¿Hacia dónde va el dólar?

Mariano Carpineti

(Nota escrita en colaboración con Eliana Scialabba)

Esta es la eterna pregunta que se hacen los ciudadanos de a pie en los últimos días. A principios de año, el gobierno devaluó un 23% el tipo de cambio hasta el umbral de los 8 $/USD como medida para refrescar la economía y sacarla del estancamiento que la misma sufría.

El problema, en ese momento, era cuánto se iba a disparar el tipo de cambio “no” oficial o “blue” que ya tenía una brecha superior al 50% y ya fluctuaba por encima de los 13 $/USD. Para contrarrestar esto, el Banco Central (BCRA) subió fuertemente las tasas de interés con la finalidad de “frenar” la suba de la divisa estadounidense en el mercado paralelo. Con los días, el mercado alcanzó un “virtual” equilibrio y el alza de las tasas logró contener la escalada del dólar “blue”, en un delicado equilibrio económico.

Con el transcurrir de los meses y con el problema de los fondos buitres aún fresco, el gobierno busca medidas, aunque sin un rumbo claro, con el fin de reactivar la economía. El “cerebro” de Economía no tuvo mejor idea que, en un contexto inflacionario, bajar la tasa de interés, ganándole la pulseada a Juan Carlos Fábrega: según Axel Kicillof, esto incrementaría la oferta de crédito, y por lo tanto del consumo y la inversión, reactivando la economía.

Sin embargo, los mercados se hicieron escuchar inmediatamente. El tipo de cambio paralelo “voló”, volviendo a sus andanzas y superando el nivel alcanzado a principios de año y tocando los 13,25 $/USD, lo que genera una ampliación de la brecha cambiaria a un 59%, lo que trae aparejada mayor incertidumbre económica.

La escasa corrección del tipo de cambio oficial en los últimos días no hace más que confirmar que los objetivos seguidos siguen siendo poco claros – aunque este está siendo utilizado como ancla inflacionaria – y que el aumento de las restricciones, sobre todo cambiarias, tiene como finalidad mantener el escaso nivel de reservas internacionales.

En este escenario, ¿qué se podría esperar para las próximas semanas?

Se debe esperar que las restricciones a las operaciones cambiarias sigan su curso y se incrementen, aunque aun no es muy claro hasta qué punto esta lo pueden hacer. Si bien es posible que pueda cerrarse definitivamente la posibilidad de comprar dólares para atesorar y/o para viajes al exterior, no puede asegurarse lo mismo sobre el pago a las importaciones. La economía depende fuertemente de estas para funcionar, y el no ingreso de productos de exterior, produciría una contracción aun mayor en la dañada actividad.

Sea cual sea el grado de cierre que tenga el mercado cambiario, se espera que la presión sobre el tipo de cambio paralelo continúe incrementándose, presionando sobre el ya elevado nivel de inflación.

No debe olvidarse que el dólar “blue” no sólo se utiliza para operaciones llamadas “especulativas”, sino que muchos productores que no tienen la opción de acceder al mercado formal deben realizar algunos pagos adquiriendo estas divisas y numerosas operaciones, como las inmobiliarias, toman este valor como referencia.  Por lo tanto, es equívoco tratarlo como un mercado “marginal” cuando el mismo es utilizado en algunos mercados para la fijación de precios, un tema tan sensible nuevamente durante estos últimos años.