mundo. Aunque no pudiera, aquí, ser mostrado en ningún palco. Ni como telonero.<br />
De nada le servía lamentarse. Perdía hasta el encanto del atorrante básico, surgido (junto a Nariga) de <strong>Mar del Plata</strong> al sur. Disco Sobremonte, <strong>Constitución</strong>.<br />
A partir de la tercera copa, El Descuidista consolidaba la inflamación del abdomen. Y se abría a la catarsis de la confidencia.<br />
“Soy un muerto en vida”, decía.<br />
Un muerto con protocolo, no obstante, de primera clase.<br />
Con la protección del viático y una pequeña estructura. En destinos lejanos.</p>
<p><strong>Precisamente en las supercuadras de Brasilia se enteró El Descuidista que debía volver</strong>. E interrumpir, lamentablemente, el próximo destino, bastante agradable, el caramelito de <strong>Cannes</strong>. Donde lo aguardaba, según nuestras fuentes, -sin que lo supiera- una efectista emboscada mediática que finalmente no fue.<br />
A La Doctora le adelantaban la intervención quirúrgica. El tema era más delicado de lo que parecía en un primer momento. Ningún pretexto para licencia.</p>
<p>En <strong>Buenos Aires</strong>, a El Descuidista lo aguardaba la emboscada natural de su biografía.<br />
Los multiplicados enemigos -sobre todo los de adentro del gobierno- no se la iban a hacer nada fácil.<br />
Menos aún al trascender, entre el chismorreo de los funcionarios, el significado de la verdadera instrucción de La Doctora. A la que, infortunadamente, ahora no podía recurrir. Para que lo auxiliara.<br />
Porque La Doctora se encontraba cableada. Entre sueros y vendas, enchufada en aparatos de la sala de terapia intensiva.<br />
Y custodiada por los dos principales islotes del archipiélago cristinista.<br />
<strong>Carlos Zannini</strong>, El Cenador, que curte veleidades alucinantes de estratega.<br />
Y <strong>Máximo Kirchner</strong>, uno de los meritorios causantes de la gloria actual del <strong>Racing Club</strong>.<br />
Ambos, con motivos de sobra, lo detestan a El Descuidista. A El Muerto en Vida.<br />
Sin la apoyatura culposa de La Doctora, el pobre vicepresidente se queda en la intemperie brutal.<br />
Para convertirse, otra vez, en El Gordito indeseable de la motocicleta y la guitarra. A merced de cualquier locutor que anuncie la temperatura y se postule para demolerlo.<br />
Es gratis. Arbolito caído.</p>
<p><strong>Pagni</strong>, el vibrante columnista de <strong>La Nación</strong>, es quien mejor suele indagar entre los pliegues contradictorios del archipiélago cristinista.<br />
Los que se estrellan contra la coherencia más elemental, aunque en un marco atroz de improvisación.<br />
Conceptualmente libanizado, lo que queda del gobierno -si aún hasta Pagni lo puede llamar así- se sostiene por el entendimiento pragmático de <strong>Guillermo Moreno</strong>, El Neo Gostanián, y<strong> Axel Kicillof,</strong> El Gótico.<br />
<strong>Cualquiera de los dos puede ser, incluso, el próximo ministro de Economía.</strong><br />
Son funcionarios que nada tienen intelectualmente en común. Sostenidos, apenas, por la astrología china (ampliaremos, sólo si viene al caso).<br />
Los que se unen, sin ir más lejos, para desarticular en los temas fundamentales a <strong>De Vido</strong>, el Ex Superministro. Al que le depilaron gran parte de sus competencias.<br />
Aunque a veces, en el <strong>Líbano</strong> conceptual, se acuerda una acción cruzada contra un tercero. Por ejemplo entre <strong>Kicillof</strong> y <strong>De Vido</strong>, aunque para apretarlo a <strong>Miguel Gallucio,</strong> El Protegido de la Tía Doris.<br />
Zannini es quien recibe, según nuestras fuentes, los reportes diarios de<strong> la dupla Moreno-Kicillof, que se especializa en apretar empresarios.</strong><br />
Una acción heroica, pero que contrasta ostensiblemente con la construcción de la confianza. La que La Doctora pretendía mostrar con Boudou. Para volver, de a poco, durante la presidencia prestada, a La casita de los viejos. El Mercado de Capitales.</p>
<p><strong>La gran verdad kirchnerista</strong></p>
<p>De todos modos la dupla Moreno-Kicillof resulta bastante eficiente para “apretar” empresarios.<br />
A los “cerealeros, petroleros, banqueros”. Para “que la pongan”. Para juntarle a <strong>YPF</strong> (“Apretar por YPF”).</p>
<p>Para ordenarles, en cierto modo, a los especulativos inversores, dónde es que tienen que invertir.<br />
Hasta lograr, incluso, que algún empresario, como el lince de los shoppings, que supo empomarse hasta al señor Soros, con o sin gorrito confiese:<br />
“Yo hago lo que estos locos me pidan. Esta es una etapa que se debe soportar. Si me dicen poné acá, pongo acá. Si me dicen poné allá, pongo allá”.</p>
<p>El cristinismo, en su desbarajuste, instala la gran verdad kirchnerista. Nada hay más apretable que un empresario.<br />
Sobre todo porque ya casi ni quedan empresarios en el país. Se hicieron libreros, heladeros, vendieron y se hicieron de dólares frescos. Juegan al polo.<br />
Fue la gran lección que legó El Furia.<br />
“A estos hijos de p…no hay que creerles un c… Siempre tienen, y si te dicen que no la tienen que traigan la que se llevaron”.<br />
<strong>Con su criterio de hierro, El Furia supo recaudar, con la obra pública, como un mago ante espectadores ciegos</strong>. Como con la orgía del transporte.<br />
A los que no pudo entender, ni doblegar con su línea de comportamiento para los negocios, fue a los canallas del <strong>sector energético.</strong><br />
El apriete aquí no fue -para nada- fructífero. ¿Ampliaremos?</p>
<p><strong>Oberdán Rocamora</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/mundo-asis/2013/10/16/la-presidencia-prestada/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Apretar por YPF</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/mundo-asis/2013/09/26/apretar-por-ypf/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/mundo-asis/2013/09/26/apretar-por-ypf/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 26 Sep 2013 12:31:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mundo Asís</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Axel Kicillof]]></category>
		<category><![CDATA[Bancos]]></category>
		<category><![CDATA[Blaquier]]></category>
		<category><![CDATA[Brufau]]></category>
		<category><![CDATA[Cerealeras]]></category>
		<category><![CDATA[Chevron]]></category>
		<category><![CDATA[Enarsa]]></category>
		<category><![CDATA[Guillermo Moreno]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Carlos Romero]]></category>
		<category><![CDATA[La Doctora]]></category>
		<category><![CDATA[Massot]]></category>
		<category><![CDATA[Miguel Gallucio]]></category>
		<category><![CDATA[Navajas Artaza]]></category>
		<category><![CDATA[Petroleras]]></category>
		<category><![CDATA[Uribarri]]></category>
		<category><![CDATA[Vaca Muerta]]></category>
		<category><![CDATA[YPF]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/mundo-asis/?p=545</guid>
		<description><![CDATA[Lo va a desmentir. Como corresponde. “Ni un paso atrás” (aunque adelante esté la ciénaga). Pero La Doctora, según nuestras fuentes, está arrepentida de haber confiscado YPF. La pobre creyó. Conste que aquí no se escribe el plácido “le hicieron creer”. Se anotó sola en el contagio del cuento de colores. Con ilustraciones. Creyó en... <a href="http://opinion.infobae.com/mundo-asis/2013/09/26/apretar-por-ypf/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Lo va a desmentir. Como corresponde. “Ni un paso atrás” (aunque adelante esté la ciénaga).</p>
<p>Pero La Doctora, según nuestras fuentes, está <strong>arrepentida de haber confiscado YPF.</strong></p>
<p>La pobre <strong>creyó</strong>. Conste que aquí no se escribe el plácido “le hicieron creer”.</p>
<p>Se anotó sola en el contagio del cuento de colores. Con ilustraciones.</p>
<p>Creyó en la magia de otro relato. Al que le modificaron el desarrollo y -sobre todo- la incertidumbre del final, que persiste riesgosamente abierto.</p>
<p>La Doctora está <strong>presa en el laberinto de la energía.</strong></p>
<p>Tiene que juntar los dólares para pagar los barquitos durante los próximos dos años (más inciertos aún). Sin embargo ya se le resisten hasta en el directorio de Enarsa. La invención módica que Juan Carlos Romero, con acierto, bautizó En Farsa.</p>
<p>Y toda la movida para quedar, en definitiva, como la insaciable que <strong>no respeta las reglas</strong>. <strong>Ni el juego</strong>.</p>
<p>Que dejó de ser confiable. Porque la voraz “se robó”, literalmente, una empresa. Y ahora tiene que pagarla.</p>
<p>Cuando, arrastrada por la ceguera del rencor, la habían convencido exactamente de lo contrario.</p>
<p>Eran <strong>“Los Gallegos”</strong>, con Brufau a la cabeza, los que tenían que poner. Los Vaciadores.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Valijas sin rumbo</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Este epílogo, que es tan triste, lo padece, justamente, La Doctora.</p>
<p>La que supo clausurar, tanto en Olivos como en Balcarce, la escala obligada de las valijas misteriosas.</p>
<p>Consecuencias de la dinámica instalada del <strong>Sistema Recaudatorio de Acumulación.</strong> Que estaba, a su manera desprolija, armado.</p>
<p>Para bien o para mal, pero admitía la ficción del funcionamiento. Cierta continuidad. Así fuera un mecanismo pecaminosamente irresponsable.</p>
<p>Deriva, en la actualidad, a la paralización de las valijas sin rumbo. Al cuentapropismo que carece siquiera de la menor orientación.</p>
<p>Las valijas -después de todo- están contenidas. Alguien siempre se hace cargo.</p>
<p>“En el final, Carolina, es el caos”, confirma la Garganta.</p>
<p>Un “<strong>todos contra todos</strong>”. Con alianzas levemente transitorias. Ampliaremos. Aún queda tiempo y el portal no tiene apuro.</p>
<p>Trasciende, incluso, que alguien vaga con una cifra. Sin saber a quién entregar la cifra. Y que no puede, por distintas razones, “quedársela”.</p>
<p>“Es tu problema”, le dijeron.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Cerealeras, Petroleras, Bancos</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Quienes la impulsaron a deslizarse en el <strong>error patrióticamente nacionalizador</strong> ya desconocen, a esta altura, de qué modo conseguir dinero. Blanco.</p>
<p>De donde <em>rajuñar</em> los millones de dólares que faltan para que YPF salga del atasco.</p>
<p>Para que la empresa, que por torpeza y mala praxis devaluaron, no esté tan muerta como la Vaca que creyeron los iba a salvar.</p>
<p>Como la Vaca Muerta. Se la describieron como la gran solución cuando es, en realidad, el principal problema.</p>
<p>Y que va a dar leche, con suerte y miles de palos mediante, sólo en un par de años. Como las dos represas que fueron su obsesión. Y que los chinos, probablemente, van a financiar.</p>
<p><strong>Axel Kicillof</strong>, El Gótico, junto a <strong>Guillermo Moreno</strong>, El Neo Gostanián, son los encargados de “juntarla”. Como sea.</p>
<p>Ilusoriamente ambos creen que los mangos que les faltan pueden salir de “las grandes Cerealeras”.</p>
<p>Las convocan para que Moreno, con la ruda metodología gastada, con la pólvora casi empapada, las acose.</p>
<p>Las Cerealeras tienen que poner, porque sí, “al menos setecientos palos”.</p>
<p>Y si los cretinos dicen que no los tienen, como lo dicen, que “la traigan igual”.</p>
<p>“De la mucha que se llevaron”. La que antes ganaron.</p>
<p>Entonces los funcionarios <strong>aprietan, a las Cerealeras</strong>, como si fueran naranjas paraguayas.</p>
<p>Del mismo modo que aprietan, según nuestras fuentes, a “las Petroleras”.</p>
<p>Como suponen que se puede apretar, también, a los bancos.</p>
<p>Se propusieron <strong>juntar dos mil palos</strong> y entonces hay que apretar para que la pongan.</p>
<p>Es parte de la mucha que ganaron, después de todo, “con el modelo”.</p>
<p>O que “se la llevaron”, los miserables.</p>
<p>Aprietan como si no entendieran las claves básicas del capitalismo.</p>
<p>Con la <strong>ingenuidad marxista del guitarrero</strong>, o incluso <strong>hasta la peronista del que se hace el malo</strong>. La alucinación de suponer que aún ahora, cuando se están por ir, es factible correr por la banda izquierda a cualquiera de estos linces. Profesionales lícitos de la ventaja, a los que no puede darse medio metro.</p>
<p>Para apretarlos con el cuento usualmente extorsivo. Si no ponen es “porque fueron <strong>cómplices de la dictadura”.</strong></p>
<p>Quieren tratarlos como si fueran otros potenciales <strong>Blaquier, Navajas Artaza, o Massot.</strong></p>
<p>Se creyeron en condiciones apretadoras de llevarse por delante hasta al reconocido <strong>empresario “que fuma debajo del agua”</strong>. Es el titán que siempre sabe mantener la actitud reclamatoria. El ganador admirable.</p>
<p>Lo convocaron también para decirle:</p>
<p>“Con este negocio vos ganaste mucho, ahora tenés que poner para YPF, porque si no te trabamos en…”</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Sentido filosófico del apriete</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El sentido del apriete constante es filosóficamente explícito.</p>
<p>El objetivo, según nuestras fuentes, es que ingrese algún atisbo de luz.</p>
<p>A los efectos de brindarle un poco de fe a La Doctora. Remontarle la moral. Llevarle alguna buena noticia que la rescate del bajón.</p>
<p>Ya que la pobre mantiene sobradas razones para el arrepentimiento que nunca, de todos modos, va a reconocer.</p>
<p>Para estar así, un año y medio después, <strong>en estado de súplica</strong>, entregada al acuerdo con los chicos más malos de la calle.</p>
<p>Con los relativamente escrupulosos de Chevron.</p>
<p>No hubo ninguna gloria ni valió la pena.</p>
<p>Con los esfuerzos para <strong>retenerlo a Miguel Gallucio</strong>. El empleado providencial.</p>
<p>El Mago que ya, según nuestras fuentes, <strong>dos veces se les quiso rajar</strong>. Hacia Londres o aunque sea hacia Riyad.</p>
<p>A La Tía Doris -cada día más próspera- le cuesta retenerlo a Gallucio.</p>
<p>Como también le cuesta al gobernador <strong>Uribarri</strong>, El Padre del Marcador.</p>
<p>Es -Uribarri- el que lo trajo a Miguelito, con el verso emocional del patriotismo y seductores mangos.</p>
<p>Con la esperanza política de crecer. Hasta ser, en Entre Ríos, el sucesor. La poderosa Tía Doris iba a ayudarlo.</p>
<p>“Para estar así, en el piadoso estado de súplica”, a La Doctora<strong> le hubiera convenido, en el fondo, “quedarse con Los Gallegos”.</strong></p>
<p>Por lo menos, con Los Gallegos hubiera tenido, en la proximidad del final, a quien culpar. Alguien .un Brufau- al que reprochar. Responsabilizar.</p>
<p>Tener un material humano más convincente para justificar la <strong>pesadilla del fracaso.</strong></p>
<p>Que la ronda. Hasta atravesarla. Porque (el fracaso) exclusivamente le pertenece.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/mundo-asis/2013/09/26/apretar-por-ypf/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic page generated in 0.625 seconds. -->
<!-- Cached page generated by WP-Super-Cache on 2017-01-31 09:09:09 -->
