Qué hay detrás de la catarata de acuerdos con Rusia

La Presidente de la Nación concluyó la visita a Rusia con definiciones singulares y algunos acuerdos polémicos. En gran medida muestra que basa la visión y decisiones de política exterior en consideraciones y reflexiones que provienen más del Ministerio de Economía o del de Planificación Federal que del Palacio San Martin. Es probable que ese énfasis sea consecuencia de una Cancillería que no le ofrece mayor confianza profesional. También de consideraciones que parecen querer reeditar el enfoque de José Ber Gelbard cuando intentó instalar una fuerte presencia soviética en la matriz energética argentina. Esa impronta parece olvidar que fue el mismo Presidente Juan Domingo Perón, a través de su Canciller, quién posteriormente paralizó alguno de esos acuerdos. Reclamaba, en cambio, mayor flexibilización en política exterior y menor dependencia estructural.

Si bien los tiempos son distintos, el resultado de la gira muestra cierta nostalgia con la historia aunque de menor eficacia diplomática. El Ministro Gelbard y en particular el Secretario de Comercio Exterior Embajador Leopoldo Tettamanti lograron convertir a la Argentina en el mayor proveedor de cereales del mercado soviético. A diferencia de aquel entonces, hoy el abultado déficit negativo de la balanza comercial parece aumentar en lugar de disminuir. Tampoco la visita permite mayor optimismo para modificar esa tendencia al haber dejado en evidencia una inclinación a beneficiar a las empresas rusas más que a las argentinas. En ese contexto, ha sido más urgente concluir compromisos de obras que analizar las ventajas concretas para la capacidad instalada de la industria nacional, incluso en términos de innovación tecnológica. Continuar leyendo

Virtual estancamiento en el proceso de paz en Colombia

El proceso de paz entre Colombia y las FARC enfrenta un cuadro muy complicado que empieza a afectar la confianza de la opinión pública en las negociaciones. Hace diez meses que las conversaciones están virtualmente estancadas tras casi dos años y medio de intentos en la búsqueda de una solución negociada. Los recientes ataques de las FARC contra las fuerzas armadas, que rompen torpemente una tregua unilateral e indefinida, pueden comprometer todo el esfuerzo de negociación y corre el riesgo de volver a fojas cero. Sería lamentable que eso ocurriera.

Uno de los puntos del impasse en el dialogo en La Habana es el relativo a la inserción de los guerrilleros en la vida política tras un eventual acuerdo de paz. Mientras unos exigen borrón y cuenta nueva con plena capacidad de participar en actividades proselitistas, el gobierno plantea, entre otras, la necesidad de abstención de los principales responsables de la violencia y atentados terroristas. La solución no parece fácil en particular tras los nuevos hechos de violencia en Cauca. Continuar leyendo

Cristianos bajo amenaza de supervivencia

Los cristianos en Medio Oriente, que representan un mosaico diverso de ritos, se encuentran bajo una grave amenaza de supervivencia ante asesinatos y la abierta hostilidad de islamistas radicalizados. Las persecuciones y discriminaciones en Irak y Siria son de tal grado que el Papa Francisco condenó en estas Pascuas el silencio internacional como “cómplice de la furia yihadista”. El Secretario General de Naciones Unidas, en el mismo sentido, ha indicado que los ataques a cristianos podrían “constituir un crimen contra la humanidad”. Ante un escenario de tal gravedad con el riesgo de extenderse a otras latitudes, resulta decepcionante que la Cancillería no se haya pronunciado con una condena categórica. Continuar leyendo

Excesos de represión y condescendencia diplomática

Los excesos de represión en Venezuela son cada día más alarmantes. Informes de Naciones Unidas confirman graves violaciones a los derechos humanos e incluso casos de tortura. Un número muy importantes de opositores se encuentran encarcelados y es muy difícil imaginar que el próximo proceso electoral de renovación de la Asamblea Nacional pueda desarrollarse en un marco transparente. Tampoco existen garantías mínimas para que la oposición participe con una opción electoral distinta a la del oficialismo. Eso es considerado de por sí como desestabilizante.

En ese marco pensar que Venezuela es aún una democracia representativa en el marco de su propia Constitución o en los términos de la Carta Democrática Interamericana, es una falacia. La realidad muestra una atmósfera política en la que se están traspasando todos los límites admitidos. Incluso el Estado de Derecho es de una gran precariedad donde se han desvanecido las garantías jurídicas.

En ese contexto, adquiere singular importancia la actitud del ex presidente de España, Felipe González, que ha expresado disposición de asumir la defensa legal de presos políticos, en particular de Leopoldo López y Antonio Ledesma. Otras personalidades de la región, como Fernando Enrique Cardozo, se han sumado a la iniciativa. La situación venezolana es tan grave que hasta el maniatado Secretario General de UNASUR ha ponderado el gesto de Felipe González.

Ya en noviembre pasado un grupo de ex mandatarios latinoamericanos habían expresado la preocupación por la falta de garantías jurídicas en Venezuela. El grupo estaba integrado por Ricardo Lagos (Chile), Alejandro Toledo (Perú), Fernando Enrique Cardozo (Brasil), Luis Alberto Lacalle (Uruguay), Oscar Arias (Costa Rica), Andrés Pastrana (Colombia), Jorge Quiroga (Bolivia) y Osvaldo Hurtado (Ecuador). Lamentablemente la lista no incluía a ex presidentes argentinos.

Es evidente que, ante el delicado cuadro venezolano y la absoluta inacción de la diplomacia regional, el único camino para ayudar a Venezuela es la asistencia internacional no gubernamental, compuesta por la voz de aquellos que no tienen temor por las represalias del régimen venezolano. Resulta penoso que los presidentes de América Latina sean tan condescendientes con un gobierno que se encuentra violando los principios esenciales sobre los cuales desde hace varias décadas se asienta la convivencia hemisférica, entre otros, la defensa de la democracia y los derechos humanos.

La Argentina, lamentablemente, parece haber descartado de la política exterior la importancia que revisten los valores y principios internacionalmente reconocidos. Un exceso de pragmatismo parece impregnar toda su diplomacia. El comportamiento con Venezuela es quizás la muestra más dolorosa de ese abandono y la pérdida de un comportamiento mínimamente ético en las relaciones internacionales.

Apuntes sobre compras militares mundiales

La producción de armas convencionales continúa siendo la industria con mayores márgenes de crecimiento en el mundo. El Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI) destaca en el último informe un aumento considerable de compras militares en casi todas las latitudes del planeta y la concentración del mercado a favor de Estados Unidos, Rusia, China y Europa. En América Latina, Venezuela y Brasil lideran las adquisiciones seguidas por Perú y Chile en un nivel que no guardaría relación con el cuadro de seguridad de la región. El Instituto Internacional de Asuntos Estratégicos de Londres (IISS), en  ”Balance Militar 2015”, señala que Brasil es hoy la décima potencia militar del mundo. En el primer lugar se mantiene de manera indiscutible Estados Unidos con una capacidad militar equivalente a la suma del poder militar de los siguientes diez países con mayor presupuesto militar. Le sigue China en gasto militar y Rusia en tercera posición.

La mayor novedad del informe Balance Militar 2015 es la menor importancia militar relativa de Europa a escala global. Si bien Francia y el Reino Unido continúan en las primeras posiciones, en particular en virtud del arsenal nuclear y la capacidad exportadora de armamentos, son los países asiáticos los que han adquirido mayor envergadura militar que incluye, entre otros, a la India y Japón.  La cuarta potencia militar del mundo es Arabia Saudita e Irán se encuentra onceavo. El dato es relevante para el análisis por cuantos ambos países mantienen una alta rivalidad en Medio Oriente en gran medida como consecuencia de los respectivos liderazgos en el mundo islámico, uno sunita y el otro chiita.

Las referencias en materia armamentista también incluyen alarmante información sobre el aumento de los presupuestos en la modernización de los arsenales nucleares existentes. Tanto Estados Unidos como Rusia continúan con una alta asignación de fondos para la modernización de los respectivos programas de armas nucleares como en el desarrollo de nuevos artefactos para uso de alcance limitado. En la misma línea de crecimiento aunque más limitado en volumen, se encuentran los arsenales nucleares de China, Francia, Reino Unido, India y Pakistán. Corea del Norte tendría medida docena de armas nucleares.

En materia de la militarización espacial las informaciones son igualmente preocupantes tanto en el diseño de nuevos satélites de última generación como en lo que hace a lanzadores y cuestiones conexas. El espacio exterior es cada día centro de mayor concentración satelital con propósitos militares. Diversas fuentes incluyen riesgos crecientes que los satélites cuenten con distinto tipo de armas, principalmente las llamadas anti satélites que, en definitiva, tienen un uso tanto defensivo como ofensivo.

El cuadro de información que proporcionan los Institutos de Estocolmo y Londres es un termómetro poco alentador para medir la seguridad internacional. Ante esta situación parece cada día más apremiante que la agenda multilateral incluya con mayor prioridad y determinación al desarme en todas sus formas. La actual tendencia armamentista no puede conducir a un mundo mejor.

Venezuela: reaccionar antes de que sea tarde

La grave crisis venezolana amenaza con ser motivo de fractura en el ámbito regional y la próxima Cumbre de las Américas en Panamá puede ser escenario de esa tensión. La pretendida solidaridad latinoamericana con el régimen de Nicolás Maduro está llevando a América Latina y el Caribe al límite de lo que cada gobierno puede tolerar. Muchos países esperaron que Unasur fuera un instrumento diplomático más efectivo para hacer entender a Caracas sobre la necesidad de evitar excesos en materia de derechos humanos como en lo que hace a la vigencia del estado de derecho. Sin embargo, el resultado fue inútil ante un comportamiento diplomático que siguió apañando los desbordes autoritarios. Continuar leyendo

La preocupante debilidad de la OEA

La debilidad de la Organización de Estados Americanos y del sistema interamericano de derechos humanos (SIDH) es fuente de alarma por la creciente erosión de los pilares centrales, la Comisión de Derechos Humanos (CIDH) y la Corte Interamericana de Derechos Humanos con sede en Costa Rica. El resultado es una virtual parálisis de los mecanismos existentes. La inacción es, en definitiva, responsabilidad diplomática de los Estados miembros que no han prestado el consenso para que la OEA cumpla con las obligaciones emergentes de la Carta Democrática Interamericana y de la Convención Americana de los Derechos Humanos. El caso de Venezuela lo deja claramente en evidencia.

El trial, OEA, CIDH y Corte, tras medio siglo de evolución y perfeccionamiento, ha sido fundamental para la salud democrática de la región, la vigencia del Estado de derecho y la defensa de los derechos de miles de latinoamericanos. La experiencia del SIDH ha sido de la más exitosa del mundo y constituye, de manera subsidiaria y complementaria, la última esperanza ante eventuales insuficiencias o ineficacias de los mecanismos nacionales de protección contra la injusticia, la arbitrariedad o la impunidad. La independencia del SIDH ha sido fuente de credibilidad y requisito imprescindible de eficacia.

Sin embargo, en el último lustro la OEA fue perdiendo protagonismo y el sistema interamericano de derechos humanos sufriendo alteraciones con la intención de limitar el radio de acción. Venezuela se retiró de la Corte y de la CIDH. Algunos países, principalmente del ALBA, han intentado limar la competencia de la Comisión y de la Corte de San José a punto tal que, por ejemplo, Ecuador vetó en la reciente Cumbre de la CELAC un párrafo de apoyo y reconocimiento al sistema interamericano de derechos humanos. La Argentina, con menor grado de protagonismo, se mantuvo en esa misma línea.

Es cuanto menos desilusionante que la defensa de los derechos humanos y las libertades básicas del Estado de derecho se encuentren subordinadas en América Latina y el Caribe a intereses políticos de dudosa raíz democrática. Sería lamentable para los ciudadanos de la región que el SIDH no logre retomar la relevancia humanitaria conforme a los instrumentos que le dieron vida.

Es hora también que la OEA vuelva a recuperar las atribuciones conforme a la Carta constitutiva. Los diversos organismos regionales, sea UNASUR, SICA, CARICOM o la CELAC, deberían evitar intentar reemplazar o desplazar a la OEA en las responsabilidades primordiales en materia de democracia y derechos humanos. Los organismos subregionales, en cambio, deberían lograr mayor armonía con la OEA para aumentar la efectividad en la defensa de los valores y principios proclamados, en particular en lo que hace a los derechos humanos, el fortalecimiento de la democracia y la tutela de derechos y libertades fundamentales.

Es de esperar que el próximo Secretario General de la OEA ponga todo el empeño y capacidad diplomática en lograr el objetivo central de fortalecer el SIDH e idear un mejor tejido de cooperación con los organismos subregionales. América Latina y el Caribe no pueden seguir apañando la insistente devaluación del sistema interamericano de derechos humanos como convertir a la Carta Democrática Interamericana en un instrumento vacío de contenido.

Una diplomacia desorientada

La Argentina ha solicitado nuevamente a Estados Unidos que incluya el expediente AMIA en la agenda con Irán. Una reiteración que desnuda miradas y comportamientos de una diplomacia desorientada. En las formas y en el tono. Es difícil de entender la preferencia de la Cancillería por un recurso escrito poco amigable en lugar de haber promovido una conversación diplomática directa y específica con Washington. El ministro Héctor Timerman, a pesar de haber sido Embajador ante la Casa Blanca, no ha sido capaz de mantener una relación bilateral adecuada ni cordial. No hay noticias que alguna vez haya mantenido un diálogo constructivo con su contraparte en el Departamento de Estado.

La insistencia en la solicitud también deja traslucir un cierto desconocimiento sobre la naturaleza y alcance de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán. Daría la impresión que se ignora que el punto central entre Washington y Teherán es de distinto orden y esencialmente destinado a evitar que Irán posea un arma nuclear. Esas conversaciones, por el momento, no tienen otro objetivo que limitar la capacidad militar de Irán en materia de uranio enriquecido como el incipiente desarrollo en plutonio. Un Irán con armas nucleares sería una catástrofe para la seguridad internacional. Continuar leyendo

El renacer de la energía nuclear en Brasil

Brasil se encuentra desde este año empleando uranio enriquecido de producción propia en los elementos combustibles de las centrales nucleoeléctricas que dispone. Según fuentes de Industrias Nucleares de Brasil (INB), la producción 2015 cubrirá el 80% de la demanda de Angra I. Hasta ahora Brasil, noveno con tecnología de enriquecimiento de uranio, importaba aproximadamente 400 toneladas de material fisionable para mantener en funcionamientos las dos plantas nucleares, Angra 1 y 2.

La capacidad industrial del Brasil de enriquecer uranio, iniciada en 1985, finalmente se encuentra dando frutos. La fábrica de Rosende, una de las instalaciones con ese objetivo, es un emprendimiento conjunto del INB y del Centro Tecnológico de la Marina que cuenta con cuatro módulos con un total de diez conjunto de centrifugas. La capacidad instalada permitiría procesar, inicialmente, hasta 40 toneladas anuales. Asimismo, produciría los elementos combustibles para los proyectados submarinos a propulsión nuclear aunque no se descarta en el futuro que disponga de un centro específico para cubrir dicha necesidad por las características más sensible que representa.

Es previsible que el uranio enriquecido para Angra I sea ligeramente enriquecido (entre el 3% y el 5%). Sin embargo, los elementos combustibles para el reactor de los submarinos requieren de un enriquecimiento muy superior. Técnicamente esa capacidad, a través del método del centrifugado rápido, permitiría una concentración sustantiva del isotopo 235 U. Justamente en previsión del alcance delicado de la cuestión, a principios del 2008, Argentina y Brasil suscribieron un documento de intención para integrar ambas industrias de enriquecimiento de uranio y eventualmente encarar un programa de producción conjunta a escala industrial. Lamentablemente, quedó en el olvido. Dicho mecanismo bilateral, de haberse continuado, hubiese sido un paso técnico y político importante para ambos países y una muestra adicional de confianza a nivel global.

Sin perjuicio de las naturales consideraciones que puede despertar la capacidad instalada de Brasil, dicho país es parte del Tratado de No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP) y del Tratado de Tlatelolco y, en ese contexto,  sujeto a las salvaguardias correspondientes del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Asimismo, se cuenta con un sistema de contabilidad recíproca de materiales nucleares con la Argentina (ABAAC). Sin embargo, no se ha adherido al Protocolo Adicional al TNP como tampoco lo ha hecho la Argentina.

El renacer de la energía nuclear en Brasil y la Argentina con un nuevo ciclo de instalaciones nucleares proyectadas, pone en evidencia la necesidad de reflexionar sobre la conveniencia y oportunidad que ambos países se sumen finalmente al Protocolo Adicional al TNP. Argentina ha expresado no tener dificultades y ha comprometido su adhesión cuando Brasil se encuentre en condiciones.

Quizás ha llegado el momento que ambos gobiernos avancen con determinación en esa dirección. La próxima Conferencia de Examen del TNP, en el 2015, podría ser la ocasión ideal para el anuncio bilateral  formal que se traduciría en un fuerte respaldo a la no proliferación en el mundo y en un nuevo ejemplo de la permanente vocación pacífica que domina el comportamiento de Argentina y Brasil en el ámbito de la tecnología nuclear.

Acuerdo nuclear con China: cuando la urgencia financiera define lo estratégico

Uno de los acuerdos sustantivos de la visita de la Presidenta de la Nación a China ha sido la posible adquisición llave en mano de una central nuclear. Una cuestión importante destinada a aumentar la generación energética de origen nuclear pero, a la vez, que merece cuidadosa reflexión. La construcción de un reactor de potencia no es similar a cualquier otra obra industrial. Existen, en cambio, una amplia variedad de temas tecnológicos sensibles como de naturaleza geopolítica a tener en cuenta. Consecuentemente, la decisión final, por el alcance y consecuencias en el tiempo, debería ser materia de previa consideración del Congreso de la Nación.

Por lo pronto el acuerdo firmado confunde. Hace poco tiempo, en oportunidad de la visita del Presidente de China a Buenos Aires, ambas partes parecían orientarse al suministro chino de un reactor Candu de agua pesada y uranio natural, básicamente similar a Embalse (comunicado de prensa Ministerio Planificación). Sin embargo, sorpresivamente el texto acordado en Beijing hace referencia a una tecnología muy distinta. La opción del reactor nucleoeléctrico ACP 1000, refrigerado con agua liviana presurizada y con elementos combustibles con uranio enriquecido, no puede ser más diferente. Este cambio repentino de opción tecnológica, permite dudar que el tema haya sido analizado con el suficiente cuidado. Continuar leyendo