Los tres mosqueteros de Macri para convencer a los empresarios

Carlos Arbia

Los ejecutores de las decisiones que comenzó a tomar desde la semana pasada Macri son sus dos vicejefes de gabinete, los economistas Mario Quintana, ex CEO del fondo Pegasus y Gabriel Lopetegui, ex CEO de la aerolínea LAN. Estos dos funcionarios, junto al ministro de la Producción, Francisco Cabrera, fueron quienes lograron convencer a los empresarios de la UIA, AEA, CAME, por las pequeñas y medianas empresas, la CAC, ABA, ADEBA, de firmar un acuerdo.

El compromiso: no despedir trabajadores en los próximos 90 días y tomar empleados en caso de que haya reactivación económica. El objetivo: dinamitar la ley antidespidos. Con este acuerdo el Gobierno trata de bajar el costo político de un potencial veto que interpondría Mauricio Macri de la ley antidespidos que la oposición busca sancionar en Diputados. El trío —Quintana, Lopetegui y Cabrera— consideraba, hasta antes de anunciarse el acuerdo, que era una estupidez que los empresarios no se hubieran involucrado en la discusión legislativa y además les reclamaban en las reuniones un compromismo, por escrito y que dieran la cara. Al final, los convencieron.

El Gobierno logra, por ahora, una especie de paraguas protector empresarial que denota una gran contradicción. El Estado tiene piedra libre para despedir. Ha cesanteado a unos 15 mil trabajadores y tiene en carpeta a otros 45 mil más hasta fin de año, pero les solicita a los empresarios que no despidan trabajadores. La primera señal la dio el presidente del banco HSBC, Gabriel Martino, quien ha manifestado: “En lo que va del año contratamos a casi doscientas personas y tenemos más de sesenta búsquedas activas en este momento para distintos roles, que serán nuevas incorporaciones”.

La semana pasada, con el anuncio de una leve baja de las tasas de interés del BCRA, anticipada en esta columna, Mauricio Macri comenzó a manejar directamente las decisiones de política económica. El presidente del BCRA, Federico Sturzenegger, fue el primero en entenderlo. Luego le siguió la presidente de Aerolíneas Argentinas, Isela Costantini. Le informaron que los subsidios para la empresa se reducirían de unos 430 a  unos 230 millones de pesos para este año, por lo tanto deberá hacer un fuerte ajuste en la compañía. “Ahora tengo que cuidarme de lo que digo, porque la política es distinta del mundo de los negocios. De hecho, no es el ambiente en el que quiero seguir haciendo mi carrera, no tengo ambiciones políticas”, reconoció luego de que le informaran la reducción de los subsidios, después de prometerle que no habría una baja en enero pasado. Lo sugestivo es que no fue el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, de quien ella depende, el encargado de transmitir el mensaje.

La orden vino desde el vicejefe de gabinete, Mario Quintana, quien, junto a otro vicejefe, Gabriel Lopetegui, está analizando una restructuración del gasto público que involucrará a la mayor parte de las secretarías y subsecretarías del Gobierno nacional. Esta semana se conocerá un aumento en los gastos del Ministerio de Seguridad en unos 1.400 millones de pesos. En medio de la tensión existente con el justicialismo, el Frente Renovador, el peronismo y el sindicalismo por la ley antidespidos que debate el Congreso.

La falta de coordinación de los últimos anuncios y las medidas de política económica de los primeros meses del año han llevado al presidente Mauricio Macri a cambiar de rumbo la semana pasada y el acuerdo firmado va en esa dirección. El Presidente ha decidido terminar con los problemas que han sucedido en el gabinete económico, como el debate sobre los desacertados anuncios de aumentos de tarifas, las distintas formas de bajar la inflación, de la que han opinado la mayoría de los ministros que conformaban ese gabinte económico, como Alfonso Prat-Gay, Rogelio Frigerio, Juan José Aranguren y Guillermo Dietrich. Ahora, Quintana, Lopetegui y Cabrera son quienes tienen más protagonismo. Ellos son los ejecutores de las decisiones presidenciales que traslada el jefe de gabinete, Marcos Peña, desde la semana pasada, como el reciente acuerdo firmado con los empresarios.