Argentina: Wall Street contra Main Street

Cuando uno viaja al exterior, las expectativas que genera el cambio de régimen en Argentina son asombrosas. Hay mucho interés en los avances y en ser parte del cambio, léase: como una oportunidad de inversión. Gran parte de esto se basa en que se entiende perfectamente la situación en que Argentina se había colocado en el mundo, una suerte de aislamiento, con errores no forzados, tanto en materia de relaciones internacionales como en el área económica.

Hay una clara visión de la herencia recibida y el costo de volver a la senda del crecimiento, pero no hay dudas de que se logrará. Esto se basa en las políticas no sólo económicas, sino en el trazado del marco institucional, que impacta más en los inversores que en el tipo de cambio o la expansión monetaria.

Por otro lado, cuando uno llega al país, si bien las expectativas por el cambio siguen altas, se siente más la erosión que provocan la inflación, las subas de tarifas, la caída de la actividad económica, etcétera. El impacto de la microeconomía es muy fuerte. Continuar leyendo

Irrumpe el gigante chino Alibaba

Una nueva ola de internet está por sacudir a Wall Street, pero proveniente de la remota China. Y no nos asusta decir que su relevancia a nivel global podría ser igual que la salida de Facebook y Twitter, por más que sean empresas menos conocidas a nivel global ya que este año habrá un boom, y la mayor parte de los inversores no se querrán quedar afuera. Sucede que muchas empresas del sector tecnológico chino, pero específicamente aquellas que usan internet como plataforma para el desarrollo de sus modelos de negocios, están considerando salir pronto a la bolsa de Wall Street, sorteando incluso la salida a la bolsa “local”, es decir salteando la oferta pública inicial en Hong Kong, mercado que por su relevancia y poca regulación atrajo a la mayoría de las empresas chinas de gran capitalización bursátil. La menor intervención del gobierno y del mayor rol de los mercados que le dará China a su economía son el puntapié inicial para que más empresas se animen a pensar en términos occidentales. Además, la población china que usa internet se estima que crecerá de los actuales 618 a 800 millones el año que viene según estimaciones oficiales.

El “wise money”, es decir el dinero de los inversores de fondos comunes de inversión y hedge funds ha estado muy activo para invertir dinero en empresas privadas con la esperanza de recoger ganancias antes de hacer una IPO. Eso ha aumentado las valoraciones de las empresas y el aumento de la presión por salir a bolsa aprovechando los altos precios. A modo de ejemplo, y tal como comentamos en un artículo que publicamos en Infobae el pasado noviembre, la empresa de comercio electrónico más grande de China, Alibaba, domina el comercio electrónico minorista online a nivel mundial, incluso por encima de Ebay y Mercadolibre juntas en términos de facturación. Sus sitios AliExpress, Taobao y Tmall se hacen cada vez más populares a nivel mundial.

El domingo pasado, Alibaba, anunció prepararse para salir a bolsa próximamente, lo que podría convertirlo en la mayor empresa tecnológica de la historia, superando los US$16.000 millones que obtuvo Facebook en 2012.
Es cierto que la empresa tiene una mayor competencia. Incluso ha descendido un punto porcentual en la participación del negocio a nivel mundial. La china JD está avanzando en un mercado cuya torta no para de crecer pero que viene a comerse parte del “queso” que solía comer. La segunda empresa que también ha manifestado sus deseos de salir directamente al mercado norteamericano es Weibo, una plataforma de mensajes directos al estilo Twitter. Pero una ventaja que tiene Alibaba por sobre sus competidoras es que no vende productos directamente, sino a través de sus plataformas comerciales; el usuario se conecta con los comerciantes o viceversa, una especie de mezcla entre Amazon y eBay. De esta manera, sus mayores ingresos son provenientes por comisiones y publicidad.

Ese atractivo y las expectativas en torno al IPO de Alibaba hacen que exista un mercado gris en el que se operen de manera informal las acciones, según Financial Times. Es una práctica bastante habitual en el mercado de renta fija, pero no tanto en el mercado de renta variable. Se ha despertado un renovado interés en la tecnología debido al auge de las redes sociales, las aplicaciones móviles y el cloud computing durante estos últimos años, lo que augura un 2014 exitoso para las empresas tecnológicas. El aumento de precio de las acciones de Twitter después de su salida a bolsa en octubre pasado y el precio por las nubes que pagó Facebook por WhatsApp, da cuenta de la alta valorización de los negocios online en el mercado mundial.

La pronta salida de Alibaba a los mercados se suma a las especulaciones que hay sobre que la compañía sueca de streaming de música Spotify, estaría próxima a hacer una oferta pública en EEUU, a raíz de las negociaciones por US$200 millones en líneas de crédito con algunos bancos. Como ellos, muchas otras firmas hacen ruido en Wall Street como posibles candidatos para IPO, entre las que están King Digital Entertainment (Candy Crush), Dropbox, Box y Square. Este año promete ser uno de los más activos para recaudar fondos del mercado a través de IPOs desde el boom de las tecnológicas a fines de los 90, justo antes del estadillo de la burbuja “puntocom”, aunque algunas empresas como Evernote, Pinterest y Snatch Up están aún lejos de una oferta pública inicial y tienen un ciclo de vida previo que cumplir.

Si Alibaba sale a bolsa, ocuparía el segundo puesto en capitalización bursátil del sector tecnológico, ya que la firma china podría valer US$200.000 millones a los precios que se barajan estos días (Google tiene una capitalización de mercado de US$394 mil millones, Amazon US$172 mil millones, y Facebook US$172 mil millones. No se ha llegado a una burbuja todavía, a pesar de que siempre está el riesgo. Sin embargo, también creemos que existen sobreexpectativas que rodean a las empresas de tecnología. La caída de la popularidad del juego ” Farmville”, de la empresa estadounidense Zynga- cuyas acciones han bajado desde que salió a bolsa en 2011- puede reflejar el escepticismo de los inversionistas sobre las perspectivas de IPO para “Candy Crush”. A estar atentos entonces a la evolución de este subsector de tecnológicas, que se prepara para tener un nuevo año de fuertes ganancias en la bolsa.

Twitter: 140 motivos para ser optimistas

El mercado de IPO (initial public offeringse ha recalentado. Twitter es la red social de microblogging más famosa, fundada por Jack Dorsey en marzo de 2006. Su importancia se ha disparado en los últimos años ya que se estima que posee alrededor de 200 millones de usuarios activos y canaliza 400 millones de mensajes al día.

Twitter ha completado un formulario ante la SEC (Security and Exchange Commission) en el que anuncia su intención de convertirse en una empresa con cotización pública de sus acciones, y pateó el tablero. Anunció a través de un simple tweet de menos de 140 caracteres (máximo permitido para poder expresar opiniones en esta red social tan particular) su anidamiento en Wall Street.

Vemos muy atractiva la opción para un inversor posicionarse en el IPO de esta empresa tecnológica de San Francisco, aunque por ahora el precio de corte es indicativo y los bancos organizadores tienen la potestad de poder modificar el rango a futuro.

La comparación obligada es con Facebook cuyas acciones cayeron 30% en su primer año en Bolsa (para luego recuperarse). Se habla de una valuación de 10 mil millones de dólares, aunque es muy difícil poder valuarla a esta altura.

Pero es poca la información que se posee porque la empresa ha optado por aprovechar las condiciones de la JOBS Act, una ley aprobada el año pasado que permite a las empresas jóvenes cuyos ingresos no superen los mil millones de dólares no develar los detalles de su salida a Bolsa hasta tres semanas antes del inicio de la operación.

A diferencia de Facebook, Twitter ha sabido construir una historia más seria con acuerdos de colaboración con agencias de noticias y otras compañías, lo que le otorga a los inversores más estabilidad sobre sus ingresos a futuro.

Se exponen más abajo los datos operativos y la valuación de empresas de internet al 18 de septiembre de 2013, en orden descendente de su capitalización bursátil. El price-to-earnings de Facebook trailing 12 meses es muy elevado, denotando las perspectivas de crecimiento que poseen los inversores al posicionarse en acciones de la compañía.

La otra empresa comparable es LinkedIn, que posee una valuación aún más formidable. Y con el mismo retorno sobre el patrimonio neto (ROE de 12 meses) de no mucho más que 4%.

Estas cifras denotan una apuesta hasta en algunos casos desmesurada a esta altura, con cotización en máximos históricos para ambas compañías:

Articulo-Dario-Epstein

¿Cómo piensa Twitter lograr beneficios o monetizar un servicio por el que ningún usuario paga? La misma pregunta se hicieron los inversores con Facebook, aunque en ese caso el peso de la publicidad es desde el arranque mucho más importante. Los desafíos para los inversores son muchos, aunque el atractivo de posicionarse en una empresa totalmente distinta y con mucho futuro más que compensan la incertidumbre que pueda rodear este nuevo IPO de una empresa tecnológica de referencia mundial.

 

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