<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Pascual Albanese &#187; Barack Obama</title>
	<atom:link href="http://opinion.infobae.com/pascual-albanese/tag/barack-obama/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://opinion.infobae.com/pascual-albanese</link>
	<description>pascual_albanese</description>
	<lastBuildDate>Mon, 18 Apr 2016 11:18:50 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.2</generator>
		<item>
		<title>Cuba hacia el capitalismo del siglo XXI</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/pascual-albanese/2015/04/20/cuba-hacia-el-capitalismo-del-siglo-xxi/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/pascual-albanese/2015/04/20/cuba-hacia-el-capitalismo-del-siglo-xxi/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 20 Apr 2015 15:45:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pascual Albanese</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Barack Obama]]></category>
		<category><![CDATA[Capitalismo]]></category>
		<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Diplomacia]]></category>
		<category><![CDATA[Embargo]]></category>
		<category><![CDATA[Estados Unidos]]></category>
		<category><![CDATA[Exportaciones]]></category>
		<category><![CDATA[Fidel Castro]]></category>
		<category><![CDATA[Francisco]]></category>
		<category><![CDATA[Negocios]]></category>
		<category><![CDATA[Raúl Castro]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/pascual-albanese/?p=58</guid>
		<description><![CDATA[El deshielo entre Estados Unidos y Cuba avanza a tambor batiente. La decisión de Barack Obama de retirar al país caribeño de la lista de países patrocinadores del terrorismo, nómina en la que fue incluido por Ronald Reagan en 1982, acelera el ritmo de la normalización de las relaciones bilaterales. A pesar de los escollos... <a href="http://opinion.infobae.com/pascual-albanese/2015/04/20/cuba-hacia-el-capitalismo-del-siglo-xxi/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>El deshielo entre Estados Unidos y Cuba avanza a tambor batiente. La decisión de Barack Obama de retirar al país caribeño de la lista de países patrocinadores del terrorismo, nómina en la que fue incluido por Ronald Reagan en 1982, acelera el ritmo de la normalización de las relaciones bilaterales. A pesar de los escollos que todavía tiene que sortear, el proceso de distensión adquiere características irreversibles.</p>
<p>Una encuesta realizada en Cuba por una firma privada estadounidense arrojó que el 97% de la población considera beneficiosa la normalización de relaciones. Se trata de uno de los niveles de consenso más elevados que puede alcanzar un acontecimiento político en el mundo de hoy. Pero la muestra reveló otros resultados sorprendentes. Después de 56 años de “¡Cuba sí , yanquis no!”, Obama tiene una imagen positiva del 80% contra el 47% (y 48% negativa) de Raúl Castro y el 44% (y 50% negativa) de su hermano Fidel. Extraña paradoja: Obama tiene más popularidad en Cuba que en Estados Unidos.</p>
<p>El sólo hecho de que un presidente norteamericano sea más popular en Cuba que Fidel Castro es un acontecimiento sin precedentes. <strong>Pero importa también señalar que lo mismo sucede con el Papa Francisco, a quien ambos gobiernos asignaron un rol fundamental en el éxito de las negociaciones preliminares, que también tiene una imagen positiva del 80%.</strong></p>
<p>Más allá del devenir diplomático, la distensión se advierte en las calles de La Habana. Banderas estadounidenses empiezan a aparecer en remeras, pañuelos y bicicletas. Es cierto que los cubanos siempre acogieron con deferencia a los turistas norteamericanos, con quienes departen sobre su común afición al béisbol, al básquetbol y a las películas y series televisivas de moda, a las que acceden a través del mercado negro. Pero que la tan vituperada insignia de las barras y estrellas se haya convertido en un icono de consumo, especialmente entre los jóvenes, es un cambio cultural del que ya no se vuelve.</p>
<p><em><strong>¡Es la economía, estúpido!</strong></em></p>
<p><strong>Las corporaciones multinacionales estadounidenses, que en materia de política interna suelen estar más cerca de los republicanos que de los demócratas, en este caso apoyan a Obama</strong>. La posibilidad de negocios es atrayente. Gully Hubbauer y Barbara Kotschwar, del Instituto Petersen para la Economía Internacional, estiman que las exportaciones de productos norteamericanos a Cuba podrían alcanzar a 4.380 millones de dólares anuales, contra unos 500 millones del año pasado, y que las exportaciones cubanas, que actualmente son nulas, podrían trepar a 5.800 millones de dólares.</p>
<p>En materia de exportaciones, los empresarios estadounidenses tienen expectativas diversificadas. Dwight Roberts, titular de la Asociación de Productores de Arroz de Estados Unidos, afirma que los cubanos podrían volver a importar las 400.000 toneladas que compraban anualmente antes del bloqueo comercial. Las compañías automotrices de Detroit sueñan con la oportunidad de reemplazar a los vehículos viejos y destartalados que aún circulan por las calles y rutas de Cuba.</p>
<p>Pero no se trata únicamente de comercio. <strong>Cuba puede transformarse en un atractivo destino para las inversiones en distintos rubros.</strong> El principal es el turismo. Las grandes cadenas hoteleras y las empresas de aviación visualizan la reapertura de un promisorio mercado para el turismo estadounidense. La inventiva empresaria norteamericana corre más rápido que la política. Ya se estudia la posibilidad de otorgar franquicias a socios cubanos para negocios en diversos rubros, desde locales de comida hasta gimnasios.</p>
<p>El gobierno cubano está atento a estas oportunidades. Palmares SA, una compañía controlada por el Ministerio de Turismo, estableció una empresa conjunta con la firma británica London and Regional Properties Ltd. para edificar una villa turística a dos horas de auto de La Habana, en un proyecto que implica comercializar un millar de casas y departamentos para extranjeros y residentes locales, junto con un hotel de lujo, una cancha de golf y una academia de tenis.</p>
<p><strong><em>Cuba del Norte</em></strong></p>
<p>La distensión cubano-estadounidense encuentra una inmensa fuente potencial de capitales en Miami, esa próspera Cuba del Norte cuya prosperidad contrasta con el atraso económico de la Cuba del Sur, una distancia que evoca a la que separaba a las dos Alemanias antes de la caída del muro de Berlín. Más allá de la discusión suscitada entre las organizaciones del exilio acerca de la conveniencia política de la apertura impulsada por la Casa Blanca, la comunidad cubana se prepara para aprovechar el nuevo escenario y multiplicar sus inversiones en su tierra de origen, situada apenas a 145 millas.</p>
<p>Los cubanos de Miami son propietarios de alrededor de 140.000 empresas, que en su conjunto facturan aproximadamente unos 50.000 millones de dólares anuales (casi la mitad del producto bruto interno de Cuba). Las remesas de dinero a sus familiares en la isla, cuyo límite máximo ha sido aumentado significativamente por Obama, constituyen una de las principales fuentes de ingresos para una economía exhausta.</p>
<p><strong>La novedad reside en que esas remesas, que antes ayudaban a solventar los menguados ingresos de centenares de miles de familias, ahora pueden emplearse como primeros aportes de capital para los nuevos emprendimientos empresarios privados autorizados por el régimen, cuyo desarrollo tropezaba con la ausencia de fuentes de financiación.</strong></p>
<p>La liberalización de la compraventa de inmuebles inauguró otro interesante rubro para las inversiones. Miles de cubanos de Miami quieren comprar casas en La Habana. Un periódico llamado “El Papelito”, que se vende en las calles de la capital cubana al precio de un dólar, incluye avisos inmobiliarios que van desde estrechos departamentos hasta mansiones señoriales, con la consiguiente valorización de la propiedad inmueble.</p>
<p>Por esas curiosas ironías de la historia, esa burguesía cubana, exportada compulsivamente por Fidel Castro en la década del 60, para poder edificar el socialismo, es reimportada ahora por su hermano Raúl para construir en Cuba un capitalismo del siglo XXI, en abierto contraste con el “socialismo del siglo XXI” que padece la Venezuela de Nicolás Maduro.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/pascual-albanese/2015/04/20/cuba-hacia-el-capitalismo-del-siglo-xxi/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El peligro de quedarse afuera</title>
		<link>http://opinion.infobae.com/pascual-albanese/2014/02/25/el-peligro-de-quedarse-afuera/</link>
		<comments>http://opinion.infobae.com/pascual-albanese/2014/02/25/el-peligro-de-quedarse-afuera/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 25 Feb 2014 18:19:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pascual Albanese</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[(ALCA)]]></category>
		<category><![CDATA[Acuerdo Transpacífico]]></category>
		<category><![CDATA[Alianza de Libre Comercio de las Américas]]></category>
		<category><![CDATA[Alianza del Pacífico]]></category>
		<category><![CDATA[América Latina]]></category>
		<category><![CDATA[Barack Obama]]></category>
		<category><![CDATA[Bill Clinton]]></category>
		<category><![CDATA[Carlos Salinas de Gortari]]></category>
		<category><![CDATA[China]]></category>
		<category><![CDATA[Costa Rica]]></category>
		<category><![CDATA[Enrique Peña Nieto]]></category>
		<category><![CDATA[George W. Bush]]></category>
		<category><![CDATA[Japón]]></category>
		<category><![CDATA[Luis de la Calle]]></category>
		<category><![CDATA[Mar del Plata]]></category>
		<category><![CDATA[Mercado Común Centroamericano]]></category>
		<category><![CDATA[MERCOSUR]]></category>
		<category><![CDATA[México]]></category>
		<category><![CDATA[Michigan]]></category>
		<category><![CDATA[NAFTA]]></category>
		<category><![CDATA[Partido Revolucionario Democrático]]></category>
		<category><![CDATA[Partido Revolucionario Institucional]]></category>
		<category><![CDATA[PRD]]></category>
		<category><![CDATA[PRI]]></category>
		<category><![CDATA[Stephen Harper]]></category>
		<category><![CDATA[Toluca]]></category>
		<category><![CDATA[Unión Europea]]></category>
		<category><![CDATA[“Líderes de Norteamérica”]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://opinion.infobae.com/pascual-albanese/?p=24</guid>
		<description><![CDATA[El vigésimo aniversario de la entrada en vigencia del NAFTA, rubricado con una reunión cumbre de “Líderes de Norteamérica” entre el presidente estadounidense Barack Obama, el primer ministro canadiense Stephen Harper y el mandatario mexicano Enrique Peña Nieto, en la ciudad azteca de Toluca, puso de relieve las transformaciones impulsadas desde la firma de aquel tratado, que... <a href="http://opinion.infobae.com/pascual-albanese/2014/02/25/el-peligro-de-quedarse-afuera/">continuar leyendo &#8594;</a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>El vigésimo aniversario de la entrada en vigencia del <strong>NAFTA</strong>, rubricado con una reunión cumbre de <strong>“Líderes de Norteamérica”</strong> entre el presidente estadounidense <strong>Barack Obama,</strong> el primer ministro canadiense <strong>Stephen Harper</strong> y el mandatario mexicano <strong>Enrique Peña Nieto</strong>, en la ciudad azteca de <strong>Toluca</strong>, puso de relieve las transformaciones impulsadas desde la firma de aquel tratado, que fue el punto de partida de un proceso de integración que recorre hoy <strong>América Latina</strong> y golpea las puertas del <strong>Mercosur</strong>.</p>
<p>La aprobación del NAFTA, impulsada en Estados Unidos durante la administración de<strong> Bill Clinton</strong> y en <strong>México</strong> durante la presidencia de <strong>Carlos Salinas de Gortari</strong>, implicó una dura prueba política en ambos países. Clinton logró la ratificación parlamentaria del acuerdo gracias al apoyo de los republicanos, ya que la división de la bancada demócrata hacía imposible esa homologación. En México, la oposición de izquierda del <strong>Partido Revolucionario Democrático</strong> (<strong>PRD</strong>), unida a un sector del gobernante <strong>Partido Revolucionario Institucional</strong> (<strong>PRI</strong>), se movilizó para frenar el tratado. Sólo la firme voluntad política de los dos presidentes permitió remover los obstáculos.</p>
<p><span id="more-24"></span>En veinte años de aplicación, el tratado modificó la estructura económica de sus tres signatarios. No sólo representó un incremento exponencial de su intercambio comercial, que se multiplicó por cuatro, sino también una <strong>integración de sus estructuras productivas.</strong> En los hechos, la economía norteamericana configura hoy una unidad sistémica, constituida por un mercado unificado de 490 millones de consumidores con un producto bruto regional de 19 trillones de dólares anuales.</p>
<p><strong>El acuerdo posibilitó quintuplicar el comercio</strong> entre Estados Unidos y México, casi el doble de lo que aumentó, en ese mismo lapso, el intercambio estadounidense con otros países. El 73% de las exportaciones mexicanas van al mercado estadounidense. A la inversa, Canadá y México, en ese orden, son los principales destinos de las exportaciones estadounidenses. El tercer lugar lo ocupa <strong>China</strong>. En volumen, México es el tercer socio comercial de Estados Unidos y Canadá.</p>
<p>El NAFTA <strong>es la zona de libre comercio más importante del mundo.</strong> Estados Unidos es la primera economía mundial, Canadá la novena y México la onceava. <strong>Cada día, entre Estados Unidos y Canadá hay un intercambio de alrededor de 2.000 millones de dólares y entre Estados Unidos y México de unos mil millones de dólares.</strong></p>
<p>Al mismo tiempo, el convenio multiplicó las inversiones estadounidenses en Canadá y México y alentó la radicación de firmas canadienses y mexicanas en Estados Unidos. Hay 310 billones de dólares invertidos por compañías estadounidenses en Canadá y 200 billones de dólares de corporaciones canadienses en Estados Unidos. México también recibió una oleada de inversiones estadounidenses. La reforma energética impulsada por el gobierno de <strong>Peña Nieto</strong> permite augurar un alud de inversiones de las compañías petroleras estadounidenses para la explotación del petróleo mexicano.</p>
<p>Esa ola de inversiones recíprocas motorizó la integración entre las cadenas productivas de los tres países. En cada dólar exportado desde México a Estados Unidos, hay 40 centavos de insumos estadounidenses. Por cada dólar exportado desde Canadá a Estados Unidos, esa participación es de 25 centavos. Para establecer una comparación, vale decir que las exportaciones chinas a Estados Unidos tienen una participación de insumos norteamericanos de sólo cuatro centavos por dólar.</p>
<p><strong>El ALCA por otros medios</strong></p>
<p>En la era de la globalización, el NAFTA fue el primer tratado de libre comercio suscripto entre una economía desarrollada y un país subdesarrollado. Representó un <strong><em>leading case</em> en relación a la viabilidad de acuerdos de integración entre naciones con desiguales grados de desarrollo</strong>. Esa originalidad, que hace rato dejó de serlo, fue uno de los reparos surgidos en los tres países.</p>
<p><strong>México</strong> estableció luego un acuerdo similar con la <strong>Unión Europea</strong> y tiene ya celebrados convenios de ese tipo con 44 países, lo que lo erige hoy en <strong>una de las economías más abiertas del mundo</strong>. Su experiencia abrió el camino en América Latina para los acuerdos bilaterales de libre comercio que Estados Unidos puso en marcha en los últimos años. Para Estados Unidos, el NAFTA constituyó el punto de partida para una estrategia de integración económica con América Latina, que Clinton intentó llevar a su máxima expresión con la propuesta de la<strong> Alianza de Libre Comercio de las Américas (ALCA)</strong>, enterrada en 2005 en la recordada cumbre presidencial hemisférica de <strong>Mar del Plata.</strong></p>
<p>El fracaso del ALCA llevó a<strong> George W. Bush</strong> a ensayar una estrategia gradualista, que dio mejores resultados. Desde entonces, Estados Unidos estableció tratados de libre comercio con el <strong>Mercado Común Centroamericano</strong>, Chile, Perú y Colombia. Fue lo que sus críticos definieron como “el ALCA por otros medios”.</p>
<p>La apertura de las economías latinoamericanas posibilitó luego el lanzamiento de la <strong>Alianza del Pacífico</strong>, una propuesta de integración regional motorizada precisamente por México y que contó con el rápido consentimiento de Chile, Perú y Colombia y la posterior adhesión de <strong>Costa Rica</strong>. No es casual que este flamante bloque, que en los hechos compite con el Mercosur en materia de comercio internacional y de atracción de inversiones extranjeras, esté integrado por los tres países sudamericanos que tienen acuerdos de libre comercio con Washington.</p>
<p><strong>La prioridad asiática</strong></p>
<p><strong>Pero la cumbre de Toluca reflejó cabalmente la prioridad asiática que caracteriza a la nueva estrategia estadounidense</strong>. El centro de las conversaciones fue la conversión del NAFTA en un puntal del <strong>Acuerdo Transpacífico</strong>, que uniría a la economía norteamericana con un grupo de países asiáticos, encabezados por <strong>Japón</strong>, e incluye asimismo a Centroamérica, Chile, Perú y Colombia. Dicha entente comercial reemplazaría al NAFTA como la más importante del mundo, al menos hasta que se concrete un tratado de libre comercio entre Estados Unidos y la Unión Europea, cuya materialización, aunque no inmediata, está más cerca que lo que muchos suponen.</p>
<p><strong>Luis de la Calle</strong>, ex negociador mexicano en las tratativas del NAFTA, explicó con precisión por qué <strong>para Estados Unidos “la competencia con Asia tiene que pasar por el NAFTA”</strong>. Subrayó que, por los costos de producción, las empresas automotrices estadounidenses <strong>“difícilmente puedan vender en China un auto fabricado en Michigan pero sí un vehículo fabricado en México”</strong>. Ese ejemplo puede multiplicarse.</p>
<p>Estos avances en el NAFTA, la Alianza del Pacífico, la negociación para el Acuerdo Transpacífico y las conversaciones para un tratado de libre comercio entre Estados Unidos y la Unión Europea reflejan una fuerte aceleración de la tendencia estructural hacia la globalización dela economía mundial y contrasta con la parálisis del Mercosur, agravada por la crisis política de Venezuela, el más reciente y problemático socio del bloque comercial sudamericano.</p>
<p>Las consecuencias de esa parálisis comienzan a ser advertidas por los sectores más influyentes del empresariado brasileño, que alerta contra el peligro de un “<strong>desvío de exportaciones</strong>”: los países que profundizan su integración tienden a aumentar su comercio recíproco, en detrimento de los que permanecen más aislados. En ese escenario, en términos de mediano y largo plazo, salvo en el rubro agroalimentario, las exportaciones industriales brasileñas tienden a desaparecer. <strong>Fácil es presumir que Brasil está en vísperas de un “giro copernicano”. </strong>La Argentina está obligada a seguir atentamente la rápida evolución de estos acontecimientos regionales, porque, como decía <strong>Perón</strong>, “en política, el que no tenga cabeza para prever, deberá tener espaldas para aguantar”.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://opinion.infobae.com/pascual-albanese/2014/02/25/el-peligro-de-quedarse-afuera/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Dynamic page generated in 2.217 seconds. -->
<!-- Cached page generated by WP-Super-Cache on 2017-01-31 03:29:09 -->
